La edad de plata de las historietas (silver age of comic books en inglés) es el nombre dado a una etapa de avance artístico y amplio éxito comercial en las historietas estadounidenses, de manera predominante las del género de superhéroes. Siguiendo a la edad de oro de las historietas, y a un periodo intermedio entre comienzos y mediados de la década de 1950, se considera que la edad de plata comenzó en 1956 y se prolongó hasta 1970, y fue seguida por la llamada edad de bronce. Implicó una gran cantidad de modificaciones en el género de los superhéroes. Durante la misma se introdujo una fuerte cantidad de recursos de ciencia ficción en los orígenes, poderes o aventuras de los personajes, así como también tratamientos más costumbristas de los mismos que los hicieran más realistas y menos irreales a ojos de los lectores.
La popularidad y circulación de los libros de historietas sobre superhéroes había estado en declive tras la Segunda Guerra Mundial, e historietas de terror, crimen y romance habían capturado grandes porciones del mercado. Sin embargo, surgió una controversia respecto a supuestos vínculos entre las historietas y la delincuencia juvenil, centrada en particular en las historias de crimen, terror y superhéroes. En 1954, las editoriales implementaron la Comics Code Authority para regular el contenido de los cómics e historietas.
Tras estos cambios, las editoriales empezaron a introducir historias de superhéroes una vez más, un cambio que empezó con la introducción de una nueva versión de The Flash de DC Comics en Showcase #4 (octubre de 1956). En respuesta a la alta demanda, la DC Comics empezó a publicar más títulos de superhéroes, incluyendo Justice League of America, lo que instigó a Marvel Comics a copiar el modelo con The Fantastic Four #1.
Un número significativo de guionistas e ilustradores contribuyeron a comienzos de la era, incluyendo a los guionistas Stan Lee, Gardner Fox, John Broome y Robert Kanigher, y los dibujantes Curt Swan, Jack Kirby, Gil Kane, Steve Ditko, Mike Sekowsky, Gene Colan, Carmine Infantino, John Buscema y John Romita Sr. Para finales de la edad de plata, una nueva generación de talento habían ingresado al campo, incluyendo a los guionistas Denny O'Neil, Gary Friedrich, Roy Thomas y Archie Goodwin, y dibujantes como Neal Adams, Herb Trimpe, Jim Steranko o Barry Windsor-Smith.
Cómics de la edad de plata se han vuelto coleccionables. En 2011, una copia en excelente condición de Amazing Fantasy #15 (agosto de 1962), en donde aparece el debut de Spider-Man, fue vendida en $1.1 millones de dólares, y en 2022, una copia de Fantastic Four #1 fue vendida en $1.5 millones de dólares.
Origen del término El historiador de cómics y productor de cine Michael Uslan sitúa el origen del término «Edad de plata» en la columna de cartas del número 42 de Justice League of America (febrero de 1966), que salió a la venta el 9 de diciembre de 1965.Alter Ego vol. 3, #54 (noviembre de 2005), p. 79 El autor de la carta, Scott Taylor, de Westport, Connecticut, escribió: «¡Si siguen trayendo de vuelta a los héroes de la Edad de oro [1930-1940], dentro de 20 años la gente llamará a esta década los Sesentas de Plata!». Según Uslan, se impuso la jerarquía natural de oro-plata-bronce, como en las medallas olímpicas: «Los aficionados se aferraron inmediatamente a esto, refinándolo más directamente en una versión de Edad de plata de la Edad de Oro. No tardó en introducirse en nuestro lenguaje vernáculo, sustituyendo a expresiones como ... 'Segunda Edad Heroica del Cómic' o 'La Edad Moderna' del cómic. No pasó mucho tiempo antes de que los distribuidores ... especificaran que era un cómic de la Edad de oro a la venta o un cómic de la Edad de plata a la venta».
Historia
Contexto La Edad de oro del cómic abarca desde finales de la década de 1930 hasta finales de la década de 1940, incluyendo el periodo de la Segunda Guerra Mundial, cuando los cómics estadounidenses ofrecían entretenimiento barato y desechable que las tropas podían leer y luego desechar. Durante este periodo se crearon varios superhéroes importantes, como Superman, Batman, la Mujer Maravilla, el Capitán Marvel o el Capitán América. En años posteriores se culpó a los cómics de un aumento de las estadísticas de delincuencia juvenil, aunque se demostró que este aumento era directamente proporcional al crecimiento de la población. Cuando algunos delincuentes juveniles admitieron que leían cómics, se consideró un denominador común. Un crítico notable fue Fredric Wertham, autor del libro La seducción de los inocentes (1954), que intentó desviar la culpa de la delincuencia juvenil de los padres de los niños a los cómics que estos leían. El resultado fue un declive de la industria del cómic. Para hacer frente a las preocupaciones de la opinión pública, en 1954 se creó la Comics Code Authority para regular y frenar la violencia en los cómics, lo que marcó el inicio de una nueva era.
DC Comics Luego del final de la Segunda Guerra Mundial, la gran cantidad de títulos ofrecidos por la editorial se vio enormemente disminuida, permaneciendo solo las dedicadas a Superman, Batman y la Mujer Maravilla. Habitualmente se considera como el inicio de la edad de plata a la revista Showcase #4 (octubre de 1956) en la cual se volvió a editar a The Flash, pero modificando por completo al personaje, manteniendo del original solo la supervelocidad. El relanzamiento tuvo suficiente éxito como para repetir el intento con Linterna Verde, Hombre Halcón y Atom, otros personajes cancelados que también fueron reformulados completamente.
El relanzamiento más exitoso fue el de la Sociedad de la Justicia, renombrada como Liga de la Justicia, en el cual se reunían a los principales personajes de la editorial. La Liga comenzó a establecer la creación de un universo de ficción compartido por todos los personajes, algo que hasta entonces solo se apreciaba en World's Finest, publicación compartida por Superman y Batman. Pronto llegó el primer crossover de la editorial (una historia transcurre a lo largo de diversas publicaciones), compuesto por Hawkman n.º 4, Atom n.º 19, Green Lantern n.º 42, Detective Comics n.º 355 y finalmente Justice League n.º 51. Los crossovers contribuyeron al establecimiento del universo de ficción.
La editorial se vio beneficiada también por el gran éxito de la serie televisiva de Batman protagonizada por Adam West, y adaptó su serie y Detective Comics al estilo de la misma. También otorgó al personaje un rol protagónico en las historias de la Liga de la Justicia y The Brave & The Bold, de protagonismos rotativos, pasó a constituir en encuentros de Batman con otros personajes.
DC también se benefició con la cancelación de la serie televisiva y el fin del furor por Batman que ésta había generado. En ese tiempo se habían creado otras editoriales menores, como Charlton Comics, que intentaron beneficiarse del auge de los superhéroes. Cuando estas otras editoriales cerraron, DC reclutó a sus artistas más importantes: Dick Giordano, Steve Ditko, Denny O'Neil y Jim Aparo. Ya con Carmine Infantino como jefe de coordinadores de DC, la editorial entra en un período de experimentación, durante el cual se modifica el tratamiento de los personajes importantes (en especial Batman, volviendo a retirar las influencias de la serie televisiva para regresar al estilo habitual de dicha historieta) y se crean muchos otros títulos de diversos géneros. Entre los mismos estaban Deadman, Creeper, Brother Power, Hawk & Dove, Dolphin, Inferior Five, Bat Lash, Nightmaster, Secret Six, Firehair, Anthro, Angel & The Ape, los Blackhawks, el Phantom Stranger, etc.
Tierras paralelas El éxito de la nueva versión de Flash atrajo a nuevos lectores, pero también a los antiguos lectores de las historietas del primer Flash, ya canceladas. Se pedía en los correos ver a Jay Garrick, el Flash original, una vez más, y el guionista Gardner Fox lo realiza en la historia "Flash de dos mundos" (Flash n.º 123 de septiembre de 1961). En ésta el Flash que estaba siendo publicado, Barry Allen, vibra hasta aparecer en otro mundo diferente, al cual llaman «Tierra-2», universo paralelo, en el que vivirían todos los personajes y tendrían lugar todas las historias de la edad de oro, diferente de la Tierra-1 en donde vivirían todos los personajes introducidos en la edad de plata y en adelante. Las dos realidades estaban separadas por un campo vibracional que podía cruzarse, en caso de que una trama involucrara superhéroes de mundos diferentes haciendo equipo.
Este planteamiento, sin embargo, trajo muchas complicaciones y situaciones contradictorias. Uno de los puntos conflictivos eran los personajes de más renombre de la editorial, Superman, Batman, Robin y la Mujer Maravilla, que se editaron ininterrumpidamente desde la edad de oro mientras los demás títulos se cerraban, tratándose siempre de los mismos personajes. A diferencia de estos, con los nuevos conceptos de Flash, Linterna Verde, el Hombre Halcón o Atom, no existía un punto de quiebre claro y distinguible que pudiera separar con claridad qué pertenecía a Tierra-1 y qué a Tierra-2, e incluso se llegaba al absurdo de que Superman, narrativamente situado siempre en un mismo universo de ficción, interactuara con Jay Garrick y años más tarde con Barry Allen, lo cual implicaría que ambos tendrían que formar parte del mismo universo.
Con los años las contradicciones generadas por los múltiples universos se volverían tan insostenibles que se realizó la historia Crisis en Tierras Infinitas, que retiró a toda la historia previa del Universo DC de la continuidad para recomenzarla desde cero. Otras series o conceptos posteriores, como Hora Cero, el hipertiempo o Crisis Infinita, volverían a introducir o retirarían nuevamente los diversos conceptos empleados en la edad de plata.
Marvel Comics Siguiendo la estela de la Liga de la Justicia de DC, la editorial Marvel Comics decidió crear su propio grupo de superhéroes y se lo encargó al editor y guionista Stan Lee, que trabajó con varios dibujantes.
El primer número de Los 4 Fantásticos, obra de Lee y del dibujante Jack Kirby, apareció en noviembre de 1961, y la humanidad de los personajes, sumada a la combinación de elementos de otros géneros mucho más comerciales de la época, catapultó a la serie en las listas de ventas. Azuzados por este éxito, Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko se lanzaron a la creación de más y más personajes: Hulk, Thor, Spider-Man, Daredevil o X-Men, todos superhéroes con problemas, ya fueran de salud, económicos, de aceptación social, etc.
Cuando finalizó la Edad de plata de los cómics, muchos escritores y dibujantes empezaron a notar un declive en el esfuerzo y creatividad por parte de la industria del cómic en general, debido a que las restricciones sobre publicación se eliminaron y empezaron a utilizarse tramas cada vez más obscuras y menos éticas. De hecho, hubo esfuerzos por recuperar la esencia de esta época, como fue el caso del superhéroe Nova. La película animada Los Increíbles de Pixar, rindió homenaje a los superhéroes de la Edad de Plata de los comic-books.
Otras editoriales Harvey Comics, una de las pocas editoriales exitosas de historietas estadounidenses en 1956, dejó de publicar sus cómics de terror cuando se implementó el Comics Code Authority y buscó un nuevo público objetivo. El editorial se centró en los niños de 6 a 12 años, sobre todo en las niñas, con personajes como Richie Rich, Casper the Friendly Ghost o Little Dot. Muchos de los cómics de la empresa se centraban en niñas que «desafiaban los estereotipos y enviaban un mensaje de aceptación de los que son diferentes». Aunque sus personajes han inspirado varias películas nostálgicas y gamas de productos, las historietas de Harvey Comics de la época no son tan codiciadas en el mercado de coleccionistas como los títulos de DC y Marvel.