thumbnail|200px|«No puedes parar el tiempo… pero puedes atrasarlo una hora a las del 28 de octubre cuando acaba el horario de verano y empieza el tiempo estándar». Anuncio de Estados Unidos de 2001 para recordar el cambio de hora. thumbnail|200px|En esta clepsidra antigua, un conjunto de engranajes hacen girar un cilindro que muestra la longitud de las horas apropiada para cada fecha.

El horario de verano (, DST), también conocido como hora de ahorro de luz diurna, es la hora legal que algunos países establecen durante el verano con la intención de ahorrar energía. Resulta de incrementar en una hora el horario usado el resto del año. Con este cambio, tanto el amanecer como el mediodía solar y el ocaso suceden a una hora (legal) más tardía. El cambio suele realizarse durante la madrugada en algún día de la primavera indicado por la administración. En otoño, el cambio se revierte y la hora legal se acerca a la hora solar.

Cuando fue planteado, el objetivo de esta medida era reducir el tiempo entre el ocaso y el momento en la que la mayoría de la población se va a dormir; suponiendo que este último se ajusta a la hora legal. Esta reducción del tiempo de actividades nocturnas debería implicar una reducción de consumo de energía destinada a iluminación. Este ahorro es posible solo en el verano de las zonas templadas, en el que los días son más largos y es posible iniciar las actividades humanas con luz diurna a pesar del cambio de hora legal.

El cambio de hora legal durante el verano fue propuesto y defendido por el británico William Willett entre 1907 y 1914. Fue adoptado por primera vez por el Reino Unido durante la Primera Guerra Mundial, para ahorrar carbón.

A fecha de 2022, el cambio de horario en verano era utilizado en la mayor parte de Estados Unidos, Canadá, en la franja fronteriza norte de México, Europa (a excepción de Rusia, Bielorrusia e Islandia), Chile, Paraguay, Cuba, Bahamas, Haití y algunos países de Oceanía. En el resto del mundo, la mayoría de los países no lo usan.

Origen Algunas civilizaciones antiguas, como la egipcia, la romana y la mesopotámica, ajustaban los horarios al sol con mayor flexibilidad de lo que lo hace el horario de verano, normalmente dividiendo el tiempo de luz en doce horas de igual duración (horas temporarias), por lo que las horas de luz eran más largas durante el verano. Por ejemplo, las clepsidras romanas tenían diferentes escalas para los distintos meses del año: en la latitud de Roma, la tercera hora tras el amanecer, la hora tertia, empezaba (usando el horario moderno) a las 09:02 y duraba 44 minutos en el solsticio de invierno, pero en el de verano comenzaba a las 06:58 y duraba 75 minutos.

En el se inventa el reloj mecánico que permitió aplicar el sistema de 24 horas de igual duración, más útil para realizar cálculos que ya había sido inventado por Hiparco de Nicea en el

En 1784 el político y científico estadounidense Benjamin Franklin durante su servicio como enviado extranjero en Francia, publicó anónimamente una carta en la que declaraba que los parisinos ahorraban velas levantándose más temprano, empleando así más luz solar. Se publicó por primera vez en la sección «Économie» del diario Journal de Paris. La versión revisada en inglés recibe el nombre de «An Economical Project»,Full text - Benjamin Franklin - The Journal of Paris, 1784 título que no le puso Franklin. La moderada sátira de Franklin proponía imponer un impuesto a las contraventanas, racionar las velas y despertar a los ciudadanos tañendo las campanas de las iglesias y disparando cañones al amanecer, de acuerdo con su proverbio:

Franklin proponía cambiar las costumbres, no la hora legal.

En Europa no disponía de horarios precisos. Sin embargo, esto cambió pronto, pues el ferrocarril y las redes de comunicación hicieron necesaria la estandarización del tiempo de una forma que no se conocía en tiempos de Franklin. Antes de dar ese paso, en 1810 se dio un ejemplo de adecuación estacional de la actividad en España; el reglamento de las Cortes de Cádiz incluía, en su artículo 2, el horario de sesiones y en él se dictaba un cambio de horario en mayo y en octubre equivalente al cambio de hora moderno:

Por tanto, no se cambiaba la hora sino el horario.

En 1905 el constructor inglés William Willett concibió el horario de verano durante un paseo a caballo previo al desayuno, cuando se sorprendió al pensar cuántos londinenses dormían durante la mejor parte de un día de verano. Muy aficionado al golf, le disgustaba acortar su recorrido en el crepúsculo. Dos años más tarde publicó su propuesta, | pero su idea no se aplicó inmediatamente.

El horario de verano se aplicó por primera vez el 30 de abril de 1916 por Alemania, sus aliados y sus zonas ocupadas durante la Primera Guerra Mundial. El Reino Unido, la mayor parte del resto de los Estados en guerra y muchos países neutrales europeos les siguieron. La URSS y otras pocas naciones esperaron al año siguiente, y los Estados Unidos no lo emplearon hasta 1918. Desde entonces se han producido muchas propuestas, ajustes y revocaciones.

En México, el horario de verano fue implementado por primera vez durante el sexenio de Ernesto Zedillo, el 7 de abril de 1996, con el objetivo de aprovechar al máximo la luz del sol,posteriormente el horario de verano fue dejado de usar durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador el 30 de octubre del 2022.

horario de verano fue dejado de usar durante el sexenio de en México, horario de verano fue México luz del 2025 el 6 de abril del 2025. México UTC-05:00 UTC-06:00 2026 el 26 de octubre del 2026. Tiempo clima Usar México •

Política El horario de verano ha causado controversia desde que se implantó por primera vez. Sus partidarios argumentan, en palabras de Winston Churchill, que ayuda a «incrementar las posibilidades de encontrar salud y felicidad entre los millones de personas que viven en este país», refiriéndose al Reino Unido. Sus críticos «detectan la huesuda y azulada mano del puritanismo, ansiosa por llevar a la cama a la gente más temprano y levantarlos más temprano, para hacerlos más saludables, ricos y sabios a pesar de sí mismos». Históricamente, los minoristas, deportistas y turistas se han manifestado a favor del horario de verano, mientras que los agricultores y la industria del entretenimiento se han opuesto.

El destino de la propuesta de 1907 de Willett muestra muchos intereses políticos involucrados. La propuesta atrajo a muchos partidarios, como Balfour, Churchill, Lloyd George, MacDonald, Eduardo VII de Inglaterra (que empleó un horario de verano de media hora en Sandringham), el director de Harrods y el gerente del Banco Nacional. Sin embargo, la oposición fue más fuerte: incluía al primer ministro Asquith, Christie (el Astrónomo Real), George Darwin, Napier Shaw (director de la Oficina Meteorológica), muchas organizaciones agrarias y propietarios de teatros. Tras muchas vistas, la propuesta fue derrotada por un estrecho margen en una votación del Parlamento del Reino Unido de 1909. Los aliados de Willett hicieron propuestas similares cada año desde 1911 hasta 1914, sin éxito. Los Estados Unidos eran aún más reacios: el representante de los Estados Unidos Andrew Peters, de Massachusetts, propuso el horario de verano en mayo de 1909, pero la idea no prosperó en el comité.

thumbnail|Los minoristas están generalmente a favor del horario de verano. United Cigar Stores apoyó una propuesta de 1918.

La Primera Guerra Mundial cambió la balanza de apoyos, pues el horario de verano se propuso para aliviar las durezas de la guerra en cuanto al ahorro de carbón y los apagones nocturnos para dificultar los bombardeos. Tras su aplicación por parte del Imperio alemán, el Reino Unido aplicó por primera vez el horario de verano el 21 de mayo de 1916. Los intereses minoristas y de ciertos sectores de la manufactura, liderados por el industrial de Pittsburgh Robert Garland, pronto empezaron a ejercer presión para que se aprobara el horario de verano. La entrada en la guerra de los Estados Unidos en 1917 aportó los motivos para superar las objeciones, y a partir de 1918 se aplicó el horario de verano. Debido a la escasez de carbón, España aplicó por primera vez el horario de verano entre el 15 de abril y el 6 de octubre de 1918.

La guerra terminó y volvió a desnivelar la balanza. Los agricultores seguían en desacuerdo con el horario de verano, y muchos países lo revocaron tras la guerra. El Reino Unido fue una excepción: continuó con el horario de verano pero durante años ajustó las fechas de transición por diversas razones, entre ellas reglas especiales durante las décadas de 1920 y 1930 para evitar cambios de hora en las mañanas de Pascua. Los Estados Unidos fueron más convencionales: el Congreso lo revocó en 1919. El presidente Woodrow Wilson vetó la revocación dos veces, pero su segundo veto fue anulado, y solo unas pocas ciudades del país conservaron localmente el horario de verano.

El sucesor de Wilson, Warren G. Harding, se opuso al horario de verano por considerarlo un «engaño». Razonando que la gente debía levantarse e ir a trabajar más temprano en verano, ordenó a los empleados federales de Washington D. C., que empezaran a trabajar a las 08:00, y no a las 09:00, durante el verano de 1922, y dejó que las empresas privadas decidieran si querían seguir su ejemplo. Una parte de ellas lo hizo, pero otra no, lo que provocó un desbarajuste al que los críticos pusieron nombres como «Daylight Slaving Time»;juego de palabras con "Daylight Saving Time", horario de verano y "Slaving", esclavitud El experimento no se repitió.

Desde Willett, el mundo ha visto muchas propuestas, ajustes y revocaciones del horario de verano, con motivaciones políticas similares. En el Reino Unido, la industria del deporte y el ocio al aire libre apoya la propuesta del Single/Double Summer Time (SDST - ), una variante en la que se adelanta una hora en invierno y dos en verano. En los Estados Unidos, la Asociación de Fabricantes de Artículos Deportivos (Sporting Goods Manufacturers Association) y la Asociación Nacional de Supermercados National Association of Convenience Stores ejercieron presión y lograron que se extendiera el horario de verano en 2007; a mediados de la década de 1980, Clorox y 7-Eleven patrocinaron una coalición para apoyar la extensión de 1987, y los senadores de Idaho votaron a su favor porque pensaban que así habría más restaurantes de comida rápida que venderían más papas fritas procedentes de Idaho.

Entre el 4 de julio y el 16 de agosto de 2018, la Comisión Europea celebró una consulta pública a los ciudadanos de la Unión Europea acerca del horario de verano y su posible abolición en el ámbito de la Unión. Participaron en la consulta 4,6 millones de personas, de las cuales un 80 % se manifestaron a favor de la abolición del cambio bianual de horario, con preferencia por mantener el horario de verano como horario permanente.

Ventajas e inconvenientes La propuesta hecha por Willett en 1907 aseguraba que el horario de verano incrementaba las oportunidades de practicar actividades de ocio al aire libre durante las horas de luz vespertinas. Obviamente esto no cambia la duración del día: los días más largos próximos al solsticio de verano en las latitudes altas dan pie a desplazar el horario de luz de la mañana a la tarde para que la luz matutina no se desperdicie.

Según Thomas C. Schelling, el acuerdo general de la población sobre el horario a seguir resulta más ventajoso que la adopción del horario de verano de forma individual. De acuerdo con esta consideración, un individuo obtendría una ventaja mayor al seguir toda la población el horario de verano que si por su cuenta decidiese levantarse más temprano, pues la coordinación aporta un gran beneficio. Consultado el 26-05-2007.