250px|miniaturadeimagen|Academia Brasileña de Letras, Río de Janeiro, Brasil.
La literatura brasileña, considerando su desarrollo basado en la lengua portuguesa, forma parte del espectro cultural lusófono. Surgió a partir de la actividad literaria incentivada por el descubrimiento de Brasil durante el .http://www.algosobre.com.br/literatura/origens-da-literatura-no-brasil.html Bastante ligada en un principio a la literatura metropolitana, poco a poco fue ganando independencia, especialmente durante el , con los movimientos románticos y el realista, hasta alcanzar su punto culminante con la Semana de Arte Moderno en 1922, que se caracteriza por la ruptura definitiva con las literaturas de otros países, formando, por lo tanto, desde el Modernismo y sus escuelas las primeras generaciones de escritores realmente independientes. Surgen en este momento grandes nombres como Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade, João Guimarães Rosa, Clarice Lispector y Cecilia Meireles.
La literatura producida en Brasil desempeña un papel importante en el ámbito cultural del país: todos los principales periódicos dedican gran parte de sus suplementos culturales al análisis y la crítica literarios. Igualmente, la enseñanza de la disciplina es obligatoria en la escuela secundaria.
Período colonial izquierda|miniaturadeimagen|Desembarco de Pedro Álvares Cabral en Porto Seguro, 1500. Óleo sobre tela de Oscar Pereira da Silva (1904) El primer documento existente que puede ser considerado como literatura brasilera es la Carta de Pero Vaz de Caminha ("Carta de Pero Vaz de Caminha"), escrita por Pero Vaz de Caminha para Manuel I de Portugal, la cual contiene una descripción de cómo se veía Brasil en el año 1500. Los diarios de los navegantes y las descripciones de la "América portuguesa" dominaron la producción literaria durante los dos siglos siguientes, incluyendo informes famosos como los de Jean de Léry y los de Hans Staden, cuyas historias sobre su encuentro con los Indios Tupi en las costas de São Paulo fueron de una influencia extraordinaria sobre la mirada que tenía Europa sobre el nuevo continente.
Algunos otros ejemplos literarios explícitos sobrevivieron a este período, como el poema épico de José Basilio da Gama, en el que se celebra la conquista de las misiones guaraníes por los portugueses, y el trabajo de Gregório de Matos Guerra, un abogado del , de Salvador de Bahía, que produjo una amplia cantidad de sátiras, así como poesías religiosas y seculares. La obra de Matos tenía fuertes resonancias barrocas y estuvo influido por poetas españoles como Luis de Góngora y Francisco de Quevedo.
El Neoclasicismo fue difundido en Brasil a mediados del , siguiendo el estilo italiano. La literatura era producida muchas veces por miembros de academias temporales o semipermanentes y la mayor parte de su contenido pertenecía al género pastoral. El centro literario más importante en el Brasil colonial era la próspera región de Minas Gerais, conocida por sus ricas minas de ouro, donde ya estaba empezando a surgir un movimiento protonacionalista. Los poetas más importantes de esta época eran Cláudio Manuel da Costa, Tomás António Gonzaga, Alvarenga Peixoto y Manuel Inácio da Silva Alvarenga, todos ellos envueltos en una revuelta contra el poder colonial. Gonzaga e Costa fueron exiliados hacia África como consecuencia de sus respectivos trabajos.
Romanticismo miniaturadeimagen|izquierda|José de Alencar, escritor brasileño y autor de Iracema En 1822, D. Pedro se da cuenta de un movimiento que se estaba haciendo sentir, como mínimo, desde 1808: la Independencia de Brasil. A partir de entonces, dentro del contexto de surgimiento de nuevas naciones independientes en Europa y América, el joven Brasil independiente va a necesitar encontrar la manera de insertarse en el nuevo orden político mundial. Dentro de la necesidad de autoafirmación de la nueva nación, se busca barrer la imagen del conquistador portugués. La riqueza minera genera las condiciones necesarias como para que las familias más ricas envíen a sus hijos a Europa, especialmente a Francia y a Gran Bretaña. Los jóvenes brasileños formados en Europa buscan en este continente las soluciones a los problemas de Brasil, a pesar de que Brasil no tenía la misma estructura social que los países industrializados de Europa: si en estos últimos la sociedad se articulaba en torno al binomio burguesía / proletariado, en Brasil la sociedad se basaba todavía en la oposición aristocracia / esclavo, de manera que el "ser burgués" era más un estado de ánimo, una norma de comportamiento, y no una posición económica y social.
En Brasil, la poesía romántica se caracteriza en primer lugar por el contenido patriótico, de afirmación nacional de la comprensión de lo que iba a ser la identidad brasileña, o la expresión de uno mismo, es decir, la expresión de los sentimientos, los deseos más personales diferente del ideal de la imitación de la poesía de la naturaleza en este arcade. Todo esto seguido de una revolución en el lenguaje poético, que comenzó a buscar una proximidad a la vida cotidiana de las personas con el lenguaje cotidiano. En el poema "Invocación del Ángel de la Poesía", Gonçalves de Magalhaes dice que va a abandonar las convenciones clásicas (la cultura griega), a favor del sentimiento personal y sentimiento patriótico.
La poesía romántica llega en medio del fervor separatista de la primera mitad del , y tiene como punto de partida la obra de Gonçalves de Magalhães "Suspiros poéticos y anhelos" (1836), caracterizada por un fuerte sentimiento de antilusitanismo. El prefacio de esta obra es considerado como el manifiesto por excelencia del Romanticismo brasileño y por ello se considera a este autor como el iniciador de dicha escuela literaria en su país.
El Romanticismo de Brasil puede dividirse en tres partes:
Primera Generación. Indigenismo y nacionalismo Estaba formada por escritores muy preocupados por la formación de una identidad nacional en el Imperio de Brasil, que acababa de obtener la independencia de Portugal. Eran extremadamente nacionalistas, veían a los indios como héroes, exaltaban la naturaleza y la patria con gran sentimentalismo.
Los principales autores de esta época son Manuel de Araújo Porto-Alegre (1806-1879), Domingos José Gonçalves de Magalhães (1811-1882) y Antonio Gonçalves Dias (1823-1864).
Segunda Generación. El Ultrarromanticismo En esta generación se produce un énfasis en los rasgos románticos. El sentimentalismo es todavía más acusado, de ahí que se hable de un "Ultrarromanticismo". También se la conoce como la generación "Byroniana", por estar fuertemente influida por la poesía de Lord Byron y Musset. Sus miembros se caracterizan por llevar un estilo de vida bohemio y nocturno, y por tener una visión del mundo egocéntrica, narcisista, pesimista, angustiada y, en ocasiones, incluso satánica (las referencias al demonio, a las ceremonias demoníacas prohibidas y oscuras, son constantes en algunos de estos autores, que ven el infierno como una prolongación de las orgías en la Tierra). Temas habituales en ellos son el pesimismo, la duda, la desilusión y el aburrimiento constante, pero, por encima de todo, es el escape de la realidad, que se manifiesta en una idealización de la infancia.
Los principales poetas de esta generación fueron Álvares de Azevedo, Casimiro de Abreu, Junqueira Freire y Fagundes Varela.
Tercera generación. El Condoreirismo Caracterizada por la poesía social y libertaria, refleja las luchas internas de la segunda mitad del reinado del emperador Pedro II. Esta generación estuvo muy influida por Víctor Hugo y su poesía política, de ahí que sea conocida como la generación "huguiana". El resultado final es el condoreirismo o condorismo: el cóndor, el águila que habita en la cima de los Andes, se convierte en el símbolo de la libertad abrazada por estos jóvenes románticos.
Su máximo representante fue Castro Alves, seguido por Tobias Barreto y Sousándrade.
La prosa romántica. José de Alencar José de Alencar es considerado el patriarca de la literatura brasileña. Inauguró nuevos estilos románticos y consolidó el Romanticismo en Brasil, diseñando el retrato cultural brasileño de manera completa y exhaustiva. Debido a esa visión amplia de la escena brasileña, su obra iniciaría un período de transición entre el Romanticismo y el Realismo. Muchas de sus novelas revelan la preocupación de José de Alencar por mostrar al indio como un héroe nacional. Mientras que los autores románticos europeos mostraban su nostalgia por la época medieval, Alencar procuró buscar en la cultura indígena el pasado fiel de la historia brasileña. Sus novelas muestran un lenguaje más original, con palabras de los indios Tupi, y retratan al indio como un símbolo de la valentía, la pureza y el amor a la naturaleza. En resumen, sus obras utilizan el indigenismo como una forma de revelar un concepto más original de la identidad brasileña y de crear un proyecto de lengua brasileña.
Realismo El Realismo comienza oficialmente en Brasil en 1881, con la publicación de las «Memorias póstumas de Brás Cubas», de Machado de Assis, el autor más célebre de todo Brasil. La escuela realista brasileña sólo empezará a declinar con la aparición del Parnasianismo, hacia 1890. Con la introducción de los estilos realista y naturalista en Brasil, la observación ganó un nuevo significado. Comenzó a escribirse buscando la verdad, y no para ocupar el tiempo de ocio de los lectores.
Entre los escritores más importantes del realismo en Brasil figuran Raúl Pompeia, el vizconde de Taunay y fundamentalmente el ya citado Machado de Assis, quien contribuyó con obras muy importantes, tales como Memorias póstumas de Blas Cubas, Quincas Borba y Dom Casmurro. Los tres trabajos giran alrededor de varios temas, entre ellos el adulterio, desde una perspectiva crítica e irónica, muy característica del autor. Tanto Memórias Póstumas de Brás Cubas como Dom Casmurro destacan por estar narrados en primera persona, una peculiaridad dentro de la novela realista.
Machado de Assis miniaturadeimagen|derecha|Machado de Assis, el más célebre autor brasileño José Maria Machado Machado de Assis es considerado el introductor del realismo en Brasil, con la publicación de las Memorias póstumas de Blas Cubas (1881). Esta novela se encuentra junto a todas sus producciones posteriores, Quincas Borba, Dom Casmurro, Esaú e Jacob y el Memorial de Aires, ortodoxia conocida como pertenecientes a su segunda fase, que cuenta con nota de pesimismo e ironía, aunque no hay una interrupción de residuos romántico. En esta fase, los críticos señalan que sus mejores obras son la trilogía de los realistas. Su primera etapa consiste en las obras literarias, como la Resurrección, la mano y guante, Helen y Missy García, en caso de notificación características heredadas del Romanticismo, o "convencionales", como prefiere que la crítica moderna.
Su trabajo fue de fundamental importancia para las escuelas literarias brasileñas de los siglos y , y hoy resulta de gran interés académico y público. Ha influido en grandes nombres de las letras de Brasil, como Olavo Bilac, Lima Barreto, Drummond de Andrade y otros. En vida, alcanzó la fama y cierto prestigio en Brasil, pero no gozó de popularidad en el extranjero. Hoy en día, sin embargo, es visto, por su innovación y por su audacia en sus primeros trabajos, como el escritor brasileño más prestigioso. Es más, Machado de Assis es considerado uno de los grandes genios de la historia de la literatura, junto con autores como Dante, Camões, Cervantes y Shakespeare.
Euclides da Cunha izquierda|miniaturadeimagen|Autor del "Os Sertões", principal escritor regionalista del Brasil Euclides Rodrigues da Cunha (Cantagalo (Río de Janeiro), 20 de enero de 1866 - Río de Janeiro, 15 de agosto de 1909) fue un escritor, sociólogo, periodista, historiador, geógrafo, poeta e ingeniero brasileño.