thumb|300px| (más cercano a la cámara) y tras él el , los cabezas de las dos clase de LCS de la Armada de los estados Unidos. Ambos buques fueron dados de baja en 2021 después de numerosos problemas operativos y económicosAl desguace con solo 6 años: los millonarios buques militares que sonrojan a la US Navy El Confidencial (12/07/2020). Los Buques de combate litoral fueron los primeros de los buques de guerra de nueva generación de la Armada estadounidense. Intentando crear un pequeño navío para operaciones en regiones litorales, el LCS es más pequeño que las fragatas lanzamisiles de la Armada, y ha sido comparado a las corbetas de uso internacional. Sin embargo, el LCS añade las capacidades de un pequeño transporte de asalto con una cabina de mando y un hangar bastante grande para llevar dos helicópteros SH-60 Seahawk, la capacidad de operar lanchas de desembarco y bastante capacidad de carga para proyectar una pequeña fuerza de asalto con vehículos acorazados, gracias al sistema ro-ro. Aunque la defensa antiaérea que ofrecen los diseños LCS y su capacidad para guerra anti-superficie no son comparables con los destructores, tienen cañones de 57mm, misiles Hellfire y NSM, y 2 helicópteros destinados a un combate ligero. El diseño acentúa la velocidad, maniobrabilidad para permitir una mayor flexibilidad en la misión y un perfil bajo. Uno de los aspectos más importantes del LCS para su programa y desarrollo fue la modularidad, que en teoría iba a permitir al buque cambiar su rol en cuestión de horas, sin embargo el proyecto de módulos fue cancelado en 2016 por sobrecostes, tiempos excesivamente largos e incompatibilidades lo que dejó a la clase en un limbo donde no tenían capacidad real de combate contra submarinos u otros barcos de guerra importantes hasta la integración de los misiles antibuque NSM.
El LCS es capaz de reemplazar a barcos más lentos y especializados como los dragaminas y buques de asalto anfibio en misiones de dragado de minas y operaciones especiales, junto con control robotizado del espacio aéreo, de superficie y mini robots para control submarino. Se contempló también que realizaran acciones asimétricas (lucha contra piratería o el terrorismo). Estos buques son los primeros creados para utilizar varios tipos de drones flotantes y voladores a gran escala, así como aprovechar los avances en automatización, digitalización y redes integradas. El primer LCS fue botado en 2005 y se entregó en 2007.
El concepto operativo del buque de combate litoral, descrito por el Secretario de Marina Gordon R. England, es "crear a un miembro pequeño, rápido, maniobrable y relativamente barato de la familia de barcos DD(X)". El barco debía ser fácilmente configurado para múltiples roles, incluyendo la guerra antisubmarina, el dragado de minas, la guerra antibuque, la recopilación de inteligencia, tareas de vigilancia y reconocimiento, la defensa territorial, intercepciones marítimas, operaciones especiales y logísticas. También fue requerido para ser capaz de funcionar con grupos de portaaviones o grupos de ataque de superficie. Finalmente muchos de estos requisitos no se cumplieron y actualmente la clase LCS se usa principalmente para patrullaje, interdicciones marítimas (luchar contra el tráfico ilícito, controlar el espacio aéreo y aéreas marítimas cercanas, etc) y una guerra de superficie ligera gracias a sus cañones de 57mm y misiles NSM.
El primer buque de combate litoral, el , se puso en servicio el 8 de noviembre de 2008 en Veteran's Park, Milwaukee, Wisconsin. El segundo barco, el trimarán , se puso en servicio el 16 de enero de 2010 en Mobile, Alabama. En 2012, ADM Jonathan W. Greenert declaró que el LCS se desplegaría en África en lugar de destructores y cruceros. En 2013 y 2014, el número de unidades pedidas de la Marina para los barcos tipo LCS se redujo progresivamente de 55 a 32 barcos a favor de una fragata recientemente propuesta más capaz de combate de alta intensidad. A fines de 2014, la Marina procedió con un plan de adquisiciones para versiones mejoradas del LCS y actualizó barcos más antiguos para cumplir con el requisito de 52 barcos del programa; el LCS modificado será redesignado como FF o fragata.SNA: Modified Littoral Combat Ships to be Designated Frigates – News.USNI.org, 15 January 2015 En diciembre de 2015, el secretario de Defensa, Ashton Carter , ordenó a la Marina que redujera las adquisiciones planificadas de LCS y FF de 52 a 40, y que redujera la selección a una variante para el año fiscal 2019.
En julio de 2017, la Marina publicó una solicitud de información para una nueva fragata de misiles guiados multimisión que puede desempeñar las mismas funciones que la LCS y tener mejores capacidades ofensivas y defensivas. Se puede considerar casi cualquier diseño existente que se pueda adaptar a los requisitos de FFG(X), extendiéndose más allá de las versiones de los dos cascos LCS. El descontento con los LCS llegó a ser tan serio que se exigió cambios en los buques para hacerlos más resistentes, con mejoras en su protección y blindaje, y mejor armados con un misil antibuque de distancia intermedia. Aun así con la aprobación del contrato de las fragatas clase Constellation la armada perdió interés en los LCS.Navy Releases Details of New FFG(X) Guided-Missile Frigate Program in Request to Industry – News.USNI.org, 10 July 2017 En abril de 2020, se anunció que Fincantieri Marinette Marine había ganado el contrato con su diseño basado en una fragata multipropósito FREMM, la clase Constellation. En 2021 se dio de baja a los cabezas de serie de ambos programas ( y ) a pesar de los pocos años en que estuvieron en servicio activo, demostrando el fracaso de este tipo de modelo de buque. En 2023 se retiraron más buques de otros modelos, algunos solo tenían 6 años.The Navy Wants to Retire a Ship That's Only Six Years Old Popular Mechanic (12/02/2020)
Desarrollo y financiación
Con la retirada de la clase Perry se comenzó a pensar que tipo de misiones realizaría su sustituto dentro del nuevo orden internacional que siguió al fin de la guerra fría. Cuando la Marina comenzó a dar forma al programa LCS era la década de 1990 y la idea era que los barcos fueran pequeños, rápidos, económicos y con poco personal en los que se pudiera conectar una amplia gama de módulos con equipos para misiones específicas ( principalmente guerra de superficie, guerra antisubmarina y rastreo de minas, sin descartar otras en el futuro).
Se buscaba satisfacer la necesidad urgente de buques de poco calado para operar en aguas costeras y hacer frente a crecientes amenazas potenciales asimétricas (minas, submarinos diésel y buques ligeros armados rápidos). thumb|derecha|Los y en el océano Pacífico, año 2014.
En 2004, Lockheed Martin, General Dinamics y Raytheon mandaron anteproyectos a la Armada. Fue autorizado para producir dos navíos, (Flight 0) diseñado por Lockheed Martin (LCS-1 y LCS-3) y otro diseñado por General Dinamics (LCS-2 y LCS-4). Después de que estos fueran puestos en servicio, y la experiencia operativa de ambos ha sido unida gracias a la utilidad y eficacia de los diseños, el futuro diseño de la clase será escogido (Flight 1). Esto puede ser una decisión de usar uno u otro diseño de forma directa o combinada, hecha por la recolección de los mejores rasgos de cada uno. A finales del diciembre de 2005, la Casa Blanca y el Senado estuvieron de acuerdo con financiar otros dos LCSs. La Armada planificaba construir 55 de estos barcos.
El 9 de mayo de 2005, el Secretario de Marina Gordon England anunció que primer LCS sería llamado la USS Freedom (LCS-1). Su quilla fue puesta el 2 de junio de 2005 en Marinette Marine, Marinette, Wisconsin. El 23 de septiembre de 2006, fue bautizado LCS-1 y lanzado en el astillero de Marinette.
El 19 de enero de 2006, la quilla del USS Independence (LCS-2) , fue puesta en los astilleros Austal en Mobile, Alabama.
El programa fue innecesariamente complicado desde el principio, aunque esto solo se hizo evidente con el paso de los años. Se quería que cada buque costara 220 millones de dólares, pero los primeros 32 buques se fueron a unos 655 millones de dólares por buque, casi el triple del objetivo.
El 12 de abril de 2007, la Armada canceló el contrato con Lockheed Martin para la construcción del LCS-3 después del fracaso de las negociaciones para controlar el coste. Esto era el último de una serie de pasos que la Armada tomó para reducir gastos, incluyendo la cancelación una orden de pedido por el LCS-3 el 12 de enero de 2007. El aumento descontrolado de costes obligó a realizar múltiples cambios importantes en el programa. Al problema de sobrecostes se unió la falta de supervivencia de combate y la poca letalidad descubierta durante las pruebas operativas y los despliegues. Por si fuera poco a esto se unieron los fallos técnicos graves y retrasos en el calendario de entrega de cada uno de los tres módulos de misión.
La clase Freedom es la causante del mayor número de problemas. Desde que el USS Freedom realizó sus primeras pruebas en el mar empezó un interminable goteo de problemas. Durante la mayoría de pruebas el sistema de propulsión fallaba y necesitaba ser remolcado a puerto. Pero el principal y más grave problema venía de tener dos tipos de motores, lo cual provocó problemas con el sistema de transmisión a las que están conectadas las turbinas. Con frecuencia el sistema de turbinas quedaba inutilizado y los buques se veían obligados a emplear el motor diésel, navegando a velocidades entre 10 y 15 nudos. La tripulación prevista era de 40 personas pero al final, por diversos motivos, la tripulación se ha ido a 70. Esto conlleva problemas de espacio, funciones extra y mayores costes operativos. La clase Independence tampoco está libre de problemas. A los problemas de su casco con oleaje fuerte se une que carecen de alas en el puente para así reducir la firma radar, lo que dificultó tanto las maniobras que se han incorporado a los barcos en construcción y serán instaladas en los ya en servicio. Además el USS Independence sufrió graves problemas de corrosión en su casco de aluminio que llegaron a poner en riesgo su integridad.
El 14 de diciembre de 2015, el secretario de Defensa, Ashton Carter, ordenó a la Marina que redujera la adquisición planificada de barcos LCS y FF de 52 a 40, y que bajara la selección a una variante para el año fiscal 2019. Este recorte es para reasignar fondos a otras prioridades, incluida la compra más cazas F-35C Lightning II y F/A-18E/F Super Hornet, misiles SM-6, aceleración de la adquisición del DDG-51 del destructor clase Arleigh Burke del Tramo III y expansión del desarrollo del módulo de carga útil de Virginia (VPM) para el Bloque V de los submarinos clase Virginia. Aunque habrá menos barcos disponibles en algunos casos, esas necesidades serán satisfechas por barcos de gama alta para garantizar que las fuerzas en varias flotas tengan las capacidades y la postura para derrotar a posibles adversarios avanzados.
thumb|derecha|El USS Independence navegando junto con el destructor USS Zumwalt en el año 2016.