Jorge Piqueras Sánchez-Concha (Lima, 18 de julio de 1925-París, 2 de octubre de 2020) fue un artista visual, escultor y fotógrafo peruano-español. Ha sido reconocido como uno de los artistas peruanos más importantes del siglo veinte."Mirada maestra" | Peru 21. "Archived copy". Archived from the original on 2011-07-26. Retrieved 2011-02-01. Sobresale como pionero de la abstracción geométrica latinoamericana, como también por su producción escultórica.MALI (2012). Jorge Piqueras: Dibujos Cuadernos 1952-1959. Lima, Peru: Museo de Arte de Lima. p. 136. ISBN 978-9972-718-31- La obra de Piqueras incluye escultura, pintura, collage, fotografía y ensamblaje, y abarca un amplio rango de soportes materiales y medios.
A lo largo de su carrera, Piqueras ha demostrado la libertad de explorar y experimentar con una variedad de formas y estilos artísticos. Ha creado un cuerpo de obra en el que la característica emblemática es lo inesperado.Jouffroy, Alain (2008). Une révolution du regard (2 ed.). Gallimard. ISBN 978-2-07-012129-8. Fue amigo cercano de Jorge Oteiza y Marcel Duchamp, a quienes consideraba sus mentores y también sus modelos.MALI. op.cit.
Vivió y trabajó ampliamente en Europa, especialmente en Italia y Francia.Lerner, Sharon (2013). Arte Contemporáneo: Colección Museo de Arte de Lima. Museo de Arte de Lima. ISBN 978-9972-718-36-6. Desde 2007, Piqueras también exhibió su obra en Lima, Perú con frecuencia. En mayo de 2011, el Museo de Arte de Lima (MALI) organizó una exhibición de sus trabajos geométricos de la década del 1950.Ibid.
Biografía Piqueras nació en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima donde su padre, Manuel Piqueras Cotolí, era profesor de escultura en residencia. Su padre era un renombrado arquitecto, urbanista y escultor español. Su madre, Zoila Sánchez-Concha Aramburú, pertenecía a una tradicional familia limeña.Wuffarden, Luis Eduardo (ed.) (2003). Manuel Piqueras Cotolí (1885-1937): Arquitecto, Escultor y Urbanista entre España y el Perú. Lima, Peru: Museo de Arte de Lima. ISBN 9972-718-09-3.
Entre las más famosas obras de Piqueras Cotolí en Lima están la Plaza San Martín (la plaza central de Lima), el parque El Olivar de San Isidro, y la fachada de la Escuela Nacional de Bellas Artes. En 1927, el presidente Augusto B. Leguía le encargó a Piqueras Cotolí el diseño del Pabellón del Perú para la Exposición Iberoamericana (feria internacional) de 1929, en Sevilla. Piqueras Cotolí viajó a Sevilla con su familia para supervisar la construcción del Pabellón, que también alberga numerosas esculturas de su autoría. La familia regresó al Perú en 1930.
Jorge Piqueras realizó sus primeros dibujos y esculturas en 1935. La muerte de su padre en 1937, a la edad de 52 años, fue un duro golpe para él. Poco después conoció al escultor español Victorio Macho, quien había llegado a Lima para realizar un monumento a Miguel Grau.MALI. Op. cit.
En 1944, Piqueras ingresó a la Academia de Arte de la Universidad Católica donde estudio con Adolfo Winternitz, un artista vienes emigrado. Tres años después, luego de ganar el Premio Nacional de Escultura Baltazar Gavilán, conoció al escultor español Jorge Oteiza, quien se hallaba de visita en Lima, y desarrolló una fuerte amistad con él.
En 1949, Piqueras viajó con una beca del Instituto de Cultura Hispánica a Europa. Inicialmente vivió y trabajó con Jorge Oteiza en Bilbao, España.Pelay Orozco, Miguel (1978). Oteiza: Su Vida, su Obra, su Pensamiento, su Palabra. Bilbao, Spain: Editorial La Gran Enciclopedia Vasca. p. 606. ISBN 84-248-0418-X. Luego viajó a Florencia, Italia, donde conoció y se casó con Grati Baroni, natural de esa ciudad. Comenzó a mostrar su obra en galerías locales, como también en París.
Carrera artística En 1952, Piqueras empezó un intenso periodo de pintura geométrica que continuaría durante siete años. En 1953 fue seleccionado como representante del Perú en la II Bienal de Sao Paulo, Brasil, con trabajos escultóricos."El arte peruano está en Sao Paolo". Lima, Peru: La Prensa. 9 September 1953. Dos años después participó con obra pictórica en la Exposición Internacional de Arte en Valencia, Venezuela.
En 1957, Piqueras participó en el XII Salon de Réalités Nouvelles en París, con pintura; el crítico de arte francés, Leon Degand, comentó favorablemente sobre su obra en Art d'aujourd'hui.Degand, Leon. "Le XII Salon des Réalités Nouvelles". Art d'aujourd'hui d'hui (13, June 1957): 25.
Siguieron numerosas exhibiciones en ciudades italianas, así como en otras ciudades europeas. Durante este período, el crítico italiano Alberto Boatto presentó su trabajo en la Galleria del Cavallino (Venecia): "...Piqueras alía poderío y violencia con un sentido firme de aplomo, de dominio, de claridad y de precisión."Boato, Alberto (March 1958). Jorge Piqueras. Venice, Italy: Galleria del Cavallino.
En 1959, comenzó a trabajar en una serie de pinturas conocidas como la Serie Negra. En 1960, participó en la XXX Biennale Internazionale di Venezia; su obra fue notada por Alain Jouffroy: "...Piqueras y Larraín, ambos muy interesantes por su sentido del misterio y el poder mágico de sus formas..."Jourffroy, Alain (June 1960). "Proclame que l'art moderne est l'oeuvre de jeunes gens révoltés". Arts. Paris, France (780): 16.
Piqueras se mudó a París en 1961. En los veranos en Cadaqués, España, hizo amistad sólida y duradera con Marcel Duchamp, Man Ray, George Staempfli, Mary Callery, Barbara Curtis, Alfonso Milá, José Antonio Rumeu y otros.
Siguió un intenso periodo de exposiciones en París y en toda Europa, así como en Nueva York. La revista de arte mETRO sacó un extenso artículo sobre su obra con textos de Alain Jouffroy, Paul Steinberg y Bruno Alfieri, el editor de la publicación.Alfieri, Bruno (1961). "Jorge Piqueras". Metro (2): 62-67. Piqueras fue invitado a participar en la exposición "Arte latinoamericano en Paris" en el Musée d'Art Moderne en 1962.18. Díaz Ronceros, Francisco (24 November 1962). "Peru pinta en Paris". Lima, Peru. Expreso. p. 13.
En 1963, Henri Cartier-Bresson tomó una fotografía de Marcel Duchamp en su estudio. En la fotografía aparece una sola pintura en la pared, directamente detrás de Duchamp: una pintura de Piqueras que Duchamp había adquirido. Cartier-Bresson posteriormente regalaría a Piqueras una copia de esta imagen, en agradecimiento por un gouache que éste le había obsequiado.Bonito Oliva, Achille (1976). Vita di Marcel Duchamp. Rome, Italy: Massimo Marani Editore. p. 166.
Marcel Duchamp nominó a Piqueras para el Premio de la William and Noma Copley Foundation (Chicago, EEUU) en 1964; el premio le fue otorgado por un jurado que incluía a Roland Penrose, Roberto Matta, Marcel Duchamp, Herbert Read, Max Ernst, Patrick Waldberg y William Copley.Rodriguez Saavedra, Carlos (1965). "De pintura". Lima, Peru: El Comercio.
Piqueras participó en las XXXII y XXXIII Biennale Internazionale di Venezia (1964 y 1966):
Debo añadir a esta lista [de los 8-9 artistas más destacados...] a Piqueras, un gran pintor que, sin embargo, es poco conocido, escandalosamente, y a quien el Perú, su país de origen, ha dado solo dos paredes y una fracción de otra, cuando debieran de haberlo presentado como a Le Parc o a Stenvert o a Raysse, proporcionándole la generosa amplitud de una sala entera, adecuadamente iluminada y dispuesta para favorecer a las obras de modo a permitir que el visitante neófito y desganado tuviera esa oportunidad una-en-mil de "ver" lo que el destino ha puesto ante sus ojos: estas maravillas de pureza y rigor mentales. Alain JouffroyJouffroy, Alain (July–August 1966). "Le grand jeu de la Biennale". L'Oeil, Revue d'Art (139-140: 44-53).
Una década de escultura En 1968, Piqueras concibió a la emblemática figura "Él","Piqueras y Él". Chiclayo-Trujillo, Peru: Lundero, La Industria. 22 November 1987. que se convirtió en una presencia recurrente en su escultura. Figuró prominentemente en su exposición individual de esculturas en Villeparisis, France (1973):
Este personaje, que lucha en vano en una situación absurda, da una impresión de soledad, una soledad que podría ser llamada cósmica, en un mundo que sólo puede ser descrito con el vocabulario del desierto -de ningún modo un desierto sahariano ni tampoco polar, sino un desierto más bien lunar, sideral- un mundo completamente frío y por lo tanto extrañamente indiferente. Más aún, el personaje permanece idéntico en todo momento, sólo el material de las columnas que lo sostienen varía (mármol, metal y madera), simbolizando un mundo en el que la regla es el cambio. ¿Qué significa esta búsqueda de permanencia, esta resistencia al cambio? ¿Estamos hablando de escultura aún? J. Thuller (catálogo de la exposición)
En "Volterra 73", una exhibición organizada por Enrico Crispolti en Volterra, Italia, "Él" aparece sobre señales de tránsito, paredes y monumentos en toda la ciudad; una escultura de gran tamaño, el "Monumento a la Libertad" (de tres metros de alto) fue instalado en la plaza principal, la Piazza del Priori.Crispolti, Enrico (1973). Volterra 73: Sculture, ambientazioni, visualizzazioni, progettazioni per l'alabastro. Volterra, Italy: Comune di Volterra.
Participo en esta manifestación con enorme interés. [...] "Interventi nella città" (Intervenciones en la ciudad)...ofrece oportunidades concretas de demoler las odiosas barreras entre público y Arte...para proponer un contacto directo con el artista sin intermediarios fastidiosos. No a través de los barrotes de la jaula-galería-zoológico sino en exteriores, en un entorno de paisajes deslumbrantes, y de la urbe también. Quiero dejar bien sentado que detesto los safaris culturales. Sin salida. Prohibiciones. Vías de sentido único. Señalética de calle. Condicionamientos de todo tipo...en medio de todo esto está [mi personaje], quien trata de escapar, o por lo menos de treparse a lo que sea, cualquier cosa, no importa que. Mercado del arte o Arte puro -es todo lo mismo. Sobre los muros y montado encima de la violencia de una señal de STOP o de SENTIDO UNICO, ocurren los cortocircuitos [...] Uso [mi personaje] para medir, para tratar de comprender lo que ocurre a mi alrededor. Jorge Piqueras (catálogo de Volterra 73)
En 1975, “Él” volvió a dominar la escena a través de una exposición individual de Piqueras en el Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris. La presentación del catálogo fue de Alain Jouffroy.Jouffroy, Alain (March 1975). Piqueras ou l'occupation d'un musée par un prisonnier évadé. Paris, France: Musée d'Art Moderne de la Ville de Paris.
Piqueras hizo amistad con Italo Calvino, a quien le sorprendió el parentesco espiritual de la figura de “Él” con su personaje del cuento Il Conte di Montecristo.Calvino, Italo; Piqueras, Jorge (September–October 1980). "L’altra letterature", Harper’s Gran Bazaar, Nº 10:132-35.
Más tarde -en 1982- "Él"emergió de tamaño mayor que el natural y con todo su kit de identidad cuando el arquitecto Sandro Masera vio su imagen en Harper's Grand Bazaar y encargó el bronce para una casa que estaba construyendo en Emilia-Romaña.
En 1969 Jean Dewasne invitó a Piqueras a participar en el Salon de Mai en París (1970). Piqueras participó regularmente en este salón, así como en el Salon de la Jeune Sculpture, en años sucesivos.
En Pietrasanta, en 1973, Piqueras convocó -junto a Alicia Penalba, Giuglio Lazotti, Gianni y Michele Benvenuti, y numerosos otros artistas- un homenaje a Salvador Allende, el presidente chileno depuesto por el General Pinochet. Rafael Alberti, Henry Moore, Renato Guttuso, Alberto Moravia, Italo Calvino y muchos otros participaron mediante la firma de carteles que declaraban "Non dimentichiamo il Cile", imprimiendo en ellos la huella de las palmas de sus manos; luego éstos fueron colocados alrededor de la plaza. Los registros de esta manifestación se perdieron en un incendio.