Se denomina pueblo colla o kollaKollas de Jujuy. Un pueblo, muchos pueblos (también denominado como qolla) al conjunto culturalmente sincrético de pueblos indígenas andinos originarios de las provincias del norte de Argentina, principalmente Jujuy, y el oeste de Salta. El proceso de particularización identitaria dio lugar al restablecimiento de la identidad diferenciada de varios pueblos indígenas dentro del conjunto cultural kolla, inicialmente la separación de los diaguitas y atacameños, y más recientemente la diferenciación de los omaguacas, ocloyas, tastiles, tilianes, chichas, toaras y fiscaras, así como de grupos de habla quechua que usan este etnónimo.

El origen del nombre kolla El Reino kolla fue el más importante de los reinos aimaras que ocuparon parte de la meseta del Collao en Bolivia y Perú luego del ocaso del estado tiahuanacota,Esquema de la Arqueología Boliviana Dick Edgar Ibarra Grasso Zeitschrift für Ethnologie Bd. 80, H. 2 (1955), pp. 192-199 Published by: Dietrich Reimer Verlag GmbH Article Stable URL: https://www.jstor.org/stable/25840346M Pärssinen - Boletín de Arqueología PUCP, 2012. En ezproxybib.pucp.edu.pe desde al menos fines del . Junto a los otros reinos aimaras el Reino colla fue conquistado por el inca Pachacútec hacia 1450. Los incas utilizaron collas como soldados para la expansión de su imperio hacia el sur y a su vez como trabajadores en los nuevos territorios conquistados, particularmente en el actual noroeste argentino. Toda la región sur del Imperio incaico pasó a denominarse Collasuyo, pues los aimaras en conjunto fueron llamados por los incas con el nombre genérico de collas.MIGRACIONES INTERNAS EN EL REINO COLLA TEJEDORES, PLUMEREROS y ALFAREROS DEL ESTADO IMPERIAL INCA Waldemar Espinoza Soriano Chungara: Revista de Antropología Chilena No. 19 (DICIEMBRE 1987), pp. 243-289 Published by: Universidad de Tarapaca Article Stable URL: https://www.jstor.org/stable/27801933Cultura, historia y sociedad en la Meseta del Q'ollao: 52° Congreso Internaciónal de Americanistas, Simposio La Meseta del Titicaca: contribuciones a sus culturas del pasado y del presente: Seville, España, 17/24 de julio de 2006 Finalmente, todos los habitantes del Collasuyo fueron identificados como collas.

A lo largo de los siglos la palabra colla se restringió a las áreas altiplánicas y al noroeste argentino. En Bolivia la palabra tomó un significado ambiguo y pasó a ser utilizada en el oriente del país para generalizar a los indígenas que habitan o nacieron en el altiplano (región histórica del Collasuyo), en especial a los aimaras, pero afectando en parte a los quechuas y en parte a los chichas. Esta definición ha sido recogida por el Diccionario de la lengua española: 4. m. y f. Bol. Persona que ha nacido o vive en la región occidental de Bolivia.Diccionario de la lengua española En el occidente del país, sin embargo, la palabra colla no es usada con el mismo sentido que en el oriente, ya que mantuvo su identificación con los aimaras.

El origen de la cultura sincrética kolla Se considera la presencia de población humana desde 12 000 a 10 000 años antes del presente en las áreas andinas del noroeste argentino. Se encuentran vestigios de pueblos cazadores recolectores desde 8500 años AP. Entre 3000 y 2000 años AP existieron ya poblaciones agroalfareras en la región. Entre el 1200 y 1400 la región sufrió extremas sequías lo cual provocó fragmentaciones y guerras interétnicas endémicas que consolidaron núcleos étnicos diferenciados en pequeñas ciudades fortificadas, como los chichas en el área limítrofe de Argentina y Bolivia, los atacameños en la Puna y la quebrada del Toro, los omaguacas en gran parte de la actual Jujuy y norte de Salta, y los diaguitas principalmente de la cultura santamariana en las regiones montanas y pedemontanas de Salta y Catamarca. Durante ese mismo periodo la zona recibió el influjo cultural del horizonte Tiahuanaco, común a los pueblos altiplánicos. Estos grupos étnicos se fragmentaron en numerosos pueblos, entre los cuales se hallaban en el área altiplánica (Puna) los chichas, atacamas, casabindos, cochinocas, lípez, atapamas y uros; en la quebrada de Humahuaca los omaguacas, uquías, tilcaras o fiscaras, purmamarcas y tilianes; y en pedemonte andino: los ocloyas, paypayas, gaypetes, osas, yalas y azamatas.

Al finalizar ese período y aprovechando la debilidad de las etnias existentes se produjo la irrupción de los incas y la anexión de la mayor parte del área al Imperio incaico entre los años 1440 y 1470 d.C.. El dominio incaico fue breve pero provocó una fuerte transculturación uniformadora a las etnias originarias dejando algunos notorios rastros culturales y la lengua quechua, que se transformó en la lengua franca y comenzó a desplazar a las lenguas locales como el cacán. El culto a los antepasados común en las etnias originarias locales fue remplazado por una religión de Estado que exigía la contribución con los recursos económicos regionales. Se construyó el sistema de caminos denominado Qhapaq Ñan o Camino del inca y se estableció la imposición de la prestación personal entre los sometidos (la mita si la sumisión era relativamente pacífica, o el yanaconazgo para los más rebeldes) acompañado con establecimiento de depósitos como collcas y tambos, la demolición de las fortalezas preincaicas y la construcción de nuevas fortalezas en función a las necesidades imperiales (los pucaras). Se produjo también el desarraigo de etnias que opusieron resistencia tal cual se verifica en el despoblamiento de Tastil, y la deportación de mitimaes (o mitmakunas) desde regiones septentrionales, principalmente chichas, que dieron comienzo al mestizaje étnico y cultural que continuó desde mediados del con la irrupción de los españoles en la región a partir de la Expedición de Almagro a Chile en 1535. Los kollas actuales son descendientes directos de los pueblos que llegaron por esas migraciones forzadas y de los grupos étnicos que poblaban el territorio antes de la invasión incaica.

La situación regional empeoró para todas las etnias locales durante las enconadas resistencias llamadas guerras calchaquíes (1560-1667), ya que sufrieron una gran merma demográfica en gran medida debido a las enfermedades procedentes de Europa (viruela, sarampión y ciertas cepas gripales) para las cuales los autóctonos carecían de inmunidad. También en parte debido a que a las prestaciones personales impuestas por los incas los españoles sumaron las encomiendas, que se efectuaban con traslados poblacionales que provocaron que el modo de vida andino y la economía de las comunidades quedara profundamente desestructurado y afectado por la extenuación laboral de los nativos. Un nuevo proceso de transculturación fue realizado por los españoles con la generalización del idioma español —desplazando paulatinamente al quechua y a los idiomas locales supervivientes—, la religión católica, el gobierno colonial centralizado y la fundación de las ciudades. Nuevos cultivos fueron introducidos y los pueblos andinos incorporaron la cría de diversos ganados, conformando finalmente una cultura altamente sincrética.

El etnónimo kolla A partir del el etnónimo colla quedó identificado en Argentina con los indígenas de las poblaciones y caseríos de la quebrada de Humahuaca,altiplano, la parte norte de los valles Calchaquíes, la masa mestiza rural de las áreas andinas de Salta, Tucumán y Jujuy, y los inmigrantes bolivianos de origen andino que llegaron en gran número a esas provincias o fueron incorporados a Argentina con la Puna de Atacama en 1899. El término tenía entonces en el norte de Argentina una carga peyorativa para referirse a los jujeños y bolivianos y a quienes tenían rasgos indígenas andinos. Los ajustes limítrofes hicieron que en las primeras décadas del diversos territorios habitados por indígenas fueran cedidos por Bolivia a Argentina en el Altiplano de Jujuy, aumentando el número de personas que quedaron identificadas como collas. A lo largo del el término colla mantuvo su identificación étnica y social a la vez que su uso peyorativo, hasta que a partir de las últimas décadas de ese siglo a raíz del avance del proceso identitario y organizativo indígena comenzó a utilizarse la palabra kolla como etnónimo. El uso de este etnónimo fue desplazando al de colla o coya, términos que van quedando identificados solo con los usos bolivianos y jujeños.

A fines del y principios del en la unidad cultural kolla surgieron diferenciaciones dentro de un proceso de particularización identitaria que dio origen al restablecimiento de la identidad de varios pueblos indígenas subsumidos en el conjunto cultural kolla.Kollas de Jujuy. Un pueblo, muchos pueblos. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación. Año 2016. ISBN 978-987-4059-04-8

Conflictos en el Estado argentino Entre 1874 y 1879 tuvo lugar una rebelión colla contra los terratenientes que se extendió por la Puna y fue conocida como la Rebelión de Quera. Los collas capitaneados por Laureano Saravia lograron el triunfo en la batalla de Abra de la Cruz contra el gobernador de Jujuy José María Álvarez Prado, pero luego fueron derrotados en la batalla de Quera luego de la llegada de guardias nacionales de Salta.

Las demandas por la posesión de las tierras en las que viven los kollas comenzaron a ser notadas en la década de 1940 cuando en 1946 unos 150 indígenas puneños realizaron una marcha hacia Buenos Aires que se denominó Malón de la Paz.

Rasgos culturales La cultura kolla no es estrictamente indígena sino que mestiza que a pesar de la transculturación sufrida debido a la acción colonizadora y la imposición del cristianismo, aun practican sincréticamente algunos de sus rituales y mantienen otras formas culturales como la minga —antigua forma de cooperación y trabajo solidario—, el sirviñaku —matrimonio a prueba—. Rituales vinculados al culto de la tierra o Pachamama, el Inti Raymi —fiesta del sol el 21 de junio—, señalada o marca de animales, la flechada —bendición de una casa nueva—, apachetas o descanso de viajeros, entierro y desentierro de pukllay o cacharpaya (carnaval), chálla y chállar (beber) y corpachada (dar de comer a la tierra), tinkunaku —topamiento de comadres—, el rutichico —primer corte de cabello de un niño—, la Manca Fiesta en La Quiaca —fiesta de la olla de barro cocido—, topamientos o encuentros de compadrados, musiqueros, parcialidades o comunidades.Manifestación Colla La religiosidad popular kolla pone un gran énfasis en las fiestas patronales y procesiones católicas, destacando: la Fiesta de la Virgen de la Candelaria en Humahuaca (1 y 2 de febrero), Semana Santa en Tilcara, Toreo de la vincha en Casabindo (Fiesta de la Asunción de María, 14 y 15 de agosto) y el Fiesta de Todos los Santos (1 de noviembre).

El vestido masculino tradicional era una especie de túnica corta, hasta las rodillas, y sin mangas, llamada unku, que tenía unas franjas que lo decoraban en el pecho y en la cintura. Como prenda íntima, llevaban una especie de taparrabos.

Las mujeres usaban una vestimenta que envolvía su cuerpo desde las axilas hasta el tobillo, con una tela rectangular que sujetaban encima de los hombros y la que se ceñían a la cintura mediante una faja adornada, llamada chumbi. De calzado usaban las ojotas.

Sus instrumentos musicales tradicionales como quena, anata, sikus, charango, erke y erkencho, y sus ritmos típicos han ingresado a formar parte de la música folklórica de Argentina, como por ejemplo: el Carnavalito.

El idioma español es la lengua de los kollas actuales, pero se conserva el conocimiento del idioma quechua en los departamentos de Santa Catalina y del extremo oeste de Yavi junto a la frontera sur occidental altiplanica boliviana en áreas que se integraron a Argentina a comienzos del . En estas áreas el bilingualismo está en retracción en favor del uso del español.

Kollas de Argentina