Jorge Abelardo Ramos (Buenos Aires, 23 de enero de 1921 - Buenos Aires, 2 de octubre de 1994), fue un político, historiador, publicista, editor y escritor argentino, creador de la corriente política e ideológica llamada «la Izquierda Nacional». Sus ideas continúan teniendo influencia en el continente latinoamericano. Es considerado uno de los intelectuales más destacados de su país y América Latina. Sus obras Revolución y contrarrevolución en la Argentina e Historia de la Nación Latinoamericana (1968) mantienen una indiscutible vigencia nacional e internacional.
Biografía
La familia
miniatura|Sus padres, Rosa, Nicolás y su tía Elisa Nació en el barrio de Flores, en el sector ferroviario conocido como de “las casitas baratas”. Hijo de Rosa Gurtman y Nicolás Ramos. Su madre, hija de Esther Baret y David Gurtman, inmigrantes, austríacos, tuvo cuatro hermanos, Juanita, Berta, Elisa y Abraham (que fue un activo militante socialista y fundador del Hogar Obrero junto a Alicia Moreau y Juan B. Justo). Los abuelos paternos de Jorge Abelardo fueron Juan Gaücho Ramos, que había sido un hombre de a caballo, un payador ácrata de fines del que, en los caminos del canto y de la militancia libertaria, se casó con Frida Bauman, institutriz alemana de una rica familia de una estancia de San Nicolás de los Arroyos (en el extremo norte de la provincia de Buenos Aires). De ese matrimonio nació Nicolás Ramos, su padre, del que heredó ideales anarco-libertarios.
miniatura|Manuscritos de Jorge Abelardo Ramos sobre la génesis de la Izquierda Nacional.
Influido por el ambiente familiar y por la lectura del escritor anarquista español, radicado en Paraguay, Rafael Barrett, adopta en su adolescencia las ideas revolucionarias. Participa, a mediados de la década del treinta de una importante huelga de estudiantes secundarios que le vale la expulsión del Colegio Nacional de Buenos Aires.
Es compañero de aula de Roberto Alemann, Luis Alberto Murray y Enrique Rivera. Con los dos últimos, conforma una agrupación de estudiantes en apoyo a los republicanos españoles en la guerra civil contra el franquismo. El abandono del colegio secundario, las clases de violín y sus llegadas tarde a casa, por las reuniones anarquistas, encontró en su tía Elisa un remanso, ante los disgustos de su mamá Rosa.
Junto a Murray y a Rivera conoce a los hermanos Ángel y Adolfo Pérelman, obreros metalúrgicos, y a través de ellos comienza a vincularse a los pequeños grupos trotskistas que impulsaban Liborio Justo (alias Quebracho, hijo del presidente Agustín Pedro Justo) y Mateo Fossa (dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Madera).
Eran tiempos de la Década Infame, un período de fraude electoral, de predominio conservador e influencia económica del Reino Unido.
Jorge Abelardo tenía 19 años cuando León Trotski fue asesinado. El libro de este, Los Estados Unidos Socialistas de América Latina y su apoyo al nacionalismo revolucionario mexicano que encarnaba el presidente Lázaro Cárdenas contribuyeron a la conformación del pensamiento latinoamericanista del joven Abelardo.
Abelardo conoció a Fabi Carvallo en Buenos Aires en 1941 en una reunión de los núcleos revolucionarios. Ella militaba en el grupo trotskista que lideraba Liborio Justo y fue periodista de la agencia italiana de noticias ANSA. Comenzaron un romance que los llevó a un largo viaje recorriendo Europa y África entre los años 1951 y 1953. Fueron corresponsales para los diarios Democracia, La Prensa, El Líder y la agencia italiana. A su regreso al país, nació su hijo Víctor Jorge Ramos y luego Laura Elisa Ramos. Diez años después, se separa de Fabi quien con sus hijos se instala en Montevideo (Uruguay) pero mantuvo siempre una la relación política y de amistad con Ramos.
Abelardo forma una nueva pareja con Andrea Amelia Picciniy de esta relación nacen sus tres hijos menores: Martín Abelardo, Paula Natacha y Ximena.
Por su lado, Fabi monta en Uruguay un centro de distribución de los libros de las editoriales Coyoacán y Mar Dulce (de Buenos Aires) como de los materiales de la Izquierda Nacional y desde allí Ramos mantiene una relación con revolucionarios latinoamericanos en el exilio. La tranquilidad montevideana y la estabilidad sociopolítica le lleva a pensar a Ramos que era un buen lugar para una estadía segura.
Sin embargo no fue así. Según relata su hija Laura Ramos en su libro autobiográfico "Mi niñera de la KGB" los servicios de espionaje extranjeros tomaron nota del asunto y mantuvo a la familia bajo estrecha vigilancia. La vida, de la espía soviética África de las Heras que había participado de los atentados contra la vida de León Trotsky, se cruza peligrosamente con la familia de Abelardo Ramos.
El ambiente político e intelectual de la época
miniatura|Manuscritos de Jorge Abelardo Ramos sobre la génesis de la Izquierda Nacional.
La generación de Jorge Abelardo Ramos se inicia en la política con los resplandores de la Revolución rusa y con el dramático espectáculo de la dolorosa guerra civil española. En 1930 el movimiento de la Revolución rusa había sido dominado y cerrado por el sistema burocrático encabezado por Iósif Stalin. Toda la generación de revolucionarios que había participado de manera directa en las jornadas de 1917 y los años inmediatos posteriores habían sido eliminados por la policía secreta de Stalin o estaban sepultados en ignotas mazmorras. El partido de Lenin se había convertido en una organización burocrática piramidal. Esta situación era imitada meticulosamente por todos los partidos comunistas del mundo.
El pensamiento crítico del marxismo que había iluminado a las generaciones de Lenin y de Trotski había sido convertido en un catecismo, en el que no cabía ninguna discusión. A eso se le sumaba, en la Argentina, la adscripción del comunismo local a la tradición liberal portuaria heredada del Partido Socialista.
En ese momento, el trotskismo aparece como una posibilidad intelectual de descubrir que había, más allá de la estolidez staliniana, un mundo de ideas que todavía podía florecer.
El peronismo y la revolucionaria interpretación de la Izquierda Nacional
miniatura|Manuscritos de Jorge Abelardo Ramos sobre la génesis de la Izquierda Nacional.
De esta atmósfera política surge ―al aparecer Perón en 1945― el pequeño grupo de inspiración trotskista que interpreta de una manera radicalmente distinta el nuevo fenómeno nacido el 17 de octubre de aquel año. Esta interpretación va a confrontar con la totalidad de las explicaciones que el pensamiento de izquierda daba sobre el peronismo.
La base de este pensamiento es: Primero, la Argentina es un país semicolonial, dependiente, oprimido por el imperialismo. No se pueden aplicar mecánicamente los instrumentos intelectuales europeos para interpretar y transformar realidad nacional. Segundo, quienes salieron a la calle a defender al coronel Perón ese 17 de octubre, fue la clase obrera, no «murgas de lúmpenes desclasados», como los calificó el Partido Comunista, el Partido Socialista y el progresismo. Tercero, esos trabajadores marchaban tras un coronel nacionalista y antiimperialista.
A partir de estas observaciones se buscó dar respuesta a la nueva realidad. El intelectual santafesino Aurelio Narvaja impulsa la conformación del Partido Obrero de la Revolución Socialista (PORS). En el congreso fundacional reunido en Punta Lara, Pcia. de Buenos Aires, en diciembre de 1941, Narvaja será designado secretario general, Adolfo Perelman secretario de organización y Jorge Abelardo Ramos secretario de prensa y director del periódico Frente Obrero posteriormente al disolverse el PORS, Ramos dirigirá la revista Octubre.
Desde esta publicación Ramos, coincidente aunque independiente de Narvaja, comienza a elaborar su reflexión y su pensamiento crítico. Desde su nacimiento la "Izquierda Nacional" en los primeros años de la década de 1940, estuvo signado por la presencia de trabajadores metalúrgicos, desde Fernando Carpio, Ángel Perelman a José Silvetti. Esta relaciones generaron un vínculo permanente de Ramos con la Unión Obrera Metalúrgica y con sus dirigentes: Augusto Timoteo Vandor y Lorenzo Miguel.
Las obras de J. A. Ramos
"Somos un país porque no pudimos integrar una nación y fuimos argentinos, brasileños o mexicanos porque fracasamos en ser americanos. Aquí se encierra todo nuestro drama y la clave de la revolución que vendrá."
En su obra "Las masas y las lanzas" ya indica su vocación latinoamericanista:
Luego en Historia de la Nación Latinoamericana profundizará en este tema que conserva una actualidad asombrosa.
Unos de los aportes intelectuales de Jorge Abelardo Ramos al pensamiento político argentino es su caracterización del peronismo: cómo y por qué los trabajadores argentinos se encolumnaron detrás de un coronel nacionalista y llevaron adelante un gran movimiento cuya tarea no era la socialización de los medios de producción, sino la creación de un capitalismo autárquico e independiente. Conjuntamente con esta definición, Ramos sostenía que era el deber de los socialistas apoyar con independencia la revolución nacional en curso.
Esta tarea fue llevada adelante por Ramos a través de innumerables artículos, notas periodísticas, reportajes, conferencias y libros.
Desde el diario Democracia que escribe junto a Perón, como Víctor Almagro mientras que el entonces presidente lo hacía como Descartes. Desde estas notas entronca con originalidad desde la verdad histórica a Perón y el peronismo en el campo del nacionalismo continentalista del Nuevo A.B.C y la integración latinoamericana.
Ramos es quien publica en la clandestinidad el discurso secreto de Perón del 11 de noviembre de 1953, cuando analiza los pormenores de la alianza con Getulio Vargas que no se conocía en Argentina. Perón lo autoriza desde el exilio madrileño.
La Cancillería argentina publicó en el 2022 bajo la dirección y curadiría de Víctor Ramos, una coleccón de pensadores nacionales latinoamericanos entre los que figura el propio Abelardo Ramos junto a José María Torres Caicedo, Juan Bautista Alberdi, Alberto Metho Ferré, Graciela Maturo, Miguel Ángel Barrios, Carlos Montenegro, Darcy Ribeiro, Salvador Cabral entre otros. Las obras de estos autores se pueden adquirir gratuitamente en PDF en la Biblioteca Digital de la Cancillería argentina.
América Latina: un país
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A los veintiocho años ―en 1949, durante el Gobierno peronista― publica América Latina: un país. Obra secuestrada por la Policía Federal Argentina. La Comisión Parlamentaria Bicameral contra Actividades Anti Argentinas, presidida por el diputado José Emilio Visca, a quien secundaba el diputado Rodolfo Decker, ordenó el secuestro de la edición completa de todas las librerías.
Crisis y resurrección de la literatura argentina
miniaturaRamos es el precursor en América Latina que denuncia en 1954 en su obra icónica: "Crisis y resurrección de la literatura argentina" la colonización pedagógica y cultural en nuestro país y América Larina. En Crisis y resurrección de la literatura argentina, Ramos realiza una dura crítica a Jorge Luis Borges y Ezequiel Martínez Estrada, no destinada a discutir sus cualidades literarias sino al peso que tenían sus concepciones sobre el conjunto de la sociedad. El libro establece un nuevo campo a la crítica de Ramos sobre la realidad argentina: la lucha cultural. Plantea el principio de que, en un país semicolonial, la lucha por la liberación se libra, en gran parte, en la cabeza de los oprimidos de ese país. Sostiene además que, para cambiar las condiciones políticas y sociales de un país semicolonial, es necesario realizar una profunda crítica intelectual y política a las bases espirituales del pensamiento oficial de esa sociedad. Luego en 1957 Juan José Hernández Arregui publica su "Imperialismo y Cultura" y Arturo Jauretche "Los Profetas del Odio y la yapa, la colonización pedagógica".
Revolución y contrarrevolución en la Argentina
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