«True Blue» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su tercer álbum de estudio, también titulado True Blue (1986). Compuesta y producida por Madonna y Stephen Bray, toma su nombre de una de las expresiones favoritas del actor Sean Penn, entonces esposo de la cantante, que solía utilizarla para describir a aquellas personas que consideraba «extremadamente fieles». Madonna, que nunca había oído dicha expresión hasta que lo conoció, se sentía muy enamorada en ese momento y escribió la letra para expresar sus sentimientos hacia Penn, a quien dedicó el tema y el álbum completo. Junto con Bray, trabajó en la composición y producción en el estudio que este último había construido en su apartamento en Brooklyn durante el otoño boreal de 1985.
De géneros pop y doo wop, «True Blue» rinde homenaje a los grupos femeninos de R&B de la Motown de los años 1960, que Madonna solía escuchar de pequeña, con principales influencias de The Shirelles y The Ronettes, antecedentes directos del sonido de la artista, y de manera particular a éxitos como «Chapel of Love» de The Dixie Cups. La letra, descrita como una «carta de amor musical» a Penn, trata sobre la fidelidad y expresa los sentimientos y el compromiso de la cantante hacia él. Las compañías Sire y Warner Bros. Records la publicaron como el tercer sencillo del disco el 15 de septiembre de 1986 en el Reino Unido, mientras que en los Estados Unidos y en el resto de los mercados europeos salió a la venta dos semanas después. Para acompañar su lanzamiento físico, el DJ Shep Pettibone produjo una remezcla titulada «The Color Mix».
En términos generales, obtuvo reseñas favorables de críticos y periodistas musicales, quienes elogiaron la composición, el registro vocal de Madonna y la influencia de la música de los años 1960. Además, fue incluida en el 258.º puesto de los 1001 mejores sencillos de la historia, según el crítico Dave Marsh, y figuró en múltiples listas de las canciones más destacadas de la cantante. Desde el punto de vista comercial, alcanzó la primera posición en Canadá, Dinamarca, el Reino Unido —donde se convirtió en su tercer número uno— y Singapur, y ocupó los diez primeros en otros mercados musicales. En los Estados Unidos, ocupó la tercera posición del Billboard Hot 100, lo que representó su noveno sencillo consecutivo en ubicarse entre los cinco primeros del conteo, un récord entre artistas femeninas compartido en ese momento con Donna Summer.
Se realizaron dos vídeos musicales para «True Blue»: la versión internacional o europea, dirigida por James Foley, muestra a Madonna con una apariencia nueva, más tradicional y clásica, y tiene lugar en un plató con un fondo azul, un escenario que representa una época «más inocente» propia de los años 1950. Para los Estados Unidos, la cantante se asoció con MTV para patrocinar Make My Video Contest, un concurso en el que se invitaba a sus fanáticos a crear sus propios cortometrajes de «True Blue». Hubo más de tres mil concursantes y un jurado eligió a diez finalistas, cuyas cintas fueron transmitidas por la cadena. Los ganadores, Ángel Gracia y Cliff Guest, recibieron de parte de la artista un cheque por haber obtenido el primer lugar y su proyecto, que pasó a ser el videoclip oficial en EE.UU., estuvo entre los más reproducidos con mayor frecuencia del canal.
«True Blue» formó parte de la segunda gira de Madonna, Who's That Girl World Tour (1987), en un número que recreó el vídeo internacional e incorporó una coreografía con el bailarín Shabba Doo. Tras su divorcio con Penn a finales de la década de 1980, la artista no volvió a interpretar la canción por casi treinta años, hasta que se incluyó en el repertorio de su décima gira, Rebel Heart Tour (2015-2016). Para esta ocasión, cantó una versión acústica con el ukelele acompañada de sus coristas y bailarines en un decorado similar a una gasolinera. Tras su lanzamiento, múltiples artistas grabaron versiones del tema, tales como las taiwanesas Tracy Huang y Sally Yeh, la malasia Fauziah Latiff y la británica Amelia Fletcher, así como la banda estadounidense Digger, mientras que otras reinterpretaciones figuraron en álbumes tributo a Madonna.
Antecedentes thumb|upright|El actor Sean Penn, entonces esposo de Madonna, sirvió de inspiración para «True Blue»
En febrero de 1985, durante el rodaje del videoclip de «Material Girl», Madonna conoció al actor estadounidense Sean Penn en los estudios Ren-Mar, ubicados en Los Ángeles. En ese momento, Penn era considerado una de las «mayores promesas de Hollywood», aunque también se le conocía por un temperamento «explosivo» y por mantener su vida personal en «extremo» privado. Poco tiempo después, iniciaron una «apasionada» relación que los medios calificaron como «la pareja más célebre y explosiva del momento»; en palabras del actor: «Lo admito, yo era un listillo. Y ella también lo era. Fue como una relación hecha en el cielo, dos listillos enfrentándose juntos a la vida. Qué romántico». La artista, que había admirado su trabajo, expresó que tenían «tanto en común que es casi como mi hermano. Es muy inteligente y sabe mucho». El 16 de agosto de ese año, día del 27.º cumpleaños de la cantante, ambos contrajeron matrimonio.
Penn fue la principal inspiración de True Blue, el tercer trabajo discográfico de Madonna publicado en 1986; en los créditos, recibió uno de los «agradecimientos especiales» y la cantante le dedicó el disco, al describirlo como el «chico más genial del universo». Para el material, colaboró con Patrick Leonard, quien había sido el director musical de su primera gira, The Virgin Tour (1985), y con Stephen Bray, expareja de la artista y baterista del grupo de new wave Breakfast Club, del que ella había sido integrante antes de emprender su carrera solista. Bray ya había trabajado en su anterior álbum de estudio, Like a Virgin (1984), así como en «Into the Groove», por lo que ambos conocían sus gustos y «fortalezas musicales», de manera que crearon canciones de ritmo rápido con una «sensibilidad comercial» clásica para las radios. Madonna vio las ideas que tenía en mente «plenamente reflejadas» y pudo explorar y superarse a sí misma; así, su colaboración produjo cuatro canciones —«Papa Don't Preach», «Where's the Party», «Jimmy Jimmy» y «True Blue»— las cuales se distinguían entre sí en estilo y enfoque.
Desarrollo y grabación thumb|upright|izquierda|Siedah Garrett participó en la grabación de «True Blue» como una de las coristas
Madonna, que ya estaba casada con Penn cuando empezó a trabajar en el disco, compuso «True Blue» en una época de «pura felicidad» para expresar sus sentimientos de enamoramiento, y decidió nombrar el álbum en honor a la canción. Bray comentó que se sentía «muy enamorada» en ese momento, razón por la que escribía canciones de amor. El título proviene de una de las expresiones favoritas del actor, que solía utilizarla «todo el tiempo» para describir a las personas que eran «extremadamente fieles»; de hecho, traducido al español, significa «fiel» o «leal», una frase que, según la historiadora Mary Gabriel, tenía un toque «muy de los años cincuenta». La cantante, que nunca había oído dicha expresión hasta que lo conoció, le dedicó el tema y lo describió como un homenaje a su «visión tan pura del amor».
Junto con Bray, trabajó en la composición y producción en el otoño boreal de 1985, en el estudio que este último había construido en su apartamento en Brooklyn. Ambos adoraban el sonido pop de la «vieja escuela» y fue esa una de las mayores razones por las que, según el productor, habían congeniado. A finales de la década, Madonna se divorciaría de Penn, aunque seguiría recordando la canción «con cariño»; en 1998, cuando un entrevistador le preguntó qué le recordaban las palabras true blue, respondió: «Romance». Años más tarde, en 2015, aseguró que, si bien trataba sobre «el amor verdadero», no sabía a qué se estaba refiriendo realmente cuando escribió la letra, dado que era un tema «del que creía saber mucho, pero siempre se equivocaba».
Si bien Madonna y Bray trabajaron en Brooklyn, la grabación de la canción tuvo lugar en los estudios Channel Recording (Los Ángeles) durante las sesiones de True Blue, que habían iniciado a finales de 1985 y continuaron durante los siguientes cuatro meses. El productor tocó la batería y los teclados, en tanto que Bruce Gaitsch la guitarra rítmica y Madonna, Siedah Garrett y Edie Lehmann hicieron los coros. La cantante se había puesto en contacto con el músico Fred Zarr, con quien había trabajado en su primer álbum de 1983, y le solicitó que participara en la grabación de esta y otras canciones del material; en el caso de «True Blue», proporcionó teclados adicionales. En una entrevista, Zarr mencionó que nunca le había gustado la canción, aunque no esperaba que fuera el tema que daría título al álbum. Michael Verdick fue el responsable de la ingeniería y la mezcla en los estudios Master Control de Burbank, con asistencia de Dan Nebenzal, y Steve Hall se encargó de la masterización en Future Disc (Hollywood). Verdick había trabajado en la grabación y mezcla de «Live to Tell» con Leonard y fue este último quien se lo presentó a Bray y le sugirió que colaborara en las pistas que había producido con Madonna.
Composición Música
De géneros pop y doo wop, «True Blue» se caracteriza por sus influencias en la música de los años 1960, en especial de la obra de grupos femeninos de R&B de la Motown como The Shirelles y The Ronettes, estilo del que Madonna había basado su forma de cantar. De hecho, se compuso especialmente como un homenaje a las bandas femeninas de esa década, antecedentes directos del sonido de la artista, y, de manera particular, a éxitos como «Chapel of Love» (1964), de The Dixie Cups. De acuerdo con James Hunter, de la revista Musician, recreaba el ambiente de aquella época «de la forma más directa» que ella haya hecho. La artista, oriunda del estado de Detroit donde se había fundado Motown, mencionó a menudo que los éxitos de grupos como The Supremes y The Crystals habían marcado sus intereses musicales. En una entrevista, profundizó que vivió en un vecindario «realmente integrado» y que sus amigas tenían muchos discos de la Motown, que solían bailar «a la entrada y en los patios traseros de sus casas».
La autora Lucy O'Brien señaló que evocaba la sencillez de llamada y respuesta de «Chapel of Love»; por su parte, Davitt Sigerson, de Rolling Stone, la caracterizó como una unión entre esta y «Heaven Must Have Sent You» (1966); y a Jerry Spangler, del Deseret News, le pareció una mezcla de Madonna con The Supremes. Para Peter Piatkowski, de Yahoo!, rememoraba la música de Lesley Gore y The Shirelles, y según Robert Hilburn, de Los Angeles Times, combinaba la «inocencia» del R&B de los cincuenta con la «fuerza» de los clásicos de los sesenta de Phil Spector, lo cual creaba una «combinación contemporánea» de «In the Still of the Night» (1956) y «Be My Baby» (1963). En la misma línea, Karen Cooke, de The Age, la describió como un cruce entre Cocodrilo Dundee y la obra de Spector. En cambio, otros autores señalaron elementos de la música rock de los cincuenta en la producción. Sobre esto, el editor Robert Matthew-Walker indicó que se inspiraba en estilos «nostálgicos» de la música popular, en particular el rock and roll de finales del decenio, con tresillos «suavemente vibrantes» y una sección de cuerdas al estilo de Buddy Holly y The Everly Brothers. El biógrafo Hal Marcovitz concluyó que, para aquellos fanáticos que buscaban un álbum «más apacible», el tema ofrecía a los oyentes una «gran variedad de influencias» musicales con su estilo de los años cincuenta.