La Cámara de los Lores (), oficialmente Los Muy Honorables Lores Espirituales y Temporales del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reunidos en Parlamento (), es la Cámara Alta del Parlamento del Reino Unido que, junto con la Cámara de los Comunes (Cámara Baja), celebran sus sesiones en el Palacio de Westminster.

Al contrario de lo que ocurre en la Cámara de los Comunes, los miembros de la Cámara de los Lores no se eligen mediante elecciones, dividiéndose según su derecho a formar parte de la Cámara en «lores espirituales» y «lores temporales». Los lores espirituales son 26 obispos elegidos por su prestigio y dilatada carrera eclesiástica dentro de la Iglesia anglicana. Los lores temporales conforman el resto, siendo la mayoría miembros con derecho vitalicio no hereditario, nombrados por el rey con el asesoramiento del primer ministro. Esto es así porque, antiguamente, el derecho a formar parte de la Cámara de los Lores como lores temporales era exclusivamente hereditario; pero actualmente, y tras sucesivas reformas, los miembros por herencia de esta Cámara son solo una pequeña porción. Actualmente, la Cámara está compuesta por 804 miembros, 691 miembros de por vida, 88 miembros con estatus de hereditario exceptuado y 25 miembros de la Iglesia de Inglaterra.

El lord presidente de la Cámara () desde 2026 es Michael Forsyth, barón Forsyth de Drumlean, quien preside las deliberaciones, representa la Cámara en actos oficiales y vela por el buen orden en los debates, este perteneció al partido Partido Conservador, sin embargo como es tradición británica este es actualmente independiente.

Funciones Según la tradición, la Camara de Lores, es considerada como la "conglomeración de sabios del Reino Unido", ya que está conformada por miembros resaltados de la sociedad que han contribuido al beneficio del bien común así como personas destacadas en las ciencias, artes y otros sectores de la sociedad civil.

Tras la entrada en funcionamiento el primero de octubre de 2009 de la nueva Corte Suprema del Reino Unido, este órgano asumió la función judicial que hasta entonces ostentaba la Cámara Alta a través del Comité de Apelaciones.

La Cámara de los Lores también tiene el rol de controlar la actuación del gobierno a través de preguntas y comisiones de investigación. Pero este control es secundario, pues no tiene la capacidad de comprometer la responsabilidad del gobierno. No obstante, en la historia reciente fue dicha Cámara la que terminó con el mandato de Margaret Thatcher cuando ésta empezó a exponer un comportamiento inestable y tiránico sobre miembros de su gabinete y, por ende, sobre miembros de la Cámara de los Comunes.

En tercer lugar, la Cámara de los Lores realiza un papel legislativo. Tiene la capacidad de discutir los proyectos de ley, y lo hace de una forma más libre, profunda y rigurosa que la Cámara de los Comunes. También revisa las piezas legislativas que le son remitidas desde la Cámara de los Comunes debido a su complejidad técnica para que las analice profundamente. Y, por último, la función legislativa permite a la Cámara de los Lores rechazar leyes remitidas por los Comunes, aunque únicamente por un periodo máximo de un año.

Orígenes El Parlamento del Reino Unido proviene, casi en su totalidad, del antiguo Parlamento de Inglaterra. Su nacimiento tuvo lugar mediante el Tratado de la Unión de 1706 y las Actas de la Unión de 1707, que ratificaron aquel, por el que se creaba el nuevo Parlamento del Reino Unido en sustitución de los Parlamentos de Inglaterra y de Escocia. En realidad, no supuso más que la continuación del Parlamento de Inglaterra, solo que con la adhesión de 45 Comunes y 16 Lores en representación de Escocia.

El Parlamento de Inglaterra se basaba en el Gran Consejo, órgano asesor del monarca durante la Edad Media formado por miembros de la Iglesia, nobles, y representantes de los condados y de las ciudades más importantes. Por tanto, el primer Parlamento, constituido en 1295 y llamado comúnmente como el Parlamento Modelo, también estaba formado por arzobispos, obispos, abades, nobles y representantes de los condados y ciudades. El poder del Parlamento fue creciendo poco a poco, dependiendo de la fortaleza o debilidad del poder del monarca. Por ejemplo, durante el reinado de Eduardo II (1307-1327), el mandato de la Corona fue débil, por lo que la nobleza y los representantes de los condados y las ciudades ganaron mucho poder. En 1332, la autoridad del Parlamento fue reconocida por primera vez tanto por sus propios miembros como por el monarca. Durante el reinado de Eduardo III, sucesor del anterior, tuvo lugar la separación bicameral del Parlamento: la Cámara de los Comunes albergaría a los representantes de los condados y las ciudades, mientras que la Cámara de los Lores estaría formada por la jerarquía eclesiástica y la nobleza. La autoridad del Parlamento continuó creciendo, y durante el alcanzaron poderes nunca vistos hasta el momento. La Cámara de los Lores era por entonces más poderosa que la Cámara de los Comunes, debido a la gran influencia de los nobles y de la Iglesia sobre todo el reino.

El poder de la nobleza disminuyó a finales del debido a la guerra civil conocida como la guerra de las Dos Rosas. Buena parte de la nobleza murió en el campo de batalla o fue ejecutada posteriormente por su participación en la guerra, y muchos aristócratas perdieron sus tierras en favor del monarca. Además, el feudalismo llegó a su fin y muchos ejércitos feudales controlados por los barones se quedaron obsoletos. Enrique VII (1485-1509) estableció la supremacía de la monarquía, simbolizada a través de la Corona Imperial. El dominio de la Corona siguió durante la dinastía de los Tudor, a lo largo del , alcanzando las mayores cuotas de poder durante el reinado de Enrique VIII (1509-1547).

La Cámara de los Lores continuaba teniendo más poder que la Cámara de los Comunes, pero esta última siguió adquiriendo más influencia, llegando a equipararse el poder de ambas a mitad del . Los conflictos del rey con el Parlamento, y en especial con la Cámara de los Comunes, acabó desembocando en la guerra civil inglesa (1641-1651). En 1649, tras la muerte por decapitación del rey Carlos I, se constituyó la Mancomunidad de Inglaterra, quedando la nación bajo el poder de Oliver Cromwell, nombrado lord protector de Inglaterra. La Cámara de los Comunes se convirtió en el lugar de reunión de Oliver Cromwell, su gobierno y sus seguidores. El 19 de marzo de 1649, la Cámara de los Lores fue abolida por un Acta del Parlamento que declaraba que «los Comunes de Inglaterra declaran, tras una larga experiencia, la inutilidad de la Cámara de los Lores y su peligro para el pueblo de Inglaterra». La Cámara de los Lores no se volvió a reunir hasta 1660, año en el que se celebró la Convención del Parlamento que restituyó al monarca, convirtiéndose de nuevo en la Cámara más poderosa del Parlamento, posición que ocuparía hasta el .

El vino marcado por grandes cambios en la Cámara de los Lores. Esta Cámara, inicialmente formada por 50 miembros, aumentó considerablemente su número debido al afán del rey Jorge III y sus herederos de crear libremente nuevos Lores. Esto provocó que la influencia individual de cada Lord disminuyese. Además, el poder general de la Cámara de los Lores empezó a menguar, mientras que el de la Cámara de los Comunes creció, sobre todo a partir de la Ley de Reforma de 1832. Sin embargo, el sistema de elección de los miembros de la Cámara de los Comunes no era, por entonces, del todo democrático: los títulos de propiedad sobre la tierra restringían el tamaño del electorado, y las demarcaciones de muchos distritos electorales no se habían modificado en siglos. Ciudades enteras, como Mánchester, solamente estaban representadas por un miembro en la Cámara de los Comunes; mientras que los 11 votantes de Old Sarum (actual Salisbury) mantenían su viejo derecho de elegir a dos miembros del Parlamento. Una pequeña ciudad era fácilmente sobornable, ya que estaba a menudo bajo el control de un terrateniente que garantizaba la elección de su candidato. Algunos aristócratas eran propietarios de numerosas pocket boroughs (pequeñas ciudades), y por tanto controlaban buena parte de los miembros de la Cámara de los Comunes.

En 1831 la Cámara de los Comunes aprobó la Ley de Reforma con el fin de corregir las anomalías electorales existentes, pero la Cámara de los Lores rechazó la propuesta. Aun así, la reforma no fue abandonada por el gobierno, pese a recibir un segundo rechazo de la Cámara de los Lores en 1832. El primer ministro de entonces, Charles Grey, aconsejó al Rey la creación de ochenta nuevos Lores que votarían a favor de la reforma, con el fin de superar la oposición a la misma existente en la Cámara de los Lores. Guillermo IV suavizó en principio esta propuesta de su primer ministro, pero a la larga acabó cediendo. No obstante, antes de la entrada de los nuevos Lores, aquellos que se oponían a la reforma acabaron por admitir su derrota y se abstuvieron en la votación, permitiendo así aprobar la reforma electoral. A partir de entonces, la influencia política de la Cámara de los Lores disminuyó, aunque no supuso su fin, pero a lo largo del se fue demostrando progresivamente la supremacía política de la Cámara de los Comunes frente a ésta.

El poder de la Cámara de los Lores volvió a estar de actualidad después de la elección de un Gobierno liberal en 1906. Fue en 1909, cuando el canciller de la Hacienda, David Lloyd George, presentó ante la Cámara de los Comunes un conjunto de impuestos llamado People's Budget, de entre los que destacaba un impuesto dirigido a gravar las propiedades de los ricos terratenientes. Sin embargo, esta medida popular fue rechazada en la Cámara de los Lores, fuertemente dominada por los conservadores, aunque este incidente sirvió para que los liberales hiciesen campaña electoral de ello y lograsen volver a ganar en las elecciones de 1910. El primer ministro, Herbert Henry Asquith, propuso entonces que los poderes de la Cámara de los Lores fuesen fuertemente restringidos.

Proceso de reforma de la Cámara

Tras las elecciones generales de diciembre de 1910, el gobierno liberal de Asquith logró la aprobación de un proyecto de ley que recortaba los poderes de la Cámara de los Lores. El primer hito de este proceso de reforma fue la Ley del Parlamento de 1911. Esta norma excluía a la Cámara de los Lores de la tramitación de las leyes financieras y presupuestarias y reducía a dos años su capacidad de veto suspensivo para el resto de las leyes. En 1949 se aprobó una nueva ley del Parlamento que redujo el veto suspensivo de los Lores a únicamente un año.

Dentro de estos procesos de reforma se encuentra la Doctrina Salisbury, acordada entre conservadores y laboristas tras el acceso al poder de estos últimos al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Esta doctrina consiste en el autocontrol de la Cámara Alta, que se compromete a no rechazar en segunda lectura ninguna pieza legislativa aprobada por los Comunes y que además formase parte del programa electoral del partido en el Gobierno.

El siguiente paso reformista fue la Ley de Pares Vitalicios de 1958. Con ella se crean los lores vitalicios (miembros no hereditarios de la Cámara), acabando así con la naturaleza hereditaria del cargo y permitiendo la inclusión en la Cámara de los Lores de mujeres, de miembros meritocráticos y de miembros procedentes de partidos políticos. En 1963 la Ley de Pares Vitalicios también permitió que los Lores hereditarios pudieran renunciar a su título.