Manuel Baldomero Taboada (Villa Matará, 27 de febrero de 1817 - Santiago del Estero, 7 de septiembre de 1871) fue un político y militar argentino, caudillo de la provincia de Santiago del Estero durante más de 20 años, aliado del gobierno del presidente Bartolomé Mitre.

Biografía Origen familiar

Fue hijo de Águeda Ibarra Paz y Figueroa, hermana menor del brigadier general Juan Felipe Ibarra, caudillo que fundó la provincia de Santiago del Estero y la gobernó hasta su muerte, durante 30 años. Su padre fue Leandro Taboada, quien sirvió en 1810 en el Batallón Patricios Santiagueños de Juan Francisco Borges, a quien traicionó en 1817. Por parte de su padre, Manuel fue sobrino de Tomás Juan de Taboada, teniente de gobernador de Santiago del Estero en 1815.

Fue su hermano mayor Antonino Taboada, oficial que luchó bajo las órdenes de Juan Lavalle contra Juan Manuel de Rosas y que años más tarde llegaría a ser general. Entre sus ocho hermanos menores, destacaron Gaspar Taboada, que se dedicó a los negocios, y Felipe Taboada, el primer pintor y escultor destacado de Santiago del Estero.

Infancia y juventud Es poco lo que se sabe de la niñez de Manuel, salvo que viajó junto a su hermano Antonino para radicarse en Buenos Aires en la década de 1830 y regresaron en la siguiente de 1840. Desde temprano se destacó por ser el hombre político entre sus hermanos. No tuvo una ilustración, ya que en esos tiempos ni siquiera había donde adquirirla, pero estaba dotado de talentos naturales, clara visión y un gran carácter.Taboada, Gaspar: "Los Taboada", Tomo I, p. 435. Su escasa instrucción de ninguna manera disminuyó sus méritos, al contrario, demostró las capacidades innatas que poseía.

Hacia 1840 comenzó su carrera política, cuando fue nombrado jefe de la custodia del gobernador Ibarra y desde 1843 fue su secretario particular. Si bien no era amigo del círculo más cercano a Ibarra, se rodeó de un grupo de jóvenes más o menos educados que aspiraban a un cambio.

Manuel Taboada se alejó de Ibarra hacia 1850, por un desacuerdo sobre el uso de ciertos fondos enviados por Juan Manuel de Rosas a este; igualmente era considerado por muchos notables de la provincia como el dirigente más adecuado para suceder al caudillo.

El mismo día que murió Ibarra, el 15 de julio de 1851, fue elegido gobernador interino Mauro Carranza, primo de Manuel y socio estratégico. Carranza se empeñó en organizar su gobierno y llamó a elecciones para reinstalar la Legislatura en la provincia, que no existía desde hacía quince años. Por otro lado, Taboada se dedicó a organizar las elecciones: pronto tuvo una lista completa, armada con sus parientes y amigos.

Las elecciones se llevaron a cabo el 26 de septiembre de 1851. En la ciudad los resultados fueron parejos para ambas listas, pero en la campaña el resultado fue ampliamente favorable a Taboada y su partido, por lo que los partidarios de Carranza fueron derrotados. El gobernador declaró nulas las elecciones, argumentando que se había cometido fraude, violación a las leyes y porque elementos taboadistas habían atropellado la libertad de sufragio. Carranza convocó nuevamente a elecciones y para asegurarse el triunfo, removió a los comandantes de campaña leales a los Taboada. De esta manera, Mauro Carranza fue elegido gobernador, con solo 38 votos de los 200 ciudadanos que estaban habilitados a votar.Castiglione, Antonio V.: "Historia de Santiago del Estero (Bicentenario 1810/2010)", p. 120-136, Santiago del Estero, 2010.

Gobernador de Santiago del Estero: primer y segundo mandato La guerra civil por el poder thumb|200px|General Antonino Taboada, hermano mayor de Manuel. Manuel y su hermano Antonino, reunieron una montonera de gauchos en el interior de la provincia, con la cual sitiaron la capital provincial. Ante esta amenaza, Carranza delegó el mando en Pío Achával y partió a Tucumán para conseguir apoyo militar. Mientras tanto, Taboada ocupó la capital el 5 de octubre de 1851. Ese mismo día constituyó la Legislatura con los representantes elegidos en los comicios anulados por Carranza y eligieron a Manuel Taboada gobernador de la provincia por un período de tres años. Durante ese lapso, se rigió primero por el Reglamento Provisorio de 1817 y luego por el reglamento de julio de 1830.

El gobernador y caudillo tucumano, general Celedonio Gutiérrez, organizó fuerzas con las que apoyó a Carranza para reponerlo en el cargo. En respuesta, Antonino formó rápidamente un ejército provincial, con el que los Taboada derrotaron a los partidarios de Carranza en dos pequeñas batallas: el 10 de diciembre de 1851, Antonino venció a las fuerzas de Manuel Ibarra en el combate de Tronco Rabón; luego en el combate de Gramilla, derrotó a las milicias de Pío Achaval, el 17 de enero de 1852.

Pronunciamiento a favor de Urquiza Prudentemente, Manuel Taboada apoyó a Rosas contra el avance del general Justo José de Urquiza, pero también apoyó en secreto a este último, debido a los cambios políticos que se estaban produciendo a nivel nacional.

A pocos días de asumir el mando, Taboada comunicó de su elección como gobernador a Rosas en una carta fechada el 10 de octubre de 1851. En ella informaba los pormenores de la revolución en contra de Carranza, las causas del movimiento y la ratificación de Rosas como jefe supremo. Al mismo tiempo, designó como su representante en Buenos Aires a Eduardo Lahitte.

Sin embargo, al llegar la noticia de la batalla de Caseros y la caída de Rosas, el 3 de febrero de 1852, motivó un cambio radical en la orientación política del gobierno provincial de Taboada. De pertenecer al bando rosista, Antonino y Manuel Taboada se pronunciaron a favor de Urquiza, pasándose al bando antirrosista.Gargaro, Alfredo: "Los Taboada y el pronunciamiento de Urquiza contra Rosas", 1935, pp. 12/38. El 13 de marzo, consecuentemente con el cambio de orientación política, se sancionó una ley por la cual se confiscaron todos los bienes de Ibarra, no tanto por el símbolo o por el dinero en sí, sino porque los herederos del caudillo eran amigos de Carranza. Además, se le imputaba a Ibarra haber administrado arbitrariamente los caudales de la provincia y la falta de rendiciones de cuentas. Sus bienes fueron reducidos a efectivo, quedando a disposición del Poder Ejecutivo de la provincia. La antigua vivienda de Ibarra, sita en las actuales calles Avellaneda y 25 de mayo de la ciudad capital, pasó a ser la Casa de Gobierno.

Manuel viajó a San Nicolás de los Arroyos, donde firmó el 31 de mayo de 1852 el Acuerdo de San Nicolás, que sentó las bases para organizar las instituciones de la república y convocar a una convención que sancionaría la Constitución Nacional. Taboada fue el gobernador más joven de los que estuvieron presentes.

Se rodeó de su círculo de amigos y parientes, entre los cuales estaba el sacerdote Benjamín Lavaisse y el abogado José Benjamín Gorostiaga (diputados en el Congreso Constituyente de 1853), Amancio Alcorta, Domingo Palacio, Juan Francisco Borges (h) (el hijo del fundador del federalismo santiagueño) y, sobre todo, Absalón Ibarra (hijo natural del caudillo, criado con los Taboada desde niño).

Guerra civil en el Norte thumb|200px| General Celedonio Gutiérrez, gobernador de Tucumán y enemigo de los Taboada. A su regreso, Manuel apoyó a los unitarios de Tucumán, que habían depuesto al gobernador rosista Celedonio Gutiérrez. Antonino Taboada quiso impedir el regreso del tucumano. Sin embargo, Gutiérrez volvió a ocupar el gobierno en enero de 1853, destituyendo del cargo al unitario Manuel Alejandro Espinosa, quien partió hacia Santiago del Estero. Antonino, junto con Espinosa y el sacerdote José María del Campo, reunieron sus tropas, pero fueron derrotados por las fuerzas de Gutiérrez en la batalla de Arroyo del Rey, el 21 de febrero de 1853. Espinoza murió en el campo de batalla.

A pesar de esto, Manuel no reconoció a Gutiérrez como gobernador de Tucumán y el director provisional de la Confederación Argentina, Justo José de Urquiza, en un principio no adoptó posición alguna. Sin embargo, buscó mantener a las provincias bajo su órbita y para ello era indispensable asegurar la paz en el Norte. Urquiza escribió a las provincias norteñas solicitando el reconocimiento de Gutiérrez y les recomendó que se abstuvieran de realizar acciones armadas. Catamarca y Jujuy reconocieron oficialmente a Gutiérrez; Salta obedeció parcialmente las instrucciones al retirar sus tropas de la frontera con Tucumán. Por su parte, solo Manuel Taboada se mantuvo firme en su posición bélica. Según su criterio, la presencia de Gutiérrez amenazaba el orden en su provincia y se empeñó por convencer al director de la Confederación de sus puntos de vista.García Soriano, Manuel: “Tucumán 1852-1853. De Caseros a Los Laureles”, pp. 74-132. San Miguel de Tucumán, Universidad Nacional de Tucumán, 1968. Urquiza envió a Miguel Rueda y al coronel Manuel Puch a las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Salta y Tucumán, con el objetivo de conseguir la paz en el Norte. La misión fracasó, según Rueda, por la negativa de Gutiérrez a tener una conferencia con Manuel Taboada, si éste no reconocía previamente su gobierno. Otra misión de paz, promovida por los gobiernos de Salta y Jujuy, enviaron sus comisionados y hubo otra en la que participó el general Rudecindo Alvarado a propuesta del gobernador de Santiago del Estero. Las iniciativas de las provincias también fracasaron. Como consecuencia de esto, en junio de 1853, tropas santiagueñas invadieron la provincia de Tucumán. Este acto estaba prohibido por la Constitución Nacional que ya se encontraba vigente. A comienzos de octubre, Gutiérrez atacó Santiago del Estero, invadiendo Río Hondo en dos flancos: el izquierdo al mando de Manuel Ibarra y el derecho comandado por José S. Coronel. Gutiérrez logró derrotar a los Taboada en el combate de Río Hondo y ocupó la capital de la provincia con 3000 hombres. Los Taboada optaron por replegarse hacia el Sur y Manuel delegó el mando en Pedro P. Olaechea desde el 4 de octubre de 1853 hasta marzo de 1854.

Las tropas tucumanas y santiagueñas finalmente se enfrentaron en la batalla de Tacanitas, el 21 de octubre. Durante la misma, el jefe de las fuerzas tucumanas Tomás Lobo, le gritó a Manuel Taboada invitándolo a un combate mano a mano. Manuel aceptó y en ese duelo personal el gobernador santiagueño dio muerte al coronel Lobo en un sablazo que le partió la cabeza. De esta manera, los caudillos santiagueños vencieron en Tacanitas a la vanguardia de Gutiérrez, quien tuvo que abandonar Santiago del Estero, ya que los Taboada habían invadido nuevamente su provincia. Sucedía que José María Del Campo había organizado una revolución y se había hecho nombrar gobernador de Tucumán. Al regresar Gutiérrez a la capital tucumana, Campo se retiró hacia Monteros, donde negoció el auxilio militar que recibiría de Santiago del Estero. Manuel Taboada designó a su hermano Antonino como general en jefe del ejército aliado.

Para evitar otro enfrentamiento armado, el gobierno nacional designó una comisión integrada por el presbítero Benjamín Lavaysse y el coronel Marcos Paz. Sin embargo, la parcialidad de estos hombres unitarios hizo fracasar las negociaciones y Gutiérrez fue declarado intruso y rebelde. Finalmente, el 25 de diciembre de 1853, los Taboada derrotaron a Gutiérrez en la batalla de Los Laureles. El campo quedó cubierto de cadáveres, se tomaron 450 prisioneros, piezas de artillería y fusiles. Gutiérrez terminó huyendo a Bolivia.

Desde entonces, Manuel Taboada se convirtió en el jefe del partido liberal (anteriormente unitario) del Norte de la Argentina. Extendieron sus alianzas a Salta y otras provincias, pero tuvieron menos éxito. Curiosamente, esta guerra impidió que las provincias de Santiago del Estero y Tucumán eligieran sus electores para las elecciones presidenciales de 1853, llevadas a cabo el 20 de febrero de ese año.