Ghost World es una película estadounidense del año 2001 dirigida por Terry Zwigoff, escrita por Daniel Clowes y el propio Zwigoff, y basada en el cómic del mismo nombre escrito por Clowes. El filme fue coproducido de forma independiente a través de varias productoras, entre ellas Mr. Mudd de John Malkovich. La trama, ambientada en una ciudad estadounidense sin especificar, se centra en la relación de dos amigas adolescentes, Enid (Thora Birch) y Rebecca (Scarlett Johansson), quienes acaban de terminar la secundaria y se sienten inseguras acerca de su futuro. Mientras suceden conflictos que ponen a prueba la amistad entre las jóvenes, mediante un anuncio en el periódico Enid conoce a Seymour (Steve Buscemi), un coleccionista de discos solitario y apartado de la sociedad, y se da cuenta de que tiene mucho en común con él.
La película ha sido incluida dentro de los géneros de comedia negra, comedia romántica, drama y coming-of-age. La intención de Zwigoff y Clowes era hacer una película personal, «algo más que una comedia adolescente». El filme toca temáticas como la angustia de la adolescencia, la amistad y los cambios en la cultura de Estados Unidos, al mismo tiempo que se presenta como una crítica a la sociedad de consumo.
Rodada en California, esta adaptación fílmica se estrenó el 16 de junio de 2001 en el Festival Internacional de Cine de Seattle y llegó a un número limitado de cines estadounidenses el 20 de julio del mismo año, sin lograr grandes resultados en la taquilla —recaudando 8 764 007 dólares en todo el mundo, superando levemente los siete millones de presupuesto—. Sin embargo, recibió elogios por parte de la crítica cinematográfica, siendo incluida en más de 150 listas de las mejores películas del año —ocupó el primer lugar en las listas de USA Today y The Washington Post—, y se consolidó como una película de culto.Ghost World: Almightylol Ghost World ganó varios premios y recibió múltiples candidaturas adicionales, incluyendo una al mejor guion adaptado en los Premios Óscar y dos a los Premios Globo de Oro.
Argumento Enid (Thora Birch) y Rebecca (Scarlett Johansson), dos mejores amigas, se enfrentan al verano tras la graduación de la secundaria. Aunque ambas son inadaptadas, Rebecca es más popular que Enid con los chicos. Para graduarse oficialmente, Enid debe asistir a un curso de verano de arte. Aunque tiene talento como artista, su profesora, Roberta (Illeana Douglas), cree que el arte debe ser socialmente significativo y califica los bocetos de Enid como únicamente «entretenimiento liviano».
Las chicas encuentran un aviso personal en donde un solitario veterano llamado Seymour (Steve Buscemi) busca a una mujer con la que se cruzó recientemente. Con la intención de hacer una broma telefónica, Enid llama a Seymour haciéndose pasar por la mujer e invitándolo a encontrarse en un café. Posteriormente, Enid y Rebecca asisten al café para observar a Seymour y burlarse de él en secreto. Enid comienza a sentir simpatía por Seymour y lo siguen hasta su apartamento. Más tarde lo encuentran vendiendo álbumes de música antiguos en una venta de garage. Enid le compra un viejo disco de blues y poco después se vuelven amigos.
Mientras asiste a las clases de arte, Enid convence a Seymour de que le preste un viejo afiche que caricaturiza de forma grotesca a un hombre negro, que fue usado como imagen promocional de Coon Chicken Inn, una cadena de pollo frito ahora llamada Cook's Chicken, donde Seymour trabaja. Enid presenta el afiche en la clase como una pieza de arte encontrado sobre racismo, y el concepto impresiona tanto a Roberta que le ofrece a Enid una beca para una universidad de arte. Al mismo tiempo, Seymour recibe una llamada telefónica de Dana, la mujer a la que estaba dirigido su anuncio personal. Enid lo alienta a que intente una relación con Dana, pero con el paso de los días y al ver que la relación funciona, se vuelve inesperadamente celosa.
Además de haber estado pasando el tiempo con Seymour, Enid ha estado tratando —sin suerte— de integrarse al mundo laboral con la intención de mudarse a un apartamento junto a Rebecca. Por su parte ha encontrado un trabajo en una cafetería y se ha interesado más en otros asuntos, como la vestimenta y los chicos. Las vidas de Enid y Rebecca comienzan a distanciarse.
Reparto
Temáticas Mediante personajes cínicos, irreverentes y de humor seco, el filme explora la angustia de la adolescencia. Como obra de género coming-of-age, la historia trata la transición de la adolescencia al mundo adulto, la evolución de la amistad entre las dos protagonistas femeninas y el distanciamiento de ambas a medida que transcurre la trama. Daniel Clowes trazó un paralelismo entre la pérdida de amistades con los cambios culturales y la decadencia de la civilización occidental en Estados Unidos. Ambientándose en una zona suburbana de una ciudad estadounidense sin especificar, la película trata la mercantilización y estandarización de la cultura de Estados Unidos. El director Terry Zwigoff explicó: «Una de las razones por las que quería filmar en California es porque aquí está sucediendo más rápido y se parece a cualquier sitio del Estados Unidos actual: un gran y feliz centro comercial lleno de Gaps, Starbucks y Burger Kings». El actor Steve Buscemi añadió: «Pienso que el título [Ghost World] se refiere al mundo en donde esos personajes viven [...] La ciudad está empezando a perder su carácter y se está volviendo un fantasma de lo que solía ser». El director agregó que uno de los dilemas de Enid, la protagonista, es «encontrar algo auténtico con lo que relacionarse en esta monocultura moderna». Ghost World ha sido señalada como una crítica al consumismo y a los resultados del capitalismo.
Jacob Adams de la revista PopMatters escribió que mientras la película trata temas como «el racismo, la censura y la inutilidad de la escena del arte moderno, lo hace de una forma que resulta decididamente no políticamente correcta, no forzada y fundamentada por las propias experiencias personales de los cineastas». El profesor e historiador cultural Jeffrey Sconce describió la temática de Ghost World como «alienación interpersonal dentro de la clase media blanca (normalmente centrada en la familia) y alienación de la cultura de consumo contemporánea». El final ambiguo de la película ha sido interpretado por parte del público y la crítica como una metáfora del suicidio.
Antecedentes y escritura Tras de dirigir el documental Crumb, el director Terry Zwigoff estaba considerando realizar un filme dramático y su esposa le sugirió que adaptara Ghost World. A finales del año 1994, después de hablar con Robert Crumb, se reunió con Daniel Clowes —autor del cómic— para hablar sobre el proyecto. El director y el historietista comenzaron a trabajar con la productora Lianne Halfon en el proceso de escritura del guion. El trabajo de escritura en conjunto duró casi dos años, período durante el cual solían reunirse una o dos veces por semana para analizar el trabajo; los personajes de Enid y Rebecca fueron desarrollados principalmente por Clowes, mientras que Zwigoff se encargó de escribir los personajes que no están en el cómic como Seymour y Joe. El mayor aporte de Zwigoff en el guion fue en el desarrollo del personaje de Seymour; se basó principalmente en él mismo, pero también tomó aspectos de Robert Crumb y de su hermano, Charles.
La idea de introducir al veterano coleccionista de discos surgió cuando el director se encontraba buscando inversores en Hollywood y varios estudios le propusieron utilizar música pop en la banda sonora, debido a que el filme era protagonizado por dos chicas adolescentes. Para evitar ese tipo de música y «tener una excusa» para incluir música más antigua, desarrolló el personaje de Seymour. La realización de Ghost World estuvo influenciada por títulos como Lolita y Scarlet Street, cuyas historias tratan la relación entre un hombre veterano con una mujer más joven. Zwigoff y Clowes tardaron alrededor de cinco años para conseguir productores dispuestos a financiar Ghost World.
Tras presentar el proyecto a varios estudios y ser rechazados, finalmente llegaron a un acuerdo con las compañías MGM, Mr. Mudd —productora de Lianne Halfon y John Malkovich—, United Artists y Granada Film para producir y distribuir la cinta. Debido a que Zwigoff —según afirmó— «no sabía nada sobre actuación», asistió a un taller de actuación como preparación antes de trabajar con los actores. El ambiguo final de la película no convenció a algunos de los ejecutivos, que querían un «final feliz»; uno de ellos propuso que el destino del autobús al que se sube Enid fuera «escuela de arte», otro sugirió que Enid se casara con Seymour y Rebecca con Josh. «Yo solo quería mantenerlo puro y para mí estuvo bien así», afirmó el director. «No está intelectualizado, pero es satisfactorio emocionalmente».
Casting Después de contactarse con Thora Birch, el director le ofreció el papel de Rebecca porque la actriz parecía «muy tímida y reservada», pero Birch se ofreció para interpretar a Enid. Las dudas iniciales de Zwigoff con respecto a Birch se debían a que la actriz había interpretado un rol similar en American Beauty (1999); sin embargo la persistencia de Birch —que además aumentó veinte libras para encarnar el personaje— y su habilidad como actriz terminaron convenciendo a Zwigoff. En un principio, la primera opción para el rol de Enid era Christina Ricci, pero la demora en la producción a causa de la falta de financistas alejó a Ricci del proyecto. Después de que Ricci fue descartada, las posibilidades de Birch de quedarse con el papel se afianzaron. Anteriormente, Clowes y Zwigoff habían tenido diferencias creativas con los directores de los estudios con respecto a la actriz que iba a interpretar el rol de Enid, las productoras sugirieron actrices como Jennifer Love Hewitt, Alicia Silverstone o Claire Danes. «Cada una de las listas que nos daban estaban erradas para el papel», recordó Zwigoff, y agregó: «Un personaje como Enid tiene que ser un poco inadaptada, y no imagino a Jennifer Love Hewitt en un papel como ese. Debería estar en un anuncio de Gap».
Según Clowes, después de encontrar a Birch, estaban desesperados en la búsqueda de la actriz que interpretaría a Rebecca. Mientras que las opciones que el estudio proponía eran actrices mediáticas y rondando los treinta años de edad —Birch fue considerada para el rol debido al éxito de American Beauty—, Zwigoff quería una actriz de verdad adolescente. Clowes y Zwigoff encontraron un casting de Scarlett Johansson entre una pila de grabaciones de actrices desconocidas. Johansson tenía quince años de edad en ese entonces y el director, que había apreciado sus actuaciones previas en Manny & Lo (1996) y The Horse Whisperer (1998), tuvo «grandes dificultades para convencer a todo el mundo» acerca de su elección de Johansson. Zwigoff también tuvo dificultades para convencer a los jefes del estudio sobre la elección de Steve Buscemi para interpretar a Seymour. «Luché y luché para tener a Steve Buscemi. Podríamos haber hecho la película cuatro años antes si yo me hubiese puesto de acuerdo con las opciones de casting que ellos me daban, como Freddie Prinze Jr., gente absurda para el papel», declaró el director.