thumb|250px|Mapa del imperio atlante. De Atlantis: The Antediluvian World, de Ignatius Donnelly, 1882. thumb|250px El consenso académico entre historiadores y expertos en la obra platónica es que el relato de la Atlántida es una historia ficticia compuesta por Platón, en sus diálogos Timeo y Critias, para ilustrar su teoría política. La afirmación de que se trata de una: «historia verdadera», su atribución a los sacerdotes egipcia, a través del sabio Solón y de un manuscrito olvidado, la fecha remota y la abundancia de datos precisos, son recursos literarios usados por el autor para asemejar su narración a las historias de Heródoto.Costa, Ivana. (2007). Creso y Solón en el espejo de la Atlántida platónica. Synthesis (La Plata),Vol. 14, pp. 71-89. Acceso 17 de mayo de 2025, enlacePérez Martel, J. M. (2010). La Atlántida en Timeo y Critias: exégesis de un mito platónico. Díaz Tejera, A. (1996): «El relato platónico de la Atlántida. Comentario a los diálogos Timeo y Critias», Anuario de Estudios Atlánticos 42: 209-242.Vidal-Naquet, Pierre (2006). La Atlántida: Pequeña historia de un mito platónico, pp. 21.23 y ss. Volumen 249 de Akal universitaria. Traducido por: María del Mar Llinares García. Ediciones AKAL, ISBN 9788446024163Jordan, Paul (2001). The Atlantis syndrome. Londres: Sutton.

Aproximación histórica El carácter esencialmente alegórico de la narración fue reconocido durante toda la Antigüedad y la Edad Media europea, si bien algunos autores como Posidonio, sostenían también su carácter de relato histórico. A partir del Renacimiento y la era de las exploraciones, numerosos autores aceptaron, en todo o en parte, la narración platónica como una fuente histórica acerca de la Prehistoria, y los minuiciosos detalles de los diálogos fueron interpretados como pruebas de veracidad. Desde entonces aparecieron numerosas hipótesis sobre la localización que tuvo la Atlántida, las causas de su desaparición y la naturaleza de la civilización atlante, la mayor parte de ellas la situaron en el Atlántico Norte y en los tiempos anteriores al Diluvio Universal.Vidal Naquet, Pierre (1993): «Atenas y la Atlántida. Estructura y significación de un mito platónico», en Formas del pensamiento y formas de sociedad en el mundo griego. El cazador negro, Barcelona, pp. 304-329.

A partir de las investigaciones de Ignatius Donnelly, quien sostenía que la Atlántida era la más antigua civilización humana, de la cual derivaban todas las demás, se vulgarizó la idea de la Atlántida como una sociedad antediluviana, tecnológicamente desarrollada, imperialista y cuya desaparición marcó el comienzo de las culturas históricas del Antiguo Egipto y Mesoamérica. La obra de Donnelly fue continuada por investigadores que buscaron evidencias de una antigua civilización prehistórica de alcance mundial o regional, dejando de lado la idea de un gran avance técnico, y por otros autores que desarrollaron interpretaciones esotéricas, racistas o vinculadas a supuestos seres extraterrestres. En todos ellos, sin embargo, la metodología consiste en buscar evidencias que apoyen una conclusión predeterminada.Colavito, Jason (2015). Foundations of Atlantis, Ancient Astronauts and Other Alternative Pasts: 148 Documents Cited by Writers of Fringe History, Translated with Annotations, pp. 3-5 McFarland, Incorporated, Publishers, Jefferson, Carolina del Norte. ISBN: 978-0786496457

La literatura de divulgación, amplificada por la cultura popular, utiliza el mito de la Atlántida como ejemplo de civilización perdida. Los medios masivos, por su parte, publican a menudo supuestos hallazgos de la misma o interpretaciones, muchas veces contradictorias, acerca de su verdadera historia; estas hipótesis se basan en una forma ingenua de la idea preconcebida acerca de la veracidad de los mitos.

En el campo académico, desde finales del , el conocimiento más preciso de la Prehistoria, el acceso a las fuentes egipcias en su propia lengua, el estudio de las formas retóricas de la historiografía griega, así como la evidencia material, hicieron que se reconociera el carácter ficticio de Atlántida, por lo cual las hipótesis sobre su existencia se consideran un campo de estudio marginal el cual, por lo general, es abordado por estudiosos sin formación en los campos de la arqueología, la prehistoria o la historia.

Hipótesis Las hipótesis modernas, posteriores al , acerca de la Atlántida pueden dividirse entre aquellas que pretenden utilizar una metodología de tipo científico, es decir fundadas en evidencia, y aquellas que apelan al esoterismo o la mera especulación.

Estas pueden dividirse entre las que sostienen que hay demasiados elementos verosímiles en las narraciones del Timeo y el Critias, por lo que los consideran un testimonio fiable. Su objetivo, por consiguiente, es demostrar la realidad de la Atlántida y ubicarla geográficamente a partir del estudio de los textos platónicos comparándolos con la topología de determinados lugares. Al mismo tiempo intentan precisar su lugar en la Prehistoria, por lo cual utilizan ciertos hallazgos arqueológicos, a menudo interpretados de manera diferente a la de los arqueólogos profesionales. Una variante son aquellas que, sin negar el carácter ficticio del relato platónico, sugieren que este se basa en el recuerdo lejano de alguna cultura o civilización desaparecida. En ambos casos se utiliza una metodología cercana a la de las ciencias, y se reúnen evidencias. Ellis, Richard (2000). En Busca de la Atlántida, p.55 y ssLópez Aguayo, F.: “La Atlántida vista por un Geólogo. Una Aproximación al Mito de Platón”. En: Calamus Renacens I. Alcañiz-Cádiz, 2000.

Hipótesis basadas en evidencia La hipótesis más aceptada propone que la Atlántida nunca existió tal como se la describe en los diálogos de Platón. Sin embargo, según muchos estudiosos, el relato de la Atlántida contiene el recuerdo deformado de la civilización minoica (o cretense). Esta hipótesis ha sido defendida por los arqueólogos Angelos Galanopoulos y, de manera general Spyridon Marinatos, por el submarinista Jacques Cousteau y por el profesor J. V. LuceLuce, J. V. (1975). El Fin de la Atlántida., p. 207 y ss.) (sobre una tesis de K. T. Frost publicada a principios del ) Estos autores consideran que la civilización minoica fue destruida tras la erupción del volcán de la isla Thera alrededor de 1640 a. C.; esta catástrofe, sostienen, causó un tsunami que barrió las costas del Egeo y provocó el colapso de los palacios cretenses. No obstante, si bien hay acuerdo acerca de los daños provocados por la erupción, no hay evidencia concluyente de la contribuyera a la desaparición de la cultura minoica.http://www.decadevolcano.net/santorini/atlantis.htm Warren PM (2006). "The date of the Thera eruption". In Czerny E, Hein I, Hunger H, Melman D, Schwab A. Timelines: Studies in Honour of Manfred Bietak (Orientalia Lovaniensia Analecta 149). Louvain-la-Neuve, Belgium: Peeters. pp. 2: 305–321. ISBN 90-429-1730-X. Un punto débil de esta teoría es que no existe ninguna evidencia que demuestre alguna memoria del hecho entre la Edad del Bronce y la Grecia clásica. Del mismo modo, la mitología griega, que pudo conservar tradiciones de la época minoica, no registra ningún relato similar al de Platón.Vidal-Naquet, P. (2006). La Atlántida. Pequeña Historia de un Mito Platónico, p. 23. Michael Hübner, desarrollador de programación e investigador aficionado fallecido en 2013, consideró que la región central de la Atlántida se encontraba en el suroeste de Marruecos,https://irp.cdn-website.com/lecffb8a/files/uploaded/Huebner_Atlantis_Circumstantia_Evidence_full.pdf 3 frente al Atlántico. Su metodología, que lee los textos de manera directa, consiste en relevar todas las indicaciones geográficas de los mismos para inferir la ubicación más probable de la isla desaparecida por un proceso de eliminación; llega así a la conclusión de que se trata de la llanura de Souss-Massa rodeada por el Alto Atlas, el Anti-Atlas y el Atlántico, motivo por el cual fue denominada isla, terminología que, dice, comparten los actuales habitantes amazigh de la región. https://www.atlantis-in-morocco.com/the-souss-hypothesis/ Añade a esos datos que, en el noroeste de la mencionada llanura, se encuentra el anticlinal de Tagragra,http://www.almogaren.org/ic-digital/ICDigital_Almogaren_XLII-4_(2011).pdf una gran estructura geomorfológica anular similar a una caldera, cuyas dimensiones, sostiene, corresponden aproximadamente a las dadas por Platón. http://www.almogaren.org/ic-digital/ICDigital_Almogaren_XLII-4_(2011).pdf Hübner también destaca que en la región se han hallado ruinas compuestas por rocas de color rojo, blanco y negro, los mismos descriptos por Platón, con posibles restos portuarios, cercanos al Cabo Ghir, llamado, dice, cabo Heracles en la Antigüedad. Otras evidencias aducidas son el nombre de Agadir, relacionado con Gadir y el nombre Gadeiros (mencionado en el Critias). La hipótesis de Hübner, no obstante, se apoya en datos circunstanciales y puede ser reducida a las falacias del non sequitur (pues las conclusiones no derivan necesariamente de las premisas) y de la evidencia incompleta, dado que acepta solamente los datos platónicos que sostienen su teoría. Tampoco queda claro como esta supuesta cultura antigua, cuya existencia no está demostrada, pudo llegar a conocimiento de Platón, cuyo ámbito de acción se encontraba a una gran distancia.

En 2004, el doctor en geografía física Ulf Erlingsson propuso que la Atlántida corresponde parcialmente a la cultura megalítica del oeste de Europa, datada entre el V y el IV milenio a. C., centrada en Newgrange, Irlanda, junto con el recuerdo del hundimiento de Doggerland, que tuvo lugar durante el VI milenio a. C., en el mar del Norte. Añade que resulta estadísticamente improbable que Platón pudiera conocer que la superficie de Atlántida era igual a la de Irlanda.Erlingsson, Ulf. (2007). A geographic comparison of Plato's Atlantis and Ireland as a test of the megalithic culture hypothesis. Erlingsson, Ulf (2004). Atlantis from a Geographer's Perspective: Mapping the Fairy Land. Lindorm Publishing, ISBN 9780975594605 Esta interpretación, que no se sustenta en evidencia, no corresponde con las fechas aducidas por Platón y la cultura mencionada no parece haber sido lo suficientemente desarrollada como para invadir el Mediterráneo; una vez más tampoco queda claro como su conocimiento llegó al Egipto antiguo o a la Grecia clásica.

En 1999, el periodista y escritor británico Graham Hancock realizó para la BBC el documental Atlantis Reborn, en el que documentaba con gran detalle su hipótesis de una catástrofe planetaria y la desaparición de una civilización anterior. Esta hipótesis, también publicada en forma de libro, se apoya tanto en los relatos de la tradición oral de religiones y pueblos antiguos como en sus propias teorías sobre la desviación del eje terrestre. Las ideas de Hancock postulan una influencia entre algunos supervivientes de esa pasada civilización y los albores de la actual, estos supervivientes narrarían el mito de la Atlántida, recogido en Platón y, según Hancock, otras fuentes antiguas. El libro de Hancock Tras las huellas de los diosesTras las huellas de los dioses, Graham Hancock. Ediciones B, 1998 señala un desplazamiento del eje magnético de la tierra como el origen de la catástrofe. Al corregir mediante computación ese desviamiento, Hancock pretende demostrar que diversas edificaciones antiguas alrededor de todo mundo muestran una concordancia exacta con las constelaciones del firmamento, para lo cual considera que esas construcciones son más antiguas de lo que se ha admitido y presupone que fueron diseñadas en función de ciertos patrones astronómicos.Committee for Skeptical InquiryUn punto de vista escéptico al respecto en: https://web.archive.org/web/20070203134301/http://www.csicop.org/sb/9603/origins.html

Según propone el alemán Rainer W. Kühne,Kühne, RW (2004) "A location for Atlantis?", Antiquity, 78, 300