Pará es uno de los veintiséis estados que, junto con el distrito federal, forman la República Federativa de Brasil. Su capital es Belém. Está ubicado en la región Norte del país. Limita al norte con la República Cooperativa de Guyana (incluyendo el territorio de la Guayana Esequiba, en litigio entre Guyana y Venezuela), la República de Surinam, Amapá y el océano Atlántico, al este con Maranhão y Tocantins, al sur con Mato Grosso, al oeste con Amazonas y al noroeste con Roraima. Con es el segundo estado más extenso —por detrás de Amazonas—, con unos en 2014, el noveno estado más poblado —por detrás de São Paulo, Minas Gerais, Río de Janeiro, Bahía, Río Grande del Sur, Paraná, Pernambuco y Ceará— y con , el séptimo menos densamente poblado, por delante de Tocantins, Amapá, Acre, Mato Grosso, Amazonas y Roraima. Las ciudades más importantes son Belém, Santarém, Marabá, Altamira, Castanhal y Abaetetuba. El estado, que tiene el 4,1% de la población brasileña, es responsable de solo el 2,2% del PIB brasileño.
Toponimia El topónimo de la palabra Pará tiene su origen en los idiomas guaraní y tupí en que significa "mar" y "río caudaloso", respectivamente. El nombre del estado proviene del río del mismo nombre; El río Pará es uno de los afluentes del río Amazonas en el estado. Historia La región de la cuenca amazónica ya estaba habitada por grupos cazadores-recolectores desde aproximadamente el año 12.000 a. C.
Entre el 1000 a. C. y el 1000 d. C. florecieron sociedades complejas, como las que habitaban la región de Santarém (inicialmente aldea de Tapajós) y el Archipiélago de Marajó (inicialmente región Marinatambal). Estas sociedades se destacaban por su alto nivel de jerarquía social, producción de cerámica y agricultura, especialmente el cultivo de mandioca.
La sociedad marajoara (término general) se subdividía en fases distintas según los niveles de ocupación y desarrollo social: Ananatuba, Mangueiras, Formiga, Acauã, Alta Marajoara y Aruã. Sílvio de Oliveira Torres (4 de abril de 2014). «O brazil não conhece o Brasil - Arte Marajoara.». Blog LavrapalavraEn las dos últimas se desarrolló lo que se denomina civilización (caracterizada principalmente por la construcción de comunidades fijas), conocida como los Cacicazgos Amazónicos, que se extendían desde el Tapajós hasta la desembocadura del río Amazonas. Entre los años 400 y 1400 d. C., especialmente en la isla de Marajó, estas sociedades indígenas construían sus viviendas sobre montículos artificiales elevados que las protegían de las inundaciones, llamados "tesos".
Colonización Europea Según el Tratado de Tordesillas (1494), el valle amazónico pertenecía a la Corona española. En febrero de 1500, la desembocadura del río Amazonas fue alcanzada por el navegante español Vicente Yañez Pinzón. Su primo, Diego de Lepe, también llegó a la desembocadura en abril del mismo año.
En 1541, Gonzalo Pizarro y Francisco de Orellana, también españoles, partieron de Quito (actual Ecuador) y atravesaron la cordillera de los Andes, explorando el curso del río hasta el Océano Atlántico, donde hoy se encuentra la isla de Marajó. El viaje duró de 1540 a 1542 y sus relatos fueron registrados por el fraile dominico Gaspar de Carvajal. Aún en el , los españoles realizaron otra expedición similar a la de Orellana. Pedro de Ursúa también navegó el Amazonas desde Perú en busca del legendario El Dorado (1559–1561). Fue asesinado durante el viaje, y la expedición pasó a ser comandada por Lope de Aguirre, quien llegó al océano en 1561. Como resultado de esta travesía, la colonización española en la región fue postergada, ya que los españoles reconocieron las dificultades de conquistar un territorio tan vasto.
Durante el , neerlandeses, ingleses y franceses realizaron incursiones en lo que hoy es el estado de Pará, ignorado por Portugal y España, en busca de urucú, guaraná y pimienta. Los portugueses solo comenzaron a interesarse por la región a finales del , por ser la entrada a la Amazonía y poseer riquezas naturales, además del creciente interés de otros Estados europeos.
En 1616, un grupo de portugueses liderado por Francisco Caldeira Castelo Branco erigió el Fuerte del Pesebre, punto inicial de la ciudad de Belém y base para la conquista portuguesa de la Amazonía. En 1621 se creó la Capitanía del Gran Pará, subordinada al Estado del Gran Pará y Maranhão, fundado ese mismo año.
Durante el , la colonización portuguesa en Pará avanzó por el valle amazónico y Portugal envió colonos a la región. En ese siglo y en la primera mitad del , la economía paraense se basaba en la extracción de las llamadas "drogas del sertão", nombre dado a especias amazónicas como el guaraná, la nuez de Pará, el tabaco y los tintes. Estas especias eran recolectadas en misiones religiosas o factorías, utilizando mano de obra indígena, muchas veces esclavizada.
En 1751, el Marqués de Pombal, entonces primer ministro de Portugal, trasladó la capital del Estado del Gran Pará de São Luís a Belém. En 1755, para dinamizar la economía de Pará, el gobierno metropolitano y de la Capitanía tomó decisiones como la abolición de la esclavitud indígena, el fin de la influencia jesuítica y la creación de la Compañía de Comercio del Gran Pará y Maranhão. Se introdujo entonces la mano de obra africana esclavizada en la región.Almanaque Abril 2015. São Paulo: Abril. 2014. pp. 688–689
La Era Pombalina (1750–1777) fue un período de prosperidad para Pará, especialmente por el cultivo de cacao, principal producto de la región. Sin embargo, tras la destitución de Pombal en 1777, la región entró en un largo período de decadencia.
Historia Moderna Pará apoyó la Revolución Constitucional de Oporto, ocurrida en Portugal entre 1820 y 1821, un levantamiento que fue reprimido. Por mantener más vínculos con Lisboa que con Río de Janeiro, el Grão-Pará solo se adhirió a la Independencia de Brasil en 1823. La Provincia del Grão-Pará quedó olvidada por el gobierno imperial, lo que, junto con las pésimas condiciones de vida de su población, llevó al levantamiento popular conocido como la Cabanagem (1835-1840).
En las últimas décadas del y comienzos del , Pará se integró a la economía nacional gracias al ciclo del caucho, enmarcado en el contexto de la Revolución Industrial. Esto generó una prosperidad en la Amazonía, que vivió un período conocido como la “Belle Époque”. Belém prosperó y fue urbanizada, llegando a ser conocida como “París en América”: se inauguraron grandes tiendas, bancos y teatros, el Museo Paraense, y el centro de la ciudad fue arborizado con mangos traídos de la India. Para trabajar en los seringales (plantaciones de caucho), llegaron muchos nordestinos afectados por la sequía, principalmente cearenses.
Con la decadencia del ciclo del caucho en la década de 1910, la Amazonía, incluyendo Pará, vivió décadas de declive económico y empobrecimiento. A partir de los años 1950, Pará experimentó un período de recuperación económica, con la apertura de las carreteras Belém-Brasilia y Transamazónica, y el desarrollo de la agropecuaria y el extractivismo vegetal y mineral, concentrados en el sur y suroeste del estado. Sin embargo, el costo ambiental del desarrollo fue elevado, principalmente debido a la deforestación y la contaminación ambiental. Además, surgieron numerosos conflictos por la tierra, que resultaron, por ejemplo, en la Masacre de Eldorado do Carajás en 1996 y en el asesinato de la misionera, ambientalista y defensora de los sin tierra Dorothy Stang en 2005. miniaturadeimagen|Catedral de Belém y la Iglesia y Colegio de Santo Alexandre, en la región de Feliz Lusitânia. Construidas por los colonos portugueses en 1719.
Intento de división territorial El domingo 11 de diciembre de 2011, se realizó un plebiscito entre los habitantes del estado, para tratar la división del mismo en tres, y de esta manera, crear los estados de Carajás y Tapajós, aparte del de Pará. El estado de Carajás, estaba previsto que tuviera una extensión de unos 300.000 km², es decir un 24 % del total del estado. Por otro lado, el estado de Tapajós con 732.500 km² ocuparía el 59 % del total del estado. De esta manera, el estado de Pará quedaría reducido a 218.000 km² es decir un 17 % del estado original, pero manteniendo la mayoría de la población. La propuesta fue rechazada por aproximadamente un 67,21 % de los 4.800.000 electores, contra un 32,79 % de electores que votaron a favor de la propuesta.
La motivación de la votación fue que el estado, con una superficie similar a la de Colombia, es administrado desde Belem, su capital, la cual se encuentra sumamente alejada del oeste del Estado.
El plebiscito sobre la división de Pará, autorizado por el Congreso en mayo pasado, era una reivindicación de los habitantes de las regiones más al sur y más al oeste del estado, que se sienten discriminados por las autoridades de la lejana Belém.
Los defensores de la división reivindicaban un gobierno regional exclusivo para Carajás, una región rica en minerales y en donde la gigantesca empresa Vale S.A. explota las mayores reservas de hierro del mundo, y otro para Tapajós, una región en gran parte selvática, con extensas reservas ambientales e indígenas, y en la que está siendo construido Belo Monte, la tercera mayor hidroeléctrica del mundo. miniaturadeimagen|Una playa de Pará
Geografía El relieve es bajo y plano; 58% del territorio se encuentra debajo de los 200 metros. Las alturas superiores a 500 metros están en las sierras de Carajás, Caximbinho y Acari.
La vegetación predominante en el estado es la selva tropical con rica biodiversidad. Los principales ríos son el río Amazonas, el río Tapajós, el río Tocantins, el río Jari y el río Pará.
Hidrografía La red hidrográfica del estado de Pará abarca una vasta superficie de 1.253.164 km², de los cuales 1.049.903 km² pertenecen a la cuenca amazónica y 169.003 km² a la cuenca del río Tocantins. Esta red está conformada por más de 20.000 kilómetros de ríos, entre los que destacan el río Amazonas, que atraviesa el estado de oeste a este y desemboca en el gran delta marajoara, así como los ríos Tocantins y Guamá, que forman cuencas independientes. Esta compleja red fluvial constituye una de las principales características geográficas del estado, influyendo directamente en su ecología, economía y conectividad territorial. miniaturadeimagen|Confluencia del Río Fresco con el Xingu, donde se aprecian varias islas fluviales de Pará No existe un número exacto de ríos en el estado de Pará, ya que muchos de ellos son afluentes de distintos tamaños y extensiones. Sin embargo, el estado es reconocido por la magnitud y majestuosidad de sus cursos de agua, entre los que sobresale el río Amazonas, considerado el más largo y caudaloso del mundo. También destacan el río Tocantins, uno de sus principales afluentes, y otros como el Tapajós, Xingu y Curuá por la margen derecha, así como los ríos Trombetas, Nhamundá, Maicuru y Jari por la margen izquierda. Los ríos más relevantes, además del Amazonas, incluyen el Tapajós, Tocantins, Xingu, Jari y Trombetas.
Además de estos grandes ríos, existen otros cursos de agua significativos en Pará, como el río Araguaia, el río Guamá y el río Parauapebas, entre otros. Esta abundancia hídrica convierte al estado en una región privilegiada para la navegación fluvial y el aprovechamiento hidroenergético, con un potencial estimado en más de 25.000 megavatios. La presencia de numerosos afluentes del Amazonas refuerza esta ventaja, facilitando el transporte de personas y mercancías, así como el desarrollo de proyectos energéticos y mineros.