thumb|Sorabia en Europa. thumb|Hogar de los sorbios. thumb|Vestido de fiesta sorbio del Spreewald.
Los sorbios o sorabos (en alto sorbio Serbja, en bajo sorbio Serby, en alemán Sorben, en latín Surbi, Surabi o Sorabi) son un pueblo eslavo occidental reconocido en Alemania como minoría nacional. Las tierras de los sorbios son Alta y Baja Lusacia (Oberlausitz y Niederlausitz) en los estados federados de Sajonia y Brandeburgo.
Idioma y territorio
miniaturadeimagen|Teatro Folklórico Germano-Sorbiano en Bautzen en Sajonia, Alemania. Existen dos idiomas sorbios escritos: el alto sorbio (en sorbio: Hornjoserbšćina) y el bajo sorbio (en sorbio: Dolnoserbšćina), aunque por lo general se habla de bajo y alto sorbio y del dialecto de transición entre los dos.
El idioma bajo sorbio está en peligro de extinción. El alto sorbio se parece más al checo, mientras que el bajo sorbio se asemeja más al polaco.
Según cálculos de instituciones sorbias (Domowina, Instituto Sorbio), actualmente hay unos 20 000 a 30 000 hablantes activos del idioma sorbio. Otras estimaciones dicen que el bajo sorbio aún tiene unos 7000 hablantes activos y el alto sorbio 15 000 aproximadamente.
De acuerdo a la estimación de cada persona, habría unos 60 000 sorbios. Dos tercios de ellos viven en la Alta Lusacia sajona, en especial en el área entre Bautzen, Hoyerswerda y Kamenz). El resto habita en Baja Lusacia (Niederlausitz), en Brandeburgo, entre Senftenberg en el sur y Lübben en el norte).
Sorbios en el extranjero Una variante del alto sorbio se hablaba en la pequeña población Serbin (Lee County, Texas, EE. UU.). Hoy en día se encuentra en la antigua escuela sorbia un museo folclórico que informa sobre la historia de los sorbios en Estados Unidos. Antes se publicaban en Serbin diarios en sorbio. La variante de Serbin resultó influida primero por el idioma alemán y luego por el inglés.
En Australia había asimismo algunas regiones donde se hablaba sorbio. En los años 1848–1860 llegaron la mayoría de los sorbios, unos 2000 en 400 familias. También allí influyó el alemán el idioma sorbio, ya que la mayoría de los sorbios no hablaban aún inglés y se asentaban de preferencia en regiones donde se hablaba el alemán.
En el actual territorio polaco viven todavía personas de origen sorbio. El centro de la cultura y del idioma sorbios en tiempos de los alemanes era la ciudad de Sorau (en sorbio Zarow, hoy en día en polaco Żary).
Las chicas y mujeres de esa región llevaban hasta el el traje sorbio tradicional, pero los sorbios fueron cada vez más perjudicados e incluso oprimidos por la política alemana de aquel entonces.
Debido a ello y al proceso natural de asimilación se redujo la población que se consideraba sorbia de 5,4% en 1843 a solo 0,1% en 1900. Hoy en día el idioma de la población es casi exclusivamente el polaco, solo algunos hablan alemán como idioma materno. La población sorbia fue germanizada y resultó desplazada a finales de la Segunda Guerra Mundial, pues era considerada por los polacos como alemana. Los pocos sorbios que permanecieron en Polonia fueron asimilados en el pueblo polaco.
Historia Comienzos de la historia sorbia (siglos VIII y IX) Tribus eslavas provenientes del este (Silesia) y del sur (Bohemia) ocuparon en el los territorios entre el Neiße y el Saale, región anterior de los Montes Metálicos y Fläming. Estos territorios habían estado casi totalmente desocupados a raíz de la retirada de grupos germanos durante las grandes migraciones.
Se llamó «sorbios» o sórabos (en latín surbi, sorabi) a partir de la Temprana y Alta Edad Media a los habitantes eslavos occidentales de las zonas entre Saale y Mulde, que en los siglos y comenzaron a ser más dependientes del reino franco oriental.
Las crónicas franconas no informan sobre los eslavos que vivían en Lusacia. En el reino carolingio se tendría poco conocimiento exacto sobre los territorios más allá de la frontera oriental. Pero los resultados de las investigaciones arqueológicas y lingüísticas muestran que los eslavos entre Saale y Neiße estaban culturalmente muy relacionados. Lo mismo se puede decir de las relaciones con Silesia y Bohemia. Hacia el sur, los valles del Elba y del Neiße formaban un puente cultural.
thumb|250px|izquierda|Los territorios sorbios de Dervan en el siglo , con las fronteras y ciudades modernas. Los wendos son mencionados por primera vez en las llamadas crónicas de Fredegario, hacia 631-632. Estos habrían «atacado repetidas veces en la zona de Turingia y en otras comarcas (pagi) del reino franco con el fin de saquear. Incluso Dervan, el Dux del pueblo de los sorbios (Dervanus dux gente Surbiorum), que eran de origen eslavo y que ya habían pertenecido desde siempre al reino de los francos, se volvió junto con su pueblo al reino moravio de Samos. Tras más ataques, Dagobert colocó al Dux Radulf, al son de Chamar, como Dux de Turingia para combatir a los wendos, pero Radulf se alió poco tiempo después con los eslavos».
Mientras que a partir de finales del comenzaron a formarse reinos en Bohemia y Moravia y a partir del se crearon los primeros gobiernos feudales estables en esas zonas, no hubo estructuras suprarregionales entre los eslavos entre Saale y Neiße hasta la conquista por parte de los alemanes. Los eslavos vivían allí ante todo como campesinos en pequeñas comunidades tribales, que consistían en apenas algunas decenas de poblados relativamente pequeños. Pero la sociedad de los eslavos occidentales ya estaba estratificada claramente en una masa de campesinos dependientes y un reducido grupo dominante de nobles. De estos últimos salían los príncipes de tribus o de comarcas, que las fuentes francas solían llamar dux (duque o príncipe).
Las numerosas fortificaciones con muros de defensa de tierra y madera eran los centros de poder. También se encuentran en diversos sitios fuertes muros de piedra (como, por ejemplo, en Görlitz). Según geógrafos bávaros, los sorbios poseían más de 50 civitates. El término civitas se refiere probablemente a una fortificación central o distrito de la fortificación con sus poblados correspondientes. Aún se discute entre los científicos sobre la localización del territorio sorbio original. El centro de la zona sorbia actual de Alta Lusacia es igual al terreno tribal de las poblaciones de milcenos. Alta Lusacia tiene unos 60 castillos primitivos o restos de éstos entre las localidades de Queis y Pulsnitz. La zona de poblamiento de los bajos sorbios corresponde con la de la tribu de los lunsitas y también posee numerosas fortificaciones. Excavaciones arqueológicas recientes, así como numerosos restos arqueológicos, parecen señalar que la mayoría de las fortificaciones en la Baja Lusacia Superior e Inferior fueron construidas a finales del y comienzos del X. Hallazgos analizados según métodos dendrocronológicos y restos de pozos parecen apoyarlo. Según esto, ambas zonas de Lusacia habrían sido pobladas apenas a comienzos o durante el de nuestra era por las poblaciones eslavas occidentales de los milcenos y de los lusitenses. No hay restos arqueológicos de poblamientos anteriores.
Las aseveraciones del investigador Joachim Herrmann sobre un poblamiento eslavo en el o incluso en el VI d. C. deberían considerarse como refutadas.
Poco se sabe sobre la religión precristiana de los eslavos entre Saale y Neiße. Los arqueólogos tampoco saben si había una casta sacerdotal ni han podido descubrir una construcción religiosa de importancia suprarregional. Según la tradición medieval, se construyeron algunas de las primeras iglesias cristianas sobre antiguos lugares de culto eslavos. Ese es el caso de la iglesia en la Montaña del Safrificio en Leipzig-Wahren.
Los terrenos poblados por los sorbios se hallaban en una relación de dependencia más o menos estrecha con el reino de los francos hasta comienzos del . Los eslavos en el territorio del Limes Sorabicus tenían que pagar tributo a los francos. Sólo a partir del reinado de Enrique I se llegó a un poblamiento alemán más intensivo y a la creación de un gobierno.
Los sorbios en la Alta Edad Media miniatura|upright=2|La frontera nororiental alemana en torno al año 1000. Después de que Enrique I hubiera llegado a una tregua de diez años con los húngaros, decidió expandir su poder en la frontera oriental de su reino. Entre 927 y 929 llevó a cabo una gran expedición exitosa para someter a las tribus eslavas al este del Elba. El rey aseguró su avance por medio de la construcción de numerosas fortificaciones. La más importante de estas fortificaciones fue Misnia (en alemán Meißen) en 928-929. El reino poseía entonces toda la zona de población sorbia, inclusive la de los Lusici y Milcenos, lo que posteriormente serían Baja y Alta Lusacia. Desde aquel entonces viven los sorbios en contacto estrecho con sus vecinos alemanes. Esto ha influido de manera determinante en la historia de los sorbios.
A partir del Renacimiento empezó a usarse el nombre popular de sorbios para designar a los lusici y milcenos, que aún en la Temprana y Tardía Edad Media eran diferenciados claramente de los sorbios. Pero fue más importante aun la designación alemana de «wendos», que desde el comienzo fue un concepto general para designar a los pueblos eslavos que vivían al este del antiguo límite del reino. Hoy en día se habla en lingüística de los idiomas de los eslavos del Sur del Elba, cuyos restos se consideran como sorbios.
Gerón I, el marqués que el emperador Otón I había nombrado en 937 para la Marcha orientalis (Marca del Este u Östliche Mark, la zona limítrofe oriental entre el Elba, el Havel y el Saale), continuó con el sometimiento violento de los sorbios. En 939 invitó a 30 príncipes eslavos a una cena y los asesinó. La masacre motivó un levantamiento. Gerón consiguió vencer en varias campañas que se prolongaron hasta 965 a los milcenos, lusici y liutizos y aumentó el dominio alemán hasta el Oder. Aunque los eslavos en el actual Brandeburgo volvieron a recuperar su autonomía durante un largo tiempo en un gran levantamiento en 983, el sometimiento de los sorbios fue definitivo.
El dominio sobre la Lusacia y la comarca de Milska sólo les fue disputado a los alemanes una vez por el rey polaco Bolesław Chrobry en 1002 por unos años. Pero Bolesław también trató a los sorbios como a un pueblo sometido.
En el comenzó la iglesia cristiana a misionar entre los eslavos de la zona entre el Elba y el Saale, así como en Lusacia. El fortalecimiento del dominio alemán y la creación de estructuras eclesiásticas ayudaron a este proceso. El emperador Otón II fundó en 968 el arzobispado de Magdeburgo con las zonas de Zeitz, Merseburgo y el obispado de Misnia. Los sorbios, los milcenos y los lusici tenían que pagar el diezmo al obispo de Misnia.
La zona de la Gran Marca de Gerón fue dividida tras su muerte en varios territorios: (Marca Sajona Oriental, Marca de Meissen, Marca de Merseburgo. Los territorios sometidos fueron dados en calidad de préstamo a nobles alemanes. Los nuevos señores construyeron fortalezas y obtenían tributos de los poblados eslavos bajo su dominio. Los territorios de gobierno fueron llamados Burgwarden. La nobleza alemana usualmente recibió la herencia de los líderes tribales sorbios. La antigua alta clase sorbia fue diezmada por las guerras pasadas y sus restos obtuvieron puestos subordinados. Durante un largo período hubo eslavos Župane. Estos jueces decidían según derecho sorbio tradicional los casos de la población sometida. Como los campesinos feudales, los Župane eran posiblemente descendientes de la nobleza sorbia. Al contrario que en Mecklemburgo, en la Marca de Meissen o en Lusacia casi no se dio el caso de eslavos que llegasen a ser caballeros.