thumb|Escultura de Hermafrodito, del que deriva la palabra hermafrodita.
Los términos tercer sexo y tercer género se utilizan para describir individuos que no encajan en las definiciones de género binario.
Este término se ha empleado para describir a numerosos casos como las vírgenes juramentadas en los Balcanes,Antonia Young: Women who become men: albanian sworn virgins, 2000. . berdache y winkte en América del Norte, muxe en México, hijra (/jishra/) en India y Pakistán,Anuja Agrawal: «Gendered bodies: the case of the “third gender” in India», en la revista Contributions to Indian Sociology, n. s., 31: págs. 273-297; 1997. kathoey en Tailandia, apwint en Birmania, akava'ine en Islas Cook, fa'afafine en Samoa, mahu en Hawái o khanith en la cultura árabe. En diferentes culturas un tercer género puede representar un estado indefinido entre hombre y mujer, un estado en el que se es ambos, o una categoría del todo independiente de lo masculino y lo femenino. Esta última definición es la preferida por quienes interpretan de forma estricta del concepto de «tercer género». Algunos antropólogos han descrito un cuarto,Will Roscoe: Changing Ones : Third and Fourth Genders in Native North America. Palgrave Macmillan, 2000. . Ver también: Randolph Trumbach: «London’s sapphists: from three sexes to four genders in the making of modern culture», en Gilbert Herdt (editor): Third sex, third gender: beyond sexual dimorphism in culture and history (págs. 111-136). Nueva York: Zone (MIT), 1994. y un quinto género.Sharyn Graham: «Sulawesi’s fifth gender», artículo en la revista Inside Indonesia, de abril-junio de 2001.
En la cultura occidental, las personas lesbianas, gais, transgénero o intersexuales han sido descritos como pertenecientes a un tercer género, aunque algunos ponen objeciones a esta caracterización. El término también es utilizado por muchos grupos e individuos para describirse a sí mismos. El estado de no ser ni masculino ni femenino puede entenderse en relación con el sexo, a la orientación sexual o la identidad de género del individuo.
Polimorfismos sexuales
thumb|Forma con barra blanca del gorrión de cuello blanco, que posee dos formas masculinas y dos femeninas distintas.
La bióloga y teórica del género Anne Fausto-Sterling propuso en un artículo de 1993 que para describir los cuerpos humanos sería más adecuado hablar de cinco sexos en lugar de dos. La bióloga Joan Roughgarden argumenta que en algunas especies animales puede haber más de dos sexos. Sugiere que con un sexo biológico determinado, pueden existir múltiples posibilidades de conducta al alcance de los organismos individuales.Joan Roughgarden: Evolution's rainbow: diversity, gender, and sexuality in nature and people. University of California Press, 2004. .
Entre los animales que presentan sexos separados, algunos individuos sufren anomalías en su diferenciación sexual que resultan en grados diversos de intersexualidad. la intersexualidad generalmente entorpece sus capacidades reproductivas, y algunas anomalías pueden interferir con otros aspectos del desarrollo. Algunas especies presentan polimorfismos genéticos que resultan en que se encuentren individuos machos, hembras, o de ambos sexos con aspectos y conductas diferentes respecto a la territorialidad, cortejo o crianza. Dos ejemplos habituales en la literatura son los reptiles americanos del género Uta, que presentan tres formas masculinas y dos femeninas, y el chingolo gorgiblanco (Zonotrichia albicollis), con dos formas masculinas y dos femeninas. Los individuos de rayas blancas son más agresivos y defienden un territorio, mientras que los individuos de rayas marrones proveen más cuidados parentales. Un 90% de las parejas que crían están formadas por individuos de ambas clases.Joan Roughgarden: Evolution's rainbow: diversity, gender, and sexuality in nature and people (pág. 89-90). University of California Press, 2004. . Los peces del género Porichthys tienen machos de dos formas y tamaños distintos.Joan Roughgarden: Evolution's rainbow: diversity, gender, and sexuality in nature and people (pág. 76-78). University of California Press, 2004. . Los machos de Lepomis macrochirus, otro pez, tienen tres formas que exhiben comportamientos reproductivos diferentes. Otras especies, generalmente peces marinos, como el tordo de roca Symphodus ocellatus, pueden cambiar su sexo en el transcurso de su desarrollo.Joan Roughgarden: Evolution's rainbow: diversity, gender, and sexuality in nature and people (pág. 78-88). University of California Press, 2004. . En estricta interpretación biológica, ninguno de los ejemplos anteriores sería un tercer sexo, ya que, o bien son anomalías que interfieren con la reproducción y desarrollo, o bien son individuos machos o hembras con libreas o conductas diferenciadas, o bien son hermafroditas, es decir, tienen órganos reproductores de los dos sexos.
El tercer género en las sociedades contemporáneas
Los estudios de género actuales intentan demostrar que el sistema de dos géneros no es ni innato ni universal. Previamente, en los años sesenta del algunos antropólogos descubrieron y describieron que en varias culturas, tanto contemporáneas como antiguas se reconocen, de forma más o menos reglamentada y socialmente aceptada otros géneros que no encajan con un sistema binario de género.M. Kay Martin, y Bárbara Voorhies: Female of the species. Capítulo 4: «Supernumerary sexes» (pág. 23). Nueva York: Columbia University Press, 1975.
Culturas indígenas de América del Norte
Algunas culturas indígenas de América del Norte incluyen categorías sociales de género no binario. Se las conoce generalmente como «dos espíritus». Algunos ejemplos son las winkte de la cultura lakota, las ninauposkitzipxpe (‘mujeres con corazón de varón’) de los pies negros y las muxe zapotecas en México.Véase, por ejemplo, S. E. Hollimon: «The third-gender in native California: two-spirit undertakers among the chumash and their neighbors». En C. Claassen y R. Joyce (eds.): Women in prehistory (págs. 173-188). Filadelfia (Estados Unidos): University of Pennsylvania Press, 1997.
Varios estudiosos han debatido sobre la naturaleza de estas categorías, además de la definición del término «tercer sexo». Diferentes investigadores pueden caracterizar a los dos espíritus como alguien que cambia de sexo (gender-crosser), de sexo mixto (mixed gender), de sexo intermedio (intermediate gender) o perteneciente a un tercer o cuarto sexo diferenciado que no son dependientes del masculino o femenino como categorías primarias. Aquellos (como Will Roscoe) que han defendido esta última interpretación, también defienden que los roles sociales de los «dos espíritus» no se deben entender como los de un tercer sexo. El antropólogo Jean-Guy Goulet (1996) hace un resumen de la literatura existente:
El término «berdache» o también «bardaje», es considerado muy ofensivo por muchos dos espíritus e indígenas debido a su peyorativo origen histórico. Fue empleado por primera vez por los colonos europeos de manera despectiva, con el significado de ‘hombre sumiso y afeminado’. El término «dos espíritus» es un calco del inglés two-spirit creado en 1990 para expresar una identidad reconocida por muchos pueblos indígenas y es preferido habitualmente como la forma más respetuosa.
El subcontinente indio
Las hijras (/jishras/) de la India, Pakistán y Bangladés son probablemente la población del tipo «tercer sexo» más conocida y numerosa en el mundo actual ―la organización de salud The Humsafar Trust, con sede en Bombay, estima que hay entre 5 y 6 millones de jisras en la India.Talwar, Rajesh (1999). The Third sex and Human Rights, Gyan Publishing House. También tienen el nombre de aravani/aruvani o jogappa. A menudo, aunque de forma equivocada, llamados en inglés «eunucos», a veces nacen como individuos intersexuados o aparentemente masculinos, pero visten ropas femeninas y en general no se consideran ni hombres ni mujeres. Solo un 8% de las hijra que visitan clínicas Humsafar son nirwaan (castrados).
Movimientos sociales de hijras han realizado campañas para ser reconocidas como un tercer sexo. En 2005, los pasaportes de la India fueron modificados para tres sexos: M, F y E (masculino, femenino y eunuco, respectivamente).
Además del papel femenino de las hijra (/jishra/), en la India moderna existen también formas institucionalizadas de «masculinización femenina». Entre los gaddhi, en la falda del Himalaya, algunas chicas adoptan el papel de sadhin, renunciando al matrimonio y vistiendo y trabajando como hombres, pero manteniendo nombres y pronombres femeninos.Peter Phillimore: «Unmarried women of the Dhaula Dhar: celibacy and social control in northwest India», en la revista Journal of Anthropological Research, 47 (3): págs. 331-350, 1991.
A finales del , antropólogos anotaron la existencia de un rol social similar en Madrás, el de los basivi.Fred Fawcett: «On basivis: women who, through dedication to a deity, assume masculine privileges», en la revista Journal of the Anthropological Society of Bombay. Bombay: Education Society’s Press; London: Treubner, julio de 1891.
Sin embargo, el historiador Walter Penrose concluye que ambos casos «su estatus es más de transgénero que de tercer género».Walter Penrose: «Hidden in history: female homoeroticism and women of a “third nature” in the South Asian past», artículo en la revista Journal of the History of Sexuality, 10.1; 2001.
Tailandia thumb|Tres kathoey trabajando como bailarinas gogó en Nana Plaza (de Bangkok).
En Tailandia, las kathoeyKathoey se pronuncia como una mezcla de /kachooi/ o /katjeei/. (en inglés a veces llamadas ladyboys, ‘chicos-dama’) son habitualmente consideradas como un tercer género.Richard Totman: The third sex. Kathoey: Thailand’s ladyboys. Souvenir Press, 2004.
Sin embargo, a pesar de que un número significativo de tailandeses ven a las kathoey como un tercer género, otros las ven ya sea como un tipo de hombre o como un tipo de mujer.Sam Winter: [https://web.archive.org/web/20141117055249/http://web.hku.hk/~sjwinter/TransgenderASIA/paper_language_and_identity.htm «Language and identity in transgender: gender wars and the case of the Thai kathoey». Ensayo científico presentado en la Hawaii Conference on Social Sciences (conferencia hawaiana sobre ciencias sociales). Waikiki (Hawái), junio de 2003.
En 2004, la Escuela de Tecnología de Chiang Mai destinó un baño para las kathoeys, con un símbolo masculino y femenino entrelazado en la puerta. A las 15 estudiantes kathoey se les pidió que llevaran ropa masculina, pero se les permitió llevar peinados femeninos.«Cross-dressing teens get own school bathroom. Thai officials launch “transvestite toilet” in bid to cope with growing need», artículo de la agencia noticiosa Associated Press del 22 de junio de 2004, publicada el 18 de junio de 2008 en el sitio web MSN.
Sociedad occidental
Algunos escritores han sugerido que el tercer sexo surgió hacia el 1700 en Inglaterra: el sodomita masculino.Randolph Trumbach: Sex and the gender revolution. Volumen 1: «Heterosexuality and the third gender in enlightenment London». Chicago: University of Chicago Press (Chicago Series on Sexuality, History & Society), 1998. De acuerdo con estos escritores, el hecho estuvo marcado por la aparición de una subcultura de varones afeminados y sus lugares de encuentro (molly house), así como un marcado incremento de la hostilidad hacia los varones afeminados u homosexuales. Existen personas que se describen como «pertenecientes al tercer sexo» desde por lo menos la década de 1860, coincidiendo con la aparición de los escritos de Karl Heinrich Ulrichs,Hubert C. Kennedy: «The “third sex” theory of Karl Heinrich Ulrichs», artículo en la revista Journal of Homosexuality, 6 (1-2): págs. 103-101; otoño-invierno de 1980-1981. continuando hasta finales del con Magnus Hirschfeld,Magnus Hirschfeld: Berlins drittes geschlecht (‘el tercer género de Berlín’), 1904.