El Hospital de los Venerables Sacerdotes de Sevilla (Andalucía, España) es un edificio barroco de la segunda mitad del que sirvió como residencia de sacerdotes. Se encuentra situado en la plaza del mismo nombre, en el barrio Santa Cruz.

Historia

En 1627 la Hermandad del Silencio, establecida en el Hospital de San Antón de la calle de las Armas (actual calle Alfonso XII), alquiló una casa para algunos sacerdotes desvalidos en la calle de Las Palmas (actual calle Jesús del Gran Poder). Estos se sostenían gracias a donaciones de miembros de la hermandad y de otras gentes. Posteriormente, se trasladó el conocido ya como Hospital de Ancianos Sacerdotes a un local mayor en la calle Vieja de San Andrés, cerca del Hospital del Pozo Santo, y pasó a llamarse Amparo de Venerables Sacerdotes.

La Hermandad del Silencio no podía con los gastos de esta fundación. El V duque de Alba, Antonio Álvarez de Toledo y Beaumont, decidió patrocinar una hermandad específica para este fin. En 1639 este noble murió y la hermandad se encontraba casi extinguida. Entonces la Hermandad del Silencio decidió recuperar la gestión y trasladar la residencia-hospital a la Ermita de San Blas, a las afueras de la ciudad, donde el olvido de estos aumentó y las condiciones empeoraron.

En 1659 la Hermandad de San Bernardo se hizo cargo y los sacerdotes se trasladaron a un inmueble conocido como Hospital de San Bernardo o de los Viejos, donde también se acogía a ancianos y ancianas laicos. En este lugar había problemas de espacio. miniatura|derecha|Retrato de Justino de Neve realizado por Bartolomé Esteban Murillo en 1665. Se encuentra en la National Gallery de Londres. En 1673 el canónigo Justino de Neve promovió la recogida de limosnas para estos sacerdotes ancianos y quiso crear una hermandad específica.

La hermandad consiguió que el conde de Gelves y duque de Veragua, Pedro Manuel Colón de Portugal, donase el 28 de diciembre de 1675 la parcela donde había estado el corral de comedias de Doña Elvira. En 1676 se adquirieron casas anejas del entorno de la calle Agua y la plaza de Atambor, a cambio de otras casas que la hermandad tenía en la collación de San Martín. Ese mismo año la hermandad también compró una casa de la calle Jarmerdana a la Hermandad de Ánimas de la Iglesia del Sagrario y otra casa con corral de la misma calle al marqués de Casal.

El 26 de abril de 1676 tuvo lugar el primer cabildo de la hermandad, nombrándose como presidente eclesiástico a Justino de Neve y como presidente secular al marqués de Paradas, Fernando Villegas. Las reglas y estatutos de la hermandad fueron redactados por Neve y aprobados el 17 de junio de 1676.

Justino de Neve contó con el apoyo del arzobispo Ambrosio Ignacio Spínola y Guzmán, que donó el 20 de mayo de 1678 22 000 reales de vellón para la obra, y de los canónigos Luis Colbert, Luis Federigui y Juan de Loaysa. En febrero de 1685 tomó posesión un nuevo arzobispo, Jaime de Palafox y Cardona, que continuó apoyando el proyecto.

Neve fue presidente eclesiástico de la hermandad hasta su muerte, el 12 de junio de 1685.

Entre los primeros donantes pueden mencionarse a Roberto Colbert, caballero de la Orden de Calatrava y caballero veinticuatro de Sevilla, y al capitán Juan Ribón.

Pedro Colbert, almirante y caballero de la Orden de Santiago, fue nombrado presidente secular de la hermandad en 1685 y reelegido en 1698.

El 20 de febrero de 1676 los sacerdotes fueron alojados temporalmente por la hermandad en una casa que alquiló en la calle Consuelo. El 20 de junio de 1679 se trasladaron al hospital definitivo.

Las obras de construcción del actual edificio se iniciaron el 13 de abril de 1676. Es posible que las trazas del edificio hubieran sido realizadas por Esteban García, que fue maestro mayor de obras de la catedral, del arzobispado y "de los hospitales sujetos al ordinario", y que falleció en 1681. En documento del 17 de abril de 1684 se menciona por primera vez a Juan Domínguez como maestro mayor de esta obra. Entre 1686 y 1687 Leonardo de Figueroa figura como oficial de albañilería en las obras de este edificio. Después se trasladó a Carmona hasta 1690. En 1696 regresó a los trabajos en este hospital como maestro mayor de obras. La iglesia del hospital, dedicada a San Pedro y San Fernando, se inauguró el 17 de mayo de 1699, año en que el edificio quedó totalmente terminado.

Tras el derribo de la iglesia de Santa Cruz en 1844, la iglesia de este hospital ejerció como sede la parroquia hasta 1840, en que esta pasó a la iglesia del desamortizado Convento del Espíritu Santo.

Con la desamortización de los bienes del clero secular de 1841, durante la regencia de Espartero. el edificio fue utilizado como fábrica de tejidos y de fósforos. Por entonces, los sacerdotes fueron trasladados al Hospital de la Caridad.

La llegada del Partido Moderado al poder en 1844 paralizó las ventas en todo el país. Una Real Orden de 1847 dispuso devolver la administración del Hospital de los Venerables a la hermandad y los sacerdotes regresaron. Una ley de 1848 admitió que la hermandad era una institución privada que se financiaba con sus propias rentas.

La plaza donde se ubica tomó el nombre del Hospital en el año 1868.

Ya en el , en 1923 se amplió el hospital con la adquisición de el inmueble del número 2 de la calle Consuelo, destinado a alojar a los enfermos contagiosos. La hermandad vendió esta casa en 1967. En esa década el inmueble abandonó su función social y en 1967 se inauguró en su interior un museo donde las cofradías sevillanas exponían algunos de sus objetos, pero este uso pronto decayó y ya en la década de 1980 no existía.

La hermandad no disponía de los recursos económicos para mantener el edificio y el 21 de febrero de 1987 el arzobispo Carlos Amigo Vallejo nombró una comisión gestora. El 9 de julio de 1987 se firmó el contrato para que pasase a ser la sede de la Fundación Fondo de Cultura de Sevilla (Focus), creada por la empresa Abengoa.

Tras el proceso de restauración del inmueble, el 5 de noviembre de 1991 se inauguró la sede con una exposición de pintura sevillana organizada por la propia fundación y a la que asistió la reina Sofía.

Tras adquirir la Fundación Focus el cuadro Santa Rufina, atribuido a Diego Velázquez, por un importe de 12,4 millones de euros en julio de 2007, la Fundación decidió la creación del denominado Centro Velázquez en este espacio con la citada pintura y otras obras del . El Ayuntamiento de Sevilla contribuyó con la cesión del cuadro La imposición de la casulla a san Ildefonso, también de Velázquez.

En noviembre de 2022, con la entrada en concurso de acreedores de Abengoa, la Universidad Loyola se asoció con Focus para realizar una labor cultural conjunta.

El edificio pasó a manos del arzobispado de forma definitiva en julio de 2025 y, en octubre del mismo año, fue cedido por el arzobispado al cabildo catedralicio para servir como museo.

Por otro lado, en abril de 2026 el Ayuntamiento de Sevilla cedió a la Fundación Focus Loyola la iglesia del Convento de San Hermenegildo como nueva sede del Centro Velázquez.

Archivo

En la segunda mitad del el Archivo del Hospital de los Venerables se encontraba en un lamentable estado de abandono y era difícil acceder a él. La historiadora alemana Petra Rotthoff convenció al archivero del Arzobispado Pedro Rubio Merino de mejorar su situación integrándolo en el Archivo General del Arzobispado.

Rubio y Rotthoff realizaron un inventario del archivo del hospital situando los documentos en las siguientes series: Reglas y Estatutos, Acuerdos Capitulares, Acogidos, Fábrica, Personal, Correspondencia, Dotaciones, Colecturía, Bienes, Derechos y Obligaciones, Justicia, Contaduría y Diversos.

Los documentos arrojan información sobre historia del arte, la vida social y religiosa de Sevilla y la historia del centro hasta la segunda mitad del .

Descripción

Estancias y patios del hospital miniatura|derecha|Patio principal del Hospital de los Venerables miniatura|derecha|200px|Detalle de la escalera y la bóveda que la cubre. Por la portada de la plaza de los Venerables se accede a un apeadero con dos grandes arcadas sostenidas por cuatro columnas pareadas. Por una escalera se accede al patio central, con dos plantas.

En el lado derecho del apeadero se encuentra la casa del administrador de la institución. Esta ya estaba construida el 15 de agosto de 1678, cuando las obras fueron visitadas por el arzobispo Ambrosio Spínola. Esta casa, de dos plantas en torno a un pequeño patio, se encuentra haciendo esquina entre la plaza de los Venerables y la calle Jamerdana.

El patio central es cuadrado y la planta baja tiene galerías en sus lados sostenidas por columnas de mármol. La planta alta está cerrada. Cuenta con balcones situados sobre los arcos inferiores y vanos con pilastras de ladrillo que se encuentran sobre las columnas de mármol de la planta inferior. El color de patio y de las fachadas es blanco, propio de la cal, y rojizo para las pilastras de ladrillo, los arquitrabes y las cornisas.

El suelo central del patio se encuentra a una cota inferior, pudiéndose acceder por cuatro escalinatas concéntricas. La fuente central se encuentra a una altura inferior, rodeada por una escalinata circular de ladrillo y azulejos. La pila de la fuente fue diseñada por Bernardo Simón de Pineda y labrada por Francisco Rodríguez.

Los azulejos del patio fueron producidos por Melchor Moreno.

Entrando en el patio principal, hacia la izquierda, se encuentra la escalera principal, con dos cuerpos de ascenso, en un espacio rectangular. Tiene una cúpula eclíptica con ocho nervaturas y decorada con yeserías.

Pasada la salida a la escalera, continuando por la planta baja del patio, se encuentran la sala de Cabildo y el refectorio. Estas salas son cuadradas y tienen artesonados de finales del .

Los dormitorios y las cocinas, actualmente desaparecidos, se encontraban en el lado de poniente y hasta el ángulo noreste del patio principal. Por este ángulo se accede a un patio más pequeño con una galería inferior con columnas y una planta superior. En este patio pequeño hay una escalera semicircular por la que se accede a una puerta que da a la calle Consuelo.

Por el lado oriental de la planta baja del patio se accede a la enfermería baja. Se trata de una estancia rectangular con una arquería central sostenida por columnas.

La planta superior tiene la misma disposición que la inferior y era usada en invierno. Sobre la enfermería baja se encuentra la enfermería alta, que está comunicada con el coro de la iglesia.

Exterior de la iglesia

La fachada delantera de la iglesia se encuentra en la calle Jamerdana y se estructura en tres cuerpos. El cuerpo inferior cuenta con tres arcos sostenidos por columnas dobles de mármol rojo con cimacios decorados con gallones. El segundo cuerpo tiene dos pilastras dóricas de ladrillo con fuste vitolado situadas encima de donde están las columnas de la planta inferior. En el centro de este segundo cuerpo hay una hornacina con una estatua de San Fernando flanqueada por dos pequeñas columnas y rematada con una decoración de yeso. En los lados de la hornacina hay óculos flanqueados por pilastras estípites cajeadas con capiteles decorados con hojas de acanto como ménsulas. El tercer cuerpo tiene una ventana en el centro.

La cúpula del templo está cubierta con un tejado de cuatro lados.

Interior de la iglesia

La iglesia es de una sola nave cubierta por bóveda de medio cañón con lunetas y arcos fajones. Tiene una cúpula gallonada y encamonada, sin tambor. El cantel de la puerta es una obra de carpintería realizada por Juan de Oviedo en 1698.

Las pinturas murales son de la década de 1680. Juan de Valdés Leal realizó las pinturas murales del presbiterio, la cúpula y la sacristía con la ayuda de su hijo Lucas Valdés. Fue Lucas Valdés quien realizó las pinturas murales del resto de la nave.

En los muros hay seis pinturas murales que imitan tapices y que representan lo siguiente: