La ermita del Ecce Homo es una pequeña ermita rural que se encuentra en la localidad asturiana de Noreña.

Historia

La segunda capilla fue inaugurada en septiembre de 1903 y, también, fue llamada Capilla de La Soledad. Estaba reubicada, según se ha dicho, veinte metros al sur de la que había sido destruida, para ocupar una situación más elevada, hacia el centro del Castañeu de la Soledad. Este había sido donado, a tal fin, por Eulalia Busto. Esta nueva capilla era más alta, aunque más pequeña, y su fachada principal estaba presidía por un rosetón, cristalera de colores y en lo alto de la espadaña había dos campanas. La puerta de entrada fue protegida, posteriormente, con una “marquesina”. Tenía un retablo de castaño tallado y de estilo gótico, cubierto de panes de oro que fue construido en los talleres del gran artista Mori, en Oviedo. En el centro del camarín estaba la imagen del Ecce Homo y, en sus hornacinas laterales, a la derecha, la imagen de La Dolorosa (aunque le decían La Verónica), y, a la izquierda, la de San Pedro. El presbiterio, cubierto de mármol y en dibujo de damas, estaba separado del resto de la capilla por una reja, que como el resto del piso era de madera. El edificio no sufrió daños durante la Guerra Civil, pero al ser arrancados el retablo y las imágenes, el templo hubo de ser reformado al finalizar la contienda.

Como la imagen del Ecce Homo había perecido en el incendio, fray Ramón Rodríguez Vigil, obispo de Oviedo, ofreció donar otra obra a Noreña. El párroco, haciéndose eco de los deseos de sus feligreses, se atrevió a indicarle que procurara que se pareciese lo más posible a la incendiada. Fray Ramón, que era muy espontáneo y campechano, le contestó: «Deje usted Sr. Cura, la imagen quemada, más que imagen y figura de Jesús, parecía un galeote.»

Se aceptó finalmente la imagen donada por el obispo Rodríguez Vigil y fueron muy solemnes los cultos que con motivo de su bendición e inauguración se hicieron en la iglesia en la que el obispo ofició de pontifical en la misa de la fiesta y acompañó la procesión magna, desde el templo parroquial hasta el "Castañeu", donde se erguía la capilla del Nazareno.

Esta segunda imagen corrió la misma suerte que la primera:

izq|mini|Imagen del Ecce Homo Tras el episodio del año 1936, antes citado, hubo que recurrir a una nueva imagen, la tercera, que carecía de valor escultórico, por lo que fue sustituida, en 1955, por la que figura actualmente en el altar mayor de la capilla.

La actual ermita, la tercera que existió, fue reconstruida en el año 1954. No gustaba la que había y, pasados algunos años la mala calidad de sus mamposterías y sillares motivó en ella importantes deterioros, acentuados en la antiestética "marquesina" que protege o quiere proteger su puerta principal. Estas deficiencias obligan ahora a dotar de sólida protección sus muros con amplios pórticos exteriores, refugio, a su vez, par los muchos fieles que acuden, aún en los crudos días de invierno, procurando realzar su expresión con materiales resistentes al estilo de los templos rurales, emplazados muchas veces en lugares casi despoblados.

Así surgió el santuario actual, bajo la dirección de Enrique Rodríguez Bustelo,Conocido arquitecto natural de Noreña, donde nació el 7 de diciembre de 1885 Biografía de Enrique Rodríguez Bustelo (en español) URL accedida 22/05/2007, 2007. como también realizó las de la iglesia parroquial.

El retablo barroco de esta capilla, fue traído de Tamariz de Campos, en el año 1948, por la Cofradía de Jesús Nazareno; tras comprobar los buenos resultados conseguidos con la restauración de los altares de la iglesia parroquial; aunque para esta última adquisición, en 1948, surgió una azarosa historia:

mini|izq|Retablo

La imagen actual fue realizada por Gregorio Galán del Amo . y es una magnífica réplica del Cristo de La Pasión, de Juan Martínez Montañés considerada la más hermosa de la Semana Santa sevillana: «La cabeza refleja en su rostro, un contenido, pero lacerante sufrimiento, sin precisar de alardes dramáticos; su talla, muy apurada de modelado, no es menos admirable en manos y pies, ya que hecha la imagen para ser vista al aire libre y de cerca, la exigencia de perfección era mayor que en esculturas de retablo.»

Al igual que la imagen, el artístico trono que la soporta, ricamente dorado y también realizado el por Gregorio Galán, fueron adquiridos por la Cofradía de Jesús Nazareno gracias a la subvención popular y noreñenses ausentes.

También cuenta esta ermita con otras dos hermosas imágenes. La de la Virgen Dolorosa fue donada por Aurora Rato y su marido Julio Alonso y la de San Pedro, donada por Severino Fernández Fombona en 1942. Hoy son muchos los devotos que acuden al santuario ininterrumpidamente, tanto el día de la fiesta como el resto del año, para venerar estas imágenes.

Referencias

Categoría:Obras de Luis Bellido Ermita del Ecce Homo Categoría:Ermitas de España del siglo XX Ecce Homo Categoría:Iglesias de España de los años 1950 Categoría:Iglesias de Asturias del siglo XX Categoría:Arquitectura de España de 1954 Ecce Homo Norenzza