El Museo del Hermitage (en ruso: Эрмитаж, Ermitazh, proveniente del francés ermitage, «ermita», «refugio del ermitaño») de San Petersburgo, Rusia, es una de las mayores pinacotecas y museos de antigüedades del mundo. La colección del museo ocupa un complejo formado por seis edificios situados a la orilla del río Nevá, siendo el más importante de estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los antiguos zares. El resto del complejo arquitectónico lo forman cinco edificios, entre los que se encuentran el Palacio Ménshikov, el Edificio del Estado Mayor y un recinto para almacenamiento abierto. El museo se formó con la colección privada que fueron adquiriendo los zares durante varios siglos, y no fue hasta 1917 cuando fue declarado Museo Estatal.

Su colección, formada por más de tres millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros y esculturas de la Europa Occidental, arte oriental, piezas arqueológicas, arte ruso, joyas y armas. Su pinacoteca está considerada una de las más completas del mundo. El museo es uno de los más grandes del mundo.

Domicilio

miniaturadeimagen|Vista del Palacio de Invierno desde el Edificio del Estado Mayor.

Complejo Principal del Museo — Главный музейный комплекс (Glavny Muzeiny Kompleks), Plaza del Palacio, 2 — Дворцовая пл., 2 (Dvortsóvaya plóschad, 2 (dva)) Palacio de Invierno de Pedro I — Зимний дворец Петра I (Zimni dvoréts Petrá Pérvogo), Muelle del Palacio, 32 — Дворцовая наб., 32 (Dvortsóvaya náberezhnaya, (Trídtsat dva)) Palacio Ménshikov — Дворец Меншикова (Dvoréts Ménshikova), Muelle de la Universidad, 15 — Университетская наб., 15 (Universitétskaya náberezhnaya, 15 (piatnátsat)) Museo de la Porcelana — Музей фарфора (Muzéi farfora), Prospekt Obújovskoi oborony, 151, Пр. Обуховской обороны, 151

Historia

La historia del Museo del Hermitage está muy relacionada con la del Palacio de Invierno. Cuando la emperatriz Catalina la Grande llegó al poder mediante un golpe de Estado en Rusia, una de las primeras cosas que hizo fue establecer su residencia en el recién construido Palacio de Invierno.

En 1764, Catalina compró una colección de 225 cuadros de pintura neerlandesa y flamenca en Berlín a Johann Ernest Gotzkowski. Fue entonces cuando comenzó a decorar el palacio con todo tipo de obras de arte que iba adquiriendo provenientes de Europa Occidental. Sólo el comedor estaba adornado con 92 cuadros. Los diplomáticos rusos en Europa estaban encargados de comprar todo tipo de objetos, cuadros, joyas, libros, documentos, para llevar al Palacio de Invierno.

miniaturadeimagen|María de niña, Zurbarán miniaturadeimagen|Tres gracias, Canova.

Durante la segunda mitad de este siglo, Catalina se dedicó, además de a la construcción del complejo arquitectónico que forma el actual Hermitage, a aumentar su colección de manera importante. Adquirió todas las colecciones en venta que pudo encontrar. En 1769, compró su colección al conde Heinrich von Brühl, con obras de Rubens y Rembrandt. En 1772, compró la del barón Pierre Crozat. Ésta incluía obras de Rafael, Rubens o van Dyck entre otros. En 1779, adquirió la colección de Robert Walpole, considerado como el primer primer ministro del Reino Unido, que comprendía obras de Murillo, Rembrandt, Rubens o van Dyck. En 1781, compra la colección del conde Simon René de Baudouin, que abarcaba 119 obras de artistas flamencos, holandeses y franceses, y en 1787, la colección de escultura de Lyde Browne, director del Banco del Reino Unido, que contenía 300 esculturas, entre las que se encontraban varias esculturas romanas, una griega y esculturas renacentistas. Además, Catalina se interesó por las antigüedades, y encargó diversas obras para que se las trajeran desde Roma.

En una carta enviada por Catalina a Frédéric-Melchior Grimm, contaba que aparte de cuadros de autores como Rafael Sanzio, su colección contaba con 38 000 libros, más de 10 000 esculturas y más de 10 000 dibujos y grabados. Fue en esta época cuando se compraron las mayores colecciones en la historia del museo. Todas estas obras eran la colección privada de Catalina. En ningún caso puede considerárselo museo, ya que no estaba abierto al público. Consiguió así la mayor colección privada de Europa.

thumb|upright|left|Logias de Rafael miniaturadeimagen|Madonna Litta, Leonardo. miniaturadeimagen|Joven con sombrero, Tiziano. miniaturadeimagen|Retrato del joven kniaz Nikolái Yusúpov por el italiano Vincenzo Petrocelli, 1851. miniaturadeimagen|Monet: Mujer en el jardín.

El zar Alejandro I de Rusia, cuando entró con sus tropas en 1815 en París, hizo una de las mayores compras para la colección del Hermitage: la colección privada de la emperatriz Josefina, que contenía pinturas y esculturas. A su muerte, Alejandro compró a sus herederos 38 cuadros más, algunos de Rubens y Rembrandt, y cuatro esculturas de Antonio Canova. En 1837, hubo un gran incendio en el Palacio de Invierno que destrozó gran parte de sus interiores, y para evitar que el fuego se extendiera al Pequeño Hermitage, se desmontaron todas las conexiones entre los dos palacios.

Durante este siglo se efectuaron compras de varias colecciones importantes. En 1850, se adquirió la colección del Palacio de Cristoforo Barbarigo, en donde había muerto el pintor Tiziano. Esta colección incluía cinco cuadros del mismo Tiziano, que se unían a los otros tres que ya contenía la colección. En 1865, se compró el famoso cuadro de Leonardo da Vinci, la Madonna Litta al conde Litta, junto con otros tres cuadros, por 100 000 francos. En 1870, el Hermitage compró por 310 000 francos la obra maestra de Rafael La Virgen y el Niño (Madonna Connestabile), que el gobierno italiano intentó comprar para evitar que saliera del país, pero no pudo igualar el alto precio.

Entre 1840 y 1843, Vasili Stasov rediseñó los interiores del Pabellón Sur del Pequeño Hermitage. En 1838, Nicolás I encargó al arquitecto alemán neoclásico Leo von Klenze el diseño de un edificio para el museo público, que se localizó junto al Pequeño Hermitage mediante la demolición del Palacio Shepelev y las caballerizas reales. La construcción fue supervisada por los arquitectos rusos Vasili Stásov y Nikolai Yefimov entre 1842 y 1851 e incorporó el ala de Quarenghi a las Logias de Rafael.

El nuevo Hermitage se abrió al público el 5 de febrero de 1852. Ese mismo año se incorporó la colección de arte egipcio, que se enriqueció especialmente con objetos donados por el duque de Leuchtenberg, yerno de Nicolás I. Mientras tanto, entre 1851 y 1860, los interiores del Antiguo Hermitage fueron rediseñados por Andréi Stackenschneider para albergar la Asamblea Estatal, el Gabinete de Ministros y los aposentos de estado. Stakenschneider creó el Salón del Pabellón Norte del Pequeño Hermitage entre 1851 y 1858.

Durante este siglo, se aumentaron ante todo los fondos arqueológicos del museo. En 1861, el Hermitage compró la colección del marqués de Cavelli, Gianpietro Campana. Este arqueólogo aficionado era el director del Banco Monte di Piede Roma y utilizó ilícitamente fondos del banco para adquirir sus antigüedades. Cuando fue sentenciado a 20 años de prisión, el Estado sacó a subasta toda su colección, que se repartió entre el Hermitage y el Museo Napoleón III de París (actual Louvre). La colección adquirida por el Hermitage abarcaba más de 500 vasijas griegas, 200 bronces y esculturas de mármol, mientras que el museo parisino adquirió mayormente pinturas.

En 1886, adquirieron la colección de Aleksandr Basilevski, que comprendía todo tipo de piezas medievales, de marfil, esmaltes, y todo tipo de objetos,Por ejemplo, el Vaso de Fortuny. que el museo compró por 6 millones de francos. Además, en 1885, se trasladó la colección Imperial de armas al museo.

miniaturadeimagen|Casas de campesinos en Auvers, Van Gogh.

En 1904, el Palacio de Invierno deja de ser una residencia imperial. Desde el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914, el museo pasa a ser un hospital, y las colecciones fueron trasladadas a Moscú para su seguridad. No volvieron hasta el año 1924. La administración del museo y el personal que trabajaba allí cambió mucho desde 1917, tras la Revolución rusa, y a partir de entonces se permitió trabajar allí a los no aristócratas. Tras un tiempo cerrado al público, al poco se volvió a abrir. El director del museo, en previsión por lo que podía ocurrir en el asalto al Palacio de Invierno, protegió las obras, que no resultaron dañadas en esa noche del 25 de octubre de 1917, cuando arrestaron al Gobierno provisional ruso. Cinco días después, se declaró al Museo Hermitage Museo Estatal, siendo, durante los cinco primeros años, su entrada gratuita. Además, se creó en el museo un centro cultural y se empezaron a traer exposiciones no permanentes de otros sitios.

Tras la revolución de 1917

miniaturadeimagen|Parau, parau, Gauguin. miniaturadeimagen|Ninfa, Bartolini.

Durante este siglo, el museo tuvo importantes pérdidas. Durante la década de 1920, se trasladaron 500 obras al Museo Pushkin de Moscú, para que el arte no estuviera tan centralizado en San Petersburgo. En los años 30, se trasladaron otras 70 obras, entre ellas pinturas de Rubens, Rembrandt o Tiziano. Sin embargo, el Hermitage también consiguió importantes bienes; durante estas mismas décadas se empezaron a nacionalizar los bienes que se encontraban en los palacios de la aristocracia rusa, y la mayoría de éstos fue a parar al Hermitage. Se recibieron todo tipo de obras de arte de los palacios imperiales, objetos arqueológicos del antiguo Egipto, documentos, monedas, arte de la época bizantina... Fue en esta época cuando, al aumentarse considerablemente su patrimonio, pasó de ser un museo de arte, a ser un museo de arte y cultura universal.

A mediados de la década de 1930, se produjeron una serie de ventas de cuadros al extranjero, lo que supuso una gran pérdida para el museo. El objetivo de estas ventas, según la postura oficial, era la financiación del propio estado. Según voces discordantes, estas ventas no pueden justificarse desde ningún punto de vista. Se vendieron más de 2800 cuadros, entre los cuales había 250 obras mayores y 50 obras maestras. Algunas piezas que no se vendieron volvieron al museo. Muchas de las mejores piezas vendidas fueron a parar a la National Gallery de Washington y al actual Museo Gulbenkian de Lisboa. Desde 1932 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, fueron saliendo obras menores del museo para ser vendidas o para distribuirse entre las distintas repúblicas soviéticas.

La Segunda Guerra Mundial

miniaturadeimagen|Combate de tigre y búfalo, Rousseau. miniaturadeimagen|Somerset House de Londres, que alberga exposiciones de piezas cedidas por el Hermitage.

Con la invasión de las tropas alemanas a la URSS el 22 de junio de 1941, y su rápido avance hacia Leningrado, se inició la evacuación de las obras del Hermitage. Fue la mayor evacuación de obras de arte desde la ocurrida durante la guerra civil española en el Museo del Prado. Miles de voluntarios se dedicaron a embalar más de un millón de obras, para trasladarlas en tren hasta Sverdlovsk, en los Urales. Dos trenes pudieron llegar a su destino, pero cuando estaban preparando el tercero, comenzó el asedio a la ciudad por los alemanes, que duró 900 días, y que produjo la muerte de dos millones de habitantes de la ciudad. Mientras, los conservadores que se quedaron se dedicaron a salvar y llevar al museo todos los bienes que encontraban en otros palacios, y a proteger al propio museo del frío y de la nieve y de los ataques aéreos. Además, sirvió de refugio contra las incursiones aéreas alemanas, y hasta 12 000 personas vivieron allí hasta las primeras evacuaciones, en el año 1942. Las obras trasladadas a Sverdlovsk llegaron bien y allí se creó una nueva sección del museo para mantener los objetos y cuadros. No se dañó ni se perdió absolutamente nada.