Juan Gregorio García de Tagle o Gregorio Tagle (Buenos Aires, 1772 - íd, 1845) fue un abogado, político católico, diplomático y juez argentino que fue varias veces ministro del Directorio Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, encabezó la "Revolución de los Apostólicos" contra las reformas rivadavianas y fue legislador de la Junta de Representantes de Buenos Aires, ministro de la Provincia de Buenos Aires, Presidente del Tribunal de Apelaciones de la Provincia de Buenos Aires y una de las más influyentes personalidades de la "Generación de Chuquisaca".
Familia y formación intelectual
Juan Gregorio García de Tagle nació en Buenos Aires el 28 de noviembre de 1772, hijo de Miguel García de Tagle, oriundo de Viaña, Cantabria, España, y de Cayetana Josefa San Román Illescas nacida en Buenos Aires y emparentada con los Illescas de Pilar, una de las familias principales de ese pueblo, entre los que se encontraba el Maestro D. Juan Isidro Illescas que había servido como teniente de cura en 1750.
Gregorio Tagle fue el penúltimo de nueve hermanos, dos de los cuales -Luis Antonio y Cecilio- fueron sacerdotes, y se crio junto con su pariente Lorenzo López Camelo, que había quedado huérfano de niño, que llegaría a ser alcalde de Pilar y fue quien le salvó la vida a Juan Martín de Pueyrredón en el Combate de Perdriel cuando las invasiones inglesas.
Marcó la historia de Tagle un hecho ocurrido a su padre Miguel, que era un próspero comerciante. Miguel García de Tagle fue acusado de proteger los intereses de los jesuitas por el gobernador de Buenos Aires, Francisco de Paula Bucarelli, el responsable de ejecutar la orden de expulsión de los jesuitas del Imperio Español de 1767 y confiscación de sus bienes. Se le embargaron sus propiedades y se lo sentenció a muerte, pero huyó a un refugio de la Iglesia católica. Pudo aparecer recién 1775 en que fue declarado inocente por una Orden Real, pero para recibir una compensación por los perjuicios sufridos, tuvo que esperar casi veinte años, siendo dicha compensación el nombramiento de Alguacil Mayor de la Real Audiencia porteña -el funcionario encargado de hacer cumplir los acuerdos del Cabildo, perseguir los juegos prohibidos, practicar detenciones, hacer la ronda de la ciudad, etc.-. Ejerció el cargo por espacio de tres lustros (15 años) y murió el 12 de octubre de 1811.
Gregorio Tagle asistió al Colegio de San Carlos de Buenos Aires, siendo condiscípulo de Dámaso Antonio Larrañaga con quien en forma conjunta presentó una tesis que trataba cuestiones de física, química, astronomía —mecánica universal, manchas solares, sistema planetario—, geografía y matemáticas mostrando conocer a Descartes, Newton, Leibiniz, Maupertuis, Boscovich —precursor de la teoría de la relatividad—, Nollet y Franklin,Theses Ex Universa Philosophia. Buenos Aires: Imp. Niños Expósitos, 1792. ingresando luego en la Universidad Mayor Real y Pontificia San Francisco Xavier de Chuquisaca donde se doctoró en derecho civil y canónico en 1800.
Contrajo nupcias con la criolla Máxima Olmos, viuda de don Benito Vidal, en la Basílica Nuestra Señora de la Merced, en Buenos Aires.
Actuación pública Durante los primeros gobiernos patrios El doctor Gregorio Tagle fue Asesor Legal y funcionario en la Real Audiencia de Buenos Aires pero luego apoyó la Revolución de Mayo del 25 de mayo de 1810 y prestó asesoramiento legal a la Primera Junta.
El 13 de enero de 1812 fue nombrado, junto con Miguel Carballo, en el cargo de Asesor General de Gobierno del Primer Triunvirato, cargo que había tenido el doctor Miguel Mariano de Villegas desde el 28 de noviembre de 1810.
La designación de Asesor General de Gobierno tenía competencia también respecto del gobierno del primer Gobernador intendente de la Intendencia de Buenos Aires luego de la Revolución de Mayo, el coronel Miguel de Azcuénaga, que gobernó del 10 de febrero de 1812 al 14 de febrero de 1813.
El 20 de abril de 1814 fue nombrado auditor de Guerra y luego, en 1815, pasó a ocupar una vocalía del Tribunal de Apelaciones e hizo un alto en su carrera judicial.
Durante el Directorio
Secretario de Estado de Álvarez Thomas El 20 de abril de 1815 cayó el gobierno de Carlos María de Alvear, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata ante la rebelión del coronel Ignacio Álvarez Thomas, jefe de la vanguardia del ejército enviado contra José Artigas, la oposición del interior y la falta de apoyo en la ciudad.
El 23 de abril Gregorio Tagle y el otro de los vocales de la Cámara de Apelaciones, Alejo Castex, iniciaron por orden del cabildo procesos por delitos de facción, excesos en la administración pública e infidencia contra Agustín José Donado, Gervasio Posadas, Juan Larrea, Nicolás Herrera, Elías Galván entre otros, sindicados como adherentes al régimen depuesto.Augusto E. Mallié, La revolución de mayo a través de los impresos de la época, página 588. Los encausados sufrieron el embargo de sus bienes y el destierro.
Desde mayo de 1815 al 22 de junio de 1816 el doctor Tagle fue Ministro o Secretario de Estado del cuarto Director Supremo, Ignacio Álvarez Thomas.
En 1815, habiendo sido ya nombrado Secretario de Estado, Gregorio Tagle recibió las protestas del cónsul y empresario estadounidense Thomas Lloyd Halsey, quien utilizó el corso como negocio y medio político a la vez, por la adopción de fuertes tarifas aduaneras por el gobierno de Buenos Aires en productos que afectaban los intereses comerciales norteamericanos pero no los británicos.
Ministro de Relaciones Exteriores de Pueyrredón Mientras tanto en Europa, el 26 de septiembre de 1815 los monarcas acordaron la Santa Alianza, —la cual, siguiendo las recomendaciones del Congreso de Viena,Congreso de Viena, en Clases de Historia, página de la Revista digital de Historia y CCSS. Consultado el 10 de julio de 2010. sostenía a todos los gobiernos establecidos en Europa y promovía la paz entre ellos— por lo que el rey de España Fernando VII pudo dedicar todos sus esfuerzos al intento de reconquistar la América española. La acción del papa Pío VII, que lanzó la encíclica legitimista de 1816, por la cual bendecía las acciones represivas de los realistas en España, respaldaba su actitud agresiva.La encíclica legitimista de 1816, en Textos para la Historia de América, de Biblioteca Franciscana. Consultado el 10 de julio de 2010. Y en Francia fue restablecida la dinastía de los Borbones en la persona de Luis XVIII luego de derrocado el poder napoleónico y la diplomacia francesa abandonó la política favorable a la emancipación de las colonias españolas. A partir de ese momento, defendiendo del principio de legitimidad monárquica esgrimido por la diplomacia francesa en el Congreso de Viena y en la Santa Alianza, propuso la creación de dos monarquías constitucionales, una en Buenos Aires y otra en México.[Carlos A. Villanueva, La monarquía en América. Bolívar y el general San Martín, París, s.f., pp. 62-63; Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, Etats Unis, 1817, Nº 74, citados en M. Belgrano, op. cit., pp. 677-678.]
En 9 de julio de 1816 el Congreso de Tucumán firmó La Declaración de independencia de la Argentina y nombró nuevo Director Supremo a uno de sus diputados, el general Juan Martín de Pueyrredón que marchó a Buenos Aires. En el camino hacia la capital se detuvo en Córdoba a discutir con el general José de San Martín su plan continental y los recursos que debía aportar el Directorio.
Todos los esfuerzos militares del gobierno de Pueyrredón estuvieron orientados a dos objetivos centrales: aplastar la Liga Federal del Litoral y Córdoba y sostener los esfuerzos de San Martín en su campaña a Chile a través de la creación del Ejército de los Andes. El frente norte fue abandonado y, aunque siguió existiendo, el Ejército del Norte fue destinado a someter las rebeliones de los caudillos federales, tales como la sublevación autonomista de Borges en Santiago del Estero y las recurrentes insurrecciones federales en Córdoba.
Pueyrredón nombró al Dr. Tagle Ministro de Relaciones Exteriores. Además, le encomendó reorganizar la Logia Lautaro —cuya idea originaria había sido lograr la revolución de la independencia de Hispanoamérica de la corona de España y, sobre la base de los principios del liberalismo, establecer un sistema de gobierno republicano y unitario— como "Gran Logia" o "Logia Ministerial", reuniendo a un grupo de personalidades heterogéneas como los seguidores de San Martín y los menos comprometidos entre los de Alvear, con grupos de antiguos partidarios de Mariano Moreno. La Gran Logia también tuvo sus códigos secretos y mantuvo la política fuera del alcance del público. Esta logia fue disuelta en el año 1820 por diferencias políticas entre el Directorio porteño y el general San Martín respecto de dar prioridad a la revolución de la independencia de Hispanoamérica a las Guerras civiles argentinas.
Como Ministro de Relaciones Exteriores, tuvo un papel importante en la dureza con que se trató a la oposición durante ese período, incluidos los exilios con que se condenó a Manuel Dorrego, Manuel Moreno y otros.
También fue responsable de la búsqueda de un rey europeo, tarea que fue encomendada a varios personajes, como Bernardino Rivadavia, Julián Álvarez y otros, con candidatos tales como el futuro Luis Felipe de Francia, o un hermano menor del rey español Fernando VII.
Uno de los actos más trascendentales de Tagle como diplomático fue encargarse de velar por la neutralidad de la Corona de Portugal en la Guerra de la Independencia Argentina, aunque habría admitido la Invasión del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve de la Provincia Oriental ante la imposibilidad del Directorio de imponerse al caudillo de la Banda Oriental José Artigas. Esto lo realizó a través de su embajador plenipotenciario ante la Corte portuguesa de Río de Janeiro, el Dr. Manuel José García, e invocando el Tratado Rademaker-Herrera, firmado en 1812, por el cual las tropas portuguesas abandonaron la Banda Oriental.
El historiador argentino y unitario Bartolomé Mitre, justifica estas acciones llevadas a cabo por el Directorio Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, formulando el siguiente juicio:
La Invasión luso-brasileña del 28 de agosto de 1816 le costó a la Argentina 4.000Falcão Espalter, Mario (1929). Formación Histórica del Uruguay (1810-1852). Madrid: Espasa-Calpe, pp. 52. -5.000De Tourón, Lucía Sala; Nelson de la Torre & Julio C. Rodríguez (1978). Artigas y su revolución agraria, 1811-1820. Siglo XXI, pp. 260. ISBN 9789682300950. muertosBeraza, Agustín (1969). La economía en la Banda Oriental durante la Revolución (1811-1820). Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental, pp. 86. y la pérdida de una provincia.
Un hecho importante ocurrió durante esa guerra: a mediados de 1816 Artigas le pidió ayuda al cónsul de Estados Unidos en Buenos Aires, Thomas Lloyd Halsey. En la entrevista, el acierto político de Artigas evitó la injerencia directa de una nación extranjera en el proceso revolucionario –al no aceptar las escuadras de mercenarios estadounidenses que Halsey le ofreció- y extendió en cambio, a través de la guerra de corso, la lucha desde el Río de la Plata a los mares del mundo. Práctica frecuente en la época –empleada por Buenos Aires contra los españoles, por ejemplo- consiste en el otorgamiento, por parte de uno de los beligerantes, a simples particulares, de la autorización para armar navíos mercantes, capacitándolos para atacar o asaltar a los buques enemigos y hacerlos presas. El cónsul norteamericano partió de Purificación con las patentes de corso destinadas a Baltimore y una carta de Artigas para el presidente James Monroe.