La lepra o enfermedad de Hansen es una enfermedad infecciosa crónica producida por los bacilos Mycobacterium leprae o Mycobacterium lepromatosis. La infección afecta principalmente los nervios periféricos y la piel, pero también afecta otros sitios tales como las mucosas, los ojos, los huesos y los testículos. Este daño nervioso puede provocar la pérdida de la nocicepción, lo que puede derivar en la pérdida de partes de las extremidades debido a lesiones repetidas o infecciones a través de heridas que pasan desapercebidas. La persona infectada también puede experimentar debilidad muscular y pérdida de la visión. Sus complicaciones más severas son la desfiguración, la deformidad y la discapacidad (ya sea por el compromiso neurológico o la ceguera). Los síntomas de la lepra pueden comenzar en un año o tardar 20 años o más en manifestarse.

La lepra ha afectado a la humanidad durante miles de años. La enfermedad toma su nombre de la palabra griega λέπρα (lépra), derivada de λεπίς (lepís, que significa «escama»), mientras que el término «enfermedad de Hansen» recibe su nombre del médico noruego Gerhard Armauer Hansen. Históricamente, la lepra se ha asociado con el estigma social, lo que sigue siendo una barrera para la detección temprana y el tratamiento oportuno. La lepra está clasificada como una enfermedad tropical desatendida. El Día Mundial contra la Lepra se estableció en 1954 para crear conciencia sobre las personas afectadas por esta enfermedad. El estudio de la lepra y su tratamiento se conoce como leprología.

La lepra se transmite entre personas, aunque se requiere un contacto prolongado. La lepra tiene baja patogenicidad, y el 95% de las personas que contraen o están expuestas a M. leprae no desarrollan la enfermedad. La transmisión probablemente ocurre a través de la tos o el contacto con fluidos nasales de una persona infectada. Factores genéticos y la función inmunitaria basal influyen en la facilidad con la que una persona contrae la enfermedad. La lepra no se transmite durante el embarazo al feto ni a través del contacto sexual. La lepra es más común entre personas que viven en la pobreza. Existen dos tipos principales de la enfermedad: paucibacilar y multibacilar, que se diferencian por la cantidad de bacterias presentes. Las personas con la forma paucibacilar presentan cinco o menos manchas cutáneas hipopigmentadas e insensibles, mientras que las personas con la forma multibacilar presentan más de cinco manchas cutáneas. El diagnóstico se confirma mediante la detección de bacilos ácido-resistentes en una biopsia de la piel.

La lepra es curable con terapia multidrogas. El tratamiento de la lepra paucibacilar se realiza con los medicamentos dapsona, rifampicina y clofazimina durante seis meses. El tratamiento para la lepra multibacilar utiliza los mismos medicamentos durante 12 meses. También se pueden usar otros antibióticos. Estos tratamientos son proporcionados gratuitamente por la Organización Mundial de la Salud.

La lepra no es altamente contagiosa. Las personas con lepra pueden vivir con sus familias y asistir a la escuela y al trabajo. En la década de 1980, había 5,2 millones de casos en todo el mundo, pero para 2020 esta cifra se había reducido a menos de 200.000. La mayoría de los casos nuevos se presentan en 14 países, y la India concentra más de la mitad de todos los casos nuevos. En los 20 años comprendidos entre 1994 y 2014, 16 millones de personas en todo el mundo se curaron de lepra. La práctica del aislamiento de las personas afectadas por la lepra en lazaretos (hospitales o colonias de leprosos), que solía ser muy común, no está respaldada por la evidencia científica, pero aún se practica en algunas zonas de la India, China, Japón, África y Tailandia.

Historia Se sabe que afecta a la humanidad desde hace al menos 4000 años, cuando en 2009, en una excavación arqueológica en Balathal (Rayastán, al noroeste de India), se encontraron en lo que había sido un asentamiento (chozas de piedra y ladrillos de barro, y donde cultivaban la cebada) los restos óseos de un varón adulto de unos 30 años de edad con muestras de haber padecido esta enfermedad y no haber recibido ningún tipo de tratamiento para curarla. Dichos restos estaban enterrados en ceniza de estiércol de vaca dentro de un recinto de piedra de paredes gruesas en los límites de dicho asentamiento. La datación por radiocarbono indicó que el esqueleto fue enterrado entre el 2500 y el 2000 a. C.«Skeleton pushes back leprosy’s origins» ("Un esqueleto aleja los orígenes de la lepra"), artículo en inglés de Constance Holden en la revista Science Now (527): 1; Fecha: 27 de mayo de 2009; consultado el 10 de junio de 2012

La siguiente evidencia más antigua de la lepra era un esqueleto egipcio del

Durante la Edad Media se pensaba que los leprosos enfermaban como castigo divino por sus pecados y se solía relacionar con la lujuria y con la promiscuidad, por lo que se acostumbraba expulsar a los enfermos de las comunidades y desposeerlos de sus bienes. Los que padecían esta enfermedad llevaban unas pequeñas tablas en la mano, llamadas tablillas de san Lázaro, las cuales al golpear entre sí avisaban a la gente a su paso cuando se les permitía mendigar o realizar algún peregrinaje. San Lázaro es el santo de los leprosos y los mendicantes. También solían llevar una pequeña campana.Liceus - Portal de Humanidades

2000 a. C., India La primera mención de la lepra ―así como su cura ritual mediante plegarias― aparece con el nombre de kilasa (‘mancha blanca en la piel’) en el texto hinduista Átharva-veda (1, 23), de fines del II milenio a. C.Según The Oxford illustrated companion to medicine, citado en Lock, pág. 420. Descrito en la Encyclopedia Britannica, 2008«Leprosy», artículo en inglés en el sitio web de la Organización Mundial de la Salud. WHO. Consultado el 22 de agosto de 2007. «The first known written mention of leprosy is dated 600 BC» ("La primera mención conocida acerca de la lepra data del 600 a. C.")

Menciones en la Biblia judía En el libro Levítico del Antiguo Testamento se menciona que los kohen (sacerdotes del orden de Aaron) estaban obligados a saber reconocer a un metzora, es decir, un varón atacado de una enfermedad llamada tzara’at. Esta enfermedad se ha traducido como lepra, aunque es probable que no tenga nada que ver con la causada por el bacilo de Hansen. El síntoma parece haber sido una mancha blanca en los pelos de la piel acompañada de una llaga.

En Números 12:10 se cuenta que Dios hace recaer la lepra sobre María por hablar mal de su hermano Moisés. Ella debe alejarse siete días del campamento, luego de esto queda sana.

En Levítico 13 y 14 se dan instrucciones para evitar el contagio de esta enfermedad:

300 a. C., India Otra mención a la lepra aparece en el tratado médico Súsruta-samjita (Benarés, siglo III d. C.).Kearns & Nash. 2008.

Sin embargo, todavía en 1998, La enciclopedia Cambridge de paleopatología humana afirmaba: «El Sushruta-samhita de la India describe muy bien la condición patológica, e incluso ofrece sugerencias terapéuticas».A. C. Aufderheide, C. Rodríguez-Martín, y O. Langsjoen: The Cambridge encyclopedia of human paleopathology. Cambridge University Press, 1998. ISBN 0-521-55203-6. Pág. 148.

Llegada a América Los primeros casos de lepra en América datan de al menos el año 1000 y fueron causados por la especie Mycobacterium lepromatosis del bacilo.

A partir de 1492, los europeos llevaron consigo a América la especie Mycobacterium leprae, que se hizo dominante en el continente mientras que la M. lepromatosis no se extendió al Viejo Mundo.

En México, el doctor Ladislao de la Pascua y Martínez publicó el primer trabajo sobre la lepra en el mundo.Rodríguez, O. (2004). Dr. Ladislao de la Pascua. Revista del Centro Dermatológico Pascua, 13(1), ene-abr, 7-13. https://www.medigraphic.com

La lepra siguió siendo estigmatizante durante siglos.

Todavía en 1909, en España se decretó ―por demanda de la Sociedad de Patologías Exóticas― «la exclusión sistemática de los leprosos» y su "reagrupamiento" en leproserías como medida esencial de profilaxis.

El estigma social que se asoció con las formas avanzadas de lepra continúa en muchas regiones, y sigue siendo el mayor obstáculo para los tratamientos precoces.

En 1987, el médico e investigador venezolano Jacinto Convit fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias por descubrir la cura para esta enfermedad.Jacinto Convit, premio Príncipe de Asturias 1987 En 1995, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimaba que entre dos y tres millones de personas en todo el mundo estaban en situación de discapacidad permanente por lepra.

Las cuarentenas forzadas, o segregación de pacientes, constituyen medidas innecesarias y no éticas. Se mantienen leproseríasHay en el mundo muchas leproserias para la hospitalización y el tratamiento de pacientes afectados por la lepra. Según datos del último Anuario Estadístico de la Iglesia católica, grupos relacionados con la misma sostienen financieramente y dirigen el funcionamiento de 547 de ellas. A continuación se detalla la repartición por continentes: África y América 56, Asia y Europa 5, Oceanía 3. Las naciones con el mayor número de leproserías son: en África: República Democrática del Congo (32), Madagascar (29), República Sudafricana (23); en América del Norte: Estados Unidos (1); en América Central: Méjico (8); en América Central-Antillas: República Dominicana (3); en Suramérica: Brasil (17), Perú (6), Ecuador y Colombia (4); en Asia: India (220), Corea (15); en Oceanía: Papua Nueva Guinea (3). (Agencia Fides, Fides News, 26 de enero de 2013 12.23). en los siguientes países: Brasil, China,«Ignorance breeds leper colonies in China» (‘la ignorancia genera leprosarios en China’), artículo en el sitio web Independent News & Media, del 13 de septiembre de 2006. Egipto, España,Actualmente es un centro de referencia internacional para el tratamiento e investigación de la enfermedad Asociación Fontilles«Fontilles (España): la última leprosería en Europa» artículo en el diario ABC (de Madrid) del 30 de enero de 2011. India, Japón,Japón eliminó sus Leprosy Prevention Laws (leyes de prevención de la lepra) en 1996, pero hay pacientes todavía residiendo en leprosarios.Ver «Koizumi apologises for leper colonies» (‘Koizumi pide perdón por leprosarios’), artículo en el sitio web BBC News del 25 de mayo de 2001; y«Ex-Hansen’s disease patients still struggling with prejudice» (los expacientes de la enfermedad de Hansen siguen luchando contra los prejuicios), artículo en el diario Japan Times, del 7 de junio de 2007.La película de Naomi Kawase, «Una pastelería en Tokio », de 2015, trata en parte la pervivencia de los prejuicios sobre las personas que tuvieron la enfermedad y describe la vida en la leprosería National Tama Zenshoen Liberia, México, Nepal, República Dominicana, Rumania,Europe's last leper colony lives on. BBC News. 6 de noviembre de 2001. Somalia, Tanzania, Vietnam«“Making peace with Vietnam” to be screened at Beijing Film Festival», artículo en el sitio web vietnamita Vovnews, del 2 de agosto de 2009.

Actualmente se sabe fehacientemente que muchas de las personas que fueron segregadas en esas comunidades, como presuntos leprosos, en realidad padecían sífilis«Syphilis through history» artículo en inglés en la Encyclopædia Britannica (que sí es altamente contagiosa).

La última leprosería de Europa Occidental es el Sanatorio de Fontilles, que se encuentra en Vall de Laguar (provincia de Alicante, España).

Epidemiología 350px|thumb|Distribución de la lepra (2003). 350px|thumb|Casos reportados de lepra, 2023 Se estima que entre dos a tres millones de personas están permanentemente discapacitadas debido a la lepra. La India es el país con mayor número de casos, Brasil ocupa el segundo lugar, y Birmania el tercero.

En 1999 la incidencia mundial de la lepra se estimaba en 640 000 personas afectadas (con 108 casos en EE. UU.).