Ariovisto fue un líder de los suevos y otros pueblos germánicos aliados en el segundo cuarto del Él y sus seguidores intervinieron en una guerra en la Galia, ayudando a los arvernos y los sécuanos a derrotar a sus rivales los heduos, y se asentaron en gran número en el territorio galo conquistado en la región de Alsacia, pero fueron derrotados en la batalla de los Vosgos y expulsados al otro lado del Rin en el año 58 a. C. por Julio César.
Historia Fuentes Ariovisto y los acontecimientos en que intervino son conocidos por la obra de César Comentarios a la guerra de las Galias.Julio César, Comentarios a la guerra de las Galias 1.31-53 (en inglés) César, como un partícipe en los acontecimientos, es una fuente primaria, aunque sus Comentarios eran en parte propaganda política y pueden ser sospechosos de parcialidad en favor de los objetivos de César. Historiadores posteriores, destacadamente Dión Casio, sospechan de los motivos de César.Dión Casio, Historia romana 38.34-50 (en inglés); véase también Plutarco, Vida de César 19 (en inglés)
Papel y estatus de Ariovisto Ariovisto era suevo de nacimiento. Hablaba galo con fluidez.César, Comentarios a la guerra de las Galias 1.47 (en inglés) Tenía dos esposas,César, Comentarios... 1.53 (en inglés) una de las cuales se había llevado desde su hogar. La segunda, que era hermana del rey Voción de Nórico, la había adquirido a través de un matrimonio político.
César describe a Ariovisto como un rex Germanorum.César, Comentarios... 1.31 (en inglés) A menudo esto se transcribe como "rey de los germanos", pero como el latín no tenía artículo definido, podía igualmente traducirse como "rey de germanos", sin ninguna implicación de que gobernara a todos los germanos.<ref>En sentido semejante, Suetonio (Caligula 44.2–47 (en inglés)</]) describe a Cunobelino como rex Britannorum ("rey de britones"), aunque varios reyes eran reconocidos en Britania.</ref> De hecho, se sabe que Germania estaba dividida entre numerosas entidades y grupos tribales y políticos, muchos, pero no todos, gobernados por reyes.Tácito, Germania Es probable que la autoridad de Ariovisto sólo se extendiera sobre aquellos germanos que se asentaron en la Galia.
Fue reconocido como un rey por el Senado romano, pero cuán cercano era el título romano al estatus social de Ariovisto entre los germanos es algo que se desconoce. De modo similar, lo que el senado quería decir con rex en aquel momento de la historia de la República no queda claro. La palabra "rey" puede tener diversos significados y lo tuvo a lo largo de varios siglos de la historia romana. TácitoTácito, Germania 7 (en inglés) dice que los germanos distinguían entre reyes, que eran elegidos por nacimiento, y líderes militares, que eran elegidos por su habilidad, y que los reyes no tenían poder absoluto.
Intervención en la Galia Algún tiempo antes de que César gobernara la Galia (lo que empezó en el año 58 a. C.), fue solicitada su ayuda por los arvernos y los sécuanos en su guerra contra los heduos. Estos últimos eran un populoso pueblo celta que ocupaba el sistema hídrico del río Loira superior, en lo que hoy es Francia. Ellos estaban casi entre sus vecinos al noreste, los sécuanos, quienes ocupaban el valle del río Doubs, y los arvernos en el Macizo Central.
César no dice cuál era la causa del conflicto, pero los sécuanos controlaban el acceso a la orilla del Rin a lo largo del valle del Doubs. Con tal fin gradualmente habían construido un oppidum o ciudad fortificada en Vesontio. Los comerciantes que se dirigían hacia el Ródano y su afluente, el Saona (antiguo Arar), no podían pasar el Doubs en Vesontio sin llegar a un acuerdo con los sécuanos, ni nadie podía pasar desde el Rin hacia el Ródano salvo en términos similares. El este de todo el gran canal está bordeado por las montañas del Jura y el oeste por el Macizo Central. Vesontio está a 121 km de esa franja del Rin, entre Mulhouse y Basilea.
El Arar formaba parte de la frontera entre los heduos y los sécuanos. Estrabón, quien vivió una generación después de César, a finales de la República y comienzos del Imperio, habla sobre la causa del conflicto entre los sécuanos y los heduos, y realmente era de carácter comercial, al menos desde el punto de vista de Estrabón.Estrabón, Geografía 4.3.2 (en inglés) Cada tribu reclamaba el Arar y los peajes del tráfico que pasaba por él, "pero ahora", dice Estrabón, "todo es de los romanos". Los sécuanos también normalmente apoyaban a los germanos en sus previas y frecuentes expediciones al otro lado del Rin, lo que muestra que la posterior devastación que hizo Ariovisto de la tierra de los sécuanos representa de hecho una política nueva.
Ariovisto atravesó el río Rin, venciendo a los heduos. La ubicación de la batalla final entre los heduos y sus enemigos, que César llama la batalla de Magetóbriga, se desconoce, pero los quince mil hombres de Ariovisto fueron decisivos a la hora de cambiar las tornas, y los heduos se convirtieron en tributarios de los sécuanos. Cicerón escribe en el año 60 a. C. sobre una derrota sufrida por los heduos, quizá en referencia a esta batalla.Cicerón, Cartas a Ático 1.19 (en inglés) Ariovisto tomó un tercio del territorio de los heduos, estableciendo a ciento veinte mil germanos allí. Para evitar violar el territorio de quienes por el momento eran sus aliados, Ariovisto debió pasar por debajo de la división entre el Rin y el Doubs en las proximidades de Belfort, y luego haberse aproximado a los heduos a lo largo del valle del río Ognon. Ese movimiento dejaba a los sécuanos entre él y el macizo del Jura, una situación intolerable para ambos a menos que fueran aliados.
Ariovisto decidió apartar a los sécuanos del estratégico valle del Doubs y repoblarlo con colonos germánicos. Exigió otro tercio de tierra céltica para sus aliados, los harudes. César deja claro que las tribus germánicas estaban ya en las tierras de los sécuanos y los estaban aterrorizando. Se dice que ellos controlaban todos los oppida, pero esta afirmación no es totalmente cierta, puesto que Vesontio no estaba bajo control germano. Presumiblemente, el país al norte de allí sí estaba bajo control germánico.
Enfrentamiento con César En el año 59 a. C., siendo cónsul Julio César, Ariovisto había sido reconocido como "rey y amigo" por el Senado romano. Probablemente para entonces ya había cruzado el Rin. Cicerón indica que la derrota de los heduos tuvo lugar el año 60 a. C. o antes. Plinio el Viejo menciona un encuentro entre el predecesor de César y como procónsul de la Galia Transalpina, Quinto Cecilio Metelo Céler, y un rey de los suevos;Plinio el Viejo, Historia Natural 2.67 (en inglés) lo que tuvo lugar entre el comienzo del proconsulado de Céler en el año 62 a. C.Cicerón, Cartas a amigos 5.1 (en inglés) y su consulado en el 60 a. C. La secuencia de acontecimientos que ofrece César también parece indicar que, cuando comenzó su gobierno en la Galia en el año 58 a. C., los germanos llevaban asentados en la Galia más de un año.César, Comentarios... 1.31 (en inglés) Sin embargo, sin el estatus de amigo, Ariovisto nunca podría haberse asegurado la tolerancia romana para su cruce del Rin, cualquiera que fuese el tiempo en que ocurriera, sino que habría sido tratado como un enemigo.
Sin embargo, los heduos eran también aliados de los romanos, y en el año 58 a. C. Diviciaco, uno de sus principales magistrados, se quejaron de la crueldad de Ariovisto y rogaron a César que interviniera en favor suyo. César envió embajadores a Ariovisto para convocarle a una conferencia. Ariovisto rechazó la convocatoria, basándose en que si César quería hablar con él, él debería ir donde Ariovisto; además, no estaba preparado para entrar en el territorio de César sin su ejército, lo que sería poco práctico y caro de reunir.
César por lo tanto envió a sus embajadores de vuelta con Ariovisto con sus demandas: que no trajera más gente de su pueblo cruzando el Rin, y que él y sus aliados devolvieran los rehenes que habían tomado a los heduos y que no emprendieran más guerra contra ellos. Señaló que Ariovisto era un amigo de Roma y que los romanos tenían un interés prioritario, que ellos ciertamente harían valer. Ariovisto conservaría la amistad de Roma si lo cumplía. De otro modo, él, César, actuando de acuerdo con los decretos del senado, no permitiría que el acoso a los heduos quedara sin sancionar.
Ariovisto rechazó cumplimentarlo, afirmando el derecho de conquista y el derecho del conquistador de imponer tributo a los conquistados, ridiculizando la capacidad de Roma de proteger a sus amigos y presumiendo de invencibilidad germánica, Ariovisto invitó a César a atacarlo si quería.
César se presenta como deseoso de actuar como un agente honrado en el conflicto, ofreciendo términos razonables para resolver la cuestión; sin embargo, como el propio César relata, Ariovisto más tarde le acusó de pretender dirigir un ejército contra él desde el principio. Dión Casio, escribiendo más de dos siglos después, está conforme, caracterizando a César como intentando provocar la guerra para obtener la gloria y el poder, mientras que al mismo tiempo cuidaba de no parecer el agresor.
Sea lo que fuera su motivación, Ariovisto sobreestimó la fuerza de su posición. Aparentemente creyó que su relación oficial con Roma era de iguales, pero los romanos no aceptaban iguales y veían la relación como una entre patrón y cliente. También parece que creyó que los romanos no lo atacarían.
Al mismo tiempo que César recibió el mensaje de Ariovisto, oyó de sus aliados celtas que los harudes estaban devastando el país de los heduos y que cien unidades de suevos bajo los hermanos Nasua y Cimberio estaban a punto de cruzar el Rin. En respuesta a estos actos provocativos, César movilizó sus tropas.
La batalla César no estaba lejos, probablemente en o cerca de Bibracte, donde acababa de obtener una gran victoria sobre los helvecios y otras tribus celtas, y había dispuesto del resto de los boyos, permitiéndoles asentarse en tierra hedua. Como sólo quedó un pequeño número de boyos después de la batalla, los heduos estaban dispuestos a aceptarlo. César debe haber emprendido la marcha hacia el valle del Saona de manera inmediata.