En algunos relatos cosmogónicos griegos e igualmente presente en otras culturas, el Caos (en griego: Χάος, latín: Chăos) es aquello que existe antes que el resto de los dioses y fuerzas elementales, es decir, el estado prístino del cosmos. El término procede del griego antiguo χάος, ‘espacio que se abre’,West (1966) p. 192, com. a v. 116. o ‘hendidura’, y procede del verbo χάω, que en formas derivadas significa ‘bostezar’, ‘abrirse una herida’ o ‘abrirse de una caverna’. En el se lo identificó con el aire, el espacio o el vacío en el que se encuadra el resto de la existencia. El concepto moderno del caos se lo debemos a Ovidio, pues fue él quien se refirió a este término como una «una masa sin forma y sin elaborar» (rudis indigestaque moles).Ovidio: Las metamorfosis I, 7Gigon (1971) p. 30.
Naturaleza primordial miniaturadeimagen|250x250px|George Frederic Watts – Caos (1875).
Cosmogonía Hesíodo y los presocráticos utilizan el término griego en el contexto de la cosmogonía. El Caos de Hesíodo ha sido interpretado como «el enorme vacío sobre la Tierra creado cuando la Tierra y el Cielo se separan de su unidad primordial» o «el enorme espacio debajo de la Tierra sobre el que la Tierra descansa». Pasajes de la Teogonía de Hesíodo sugieren que el Caos estaba ubicado debajo de la Tierra pero encima del Tártaro. A veces se decía que el Caos primordial era el verdadero fundamento de la realidad, en particular por filósofos como Heráclito. Los órficos lo denominan como el Abismo (Χάσμα, Chásma).Proclo: Sobre el Timeo de Platón, I 428
Género gramatical Hesíodo utiliza «Χάος» con género neutro.Hesíodo: Teogonía, 116 y s. Aristófanes escribe «Χάους» también como neutro, pero sugiere que pudiera ser una entidad femenina, pues fue fecundado por Eros para engendrar a las tribus de los pájaros.Aristófanes, Las aves 685 ss Quinto de Esmirna, siguiendo a Aristófanes, también usa la forma neutra «Χάους».Quinto de Esmirna: Posthoméricas III, 755 Virgilio usa «Chao», que puede ser masculino o neutro.Virgilio: Geórgicas IV, 345 ss Boccaccio lo denomina como «este o esta» haciendo hincapié en que ni conoce su género ni tampoco es relevante.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, libro I, capítulo II
Ascendencia y descendencia Como deidad o fuerza primordial el Caos apenas es asociado en los textos mitográficos. Las pocas fuentes que así lo hacen el primer ser de la existencia y por lo tanto es inengendrado.Hesíodo: Teogonía, 116; 123 – 132. Los órficos dicen que nació del Tiempo (Χρόνος)Damascio: De princ. 123 bis. y los romanos de las Tinieblas (Calīgo),Higino, Fábulas (prefacio) pero en ningún caso se le asocian dos progenitores.
En cuanto a su descendencia, algunos dicen que Caos y Eros engendraron a las tribus de los pájaros. Otros que de Caos y Éter nació el huevo cósmico (del que surgiría Fanes). Y otros más que Caos y Calígine engendraron a Érebo, Éter, Noche y Día. Otras fuentes, sin citar el consorte, dicen que Caos engendró a Érebo y la Noche, las MoirasQuinto de Esmirna, Posthoméricas III, 755 o Eros.Opiano, Haliéutica IV, 10
Boccaccio y algunos filósofos incluso la imaginaron como compañera y coeterna de Demogorgón, de modo que cuando el dios quisiera crear, la materia ya existiera para recibir las formas. Esto refleja la idea de que no basta con la capacidad creadora de un dios: también se necesita una sustancia de la cual pueda surgir todo.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium I, 2
Tradición griega
En Hesíodo «En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo».Teogonía, vv. 116—117 Según la Teogonía de Hesíodo, Caos fue lo primero que existió, y luego enumera otras figuras cosmogónicas elementales como Gea (la Tierra) y el Tártaro. Considerar a estas deidades primordiales de la mitología griega como hijos de Caos es un punto conflictivo, ya que Hesíodo jamás dice de forma explícita que fueran engendrados por aquel. No obstante, muchos expertos lo dan por supuesto al considerar que, al ser Caos la única entidad existente originalmente, las deidades posteriores necesariamente debieron surgir de él. «Del Caos surgieron Érebo («Oscuridad») y la negra Nix («Noche»). De Nix a su vez nacieron Éter y Hemera («Día»), a los que alumbró preñada en contacto amoroso con Érebo».Teogonía, vv. 123—125 En la Teogonía de Hesíodo, el Caos fue lo primero que existió: «al principio el Caos llegó a ser» (o fue), says "the Greek will allow both". pero después vinieron Gea, el Tártaro y Eros. Érebo y Nix nacieron inequívocamente del Caos. Para Hesíodo, el Caos, como el Tártaro, aunque suficientemente personificado como para haber engendrado hijos, era también un lugar lejano, subterráneo y «sombrío», más allá del cual vivían los titanes; y, como la tierra, el océano y el aire superior, también era capaz de ser afectado por los rayos de Zeus.«Un impresionante bochorno se apoderó del Caos y pareció verse ante los ojos y oírse con los oídos algo igual que cuando se acercaron Gea y el vasto Urano desde arriba».Teogonía, vv. 701—703La noción de infinitud temporal era familiar para la mente griega desde la antigüedad remota en la concepción religiosa de la inmortalidad. El objeto principal de los primeros esfuerzos por explicar el mundo siguió siendo la descripción de su crecimiento, desde un principio. Creían que el mundo surgía de una unidad primordial y que esta sustancia era la base permanente de todo su ser. Anaximandro afirma que el origen es ápeiron (lo ilimitado), una sustancia divina y perpetua menos definida que los elementos comunes (agua, aire, fuego y tierra) tal como los entendían los primeros filósofos griegos. Todo se genera a partir del ápeiron y debe retornar allí según la necesidad.Nilsson, Vol.I, p.743 . Una concepción de la naturaleza del mundo era que la tierra debajo de su superficie se extendía indefinidamente y tenía sus raíces en o por encima del Tártaro, la parte inferior del inframundo. En una frase de Jenófanes, «El límite superior de la tierra linda con el aire, cerca de nuestros pies. El límite inferior llega hasta el "apeiron" (es decir, lo ilimitado)». Las fuentes y los límites de la tierra, el mar, el cielo, el Tártaro y todas las cosas se encuentran en una gran brecha ventosa, que parece infinita y es una especificación posterior del "caos".«Es maravilla de dónde, pero en otro tiempo los alados tuvieron este honor: o el fundador de la estancia suprema así se lo dio cuando cubría el caos fundido en las nuevas semillas; o bien porque fueron transformadas y, separados sus cuerpos de nuestro origen, entraron en el mundo de los que saben, o bien que un cielo más puro y una lejana y rara prohibición de permanecer en tierra enserian cosas verdaderas».Estacio: Tebaida 482 y ss.«Ha de dar el motivo de que haya sido concedido a las aves el predecir hechos futuros. Lo que Virgilio explica como si fuese un filósofo epicúreo, éste lo explica como si fuese un platónico. La primera opinión procede de Hesíodo: que predicen hechos futuros porque el supremo fundador del mundo, al configurar el caos a modo de semillas, les concedió este poder».Escolio a Estacio, Tebaida, 482Una importante tradición filológica considera que Caos es la hendidura o resquicio situado entre el cielo y la tierra. Hesíodo relata en la Titanomaquia que Zeus, al lanzar el rayo a los Titanes, hace estremecer a Caos, y compara este hecho con el acercamiento entre Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra). Este pasaje, sumado al valor semántico de la palabra Χάος, hace admisible la interpretación de Francis Macdonald Cornford, según la cual las palabras del verso 116 (Χάος γένετ᾽) deben traducirse como «surgió el resquicio entre la tierra y el cielo». Geoffrey Stephen Kirk y John Earle Raven refuerzan esta interpretación, y si bien tienen en cuenta la dificultad de que en la fuente Urano derive de Gea en un estadio posterior de la cosmogonía, piensan que lo que Hesíodo quiso decir es que al principio había un todo informe, que el cielo y la tierra formaban una masa indiferenciada y en el principio relatado se separaron: lo primero es esta separación, que luego se reduplica figurativamente en el nacimiento de Urano a partir de Gea y mitopoyéticamente en el relato de la castración de Urano por parte de Crono (v.154ss).Kirk (1974) pp. 42–9.
Una variante de esta interpretación la da Olof Gigon. Indica que Hesíodo parte de la imagen del cosmos como cavidad formada por la bóveda el cielo y la tierra como suelo, y luego suprime mentalmente a ambos para llegar a un concepto como Caos. Es algo completamente indeterminado, lo que viene indicado por el hecho de que la palabra para designarlo es gramaticalmente neutra. Esto lo acerca al ἄπειρον (ápeiron, ‘lo indeterminado’) de Anaximandro. Para Gigon, bajo la faz de una divinidad cosmogónica semejante se esconde el concepto filosófico de un principio anterior a todo.Gigon (1971) pp. 32–3.
En Aristófanes En la comedia Las aves de Aristófanes, primero existió el Caos, la Noche, el Érebo y el Tártaro, de la Noche surgió Eros, y de Eros y el Caos surgió la raza de los pájaros.En el principio sólo existían el Caos, la Noche, el oscuro Érebo y el profundo Tártaro. La Tierra, el aire y el cielo no existían. En primer lugar, la Noche de alas negras puso un huevo sin gérmenes en el seno de las infinitas profundidades del Érebo, y de éste, tras la revolución de largas eras, surgió el gracioso Eros con sus brillantes alas doradas, veloz como los torbellinos de la tempestad. Se apareó en el profundo Tártaro con el oscuro Caos, alado como él, y así nació nuestra raza, que fue la primera en ver la luz. La de los Inmortales no existió hasta que Eros reunió todos los ingredientes del mundo, y de su matrimonio surgieron el Cielo, el Océano, la Tierra y la raza imperecedera de los dioses benditos. Así pues, nuestro origen es mucho más antiguo que el de los habitantes del Olimpo. Nosotros [los pájaros] somos la descendencia de Eros; hay mil pruebas que lo demuestran. Tenemos alas y prestamos ayuda a los amantes. ¡Cuántos jóvenes hermosos, que habían jurado permanecer insensibles, han abierto sus muslos a causa de nuestro poder y se han entregado a sus amantes cuando estaban casi al final de su juventud, dejándose llevar por el regalo de una codorniz, un ave acuática, un ganso o un gallo!; . , describe esta teogonía declarada como una "parodia cómica".
En Platón En el Timeo de Platón, la principal obra de la cosmología platónica, el concepto de caos encuentra su equivalente en la expresión griega chôra, que se interpreta, por ejemplo, como ‘espacio informe’ (χώρα, chôra) en el que los rastros materiales (ἰχνή, ichnê) de los elementos están en movimiento desordenado.Platón: Timeo 53a–b Sin embargo, la chôra platónica no es una variación de la interpretación atomista del origen del mundo, como lo deja claro la declaración de Platón de que la definición más apropiada de la chôra es «un receptáculo de todo devenir, su nodriza, por así decirlo»,Platón: Timeo 49a no bene un receptáculo para el acto creativo del demiurgo, el hacedor del mundo.
En Aristóteles Aristóteles, en el contexto de su investigación del concepto de espacio en física, problematiza la interpretación del caos de Hesíodo como “vacío” o “lugar sin nada en él”.Aristóteles: Física IV, 1 208b27–209a2. En ingés Aristóteles entiende el caos como algo que existe independientemente de los cuerpos y sin lo cual no puede existir ningún cuerpo perceptible. El “caos” se introduce así en el marco de una investigación explícitamente física. Ahora ha superado en gran medida la comprensión mitológica y, en la obra de Aristóteles, sirve sobre todo para desafiar a los atomistas que afirman la existencia del espacio vacío.
Las teogonías posteriores
Tradición órfica miniatura|150px|derecha|Huevo órfico, de Jacob Bryant.