Antonio Mora Vélez (Barranquilla, 14 de julio de 1942 - Montería, Departamento de Córdoba, 19 de mayo de 2024) fue un escritor, gestor cultural, periodista de opinión y profesor universitario colombiano. Considerado uno de los padres de la ciencia ficción colombiana.Más de 30 años tras hombrecitos verdes (Entrevista con Campo Burgos)

Biografía Primeros años (1942-1960) Nace en la ciudad de Barranquilla (Colombia) el 14 de julio de 1942, hijo único de Rosa Elena Vélez Sánchez y Pedro Mora Osorio, pero vive su infancia entre las ciudades de Cartagena y Calamar, población donde su madre vende dulces y su padrastro maneja un juego de ruleta, actividades que le permiten estudiar sus primeros tres años de escuela primaria. En el año 1956, debe suspender su educación para mudarse a la ciudad de Montería (Colombia), en donde sus padres consiguen trabajo en el mercado de la ciudad. En una entrevista reciente, Mora Vélez explica cómo pudo forjarse su interés por la ciencia ficción viviendo en condiciones de extrema pobreza y viajando entre poblaciones alejadas del mundo moderno: "En 1956 mis padres se trasladaron a la ciudad de Montería, en donde terminé la secundaria y transcurrió mi adolescencia. En esta ciudad un profesor de apellido Rengifo, conocedor de mis aficiones por el cine y la literatura fantástica y los astros (los miraba desde un telescopio del colegio), me recomendó leer El Ramayana, ya que en ese libro había alusiones a seres fantásticos que parecían extraterrestres. Por esa época vi también varios filmes fantásticos y de CF, entre los cuales recuerdo Forbidden Planet, Frankenstein y El Monstruo de la laguna negra, y leí las obras de Julio Verne (20.000 leguas de viaje submarino), de H. G. Wells (La máquina del tiempo y El hombre invisible) y muchos comics de Flash Gordon, Tarzán (ciudades y civilizaciones perdidas) y Buck Rogers".

Primera Etapa (1961-1975) A comienzos de los años 1960, Mora Vélez tiene sus primeros contactos con el comunismo y, en 1961, empieza a ser parte de la organización Juventud Comunista (JUCO) y, más tarde, del Partido Comunista Colombiano (PCC). Al mismo tiempo, consigue trabajo como locutor en una emisora de radio local, en donde también hace sus primeras apariciones como cantante, según lo describe en su artículo No quise ser cantante."No quise ser cantante" (Artículo autobiográfico) En 1963, ingresa al movimiento político Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), de Alfonso López Michelsen, practicando la llamada "doble militancia". En el año de 1964 decide regresar a los estudios y, un año después, obtiene el grado de bachiller en el Colegio Nacional José María Córdoba y es escogido como el mejor bachiller del departamento de Córdoba, recibiendo como premio el viaje por Colombia que patrocinaba una empresa nacional. Sus recuerdos de la época, y de su contacto con personajes históricos de la política y las letras, quedarán plasmados en su novela histórica A la Hora de las Golondrinas, publicada en la web en el 2006. En el año 1966 regresa a la ciudad de Cartagena, en donde estudia la carrera de Derecho hasta el año 1970, mientras trabaja como profesor de Filosofía (1967-1969). Es en este contexto donde comienza su actividad literaria. Dice Mora Vélez: "En Cartagena, ciudad a la que regresé en 1966 para estudiar la carrera de Derecho, vi filmes como Viaje fantástico, Un millón de años A.C. y 2001: Odisea del espacio. Y leí varios libros de cuentos y novelas de CF rusa (Café molecular, Viaje por tres mundos, Cataclismo en Iris, La nebulosa de Andrómeda y Qué difícil es ser Dios, entre los que recuerdo), las Crónicas marcianas y Fahrenheit 451 de Bradbury, y las antologías y selecciones de Bruguera en las que conocí a los autores de la llamada edad de oro de la CF. Por esa época me desempeñaba como docente de filosofía en un colegio de secundaria de Cartagena y las lecturas, tanto filosóficas como científicas que hacía para preparar mis clases, más las de CF, me fueron abriendo las posibilidades y el panorama hacia la CF".

Sus inicios en la literatura pueden rastrearse en las anécdotas narradas ante diferentes medios de comunicación : "...por los tiempos en que apenas iniciaba mis estudios de Derecho, conocí al escritor y maestro Manuel Zapata Olivella. Aceptó a reunirse con nosotros, los integrantes de un grupo de jóvenes escritores, en una tertulia realizada en la cafetería de la Universidad de Cartagena. En ella le mostré mi cuento “Viernes Negro”, uno de mis primeros cuentos, de corte realista y social, que fue publicado por la citada universidad en el folleto “Tres cuentos y tres cuentistas” (Cartagena, 1968). Lo leyó y me dijo: Este cuento no es auténtico porque está escrito desde afuera. Para que el cuento refleje cabalmente el drama que el autor quiere mostrar, debe ser escrito desde adentro, viviendo la realidad que le sirve de referente”."Adiós al Maestro Manuel Zapata"

Sus inicios en la ciencia ficción son narrados en el prólogo de su primer libro de cuentos por el prologuista José Luis Garcés González, de la siguiente manera: "...cuando finalizaba sus estudios en la Universidad de Cartagena, un atarbán, al que sólo le faltaba la pistola en la cintura para resultar idéntico al matón de la película, rompió y pisoteó una cartelera político-cultural que Toño y sus amigos habían colocado en un pasillo de la Facultad. Hubo indignación. Y la indignación unida a la capacidad creadora produjo el primer cuento de ciencia-ficción: "El Día en que los Asnos acusaron a los Hombres". El texto fue publicado en el suplemento "Letras" del "Diario de la Costa". Vinieron los consabidos golpecitos en las espaldas. Toño Mora se estimuló, y arrancó. Y produjo ciencia-ficción en serie. El "Magazin Dominical" de "El Espectador" le publicó La Gota, La Dictadura Hal, Los Otros, El Hijo de las Estrellas, La Conquista de Terón y El Hombre de Lata. Con "Glitza" ganó un parcial del concurso de cuentos que en el año 71 (sic. 1970) auspició el citado Magazín. GOG --director del mismo-- saludó entusiasmado la aparición de un escritor destacado en un género que en nuestro país se caracteriza por la ausencia casi total de cultores. Antonio Mora Vélez fue figura nacional".Mora Vélez, Antonio (1979), Glitza, Bogotá: Alcaraván.

Se gradúa como Abogado en el año 1971 y trabaja como juez en el municipio de Tierralta (Colombia. Su experiencia como juez y la situación del campo colombiano en la época quedarán registradas en la novela autobiográfica Un juez llamado Sebastián Reyes, que sería finalista del concurso "Plaza y Janés" del año 1991. En 1972 contrae matrimonio con Idalia Ortiz Nieto y en 1973 regresa a la ciudad de Montería a trabajar como Secretario General de la Universidad de Córdoba. En esta institución trabajaría hasta 1993, como profesor de Filosofía, Director del Departamento de Humanidades y Decano de la Facultad de Educación.

A mediados de los años 1970, serias incompatibilidades comienzan a aparecer entre la vida literaria y la vida política. En un momento de la historia nacional donde el revolucionario se debate entre la vía política y la lucha armada, Mora Vélez abandona la escena política. En su novela A la hora de las golondrinas, cuando uno de sus personajes es abordado para convencerlo de la combinación de "formas de lucha", Mora Vélez responde en boca de su personaje: "No, camarada... La tesis de la combinación de las formas de lucha de masas, en mi opinión, apunta a un desenlace sangriento de este proceso. La burguesía va a hacer lo mismo. Va a combinar la democracia aparente con la violencia sin nombre y entonces en las filas de los cuadros legales de las ciudades no va a quedar títere con cabeza, y yo quiero conservar la mía"."A la Hora de las Golondrinas" (Novela histórica) La situación de ruptura es descrita por su colega José Luis Garcés González de la siguiente manera: "El me habló del problema político que lo obligó a archivar sus ímpetus por convertirse en el primer escritor de ciencia-ficción de nuestro país. Algunos militantes de izquierda le enrostraban la imposibilidad, en una nación como Colombia, de escribir sobre tópicos galácticos y polidimensionales cuando los problemas reales del pueblo crecían (y crecen) en una desbocada carrera hacia el fracaso y la frustración totales... Esa posición política poco analítica, poco dialéctica, causó daño: aplazó la aparición sistemática de un escritor que, con la reversión lógica que se opera en el trabajo estético, hubiera impulsado y dinamizado la instancia política, si era eso lo que se quería. En últimas perdieron: el escritor y la política".

La hostilidad hacia sus escritos de ciencia ficción no sólo viene de la izquierda colombiana sino de los círculos literarios. Uno de los críticos más cercanos fue el escritor colombiano Manuel Zapata Olivella. En palabras de Mora Vélez: "para él, hombre de la tierra, resultaba insólito que un joven del Sinú se dedicara a escribir sobre las galaxias y el futuro, teniendo por delante un presente de miserias, de corrupción y de violencia. Pero me estimuló a que lo continuara haciendo desde su revista "Letras Nacionales", con su asistencia al lanzamiento de varios de mis libros y con su palabra sabia, crítica y constructora".

Segunda Etapa (1975-1985) Entre los años 1975 y 1979 publica las columnas "La Esquina Izquierda" y "Panorama Internacional" en el diario "Poder Costeño". En el año de 1975, funda el grupo literario El Túnel, aprovechando un concurso de cuentos organizado por la Universidad de Córdoba, que ganaría el entonces estudiante Leopoldo Berdella de la Espriella y del que serían finalistas los también estudiantes José Luis Garcés González, Gustavo Abad y Nelson Castillo, y el médico Omar González. "El Túnel" se convertiría en una de las instituciones culturales más importantes de la Costa Caribe Colombiana durante finales de los setenta y los ochenta. Así ha descrito Mora Vélez la formación del grupo: "En mi condición de profesor y jurado y atendiendo a una sugerencia del narrador Arturo Álape --de visita en Montería-- decidí convocarlos a una reunión y en esta se acordó invitar también al poeta Guillermo Valencia Salgado... y al periodista y estudiante de Sociales de la U de Córdoba, Carlos Morón. Poco tiempo después se vinculan Gustavo Tatis, Soad Louis y Nelson Castillo".Mora Vélez, Antonio (1992), Córdoba: Treinta años de Literatura (Reseña Histórica), Montería: Arte Sinú.

En el año de 1976 se reúne con otro grupo de educadores, con el fin de crear la primera Universidad en el vecino Departamento de Sucre; este proyecto solo se materializaría hasta el año 1987 cuando inició labores la "Corporación Universitaria del Caribe" (CECAR), que a partir de los años 90 se convertiría en la mayor universidad de la región.