La masacre de Malmedy fue un crimen de guerra llevado a cabo contra 84 prisioneros de guerra estadounidenses desarmados que fueron asesinados por sus captores alemanes en la Segunda Guerra Mundial. La masacre fue cometida el 17 de diciembre de 1944 por el Kampfgruppe Peiper (parte de la 1.ª División Panzer SS), una unidad de combate alemana participante en la Ofensiva de las Ardenas de 1944, en alemán Unternehmen Wacht am Rhein (Operación Alerta en el Rin), por el himno patriótico alemán Die Wacht am Rhein.
Esta masacre, así como otras cometidas por esta unidad en el mismo día y en los que siguieron, fue juzgada durante los Procesos de Dachau de 1946.
Contexto thumb|left|La ruta seguida por el Kampfgruppe Peiper. La encrucijada de Baugnez donde tuvo lugar la masacre de Malmedy está rodeada por un círculo. En los planes de Hitler para la batalla de las Ardenas, el principal objetivo (atravesar las líneas Aliadas) recayó en el 6° Ejército Panzer, al mando del general Sepp Dietrich. Él iba a romper el frente Aliado entre Monschau y Losheimergraben, cruzar el río Mosa y después capturar Amberes. El Kampfgruppe Peiper, llamado así por estar al mando del SS-Obersturmbannführer Joachim Peiper, fue compuesto de elementos blindados y motorizados, siendo la punta de lanza del ala izquierda del 6° Ejército Panzer. Una vez que la Infantería atravesó las líneas estadounidenses, el papel de Peiper fue avanzar a través de Ligneuville, Stavelot, Trois-Ponts y Werbomont, para capturar y asegurar los puentes sobre el Mosa alrededor de Huy.
Los caminos en mejor estado fueron reservados al grueso de la 1.ª División Panzer SS Leibstandarte SS Adolf Hitler. Peiper iba a tomar caminos secundarios, pero estos demostraron ser inapropiados para vehículos blindados pesados, especialmente los tanques Tiger II del Kampfgruppe.
El éxito de la operación dependía de la rápida captura de los puentes sobre el Mosa. Para esto era necesario un rápido avance a través de las posiciones estadounidenses, rodeando cualquier punto de resistencia en lo posible. Otro factor que Peiper tuvo en consideración era la escasez de gasolina: los reservas de combustible del Reich se habían reducido mucho desde la caída de Rumania.
Hitler ordenó que la batalla fuese llevada a cabo con una brutalidad más usual en el Frente Oriental, para atemorizar al enemigo. Sepp Dietrich confirmó esto durante el proceso por la masacre. Según algunas fuentes, durante las reuniones antes de la operación, Peiper dijo que no se daría cuartel, no se tomarían prisioneros y no se mostraría compasión a los civiles belgas.
La brecha de Peiper y las primeras masacres thumb|200px|El standartenführer Joachim Peiper en 1943. 200px|thumb|left|El obergruppenführer Sepp Dietrich en enero de 1943. Desde el primer momento las operaciones alemanas en el frente del norte se vieron dificultadas por la inesperada y tenaz resistencia de las tropas estadounidenses. Peiper había esperado ser capaz de abrir una brecha en la mañana del 16 de diciembre, el primer día de la ofensiva, pero fue demorado por grandes atascos de tráfico detrás de la línea del frente, donde la infantería que debía romper la línea estadounidense lo estaba esperando. Al amanecer del 17 de diciembre, tras movilizar su Kampfgruppe a la línea del frente, Peiper avanzó hacia Honsfeld, donde elementos de su unidad matarían a varios prisioneros de guerra estadounidenses.
Tras capturar Honsfeld, Peiper abandonó su ruta asignada por varios kilómetros para capturar un pequeño depósito de gasolina en Büllingen, donde más tarde se reportaría una masacre de prisioneros estadounidenses. En este lugar, Peiper estaba en la retaguardia estadounidense. Sin saberlo, de haber avanzado al norte desde Büllingen hacia Elsenborn, habría flanqueado y atrapado a las Divisiones de Infantería 2.ª y 99.ª, con un resultado muy distinto. Sin embargo, obedeció las órdenes de mantener su ruta hacia el oeste y el río Mosa, capturando Ligneuville y pasando por Mödersheid, Schoppen, Ondenval y Thirimont.
El terreno y el mal estado de los caminos dificultaron su movimiento. A la salida del pequeño pueblo de Thirmont la punta de lanza no fue capaz de tomar el camino directo hacia Ligneuville. Peiper, de nuevo, se desvió de su ruta planificada. En lugar de girar a la izquierda, la punta de lanza giró a la derecha y avanzó hacia el cruce de caminos de Baugnez, que equidista de Malmedy, Ligneuville y Waimes.
Masacre en Baugnez thumb|left|300px|Cadáveres de soldados estadounidenses descubiertos tras la masacre. Entre el mediodía y la 1 p.m., la punta de lanza alemana se acercó al cruce de caminos. Un convoy estadounidense de unos 30 vehículos, principalmente elementos del 285.º Batallón de Observación de Artillería de Campo, de la 7.ª División Blindada estadounidense, estaba pasando por el cruce y giró a la derecha hacia Ligneuville, para llegar a St. Vith, donde se le había ordenado unirse al resto de la 7.ª División Blindada para reforzar las defensas de la ciudad. La punta de lanza del grupo de Peiper vio al convoy estadounidense y abrió fuego, inmovilizando al primer y al último vehículo de la columna, forzándola a detenerse. Al estar armados solamente con fusiles y otras armas ligeras, los estadounidenses se rindieron ante los tanques alemanes.
Mientras la columna alemana al mando de Peiper continuaba el camino hacia Ligneuville, los prisioneros estadounidenses fueron llevados a un campo, uniéndose a otros soldados capturados ese día por el Waffen-SS. La mayoría de los testimonios ofrecidos por los sobrevivientes indican que unos 120 hombres fueron agrupados en el campo. Por motivos que hasta hoy no están del todo claros, los soldados del Waffen-SS dispararon repentinamente con ametralladoras contra sus prisioneros.
Varios soldados del Waffen-SS capturados testificaron más tarde que algunos de los prisioneros trataron de escapar. Otros afirmaron que algunos de los prisioneros recuperaron las armas que previamente habían desechado y estaban disparando contra las tropas alemanas que avazaban hacia Ligneuville.Wholesale Slaughter at Baugnez-lez-Malmedy, Willy D. Alenus De los 84 cadáveres recuperados un mes más tarde, la mayoría tenía heridas en la cabeza, que eran más consistentes con una masacre deliberada que con defensa propia, o heridas infligidas a prisioneros que trataban de escapar.
Apenas los soldados del Waffen-SS abrieron fuego con sus ametralladoras, los prisioneros de guerra estadounidenses entraron en pánico. Algunos trataron de huir, pero la mayoría cayeron muertos en el lugar donde estaban de pie. Unos cuantos buscaron refugio en un café del cruce de caminos. Los soldados del Waffen-SS incendiaron el edificio y dispararon a todos los que trataban de escapar de las llamas. Algunos en el campo se lanzaron al suelo y simularon estar muertos cuando empezó el tiroteo. Sin embargo, soldados del Waffen-SS caminaron entre los cadáveres y dispararon a cualquiera que pareciera estar vivo.
Más tarde, unos pocos sobrevivientes emergieron de sus escondites y regresaron a través del frente a Malmedy, que estaba controlado por tropas estadounidenses. Finalmente, 43 sobrevivientes encontraron refugio, algunos con ayuda de civiles belgas. Los testimonios de los sobrevivientes fueron recopilados horas después de la masacre. Todos los relatos eran similares y se corroboraban uno al otro, aunque los hombres no habían tenido oportunidad de discutir los hechos. El relato de un sobreviviente está registrado en la página 141 de la segunda edición de Medicine Under Canvas, que también ofrece detalles sobre el papel del 77.º Hospital de Evacuación en informar al Departamento de Inteligencia del Ejército y su interrogatorio del herido.
thumb|Levantamiento de cadáveres en Malmedy, donde se llevaron a cabo las autopsias el 14 de enero de 1945. Los primeros sobrevivientes de la masacre fueron encontrados por una patrulla del 291.º Batallón de Ingenieros de Combate a las 2:30 p. m. del mismo día. El inspector general del Primer Ejército se enteró de los tiroteos unas tres o cuatro horas después. Al anochecer del 17 de diciembre, los rumores de que el enemigo estaba matando prisioneros habían llegado a las divisiones estadounidenses de primera línea. Una unidad estadounidense emitió rápidamente la orden de "no capturar soldados del SS o paracaidistas, sino dispararles apenas los vean". Se dice que algunas unidades estadounidenses mataron prisioneros alemanes como represalia, en la masacre de Chenogne el 1 de enero de 1945.
Como el cruce de caminos de Baugnez estuvo en la tierra de nadie hasta la contraofensiva aliada, no fue sino hasta el 14 de enero de 1945 cuando las fuerzas estadounidenses llegaron al lugar de la masacre y llevaron a cabo una investigación. Los cadáveres congelados y cubiertos de nieve, fueron fotografiados donde se encontraban, siendo luego retirados de la escena para su identificación y efectuar detallados exámenes post mortem. El fin era obtener evidencias para ser empleadas en el proceso por este crimen de guerra. En el campo se hallaron 72 cadáveres el 14 y el 15 de enero de 1945. Doce cadáveres más, yaciendo alejados del campo, fueron hallados entre el 7 de febrero y el 15 de abril de 1945.
Las autopsias revelaron que por lo menos 20 de las víctimas sufrieron heridas de bala fatales en la cabeza, disparadas a muy corta distancia, además de heridas de balas de armas automáticas. Otras 20 tenían heridas de balas de pequeño calibre en la cabeza, sin residuos de pólvora quemada; 10 tenían marcas de golpes, muy probablemente producidas por culatas de fusiles. Algunos cadáveres solamente tenían una herida en la sien o detrás de la oreja.Roger Martin, L'Affaire Peiper, Dagorno, 1994, p. 76 La mayoría de los cadáveres fueron hallados en un área muy pequeña, sugiriendo que las víctimas se habían reunido antes de ser asesinadas.
Peiper se mueve thumb|right|El corresponsal de guerra Jean Marin observa los cadáveres de civiles masacrados en la casa Legaye en Stavelot, Bélgica. La brecha realizada por el Kampfgruppe Peiper a través de las líneas estadounidenses estuvo marcada por otras masacres de prisioneros de guerra, y luego de civiles belgas. Los miembros de esta unidad mataron por lo menos a otros ocho prisioneros estadounidenses en Ligneuville.
Se reportaron nuevas masacres de prisioneros de guerra en Stavelot, Cheneux, La Gleize y Stoumont, el 18, 19 y 20 de diciembre. Finalmente, el 19 de diciembre de 1944, entre Stavelot y Trois-Points, las fuerzas alemanas trataron de retomar el control del puente sobre el río Amblève en Stavelot, que era crucial para recibir refuerzos, combustible y municiones. Los hombres de Peiper asesinaron a unos 100 civiles belgas.
Los ingenieros del Ejército estadounidense bloquearon el avance de Peiper en el estrecho valle del Amblève al volar los puentes. Refuerzos estadounidenses adicionales rodearon al Kampfgruppe en Stoumont y La Gleize. Peiper y 800 de sus hombres lograron escapar del cerco al marchar a través de los bosques cercanos tras abandonar su equipo pesado, inclusive varios tanques Tiger II.
El 21 de diciembre, durante la batalla alrededor de La Gleize, los hombres del Kampfgruppe Peiper capturaron al oficial estadounidense Mayor Harold D. McCown, que estaba al mando de uno de los batallones del 119.º Regimiento de Infantería. Al haber oído de la masacre de Malmedy, McCown le preguntó a Peiper sobre su destino y el de sus hombres. McCown testificó que Peiper le dijo que ni el ni sus hombres corrían riesgo alguno y que él (Peiper) no acostumbraba matar a sus prisioneros. McCown observó que ni el ni sus hombres fueron amenazados de forma alguna, testificando en defensa de Peiper durante el proceso de Dachau de 1946.