Cruz Roja Argentina es una asociación civil, humanitaria y de carácter voluntario, con presencia en el territorio argentino, y parte integrante del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la red humanitaria más grande del mundo. La misma cuenta con millones de voluntarios, colaboradores y personal empleado en los 191 países que lo integran.
Su objetivo es contribuir una mejor vida de las personas, en especial de aquellas que se encuentren en situación de vulnerabilidad. Para ello, trabaja a través de 65 filiales en todo el país, y en su Sede Central (ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), en conjunto con la comunidad y los donantes. Sus 35 Servicios Educativos -presentes desde 1920- han formado 180.000 profesionales de la salud. De los más de 15.000 alumnos inscriptos en sus Institutos Superiores de Educación, más de 3.000 se reciben anualmente en carreras como Enfermería, Radiología, Guardavidas, instrumentación quirúrgica entre otras.
Cruz Roja Argentina desarrolla acciones humanitarias junto a las comunidades, promoviendo la reducción de riesgos y el desarrollo integral de las personas, construyendo y fortaleciendo las capacidades locales, fomentando la inclusión y participación de todos los grupos sin ninguna distinción o discriminación. Sus voluntarios y personal técnico está presente en cada gran emergencia, cuando ocurre el desastre y después, cuando los hechos dejan de ser noticia. A través de sus distintos programas y servicios educativos, desean construir una sociedad más justa y más incluyente con los sectores en situación de vulnerabilidad, para que tengan acceso a fuentes de bienestar, seguridad e igualdad de oportunidades.
Trabajan en la promoción de la salud y el desarrollo comunitario, reforzando la prevención de enfermedades prevalentes, y la reducción de la vulnerabilidad al VIH desde un enfoque de promoción de derechos, de género y de diversidad.
Historia de Cruz Roja Argentina
Cruz Roja Argentina está presente en el país desde 1880, cuando situaciones críticas como los conflictos políticos internos y la epidemia de fiebre amarilla de los años 70 llevaron a Guillermo Rawson y al doctor Toribio Ayerza a crear la Sociedad Nacional de Cruz Roja Argentina. El 10 de junio, tras reunirse los integrantes de distintas sociedades y organizaciones, Pedro Roberts fue elegido como primer presidente de la institución. De esta manera, el país se sumó al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
La fundación de Cruz Roja en el mundo se dio en 1863 por inspiración de Henry Dunant, un comerciante suizo quien tras presenciar la Batalla de Solferino en Italia quedó movilizado por la necesidad de ayudar a los heridos sin hacer distinción de bandos y decidió crear un cuerpo de socorro para auxiliar cuando fuera preciso, acuñando como leitmotiv el lema “tutti fratelli” (todos hermanos). Un año después, el Comité Internacional de la Cruz Roja logró convocar a una conferencia diplomática donde se firmó el Primer Convenio de Ginebra, siendo el inicio del Derecho Internacional Humanitario. En su homenaje, cada 8 de mayo, fecha de nacimiento de Henry Dunant, se celebra el Día Mundial de la Cruz Roja.
El 20 de junio de 1880, a los pocos días de su creación y en medio del fragor de los combates por la guerra civil, fue desplegada por primera vez en Argentina la enseña de Cruz Roja. Los voluntarios que acudieron a brindar asistencia a los heridos llevaron en su brazo el símbolo originario de los Convenios de Ginebra de 1864: una cruz roja sobre fondo blanco. Desde ese entonces y a lo largo de la historia, han brindado asistencia en todo el país en cada conflicto o emergencia donde hiciera falta: la epidemia de cólera de 1886, el golpe de Estado a Hipólito Yrigoyen en 1930, el sismo de San Juan en 1944 (donde falleció la enfermera Blanca Julia Clermont), el atentado a la AMIA y el atentado a la embajada de Israel en Argentina, la crisis de diciembre de 2001 en Argentina, las inundaciones en Santa Fe de 2003, en la tragedia de Cromañón de 2004, la inundación en La Plata de 2013 y muchas, muchas más.
En el año 1920 se creó en Buenos Aires la primera escuela de Enfermería y en 1934 comenzaron a dictarse los cursos de formación de Guardavidas. En todo momento, a través de sus 65 filiales, acompañan el crecimiento de las comunidades en materia de promoción de la salud, higiene, gestión del riesgo de emergencias y desastres, fortalecimiento de lazos comunitarios y educación.
Principios fundamentales thumb|Memorial de la Cruz Roja en Solferino. El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja realizan su labor bajo siete principios fundamentales que rigen las actuaciones de esta organización.
La Cruz Roja Argentina adhiere a los principios fundamentales del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Proclamados en Viena en 1965, los siete Principios Fundamentales crean un vínculo de unión entre las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el CICR y la FICR.
Los Principios Fundamentales garantizan la continuidad del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y su labor humanitaria.
Proclamados en Viena en 1965, los siete Principios Fundamentales crean un vínculo de unión entre las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Los Principios Fundamentales son el Código de Conducta e Ideario del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, constituyen las señas de identidad de la Institución en todos los ámbitos y niveles de actuación.
Humanidad: El Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en los campos de batalla, se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional, en prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias. Tiende a proteger la vida y la salud, así como a hacer respetar a la persona humana. Favorece la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos.
Imparcialidad: No hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con los sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.
Neutralidad: Con el fin de conservar la confianza de todos, el Movimiento se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso o ideológico.
Independencia: El Movimiento es independiente. Auxiliares de los poderes públicos en sus actividades humanitarias y sometidas a las leyes que rigen los países respectivos, las Sociedades Nacionales deben, sin embargo, conservar una autonomía que les permita actuar siempre de acuerdo con los principios del Movimiento.
Voluntariado: Es un movimiento de socorro voluntario y de carácter desinteresado.
Unidad: En cada país solo puede existir una Sociedad de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja, que debe ser accesible a todos y extender su acción humanitaria a la totalidad del territorio.
Universalidad: El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en cuyo seno todas las Sociedades tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal.
Los Principios obligan a toda la Institución en su conjunto y es uno de los elementos de cohesión fundamentales del Movimiento. Ahora bien, no podemos olvidar que los miembros de la Institución como parte visible de la misma se encuentran obligados por los Principios en un doble sentido: actuar en todo momento y lugar de acuerdo con estos Principios y a mantener un compromiso ideológico.
El voluntario de Cruz Roja debe ser conocido y reconocido, como tal, por la actividad que desarrolla, (centrada en determinados colectivos y/o situaciones) y por la forma de actuar que deberá reflejar la asimilación personal de los Principios Fundamentales.
Cruz Roja Argentina en la actualidad
Cambios organizacionales
A partir de la asunción de un nuevo gobierno institucional, se comenzaron a delinear profundos cambios en la estructura de la organización con el fin de modernizarla y adaptarla a la nueva realidad social.
En ese contexto se realizó en 2003 el primer Plan Estratégico que logró enmarcar las acciones de toda la Sociedad Nacional. Dicha elaboración contó con la participación de más de 300 personas entre voluntarios y voluntarias de gestión y de gobierno, técnicos de la Sede Central, Organismos Gubernamentales y otras organizaciones de la sociedad civil. En la actualidad rige el PECRA 2011-2015, en donde se detallan los ejes de trabajo de la Cruz Roja en el país hasta el año 2015.
Además se comenzó a trabajar en la modificación del viejo estatuto y reglamento con el objetivo de actualizarlos de acuerdo a los nuevos requerimientos institucionales, logrando un Estatuto moderno que ha sido modelo para otras sociedades nacionales.
Como elementos a destacar se puede considerar que se le otorgaron mayores beneficios a los voluntarios, reconociéndolos como asociados de la institución por el hecho de cumplir con horas de trabajo voluntarias. Por último se creó el Tribunal de Ética y Disciplina, que pretende ser una nueva instancia de control para garantizar el pleno cumplimiento de los deberes y derechos de los asociados.
Cruz Roja Argentina en la actualidad define los siguientes enfoques y metodologías de trabajo:
Enfoques de trabajo
• Enfoque de desarrollo comunitario y reducción de riesgo en la comunidad: El desarrollo comunitario se entiende como un proceso dinámico tendiente a lograr la equidad y mejorar la calidad de vida de los habitantes de una comunidad. Se basa en acciones que incrementen el capital social y tiene como pilares fundamentales la participación, la movilización social, la identidad cultural, la cooperación, la solidaridad, la autogestión y la conformación de redes y de espacios de concertación. En este sentido, con base en estas prácticas y complementando sus tareas habituales de asistencia humanitaria, Cruz Roja Argentina se propone contribuir al desarrollo comunitario fortaleciendo la resiliencia de las comunidades en las que trabaja a través de la abogacía, la generación de capacidades y oportunidades, en el marco de sus objetivos estratégicos definidos.
• Enfoque de transformación de la cultura organizacional: Entendemos por cultura organizacional el conjunto de percepciones, sentimientos, actitudes, hábitos, creencias, valores y tradiciones que legitiman las formas de interactuar entre los miembros de la organización y con las comunidades. Cruz Roja Argentina se propone alcanzar la excelencia y la calidad en un proceso de mejora continua, desarrollando una cultura organizacional que se caracterice por la innovación, la integridad, la responsabilidad, el compromiso y la transparencia. Este proceso se implementa fundamentalmente a nivel local y llegar a todas las personas que integran la Sociedad Nacional.
• Enfoque en la juventud: La juventud actúa como agente de cambio social, ofrece un enfoque innovador y propone ideas y nuevas perspectivas a la hora de abordar las temáticas sociales que nos hemos propuesto trabajar. Convocar y formar a jóvenes no es solo una inversión que fortalecerá a la institución en el futuro sino que también lo hace en el presente. La participación de los jóvenes le permite a Cruz Roja Argentina aprovechar sus principales cualidades, que ayudarán a construir una organización más dinámica, con mayor adaptabilidad a los cambios, más creativa y comprometida.