La piel que habito es una película española de thriller psicológico y drama psicológico de 2011, escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, basada en la novela de 1984 Mygale del escritor francés Thierry Jonquet. Está protagonizada por Antonio Banderas y Elena Anaya. Su rodaje finalizó en 2010,«Pedro Almodóvar finaliza el rodaje de “La piel que habito” tras más de cuatro meses», artículo en ElMundo.es del 7 de enero de 2011. y se estrenó el 2 de septiembre de 2011. Es el decimoctavo largometraje de su carrera y ha recibido diversos galardones, como cuatro premios Goya (entre ellos, a la mejor actriz protagonista) y el BAFTA a la mejor película extranjera.
Argumento En Toledo, en 2012, el doctor Robert Ledgard (Antonio Banderas) vive en El Cigarral, una mansión en las afueras de la ciudad donde tiene su laboratorio y quirófano personales. Allí mantiene cautiva a una joven que ese día ha intentado suicidarse cortándose las venas; Ledgard logra salvarla pero se muestra molesto por la fragilidad de la piel. Posteriormente, usa plasma animal para crear piel sintética que injerta en la muchacha. Atándola en la camilla de su laboratorio experimenta apoyándole la llama de un soplete y posteriormente un mosquito que intenta picarla; curiosamente, ninguno de los dos logra lastimarla.
Tras esto se ve al doctor exponiendo en el instituto de biotecnología donde trabaja que ha creado con éxito piel sintética a la que llama «Gal», que no sufre quemaduras y es inmune a las picaduras de insecto, declarando así que gracias a esto las personas no solo estarán a salvo de ser lastimadas o desfiguradas por accidentes, también podrán erradicar enfermedades como la malaria. Aunque Ledgard anuncia que solo se ha probado en ratones atímicos, tras su disertación el presidente de la compañía lo interroga y lo hace reconocer que ha diseñado la piel integrando atributos del ADN de los cerdos para mejorar las defensas de la piel: su superior se muestra molesto ya que esto viola las convenciones de experimentación y aunque en lo personal lo apoya le advierte será denunciado de continuar. Ledgard se excusa explicando que lo hizo como un experimento personal en memoria de Gal, su esposa fallecida en un accidente y con solo saber que ha logrado crearla se da por satisfecho por lo que asegura abandonará su investigación.
La joven cautiva, llamada Vera, es vigilada con la ayuda de Marilia (Marisa Paredes), el ama de llaves. Durante el Carnaval, el Dr. Ledgard se ausenta y Zeca (Roberto Álamo), el hijo de Marilia, llega a la mansión disfrazado de tigre tras haber cometido un robo e implorando a su madre que lo esconda. Una vez allí descubre a Vera, a quien confunde con Gal. Marilia se niega a darle cobijo y mucho menos dejarle ver a Vera, pero Zeca no se deja amedrentar: quiere acostarse con la joven así que reduce a su madre y viola a Vera, quien le pide que a cambio le ayude a escapar de su cautiverio.
Robert vuelve a su casa y al ver a Zeca abusando de Vera lo acribilla. Mientras Robert se deshace del cuerpo, Marilia le confiesa a Vera que es madre tanto de Zeca como de Robert, si bien son de distintos padres y ninguno de los dos hombres sabe de su relación sanguínea. La diferencia es que mientras Zeca era hijo de un criado que trabajó en la casa, Robert era fruto de sus relaciones con el patrón, por lo que fue adoptado por este, ya que su esposa era estéril, mientras Zeca se crio con ella pero huyó muy joven y se dedicó a sobrevivir en la calle traficando droga. Según la anciana, siente que todo lo que ha pasado es su culpa ya que ambos hombres en cierta medida estaban locos y siente que ella es quien se los ha heredado.
Vera se muestra confusa ya que Zeca le hablaba como si la conociera desde hace mucho, Marilia le explica que su rostro es idéntico al de Gal y para que entienda todo lo que acaba de suceder, relata como es que hace doce años Zeca la visitó y reapareció en la vida de Robert, quien en ese entonces estaba casado con una mujer llamada Gal. Zeca se convirtió en el amante de ésta, decidiendo huir juntos; sin embargo, mientras se fugaban sufrieron un terrible accidente automovilístico en el cual Zeca quedó ileso y escapó, pero Gal sufrió horribles quemaduras en la totalidad de su cuerpo. Gal fue rescatada y atendida por Robert hasta que logró restablecerse, pero dado que su cuerpo quedó gravemente desfigurado, este ordenó que la casa se mantuviera a oscuras y sin espejos. Un día Gal oyó a su hija Norma cantando en el patio y al asomarse a la ventana pudo ver su reflejo en los cristales; no pudiendo asumir su nuevo aspecto, saltó desde la ventana de su habitación y cayó frente a la niña. Norma, testigo del suicidio, tuvo que recibir tratamiento psiquiátrico debido al trauma. Tras esto Robert despidió a Marilia y el resto de la servidumbre viviendo solo a partir de ese momento.
La historia retrocede hasta el 2006 y muestra a Vicente, un joven que vive con su madre y la ayuda en su humilde tienda de vestidos de un pueblo gallego indeterminado que él aborrece y del que quiere emigrar. Vicente constantemente intenta coquetear con Cristina, su compañera de trabajo, aunque sin éxito debido a que a ella le atraen las mujeres.
Norma, siendo ya una adolescente y mostrando por fin cierta mejoría, sale temporalmente del centro psiquiátrico para acudir a una boda acompañando a su padre. Durante la fiesta, celebrada en un pazo en el pueblo de Vicente, Norma coincide con el muchacho y se sienten atraídos; este la seduce y van a los parterres del recinto donde se drogan e intentan tener relaciones sexuales. En medio del acto Norma oye a la banda de la boda interpretar la misma canción que cantaba durante el suicidio de su madre; esto reaviva su trauma y hace que le pida a Vicente que desista. Llevada por el pánico, le muerde la mano y el joven, asustado y bajo el efecto de las drogas, le da un golpe en la cabeza, dejándola inconsciente y huyendo en su motocicleta.
Robert encuentra a su hija a los pocos minutos, habiéndose cruzado con un joven en moto al que ya no puede alcanzar. Al recuperar Norma la consciencia, el acto sexual, las drogas, su trauma, el golpe, Vicente y Robert se han mezclado y distorsionado de tal forma en su mente que no puede evitar ver a su padre como un agresor y sufre una crisis nerviosa mucho más aguda. Sin más remedio, es enviada de nuevo al psiquiátrico en peor estado que antes y como consecuencia, se suicida saltando por la ventana de su habitación igual que su madre.
Robert, tras identificar al muchacho, lo secuestra y lanza la moto de Vicente al acantilado de Finisterre para simular un suicidio o accidente y que las fuerzas del orden desistan de buscarlo. Lo confina en un cobertizo bajo pésimas condiciones, hasta el día del entierro de Norma, cuando decide practicarle una operación. Robert engaña a su colega Fulgencio y su equipo médico para que le ayude a operar a Vicente, diciéndole que era una operación consentida por un paciente que desea anonimato. Al despertar del procedimiento Robert revela que lo ha sometido a un cambio de sexo; posteriormente, y a través de numerosas operaciones, Robert retira la piel del joven y la reemplaza con su versión sintética, dándole al cuerpo del muchacho aspecto femenino.
Tras seis años de operaciones y vejaciones, Robert ha convertido a Vicente en una representación de su esposa fallecida y lo bautiza como Vera Cruz. Durante su encierro y tras haber sido transformado intenta repetidamente escapar e incluso suicidarse sin éxito; pero un día ve en televisión un documental sobre yoga, donde la maestra señala que esta disciplina enseña a jamás confundir el cuerpo con la esencia y como es que lograr esto es su objetivo esencial, Vera logra que Robert le lleve manuales y cursos de yoga que practica con mucha entrega, aunque el doctor desconoce la real motivación que la mueve. Al poco tiempo y ya completa la trasformación, Robert recontrata a Marilia, pidiendo que le ayude con los cuidados de la casa; aun así la mujer no puede evitar desconfiar instintivamente de Vera y su semejanza con Gal.
De vuelta en 2012, tras la muerte de Zeca, Vicente está convertido completamente en una mujer, ha aceptado como suyo el nombre de Vera y está cooperando con Robert. Fulgencio lee una noticia sobre la desaparición de Vicente y tras ver las fotos ata cabos comprendiendo que es el paciente anónimo de hace seis años y que Robert los engañó.
Fulgencio acusa a Robert de falsificar documentos, secuestrar, cambiar el sexo de Vicente contra su voluntad y experimentar ilegalmente con él, amenazando exponerlo si no cede su mansión al instituto de biotecnología para ser usada como clínica para pacientes importantes. Cuando todo parecía perdido para el doctor Ledgard, quien llega a amenazar de muerte a Fulgencio para que no revele la verdad, aparece Vera apoyándolo y asegurando que todo lo que hizo fue consentido. Habiéndose ganado la confianza de Robert, este accede a mantener relaciones sexuales con Vera. Sin embargo, aprovechando la situación, Vera se excusa para salir de la habitación y apoderarse de la pistola de Robert con la que lo mata; luego hace lo mismo con Marilia, por haber sido cómplice de su secuestro.
Finalmente Vera vuelve a la tienda de su madre y confiesa a Cristina que es Vicente; cuando la convence, ambos se disponen a revelar juntos la verdad a la madre.
Rodaje y estreno La película llegó a los cines españoles el 2 de septiembre de 2011. Inicialmente su estreno estaba previsto para marzo, pero el productor Agustín Almodóvar afirmó que el estreno se atrasaba al 2 de septiembre de 2011, como reacción al fracaso de la nueva Ley de Propiedad Intelectual (más conocida como Ley Sinde). Según Agustín:
Financieramente, la película no fue un éxito de taquilla, ya que el presupuesto se disparó hasta diez millones de euros, mientras que la recaudación apenas llegó a euros. Los datos estadísticos hablan de una asistencia por debajo de espectadores. Se pueden barajar varias causas para estos resultados, aunque a nivel internacional la película sí puede calificarse de éxito debido a que recaudó veinte millones de euros en todo el mundo.
De este proyecto, AlmodóvarLa piel que habito según Almodóvar en RTVE.es dice:
Según sus palabras, «Es una historia durísima de venganza, con chicos y chicas y un personaje muy diabólico que me está costando ponerme en su piel».«La piel de Almodóvar», artículo en el sitio web ContactoMagazine.com. También ha declarado que esta película es un «intenso drama que a veces se inclina por el noir, a veces por la ciencia ficción y otras por el terror». Al término del rodaje de La piel que habito, el director declaró que sus películas siempre han sido «difíciles de clasificar en cuanto a género, porque suelo mezclar varios, y cuando hay uno que predomina no respeto todas las reglas», explicó el cineasta.
Aunque en diversas ocasiones Pedro Almodóvar había afirmado«Pedro Almodóvar and Penélope Cruz reunite for “El piel que habito”», artículo en el sitio web MovieWeb.com. que contaba con Penélope Cruz para este proyecto, finalmente por problemas de agenda con Penélope dio el papel a Elena Anaya,«Elena Anaya, chica Almodóvar», artículo de Gregorio Belinchón en el sitio web ElPaís.com. a quien acompaña Antonio Banderas, que interpreta a un cirujano sin escrúpulos. Previamente al rodaje Almodóvar aseguró que retrataría una situación límite que afectaba a dos personajes y que sería una película de terror, pero sin gritos ni sustos.
Según la revista Variety este proyecto es la adaptación cinematográfica de la novela Tarántula (de Thierry Jonquet) publicada en 1995 y, tras años escribiendo diferentes versiones (tal y como pasó con La mala educación), Pedro Almodóvar finalmente decidía rodarla.