right|thumb|270px|Soldados canadienses avanzando detrás de un tanque en la batalla de la cresta de Vimy, uno de los mayores triunfos militares de Canadá.

La historia militar de Canadá abarca cientos de años de acontecimientos armados dentro del territorio que actualmente comprende Canadá y el papel del ejército canadiense en los conflictos militares y las fuerzas de paz en todo el mundo.

Por miles de años, el área que se convertiría en Canadá fue el sitio de esporádicas guerras intertribales entre la gente de las Primeras Naciones de Canadá. A partir del , la llegada de los europeos provocó conflictos entre los pueblos aborígenes y los europeos colonizadores en el Nuevo Mundo. Desde el , la región fue lugar de conflictos entre franceses y británicos durante más de un siglo, ya que ambos se aliaron con varios grupos de las Primeras Naciones. En 1763, los británicos salieron victoriosos y los civiles franceses, a quienes los británicos esperaban asimilar, fueron declarados "súbditos británicos". Nuevos desafíos pronto surgieron cuando las colonias del norte decidieron no tomar parte en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y permanecieron leales a la Corona británica. Los estadounidenses triunfantes buscaron extender su república y realizaron invasiones en 1775 y en 1812. En ambas ocasiones, los estadounidenses fueron rechazados por las fuerzas británicas y locales; no obstante, esta amenaza permanecería hasta bien entrado el y parcialmente propiciaría la Confederación Canadiense en 1867.

Después de la Confederación, y en medio de mucha controversia, fue creado el Ejército Canadiense. Canadá, sin embargo, permaneció como colonia británica, y las fuerzas canadienses combatieron junto a sus similares británicas en la segunda guerra de los bóeres y en la Primera Guerra Mundial. Mientras que con el Estatuto de Westminster vino la independencia del país, los lazos de Canadá con el Reino Unido permanecieron fuertes, y los británicos gozaron una vez más del apoyo canadiense en la Segunda Guerra Mundial. No obstante, desde la Segunda Guerra Mundial Canadá se comprometió al multilateralismo y ha ido a la guerra solo dentro de coaliciones multinacionales tal como en la guerra de Corea, la guerra del Golfo, la guerra de Kosovo y la guerra en Afganistán de 2001. Canadá también ha jugado un papel importante en las operaciones de las fuerzas de paz de la ONU en todo el mundo y ha aportado más tropas acumulativamente que cualquier otro país. Hasta 2006, Canadá tenía el segundo número más alto de bajas en las fuerzas de paz en el mundo, solo detrás de la India.

Colonización europea Primeras naciones thumb|right|270px|Reconstrucción de una aldea vikinga en L'Anse aux Meadows, Terranova y Labrador. Los primeros conflictos entre europeos e indígenas pueden haber ocurrido alrededor del año 1006, cuando los nórdicos intentaron establecerse a lo largo de la costa de la isla de Terranova. Según las sagas nórdicas, los nativos beothuk (llamado skraelings o skrælingar por los nórdicos) respondieron tan ferozmente a los intentos de colonización por parte de los recién llegados que estos finalmente tuvieron que marcharse. Entre los futuros colonizadores europeos, las Primeras Naciones se ganaron una reputación de violencia y salvajismo. Los nativos no consentían la idea de rendirse, y solían torturar y matar a aquellos que lo hacían.

Antes de la llegada de los europeos, algunas guerras entre las Primeras Naciones tendían a ser formales y de carácter ritualista, y suponían relativamente pocas bajas. Pero también existe evidencia de guerras mucho más violentas, incluso el genocidio completo de algunos grupos a manos de otros, tal como el desplazamiento total de la Cultura Dorset de Terranova por parte de los beothuk previamente mencionados, así como por los inuit y los thule en otras regiones. No hay evidencias de continuidad genética o cultural, así que se piensa que los Dorset simplemente fueron exterminados. Para el año 1350 ya habían desaparecido completamente.

En lo que es ahora el sureste de Canadá habitaban, antes de la llegada de los europeos, muchos pueblos nativos. De ellos destacaban los de la Confederación Iroquesa, formada por cinco tribus: seneca, oneida, cayuga, onondaga y mohawk. A ellos se sumaría la tribu tuscarora en el . El motivo de esta alianza era acabar con las frecuentes luchas entre los grupos de la región. Después de la llegada de los europeos, las luchas fueron más sangrientas y decisivas, especialmente al quedar las tribus en medio de las rivalidades económicas y militares de los colonizadores europeos. A fines del , las Primeras Naciones de la costa atlántica rápidamente adoptaron el uso de las armas de fuego, sustituyendo al tradicional arco.Starkey p. 21. Mientras que un guerrero habilidoso podía esquivar una flecha, y una armadura de madera ofrecía cierta protección contra las flechas, nada los protegía de una bala. Incluso las heridas en los miembros provocadas por estas balas lentas y de alto calibre podían resultar fatales. La adopción de las armas de fuego incrementó significantemente el número de bajas. El derramamiento de sangre en los conflictos entre nativos también aumentó dramáticamente debido a la distribución irregular de las armas de fuego y los caballos entre los grupos nativos.

Las tribus nativas se volvieron aliados importantes de los franceses e ingleses en la lucha por la hegemonía norteamericana durante los siglos y ; estas alianzas intensificaron la violencia. Por ejemplo, arrancar el cuero cabelludo del enemigo, práctica que actualmente se cree que existía desde antes de la llegada de los europeos, se volvió más común ya que los europeos demandaban la presentación del cuero cabelludo como prueba de su triunfo militar.Starkey p. 29.

Primeros asentamientos franceses thumb|right|270px|Mapa de Nueva Francia que muestra a ciertas tribus de amerindios en Canadá, 1702.

Los franceses bajo el mando de Samuel de Champlain fundaron el asentamiento de Annapolis Royal en 1605 y la ciudad de Quebec en 1608, aliándose rápidamente con los nativos de esa zona, lo que los condujo a conflictos con otros habitantes indígenas. Por ejemplo, poco después de la fundación de Quebec, Champlain se integró a una alianza huron-algonquina que era enemiga de la Confederación Iroquesa. Durante el periodo de colonización los iroqueses impidieron el pleno establecimiento de los franceses, enfrentándose frecuentemente contra ellos y sus aliados. En la primera batalla, las superiores armas francesas dispersaron rápidamente a varios grupos de nativos congregados. Los iroqueses cambiaron sus tácticas al juntar sus habilidades de caza y sus conocimientos profundos del terreno con el uso de armas de fuego, que obtuvieron gracias a los holandeses; de esta forma, desarrollaron una versión muy efectiva de guerra de guerrillas y se convirtieron en una amenaza formidable para todos excepto para las escasas ciudades fortificadas. Al mismo tiempo que los franceses suministraban pocas armas a sus aliados indígenas, los iroqueses emprendieron una guerra devastadora contra las tribus de la región de los Grandes Lagos. Durante el primer siglo de su existencia la amenaza principal para los habitantes de Nueva Francia vino de la Confederación Iroquesa, particularmente de sus habitantes más orientales, los mohawk. Mientras que la mayoría de las tribus en la región eran aliadas de los franceses, los iroqueses se aliaron primero con los holandeses, y, después de la cesión de Nueva Holanda a Inglaterra, con los británicos, y con esto recibieron sus armas y su apoyo.

Las Guerras franco-iroquesas continuaron intermitentemente hasta el , con gran brutalidad en ambos bandos. En respuesta a la amenaza iroquesa, el gobierno francés envió al Regimiento Carignan-Salières, el primer grupo de soldados uniformados profesionales en pisar lo que hoy es el territorio canadiense. Después de que se lograra la paz, este regimiento fue disuelto en Canadá. Los soldados se establecieron en el valle del San Lorenzo y, a finales del , formaron la base de las Compagnies Franches de la Marine ("Compañías Francesas de la Marina"), la milicia local. Más tarde, las milicias se desarrollaron para formar los seigneuries ("señoríos").

Conflicto anglo-francés Canadá fue colonizada por dos grandes potencias europeas que estaban históricamente en desacuerdo una con la otra —Inglaterra y Francia—, y fue inevitable que esta tensión de años se desbordara sobre Canadá; durante los siglos y , hubo conflictos continuos entre las potencias colonizadoras del territorio canadiense.

thumb|270px|Antes de la Batalla de Quebec de 1690, Frontenac rechaza a los enviados ingleses: "La única respuesta que tengo para su general es a través de las bocas de mis cañones". Dos años después de que los franceses fundaran Annapolis Royal, los ingleses establecieron su primer asentamiento, en Jamestown, Virginia al sur. A partir de estas bases, emergerían colonias mucho mayores. La colonia francesa de Quebec en el río San Lorenzo se basó principalmente en el comercio de pieles y disfrutó del apoyo de la Monarquía de Francia. Creció lentamente en medio de las duras condiciones geográficas y climáticas. Las colonias inglesas localizadas al sur, con condiciones más favorables, desarrollaron economías más diversificadas y florecieron. El resultado fue que para la década de 1750, cuando las rivalidades económicas, políticas y militares desembocaron en la Guerra de los Siete Años, la población total de las 13 colonias inglesas era de 1.500.000, mientras que la de los rivales franceses al norte era de tan solo 60.000. Como resultado, fuera de sus fortalezas de Quebec y Louisbourg, los franceses fueron forzados a emplear tácticas de guerra de guerrillas, en gran parte adoptadas de los nativos. La forma de lucha de guerrilla se conoció como la petite guerre.Chartrand, René. Canadian Military Heritage. Vol 1. p. 17. Durante el , hubo varias escaramuzas entre las dos grandes potencias. En 1629, un grupo de merodeadores ingleses capturaron y quemaron la fortaleza en Quebec y se llevaron a Champlain y a los otros líderes como prisioneros a Inglaterra. Sin embargo, en 1632 los ingleses pidieron disculpas y devolvieron la ciudad a los franceses, quienes reconstruyeron su capital y reanudaron sus esfuerzos. La siguiente amenaza sería para Quebec en el vino en 1690 cuando, alarmadas por los ataques de la petite guerre, las colonias de Nueva Inglaterra enviaron una expedición armada hacia el norte, bajo el mando de Sir William Phips, para capturar la fuente de los problemas: Quebec. La expedición estaba pobremente organizada y tenía poco tiempo para alcanzar su objetivo, habiendo llegado a mediados de octubre, poco antes de que el San Lorenzo se congelara. La expedición fue responsable de provocar uno de los más famosos pronunciamientos en la historia militar canadiense. Cuando Phips le demandó que se rindiera, el gobernador de Nueva Francia Louis de Buade de Frontenac, en ese entonces en su segundo periodo de mandato, contestó (de acuerdo a los reportes del propio Frontenac): "Responderé ... sólo con las bocas de mis cañones y los disparos de mis mosquetes" ("I will answer … only with the mouths of my cannons and the shots of my muskets"). Después de un solo desembarque frustrado en la costa de Beauport al este de la ciudad, el ejército inglés se retiró por las aguas heladas del río San Lorenzo.

Inicios del