Colegio Civil (también llamado Centro Cultural Universitario de Nuevo León) es la cuna de la máxima casa de estudios en el estado de Nuevo León, este inmueble desde su inicio fungía como sede de la Preparatoria número 1 de la UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León), en el acceso norte de la fachada de hoy como el Colegio Civil Centro Cultural Universitario. Recientemente desde la restauración del recinto año 2004 y 2005 terminó hasta 2006 permitió rescatar este edificio, que ha logrado admirable posicionamiento como centro cultural, sede de eventos sociales y académicos de gran trascendencia en la historia de Nuevo León. Este inmueble es de los pocos que su construcción empezó en los finales del , empezó a construirse por los años de 1793 y 1794 el cual su primera misión era servir como hospital. En 1857 se definió finalmente como Colegio Civil y sirvió como tal.

Antecedentes Antecedentes de la educación superior 1701-1800 Con el descubrimiento de América en 1492 se inició también la evangelización de los naturales de Nuevo Mundo. A partir del junto con los colonizadores españoles llegaron frailes franciscanos, dominicanos y agustinos a dirigir la enseñanza, utilizando imágenes, pintura, catecismos con dibujos en lugar de palabras, danza, teatro y música, además de enseñar las artes y oficios y fundar colegios e internados para indígenas.

En 1585 el III Concilio Mexicano prohibió que los indígenas se ordenarán como sacerdotes, por lo que a muchos de ellos les fue imposible realizar estudios avanzados. Sin embargo, algunos llegaron a la universidad de México para estudiar filosofía, gramática latina, derecho y medicina, ya que esa institución, fundada en 1551, estaba reservada para españoles e indígenas nobles.

Al consumarse la Independencia, la orientación de la educación superior cambió. En algunas regiones del país se crearon los institutos científicos y literarios cuya mayor aportación fue la creación de nuevas carreras y la enseñanza de ciertas materias, temáticas, física, química, cirugía, mineralogía, dibujos y bellas artes, que constituyeron la base para otorgar títulos profesionales ser agrimensor o topógrafo, facultativo en mina o ingeniero.

Liberalismo y educación superior laica, 1801-1850 Consumada la Independencia, el país vivió años difíciles de inestabilidad económica y política. A mediados del México estaba dividido por dos partidos opuestos: el Partido Conservador y el Partido Liberal.

El Partido Conservador estaba integrado por ricos comerciantes, dueños de tierras y miembros del ejército o la iglesia que pugnaban por nombrar un príncipe europeo para que eligiera nuevamente el destino del país. El Partido Liberal estaba representado por hombres educados, con instrucción superior pero de recursos modestos que reclamaban un gobierno democrático, liberal y reformista.

El triunfo de los liberales encabezados por el presidente Benito Juárez de lugar el congreso constituyente que estableció una república democrática manteniendo a la iglesia alejada de los asuntos de gobierno y del control de la educación. En este ambiente reformista se crearon los colegios civiles e institutos de ciencias y artes que ampliaron las oportunidades educativas, especialmente para los pobres.

Creación del Colegio Civil 1851-1860 En 1857 Santiago Vidaurri, gobernador del estado de Nuevo León, presenta al Congreso la propuesta para la creación del Colegio Civil; para 1859 inició sus actividades académicas de secundaria, preparatoria, y las escuelas de jurisprudencia y medicina quirúrgica, utilizando la casa episcopal como sede provisional. Su primer director fue el doctor Ángel Martínez Villarreal, y el primer alumno Antonio María Elizondo quitó la cantidad de dos pesos por su inscripción. En 1857 el Colegio Civil se instala en las ahora calles de Morelos y Zaragoza. En 1860 se funda el Hospital Civil a instancias del doctor José Eleuterio González.

Directores del Colegio Civil En 1702 el cura Jerónimo López Prieto solicita al gobernador del Nuevo Reino de León, Juan Francisco Vergara, merced de una manzana de tierra, con el propósito de construir una capilla a San Francisco Javier y establecer un colegio plácido de Monterrey, que estaría atendido por sacerdotes oblatos dedicados a la educación. Al año siguiente se imparte la primera cátedra de filosofía y gramática y con ello se establecen las bases del primer colegio en el norte de la Nueva España. Los maestros fundadores de tales estudios superiores fueron los clérigos del obispado de Guadalajara, Juan de la Rea y Antonio Jiménez. En 1714 el padre Jerónimo López Prieto cede el colegio a la Compañía de Jesús. A partir de la donación económica de doña Leonor Gómez de Castro en 1767, se establece una escuela, que funcionó por 20 años y en la que se educaron destacados nuevoleoneses, Servando Teresa de Mier, entre otros. En el año 1824 se crearon las primeras cátedras de derecho: civil, romano y canónico, impartidas por el seminario conciliar de la ciudad metropolitana de Monterrey. Dos años después el gobernador de Nuevo León, José María Parás, decreta la Primera Ley de Educación del Estado de Nuevo León, y el Congreso del Estado promulga el decreto para otorgar grados académicos. Entre 1826 y 1834 se crea la cátedra de medicina en Monterrey, a cargo del médico Pascual Constanza, y se imparten clases de farmacia a cargo del médico José Eleuterio González. Sus primeros egresados fueron los pioneros de su especialidad de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Texas. En 1857 Santiago Vidaurri, gobernador del estado de Nuevo León, presenta al Congreso la propuesta para la creación del Colegio Civil, y para 1859 inició sus actividades académicas de secundaria, preparatoria, y las escuelas de jurisprudencia y medicina quirúrgica utilizando la casa episcopal como sede provisional. Pero no es sino hasta octubre de 1870 cuando se inaugurar solemnemente el edificio del Colegio Civil, con el discurso oficial de su tercer director, el médico José Eleuterio González.thumb|250px|Edificio del Colegio Civil en 1902. Fundación del Colegio Civil 1861-1870

En 1864 el Colegio Civil se muda a la esquina de las actuales calles de Zaragoza y Ocampo. Durante la época de la intervención francesa el Colegio Civil fue clausurado por decreto de Maximiliano de Habsburgo, pero clandestinamente siguieron las clases en casas particulares de los maestros. Algunos de ellos así como alumnos distinguidos del Colegio Civil combatieron por la República en el sitio de Querétaro.

Después de la ocupación francesa, la ciudad es recuperada por las fuerzas republicanas al mando del general Mariano Escobedo, quien en su carácter de gobernador ordenó la construcción del edificio que albergaría al colegio civil y se nombra como director al doctor José Eleuterio González.En octubre de 1870 se inaugura solemnemente el edificio del colegio civil. Con el tiempo ahí se instaló un observatorio meteorológico, un telescopio y un museo de historia natural. En ese mismo año se construye la escuela normal.

Lectura arquitectónica del Colegio Civil Desde entonces ha tenido varios usos y modificaciones en su estructura. Actualmente (2008) es el Centro Cultural Universitario. El actual edificio del colegio civil y su plaza del mismo nombre sufrieron una serie de transformaciones a partir de 1794, año en que el arquitecto Juan Crouset inició su trazo y construcción. Desde entonces y hasta su restauración final en el 2006, se distinguen cinco etapas fundamentales: La primera como el Real Hospital de Pobres de Nuestra Señora del Rosario, que comienza a construirse 1794 y que sería atendido por religiosas, pero queda inconcluso al suspenderse la construcción en 1797 por diferencias entre el obispo llanos y Valdés y el gobernador Herrera y Leyva. La segunda fase es la del cuartel militar que surge en la segunda década del , durante la lucha por la independencia. En esta etapa se adecua los restos semi-ruinosos del hospital para convertirlo en cuartel militar y la plaza vacía en plaza de armas. La tercera etapa corresponde el primer esbozo de la institución educativa, hacia 1857-1870 cuando el gobierno estatal adecua el cuartel militar para ser la sede definitiva del colegio civil del estado. Esto implicó la construcción de un gran auditorio, el aula magna, para los actos oficiales y otras actividades culturales, además de ampliar con más salones las instalaciones del segundo nivel. La quinta etapa será del centro cultural universitario que se conforma durante los año 2005 y 2006. Cada una esta etapa refleja una lectura arquitectónica distinta a causa de las adecuaciones que el edificio soportó para albergar a sus diversos ocupantes.

Lectura arquitectónica como hospital El edificio fue la sede del Hospital Real que obispo Andrés Ambrosio de Llanos y Valdés comenzó la edificación finales del , fue la obra de edificio por el arquitecto Juan Crouset; interrumpida y retomada después de la independencia nacional, se usó como sede del Hospital Militar, como fortín y posteriormente como centro cultural. Con ello se trazó con su frente a la plaza dividiendo la manzana de 100 varas castellanas (una vara equivale a 0.836m) en cuadro con la iglesia de 22 varas al centro y franquearan por las habitaciones de 39 varas alrededor de un patio, tanto por hombres contra mujeres y el fondo, siguiendo el trazo, los patios de convalecientes separados por el central del padre capellán y los religiosos. De estilo neoclásico, al centro, como eje dominante, la iglesia con sus oficinas correspondientes y el patio y las viviendas correspondientes del capellán y en ambos lados, separando hombres y mujeres, las instalaciones hospitalarias de naves, oficinas y patios.

Los recios cimientos de piedra y mortero prolongan desde su base sobrepasando nivel de piso a dos metros de altura para dar origen al rodapié. Sobre el rodapié se asientan pesado y bien planeados bloques de silla para el desplante de muros, los vanos de portones, puertas y ventanas se cierran con dovelas y pilares del mismo material, así como las basas, tambores y capiteles de columnas y las dovelas y claves de los arcos. La techumbre de las habitaciones son del sistema terrado: vigas y cama de madera, tierra inerte para aislar y dar dependiente para los desagües y morteros de cal, arena y piedra de alumbre para impermeabilizar, los pretiles son también de bloques de sillar, así como los jambajes de puertas y ventanas y las comicios que señalan el nivel de las ligas de la techumbre. Los piso son de tepezil en las habitaciones y de ladrillo y barro cocido en los corredores. La albañilería aclamada y nivel está cubierta con una delgada capa de mortero y lechada de cal. El edificio fue utilizado como hospital durante la epidemia de viruela que asoló la ciudad de 1798, pero solo se ocuparon temporalmente las habitaciones concluidas para recibir a los enfermos que no tuvieron cabida en el hospital provisional. Al pasar la epidemia que diezmó la región, el edificio volvió a ser clausurado.

Lectura arquitectónica como cuartel militar miniaturadeimagen|320x320px|Pasillo del Colegio Civil en 2007 El edificio del hospital tuvo algunas adecuaciones para ser utilizado como cuartel de caballería y artillería en los años de lucha independentista. En una descripción de la época se menciona que:

…*la construcción tiene edificadas piezas interiores y exteriores. Al entrar zaguán a la del hay un cuarto que la izquierda tiene una sala… que las piezas aunque en un completo deterioro, aún existe techo. De sur a norte y también en exterior está lo que llaman capilla, sin fechar, le faltan tres o cuatro carretas de sillares para perfeccionar su elevación…

La casa se encuentra totalmente destechada y sin cubiertas excepto una grande que halle al lado del norte.