La sustitución lingüística o cambio de lengua (en inglés language shift) es un proceso sociolingüístico que dura varias generaciones, mediante el cual la comunidad lingüística A cambia su código lingüístico a favor de la lengua de la comunidad lingüística B, dejando de hablar, al mismo tiempo, su lengua propia original. El cambio de lengua se caracteriza, sobre todo, por las múltiples influencias léxicas, fonológicas y gramaticales que la lengua A ejerce sobre la lengua B, es decir, los fenómenos de substrato lingüístico.

El proceso de sustitución lingüística se caracteriza por el abandono intergeneracional de una lengua en favor de otra. Esto significa típicamente que los padres no enseñan su lengua materna a los hijos, sino la nueva lengua, considerada más útil socialmente, que la sustituye. Se ha comprobado que este proceso, para un territorio dado, suele empezar por las clases altas urbanas, y de ahí va pasando cada vez más abajo en la escala social al resto de clases urbanas; posteriormente el proceso pasa a las clases altas rurales, y acaba en las clases bajas rurales, que son las últimas en mantener viva la lengua original.

Causas de la sustitución lingüística

La sustitución lingüística se produce en comunidades bilingües o multilingües donde ciertos individuos hablan una lengua A con un prestigio sociolingüístico menor que otra lengua, B. En estas circunstancias es posible que la lengua A sea sustituida por la lengua B. La diferencia entre las lenguas A y B suele implicar que la lengua B tiene todas o alguna de las siguientes características:Grassi, C., A. A. Sobrero, T. Telmon: Fondamenti di dialettologia italiana, Editori Laterza, 1997. Mayor amplitud territorial. La lengua B tiene un uso territorial o social más amplio, y que la lengua A se usa en menos circunstancias que la lengua B. Así, frecuentemente la lengua A se restringe a localidades pequeñas o al ámbito familiar. Hablantes de la clase dominante. La lengua B es hablada mayoritariamente por las personas de mayor poder adquisitivo y poder político, mientras que la lengua A es la lengua materna de individuos de los grupos menos favorecidos económicamente de la sociedad, o los grupos con menos poder político y social. Usabilidad en contextos culturalmente elevados. La lengua B es la usada generalmente para usos académicos, científicos y administrativos mientras que la lengua A frecuentemente es una lengua con un léxico adaptado a la vida rural o familiar y carece de una tradición de uso para la ciencia, las tecnologías y los registros altamente especializados.

Dadas esas características, es posible que sucedan algunas de las siguientes cosas: La lengua A no se usa o se usa poco en el contexto académico y escolar, por lo que los niños hablantes de A se vuelven competentes solo en lengua B en estas áreas. El número de personas monolingües en B supera al número de personas monolingües en A. En los matrimonios mixtos entre hablantes de la lengua A y la lengua B es posible que los hijos usen solo B, si uno de los dos padres solo habla B. El acceso a ciertas posiciones económicamente favorables requieren destreza en el uso de la lengua B; por esa razón muchos hablantes de A se ejercitan en el uso público de B, dejando A relegada al ámbito familiar.

La combinación de estos factores aumenta la probabilidad de que un hablante cuya lengua materna es A, use la lengua B con mayor probabilidad con sus hijos, al menos en ciertos contextos.

Sustitución lingüística y adstrato

El cambio de lengua muchas veces se confunde con el adstrato, pero realmente se trata de dos fenómenos diferentes. Mientras que el cambio de lengua supone el abandono de la lengua propia a favor de otra, adstrato se refiere solo a las influencias mutuas que ejercen las lenguas unas sobre las otras durante un largo periodo de convivencia.

Ejemplos de cambios de lengua

Por ejemplo, el francés moderno se ha creado gracias a varios cambios de lengua; por consiguiente, es la lengua románica que más se ha alejado fonética y fonológicamente del latín. Primero los galos (antiguo pueblo céltico que vivía originalmente en Galia, provincia del Imperio romano) aprendieron la lengua latina, propia de los conquistadores romanos, pero a la vez aportaron rasgos fonéticos y fonológicos, y palabras celtas al latín. Como resultado, el galo se extinguió, pero algunas de sus características quedaron conservadas en el latín vulgar hablado en ese territorio. Luego los francos, un pueblo germánico que también conquistó el país, aprendieron este latín vulgar con influencias celtas, pero igualmente dejaron en él huellas profundas de la lengua germánica que originalmente hablaban (por ejemplo la pronunciación de las vocales y de la /r/, uvular, típica de las lenguas germánicas como el alemán, y, por supuesto, del francés).

Bielorrusia

A pesar del abandono de Bielorrusia de la URSS en 1991, el uso del bielorruso está descendiendo en favor del ruso. De acuerdo con un estudio del gobierno bielorruso, en 2009 el 72 % de los bielorrusos hablan ruso en casa, mientras que el bielorruso solo lo usan en el hogar un 11,9 % de los bielorrusos. Solo un 29,4 % puede escribir, hablar y leer bielorruso correctamente, aunque el porcentaje sube al 52,5 % cuando se examina cuantos pueden hablarlo y leerlo. De acuerdo con el mismo estudio uno de cada diez bielorrusos no entiende el bielorruso.

Bruselas

En los pasados dos siglos, Bruselas ha pasado de ser una ciudad exclusivamente flamencoparlante a una ciudad bilingüe de mayoría francófona. Esta sustitución lingüística empezó en el y se aceleró con la independencia de Bélgica y el crecimiento demográfico en Bruselas.(en francés) "Wallonie - Bruxelles", Le Service de la langue française, 19/05/1997(en francés) "Villes, identités et médias francophones: regards croisés Belgique, Suisse, Canada.", Université Laval, Québec A partir de 1880, más y más hablantes flamencos se hicieron bilingües, llegando a ser muchos los hablantes monolingües en francés después de 1910.

A mediados del , el número de monolingües en francés superaba al número de hablantes bilingües."Thuis in gescheiden werelden" — De migratoire en sociale aspecten van verfransing te Brussel in het midden van de 19e eeuw" , BTNG-RBHC, XXI, 1990, 3-4, pp. 383-412, Machteld de Metsenaere, Eerst aanwezend assistent en docent Vrije Universiteit Brussel Solo a partir de los años 1960, tras el establecimiento de las fronteras lingüísticas en Bélgica y el desarrollo socioeconómico en Flandes, se ha estabilizado el porcentaje de hablantes flamencos frente al uso creciente del francés.

Carintia

Hasta mediados del , Carintia meridional en Austria tuvo una abrumadora mayoría de hablantes de esloveno: hacia 1820, el 97 % de los habitantes al sur de la línea Villach-Klagenfurt-Diex hablaban esloveno como lengua nativa.Barker, Thomas M. The Slovene Minority of Carinthia (New York: Columbia University Press, 1984). Durante el transcurso del esta cifra cayó significativamente. Hacia 1920, una tercera parte de la población había cambiado su lengua en favor del alemán, como lengua principal. Tras el Plebiscito de Carintia en la década de 1920, y especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte de la población abandonó el esloveno en favor del alemán. En la misma región, actualmente solo un 13 % de la población habla esloveno, mientras que más del 85 % de la población habla alemán. Las cifras para toda la región son igualmente elocuentes: en 1818, alrededor del 35 % de la población de Carintia hablaba esloveno, hacia 1910, esta cifra había caído al 15,6 % y hacia 2001 era del 2,3 %.Klemenčič, Matjaž y Vladimir Klemenčič, The Endeavors of Carinthian Slovenes for their Ethnic Survival with/against Austrian Governments after World War II. Klagenfurt-Ljubljana-Vienna: Mohorjeva založba/Hermagoras Verlag, 2008. Estos cambios fueron principalmente el resultado de una substitución lingüística en la población, siendo la emigración y el genocidio (por parte de los nazis durante la guerra mundial) motivos menos importantes.

China

En China la sustitución lingüística más reciente afectó al idioma manchú. Cuando China estuvo bajo el dominio de la dinastía manchú (dinastía Qing), tanto el manchú como el chino eran cooficiales. Sin embargo, el chino estándar era culturalmente preponderante e incluso los gobernantes manchúes empezaron a preferir el chino al manchú. Se cree que el emperador Qianlong y sus sucesores, aunque étnicamente manchúes, sabían mejor el chino que el manchú. Durante muchos años tras la caída de la dinastía manchú y la fundación de República de China en 1912, las personas étnicamente manchúes abandonaron su lengua propia. En la actualidad hay menos de cien hablantes manchúes nativos, aunque un número importante de préstamos léxicos del manchú siguen siendo evidentes en las variedades lingüísticas nororienales de chino.

Además, muchas lenguas siníticas, como el chino wu shanghainés o el chino hakka han perdido hablantes a medida que las poblaciones locales han pasado a hablar chino estándar, particularmente a partir de los años 1980, como resultado de la política gubernamental de promover el chino estándar como lengua nacional hablada, además de las migraciones a las grandes ciudades desde otras partes de China (los inmigrantes en general desconocen las lenguas siníticas locales, por lo que el chino estándar se ve favorecido como lengua de comunicación). Esto es notorio en ciudades como Shanghái y Xiamen. Sin embargo, el chino cantonés no ha seguido dicha tendencia a la sustitución, por lo que esa lengua se sigue hablando ampliamente en Hong Kong y Macau, así como en la provincia de Guangdong donde la población ha retenido ampliamente sus variedades locales, al mismo tiempo que ha aceptado el chino estándar como lengua de comunicación con el resto de China.

España

El dominio progresivo ejercido por el Reino de Castilla sobre el resto de la península ibérica mientras iba aumentando su poder político a lo largo de los siglos, contribuyó a la expansión de su lengua, a expensas del resto (actualmente el aragonés, el asturleonés o el euskera ocupan un dominio más reducido que el que ocuparon en la Edad Media). Este fenómeno ha afectado en distintos grados a los territorios donde se han hablado otras lenguas, como por ejemplo el antiguo Reino de León (asturleonés), Aragón (navarroaragonés), Cataluña, Comunidad Valenciana e Islas Baleares (catalán-valenciano-balear), Galicia (gallego) o el País Vasco y Navarra (euskera).

En Galicia, Cataluña y País Vasco, la sustitución tuvo mayor impacto en el , en el caso gallego especialmente a partir de la década de los setenta y ochenta, aunque nunca dejó de ser la lengua mayoritaria. En el resto de regiones durante los siglos y las lenguas romances regionales siguieron siendo importantes incluso en Asturias, León y Aragón. En el País Vasco y Cataluña el impacto del español fue especialmente fuerte durante el franquismo debido al éxodo de hablantes de español desde las áreas rurales a dichas regiones. La profundidad de esta sustitución lingüística varía, entre un estado avanzado en Asturias o Aragón, cuyas variedades lingüísticas nativas están próximas a la extinción, y otras zonas como Cataluña o el País Vasco, donde la identificación entre identidad y lengua regional ha contribuido a su conservación.