El falaropo picofino(ver otros nombres) (Phalaropus lobatus) es una especie de ave caradriforme perteneciente a la familia de las escolopácidas. Son aves limícolas de pequeño tamaño que a diferencia del resto de escolopácidos capturan su alimento mientras nadan sobre la superficie del agua, impulsándose con sus pies semipalmeados. Se alimenta de pequeños crustáceos, insectos, y larvas pero durante el invierno su dieta se compone casi exclusivamente de diversas especies de zooplancton.
Al igual que las otras dos especies del género Phalaropus, presentan un dimorfismo sexual inverso; las hembras son más vistosas y adoptan algunos de los roles de cortejo y reproductivos típicos de los machos, siendo estos los encargados de incubar la puesta. Se reproduce durante el verano boreal en las regiones árticas y subárticas de América del Norte, Asia y Europa; generalmente entre los 60° y 70° de latitud, en una franja que rodea al hemisferio norte desde el sur de las islas Aleutianas hasta el extremo septentrional de las islas británicas. Son aves migratorias y al finalizar su periodo reproductor inicia una larga migración hacia las costas de los mares cálidos situados a lo largo de la región intertropical, siguiendo rutas que en algunos casos les llevan a recorrer más de 20 000 km al año.
Su población se estima entre los 3 600 000 y los 4 500 000 ejemplares, más de la mitad de los cuales (unos 2 500 000) se reproducen en Alaska, Canadá y el sur de Groenlandia. Su estado de conservación se ha catalogado como de preocupación menor.
Distribución y migración
El falaropo picofino está presente a lo largo del año en todos los continentes del globo, a excepción de en la Antártida.
Se trata de una especie migratoria que se reproduce en las regiones árticas y subárticas del norte de Europa, Asia y América; en Alaska, Canadá, Groenlandia, Islandia, Gran Bretaña, Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia.
Establece sus áreas de cría cerca del litoral costero y en zonas del interior, pero siempre en entornos húmedos de agua dulce, con lagunas, praderas inundadas o en las proximidades de cursos de agua.
miniatura|izquierda|Área intertropical y zonas de invernada.
Invernan en alta mar, a lo largo de la franja intertropical, aunque durante este periodo pueden avistarse ejemplares en cualquier océano al sur del trópico de Cáncer, llegando incluso hasta las costas patagónicas de América del Sur.
El grueso de la migración invernal se dirige hacia cuatro zonas en las que se concentran la mayor cantidad de ejemplares: En el océano Pacífico, frente a las costas de Ecuador y Perú. En el borde litoral este de América Central. En el mar de Arabia, al noroeste del océano Índico. En los mares de Andamán y Timor, al noreste del océano Índico.
Hasta el año 2012 se sabía que muchos falaropos de Norteamérica pasaban el invierno en el sudeste del océano Pacífico; asimismo, se creía que las poblaciones europeas de falaropos pasaban el invierno en la costa occidental de África o en el mar Arábigo, pero se conocían muy pocos detalles del recorrido y longitud de las rutas migratorias. Los métodos tradicionales de seguimiento de aves mediante colocación de anillas en ejemplares juveniles pueden aportar información acerca del retorno de ejemplares tras la migración invernal, así como una aproximación estadística sobre su tasa de supervivencia, pero son completamente inútiles a la hora de establecer con precisión el tránsito completo de los ejemplares que realizan una migración oceánica.
En junio de 2012 la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB) y el Instituto Ornitológico Suizo pusieron en marcha un programa, dirigido por los ornitólogos Malcolm Smith, Mark Bolton y Pete Ellis (entre otros), para trazar con exactitud el itinerario migratorio de esta especie, colocando unos geolocalizadores de apenas 0,6 g de peso en diez ejemplares juveniles capturados en las islas Shetland durante la temporada de cría de ese año, que permitieron trazar por fin con precisión el recorrido exacto y completo de su viaje migratorio. El estudio reveló que los falaropos picofinos nacidos en las Shetland habían iniciado su migración por etapas a finales del mes de julio de 2012, con una primera parada de varias semanas en un área de descanso y sedimentación frente al litoral este de los Estados Unidos. Desde allí continuaron hacia el sur hasta llegar, durante el mes de octubre, a su lugar de invernada definitivo en las costas del Pacífico de Ecuador y Bolivia. El viaje de retorno siguió la misma ruta en sentido inverso y con la misma escala en la costa atlántica de Estados Unidos, lo que supone un desplazamiento total de más de 25 000 km.
Estudios similares realizados durante los años 2013 y 2014 con los falaropos de la Reserva Natural de Vindelfjällen (Suecia), establecieron que su ruta migratoria cruza Europa en dirección al mar Negro y Caspio y desde allí continúa en dirección sur hasta el mar Arábigo, con un longitud total de más de 14 000 kilómetros.
Taxonomía miniaturadeimagen|izquierda|Género Phalaropus miniaturadeimagen|derecha
El falaropo picofino es un ave neognata del orden Charadriiformes, que se encuadra en la familia Scolopacidae, en la que constituye el género Phalaropus junto con otras dos especies: el falaropo picogrueso (Phalaropus fulicarius) y el falaropo de Wilson o falaropo tricolor (Phalaropus tricolor).Gill, F & D Donsker (coordinadores). 2012. IOC World Bird Names (v 3.2).
Fue descrita de forma científica por primera vez en 1758 por Carlos Linneo, en su obra Systema naturæ, con el nombre de Tringa tobata (sic). En 1760 se reclasificó en el género Phalaropus, creado por el zoólogo francés Mathurin Jacques Brisson, cuyo nombre proviene de la unión de las palabras griegas phalaris ('focha') y pous ('pies'), «pies de focha», en referencia a la similitud de los pies de las tres especies de falaropos con los de las aves del género Fulica. El término lobatus (lobulado) hace referencia a la forma de los dedos del pie del falaropo picofino.
Morfología 240px|miniaturadeimagen|izquierda|Plumaje de invierno Es la de menor tamaño de las tres especies de falaropos. Mide unos 18 cm de longitud, pesa entre 20 y 48 g y tiene una envergadura alar de 30-34 cm, siendo la hembra ligeramente más grande que el macho. Su pico, totalmente negro, es fino y puntiagudo; el iris es marrón rojizo muy oscuro y el anillo ocular es negro durante todo el año; las patas son de color gris oscuro en los ejemplares adultos y rosa azulado en los jóvenes. Posee un denso plumaje en su zona ventral, el cual le permite atrapar una gran cantidad de aire que actúa como una capa impermeabilizante y le proporciona una gran flotabilidad, a la vez que le imposibilita para sumergirse.
Plumaje invernal
240px|miniaturadeimagen|izquierda|Macho en plumaje nupcial Durante la época invernal ambos sexos poseen un plumaje similar y poco llamativo, con la cabeza, cuello, pecho y vientre de color blanco o blanco levemente grisáceo; el plumaje de color gris ceniza, con los bordes de las plumas coberteras secundarias y escapulares ribeteados en blanco. Las alas están cruzadas por una franja blanca que es muy visible en vuelo y que también mantienen durante el verano. En la cabeza poseen una mancha negra que abarca desde el píleo hasta la nuca y un parche ocular alargado, también de color negro, que se extiende hacia atrás, trazando una ligera curva en dirección a los laterales del cuello. Los avistamientos de ejemplares con este plumaje en territorio europeo son sumamente escasos.
Plumaje nupcial 240px|miniaturadeimagen|izquierda|Hembra en plumaje nupcial El plumaje de las hembras durante el periodo de cría es de un colorido mucho más intenso que el de los machos, presenta la cabeza, cuello y laterales del pecho de color gris oscuro, con una pequeña mancha superciliar de color blanco. Posee una mancha, también de color blanco, en la garganta bajo la base del pico, bordeada por debajo por otra más amplia, de color marrón rojizo, y que cubre los laterales del cuello; el manto es gris oscuro con dos franjas longitudinales de color amarillento y los bordes de las coberteras están ribeteados en marrón amarillento.
El plumaje nupcial del macho es más discreto y de tonos más pálidos: su cabeza es de color gris, de un tono más claro que la de la hembra y que va aclarándose a medida que desciende por el cuello y pecho, hasta volverse totalmente blanco en el vientre. Al igual que la hembra posee una mancha blanca sobre el ojo y también en la garganta, pero la franja que la bordea por debajo es de un marrón rojizo menos intenso que la de la hembra. A menudo lucen unas pequeñas y poco definidas manchas blancas delante de los ojos. Su manto es gris oscuro, con manchas de color marrón pálido.
Voz miniaturadeimagen|derecha|Llamada del falaropo picofino Normalmente silencioso, durante la época reproductora la hembra despliega una danza nupcial para atraer a los machos que incluye vocalizaciones monosilábicas y un zumbido que ejecuta con las alas.
Especies similares
Por su comportamiento único y característico plumaje es muy difícil de confundir con cualquier otro limícola durante la época reproductora. En el periodo migratorio e invernal su aspecto es semejante al del falaropo picogrueso (Phalaropus fulicaria), que luce un plumaje básico muy parecido pero que posee un pico más grueso y menos puntiagudo que el de P. lobatus.
Otras especies similares en plumaje invernal y que comparten rutas migratorias con el falaropo picofino son el correlimos común (Calidris alpina), de tamaño similar, pico ligeramente curvado hacia abajo y manto, cabeza y cuello de color pardo; el correlimos zarapitín (Calidris ferruginea), de mayor tamaño, con plumaje similar al de C. alpina pero con patas y pico de mayor longitud y el correlimos tridáctilo (Calidris alba), del que se diferencia fácilmente por tener este la cabeza totalmente blanca.
Alimentación miniaturadeimagen|derecha|Técnica de captura de alimento. Durante la época de cría la alimentación del falaropo picofino se basa en las larvas de insectos de agua dulce, principalmente mosquitos. También consumen tricópteros, hormigas, anélidos y gusanos poliquetos , ocasionalmente, semillas. En los meses de invernada en aguas oceánicas se nutren exclusivamente de zooplancton en áreas en las que las corrientes marinas lo hacen emerger a la superficie, principalmente copédpodos del orden Calanoida y Euphausiacea (kril), así como pequeños peces y medusas, que capturan solo ocasionalmente.
Al contrario que la mayoría de limícolas, las tres especies del género Phalaropus se alimentan casi exclusivamente mientras nadan sobre la superficie del agua, utilizando una técnica de captura única entre las aves consistente en nadar trazando círculos cerrados para crear remolinos que hagan aflorar el alimento a la superficie desde una profundidad de hasta 50 cm, momento en el que es capturado mediante rápidos movimientos del pico y transportado a la boca aprovechando la tensión superficial del agua.
Comportamiento y ecología
miniaturadeimagen|izquierda|Nube de dípteros en el lago Myvatn. El rasgo más distintivo de los falaropos picofinos, así como de las otras dos especies de falaropos, es su dimorfismo sexual inverso, que se caracteriza por la diferencia de sus plumajes nupciales y por su infrecuente método de emparejamiento, en el que muchos de los roles sexuales están invertidos, recayendo sobre los ejemplares machos las tareas de incubación de los huevos y cuidado de los pollos hasta su emancipación.
Este peculiar y poco habitual comportamiento se da también en algunas otras aves del orden Charadriiformes, como en las de la familia Turnicidae o Jacanidae.