350px|miniaturadeimagen|Mapa en el que se muestra la disputa territorial y su posterior solución en 1966. La disputa limítrofe del río Encuentro-Alto Palena fue una disputa territorial entre la República Argentina y la República de Chile por el trazado del límite entre los hitos XVI y XVII de su frontera común en los valles situados al norte del lago General Vintter/Palena (antes lago General Paz), fue resuelta el 24 de noviembre de 1966 por medio del fallo arbitral de la reina Isabel II del Reino Unido.

El fallo dividió entre los dos países el territorio en disputa que fue distribuido entre la comuna de Palena en la provincia de Palena, Región de Los Lagos en Chile (las regiones fueron creadas con posterioridad) y el departamento Languiñeo en la provincia del Chubut en la Argentina.

Antecedentes

Desde el comienzo de su vida independiente, los dos países trataron de precisar sus límites entre ambos de acuerdo al principio del uti possidetis de 1810. Así el artículo 39 del Tratado de paz, amistad, comercio y navegación que entró en vigor en abril de 1856 disponía que:

En cumplimiento del artículo 39 del Tratado de 1856, los dos países firmaron el Tratado de Límites de 1881. El que en su artículo 1 dispone:

Se acordó que en los valles cordilleranos en donde no sea clara la línea divisoria de las aguas, las diferencias serían resueltas amistosamente por dos peritos nombrados uno por cada parte y en caso de no arribar éstos a un acuerdo, sería nombrado un tercer perito designado por ambos gobiernos.

El 20 de agosto de 1888 se suscribió un convenio para llevar a cabo la demarcación de los límites de acuerdo al tratado de 1881, nombrándose a los peritos Diego Barros Arana por Chile y Octavio Pico Burgess por la Argentina. En 1892 Barros Arana expuso su tesis según la cual el Tratado de 1881 había fijado el límite en el divortium aquarum continental, lo que fue rechazado por el perito argentino.

Debido a que surgieron diferencias en varios puntos de la frontera en la que los peritos no se pusieron de acuerdo, la demarcación se suspendió hasta que se suscribió el Protocolo de Límites de 1893, que en su artículo 1 dispone:

El 4 de enero de 1887 fue fundado el poblado de Palena por colonos chilenos. En 1889 Carlos María Moyano y Pedro Ezcurra exploraron el valle del río Palena por encargo del gobierno argentino. Ese mismo año el gobierno argentino loteó y vendió en Londres a colonos ingleses, por acciones tierras en el Alto Palena, consideradas parte del territorio nacional por parte de Chile. El 6 de enero de 1894 Hans Steffen, explorador inglés-alemán establecido en Chile descubre el río Encuentro tras explorar la cuenca de los ríos Palena, Carrenleufú y Corcovado (de Argentina), dando nombre al río. Esto lo hizo siendo comisionado por el gobierno de Chile.

En enero de 1894 el perito chileno declaró que entendía que el encadenamiento principal de los Andes era la línea no interrumpida de cumbres que dividen las aguas y que forman la separación de las hoyas o regiones hidrográficas tributarias del Atlántico por el oriente y del Pacífico por el occidente. El perito argentino respondió que ellos no tenían facultades para definir que significaba encadenamiento principal de los Andes ya que sólo eran demarcadores.

Al no ponerse de acuerdo los peritos Barros Arana y Francisco Pascasio Moreno (reemplazante de Pico), se decidió en 1898 recurrir al artículo VI párrafo 2 del Tratado de Límites de 1881 y solicitar a la Reina Victoria del Reino Unido una sentencia arbitral en la cuestión, quien designó tres jueces británicos.

El gobierno argentino sostuvo que el límite debía ser esencialmente una frontera orográfica por las más altas cumbres de la cordillera de los Andes y el gobierno chileno sostuvo la divisoria continental de aguas. El tribunal consideró que el lenguaje del tratado de 1881 y del protocolo de 1893 era ambiguo y susceptible de varias interpretaciones, siendo irreconciliables las dos posiciones.

El 20 de mayo de 1902 dictó el rey Eduardo VII la sentencia que dividía los territorios de las cuatro secciones en disputa dentro de los límites definidos por las reclamaciones extremas en ambos lados y designaba un oficial británico para que demarcara cada sección en el verano de 1903. Con respecto a la zona del río Encuentro, el laudo expresa: ""Desde el punto fijo en el río Palena, el límite seguirá el río Encuentro, hasta el pico llamado Virgen, y desde allí a la línea que hemos fijado en el lago General Paz (...)".

El informe del tribunal Arbitral del 19 de noviembre de 1902 detalla la traza de la frontera en el sector:

En 1903 el oficial demarcador británico capitán Bertram Dickson colocó los hitos XVI y XVII en la confluencia de los ríos Palena y Encuentro el primero y a orillas del lago General Paz el segundo, con alguna dificultad para localizar el río Encuentro descubierto en 1894 por Hans Steffen, dado el desconocimiento de la zona. Las dificultades de accesibilidad le impidieron colocar un mojón en el cerro de la Virgen mencionado en el laudo. Ambos países mantuvieron dudas sobre la localización del río Encuentro y sobre cual era el cerro de la Virgen.

Comienzo de la disputa 350px|miniaturadeimagen|Mapa sobre la fijación de límites en el río Palena de la Comisión Limítrofe Chileno Argentina, acusado por Hans Steffen de adolecer de correcta información topográfica y en específico el río Encuentro. La cartografía es cuestionada en la década de 1940 también. En el mapa que el ingeniero argentino Gunnar Lange confeccionó en 1901 en el marco del laudo de 1902, confundió el río El Salto con el Encuentro (nombrado en el laudo de 1902), situando el origen de este último en el cerro de la Virgen, bautizado así por Lange en su mapa. Sin embargo, este río nace del picacho de la Virgen, siendo un factor clave en la disputa. El picacho fue nombrado así posteriormente al cerro homónimo en la década de 1950. El picacho de la Virgen (sin nombre aún) es señalado por el demarcador británico Bertram Dickson como el inicio del río Encuentro en 1903 al describirlo más al este que el hito 17 colocado durante la demarcación.

Como punto de intersección de la línea fronteriza con el Palena, el tribunal Arbitral definió un lugar "frente a la confluencia con el río Encuentro", un afluente sur del Palena que Hans Steffen había denominado así porque en su confluencia ocurrió el encuentro entre dos destacamentos de la expedición chilena al Palena el 6 de febrero de 1894. Según el relato oficial de Bertram Dickson, el 2 de marzo de 1903 abandonaron el campamento Steinkamp y descendieron hasta el supuesto río Encuentro, donde se reunieron con el ingeniero argentino Eimar Soot. Inicialmente, identificaron un pequeño arroyo como el río Encuentro, y tanto Soot como el representante chileno Barrios acordaron erigir la pirámide fronteriza allí, a pesar de que no aparecía en los mapas disponibles. Una semana después, al recibir mapas adicionales, Dickson descubrió el error y regresó el 13 de marzo con el ingeniero argentino Emil Frey, encontrando un río más grande varias millas al oeste.

Barrios y Dickson coincidieron en que este segundo río era el verdadero río Encuentro, pero Frey discrepó, sugiriendo otro río más al este. Tras una exploración fallida, Frey aceptó el segundo sitio el 15 de marzo. Steffen critica que ni el comisionado arbitral, ni los jefes de las comisiones argentina y chilena conocieran la topografía y nomenclatura de la región, a pesar de que los mapas presentados al tribunal y su propia Memoria general sobre la expedición chilena al Palena proporcionaban datos suficientes para identificar el río correctamente. La duda sobre si el sitio final elegido por Dickson correspondía al río Encuentro original de Steffen persistió hasta el laudo de 1966. En 1941 se acusa que la cartografía de la Comisión Limítrofe Chileno Argentina que había servido de base para demarcar, adolecía de graves errores, lo que llevó a tensiones durante la década de 1950 entre ambos países.

Los valles de California, Hondo y Horquetas comenzaron a ser poblados por colonos chilenos desde 1906.

En 1907 el gobierno argentino envió al ingeniero Luis A. Álvarez a reconocer geográficamente al río Encuentro, informando que debía ser otro río ubicado unos 15 km al oeste.

Desde 1911 comenzaron a asentarse colonos chilenos en la zona en disputa.

El 9 de diciembre de 1913 el gobierno argentino informó oficialmente al de Chile que el consideraba que el hito XVI estaba mal ubicado, ya que no era posible que desde allí la frontera alcanzara el cerro de la Virgen siguiendo las indicaciones del laudo arbitral de 1902. El gobierno de Chile rechazó por nota el 26 de diciembre los reclamos sobre el hito XVI y el 17 de junio de 1914 cerró toda discusión sobre el asunto alegando que el fallo de 1902 era de carácter inamovible.

En noviembre de 1914 ambos gobiernos firmaron un acta con las coordenadas de los hitos fronterizos manteniendo las del hito XVI.

El 16 de abril de 1941 se creó Comisión Mixta Chileno-Argentina de Límites con el objeto de reponer los hitos que hayan deteriorados y colocar nuevos en donde fuera necesario.

Entre 1945 y 1947 el gobierno de Chile otorgó títulos de propiedad a los colonos asentados en la zona en disputa.

El hito XVI se había perdido, por lo que cuando en 1948 se intentó ubicarlo, el comisionado chileno informó a su gobierno sobre las dificultades de precisarlo geográficamente de acuerdo al fallo arbitral de 1902.

El 26 de julio de 1952 un destacamento de la Gendarmería Nacional Argentina, al mando del oficial auxiliar Domingo Cianis del Río, ocupó las áreas en disputa de Valle Hondo, Valle Horquetas y las Lagunas del Engaño, notificando a los colonos que en el plazo de un mes debían regularizar su situación ante el estado argentino. Lo cual motivó una protesta diplomática de Chile. El 4 de agosto de 1955 volvieron a la zona los gendarmes argentinos. El senador chileno, Exequiel González Madariaga, formula una interpelación al respecto el 13 de septiembre.

El 11 de octubre de 1952, el nuevo comisionado chileno, el teniente coronel Eduardo Saavedra Rojas, presentó su convicción de que el cerro de la Virgen mencionado en el laudo de 1902 era, en su opinión, el hasta entonces denominado cerro Central en la cordillera de las Vírgenes (refiriéndose al picacho de la Virgen, origen del río Encuentro), lo que de acuerdo a la divisoria local de aguas hacia el lago General Paz/Palena, le otorgará a Chile la zona en disputa y reflejaba errores en la cartografía de la zona. La línea lmítrofe propuesta por Saavedra dejaba las lagunas del Engaño en territorio argentino. Sin embargo, en diciembre de 1955, la Comisión Mixta Chileno-Argentina de Límites ratificó que el cerro de la Virgen era el hasta entonces considerado, dejando constancia que es distinto al picacho. En octubre del año siguiente, a causa de la presión popular, Chile retomó su posición en cuanto al cerro que origina el río, por lo que el 24 de enero de 1957 el gobierno argentino exigió la vigencia jurídica de lo expresado en 1955 por la Comisión Mixta.

Los chilenos integrantes de la comisión mixta aparte de Saavedra eran el coronel Raúl Figueroa Martínez, Octavio Flores Castlli y el general Daniel Urra Fuentes. Por parte de Argentina se encontraba el general Otto Helbling, presidente de la comisión, y los delegados Samuel Dvoskin y el mayor Gonzalo Gómez.

Daniel Urra, fue criticado llamándosele "traidor a la patria" y "vendido al oro argentino" por haber sostenido la tesis argentina antes de la exposición de Saavedra.