El Museo de Ciencias es el museo nacional de historia natural de Venezuela. Está ubicado en la Plaza Los Museos de Caracas, Parroquia San Agustín. El acceso principal al museo se encuentra en el Parque Los Caobos de Bellas Artes, una zona conocida como el «circuito cultural» de la ciudad.

Cuenta con un patrimonio bajo su custodia de más de 150.000 piezas y ejemplares que conforman sus colecciones, entre los que destacan: animales taxidermizados, fósiles provenientes del yacimiento arqueológico y paleontológico Taima Taima (estado Falcón), una amplia variedad de piezas etnográficas venezolanas y africanas, entre muchos otros tesoros.

Ofrece al público que lo visita presentación de exposiciones en su edificio sede, además de diversos servicios como asesorías, visitas guiadas, programación audiovisual, encuentros con especialistas, y otros.

Historia Los inicios del Museo de Ciencias se remontan al período guzmancista, cuando es decretada la creación del Museo Nacional e inaugurado el 28 de octubre de 1875.thumb|256x256px|Antigua sede del Museo Nacional.|izquierdaLa edificación de estilo neogótico proyectada y construida por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, se encontraba al lado de la renovada fachada del antiguo convento de San Francisco, sede entonces de la Universidad Central de Venezuela y hoy Palacio de las Academias. Para el cargo de director de la nueva institución fue designado el Dr. Gustavo Adolfo Ernst, sabio naturalista alemán; fundador, además, junto a Francisco de Paula Acosta, Agustín Aveledo y Arístides Rojas, entre otros, de la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de Caracas en 1867; y posteriormente regente de la cátedra de Historia Natural, en la Universidad Central de Venezuela.

El Museo Nacional albergaba las secciones de Historia Natural e Historia Patria y contaba con material zoológico (donado en parte por el cazador y taxidermista alemán, residente en Puerto Cabello, Emilio Simon), etnográfico, la colección mineralógica del Dr. José María Vargas, piezas arqueológicas, ejemplares paleontológicos, objetos de carácter histórico y una colección artística conformada en su mayoría por copias.

El 24 de julio de 1911, la parte de Historia Patria es separada con el nombre de Museo Bolivariano y el 24 de julio de 1917, por decreto presidencial es creado el Museo de Arqueología e Historia Natural. Luego, en 1930, por iniciativa del crítico de arte Enrique Planchart, se proyecta la construcción de los edificios Museo de Ciencias Naturales y Museo de Bellas Artes. El arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva diseñó estas obras y el 24 de julio de 1940 queda inaugurado el Museo de Ciencias Naturales, por el presidente de la República Eleazar López Contreras. Su primer director fue Walter Dupouy hasta 1948, luego J. M. Cruxent hasta 1962 y después fue designado el herpetólogo Abdem Ramón Lancini, quien ocupó el cargo hasta abril de 1991.

El 20 de diciembre de 1990, se procedió a constituir la Fundación Museo de Ciencias, que se encargaría de la guarda y custodia de los bienes del patrimonio cultural del vetusto inmueble y de las diez colecciones: antropología física, arqueología, etnografía (con la subcolección africana y afroamericana), herpetología, ictiología, invertebrados (artrópodos y moluscos), ornitología, teriología, paleontología y mineralogía. En 1995, una nueva directiva inició la recuperación de este museo. Entre ese año y el 2004 se realizaron los inventarios y registro de sus colecciones; se realizaron más de 30 exposiciones multimedia; y se hicieron convenios de cooperación con otros Museos de Venezuela y otros países; se construyó la RED con otros museos venezolanos se llegó a brindar servicios educativos a 48% de los institutos de educación de la capital, Caracas. El Museo de Ciencias es el Museo con mayor número de visitantes y usuarios del país, con un promedio anual de 870 mil usuarios.

Desde el año 2005, el Museo de Ciencias forma parte de la Fundación Museos Nacionales (FMN) ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, desde donde se diseñan las políticas museológicas y museísticas del ministerio, junto con otros trece museos ubicados en Caracas y otras ciudades del país.

Edificio sede El edificio del Museo de Ciencias fue concebido por Carlos Raúl Villanueva. En su estilo, la obra corresponde a la etapa neoclasicista del arquitecto, apegada al canon académico de la École des Beaux Arts. Culminada en 1938 e inaugurada en 1940, la construcción está realizada en ladrillo y concreto armado, y sus muros y columnas revestidos en granito con polvo de mármol.

Ubicado en el borde Sur de la Plaza de los Museos que antecede a la entrada Oeste del Parque los Caobos de Caracas, el edificio de dos niveles de altura, posee un esquema compositivo estructurado por un conjunto de volúmenes que se organizan con base a un eje de simetría orientado radialmente respecto a la referida plaza de forma circular.

thumb|336x336px|Plano de planta del Museo de Ciencias.El primer volumen lo constituyen las salas de exposición que en forma anular (salas 1 y 2 en PB y salas 5 y 6 en PA), a ambos lados de este eje en los dos niveles y con su frente a base de galerías con columnatas, ayudan a conformar la geometría de la plaza. Al extremo de estas salas se encuentran las salas Audiovisual y de Lectura respectivamente, cada una con acceso independiente por la planta baja.

En el acceso del edificio se localiza el hall central de doble altura iluminado originalmente por un lucernario cenital.

Siguiendo el referido eje luego de las dobles escaleras, siempre en pares simétricos a ambos lados de un amplio pasillo central, se estructuran las otras salas de forma ortogonal volumétricamente independizadas (salas 3 y 4, D1 y D2 en PB; salas 7 y 8 en PA), finalizando esta secuencia en un patio de planta cuadrada que permite iluminar y ventilar naturalmente los espacios de circulación del edificio.

En una segunda etapa de su construcción, hacia 1950 se le anexa en el remate de este eje compositivo, un volumen semicircular de doble altura que alberga el diorama principal (sala D3 en PB).

Rodeado por un frondoso jardín, que es una continuación del parque Los Caobos, el Museo posee un edificio anexo de tres niveles donde se ubican la mayor parte de las dependencias de servicio: Investigación, Museografía, Administración, Educación, Asuntos Públicos, Infraestructura y Centro de Documentación. Este anexo en un principio acogió las colecciones de la institución que luego fueron localizadas en un inmueble de cinco pisos adquirido en la Av. Presidente Medina denominado Centro Adolf Ernst. Sede esta en la que junto al almacenamiento y resguardo de las colecciones se realizan labores de conservación preventiva.

Colecciones Antropología física Testimonios sobre la vida y la muerte

Sus inicios se remontan a la constitución del antiguo Museo Nacional y a una donación inicial, se trataba de una tsantsa o cabeza reducida cedida por el escritor Arístides Rojas, en el año de 1879. Posteriormente, se fueron incorporando diferentes muestras de restos óseos humanos, generadas por la incipiente actividad de investigación desarrollada en el Museo de Ciencias y por la tesonera labor de destacados pioneros de la Antropología en Venezuela, entre ellos los médicos Rafael Requena y Antonio Requena; los profesores José María Cruxent, Walter Dupouy y la Dra. Adelaida de Díaz Ungría.

Los fondos de colección constan de 45.839 ejemplares; donde encontraremos diferentes tipos de huesos craneales y postcraneales, este último término utilizado por los especialistas para identificar, entre otros, a restos como costillas, vértebras y huesos largos. Hasta un conjunto de cabezas reducidas, elaboradas con tejido humano y/o animal por los indígenas Shuar/Achuar del Ecuador y Perú; cuerpos humanos preservados por momificación natural y artificial (momias); vasijas asociadas a prácticas funerarias de enterramiento secundario; y material de referencia, el cual incluye además de huesos, réplicas o vaciados en yeso de cráneos y mandíbulas de homínidos y primates.

En cuanto a los cráneos, son 114 ejemplares y corresponden a los pobladores prehispánicos de Venezuela. De este conjunto, destacamos la serie de 36 cráneos con evidencias de deformación intencional, es decir, alteraciones morfológicas del cráneo inducidas por prácticas culturales, al parecer, una actividad común entre los antiguos aborígenes de la región central, actuales estados Aragua y Carabobo.

De igual forma son notorios 41 restos óseos humanos con evidencias de enfermedades que padecen las personas en vida, como una mandíbula con pérdida total en vida de la dentición y consecuente regeneración de los alvéolos y oxicefalia, una patología del cráneo generada por el cierre temprano de las suturas craneales. Así mismo, tenemos evidencias de anomalías registradas en el tejido óseo, como un cráneo con sutura metópica, la cual trata de la persistencia de esta sutura en el hueso frontal, cuando desaparece u oblitera a los 2 o 3 años de edad.

Arqueología Testimonios del poblamiento prehispánico de Venezuela y Sudamérica. Vestigios de otras culturas, latitudes y períodos izquierda|miniaturadeimagen|304x304px|Vasijas efigie de la exposición «Cuerpo Presente». Esta colección representa, de alguna manera, la diversidad cultural de las poblaciones pretéritas de Venezuela y de otras naciones, como Perú, Colombia, Dinamarca, entre otros. Su origen se remonta a más de un siglo, cuando es fundado el antiguo Museo Nacional en el año 1871. En ella se encuentra una muestra de los materiales arqueológicos excavados y colectados por investigadores de la talla de Josep María Cruxent, Julio César Salas, Rafael Requena, Cornelius Osgood, George Howard, Adelaida de Díaz Ungría, Miklos Szabadics Roka, y otros; quienes impulsaron la actividad arqueológica en Venezuela. También se encuentran algunos de los objetos donados por Adolfo Ernst, quien fuera fundador y director del Museo Nacional.

Está conformada por un total de 67.396 piezas, clasificadas inicialmente por su estado de integridad en piezas completas o parciales (4.995) y tiestos (62.401); a su vez, agrupadas en 27 subcolecciones, las cuales se establecieron bajo diversos criterios, como el nombre del colector, por ejemplo Oramas, Armand, Ampueda; otras por la localidad o yacimiento (Jurijurebo, El Jobo, La Pica) o área geográfica (Región Central, Andina o “Extranjera”) e incluso por clasificación arqueológica (estilo Arauquín o solo serie Barrancoide, entre otros). miniaturadeimagen|295x295px|Colección de figuras antropomorfas de la exposición «Cuerpo Presente». Su importancia radica en considerarse un valioso patrimonio de todos los venezolanos, que nos permite aproximarnos a la estética, religiosidad y vida cotidiana de las antiguas comunidades del país. Aquellas elaboraban múltiples objetos y artefactos con la diversidad de recursos que les proporcionaba la naturaleza; es por ello que encontramos piezas realizadas en piedra, concha y por supuesto arcilla. Así mismo, tiene en sus fondos de colección otros materiales, como algunos textiles de procedencia peruana.

Resaltamos la presencia de figuras antropomorfas, vasijas trípodes y placas aladas de la Región Andina (estados Mérida y Trujillo). En cuanto a la cuenca del Lago de Tacarigua o Valencia (estados Aragua y Carabobo) tenemos las conocidas “Venus de Tacarigua”, collares y vasijas funerarias. Así como diversas piezas provenientes de otros estados, entre los que mencionaremos: Monagas (con El Saladero y Barrancas) Falcón, Apure, Lara, Vargas, Distrito Capital y Miranda, entre otros.

Etnografía Testimonios de la sociodiversidad de Venezuela y África