Potencias desaparecidas Continente Periodo Antiguo Egipto África-Asia 3100 a. C.-332 a. C. Imperio babilónico Asia 1792 a. C.‑539 a. C. Estado púnico África-Europa 814 a. C.‑146 a. C. Imperio aqueménida África-Asia-Europa 550 a. C.‑330 a. C. Antigua Atenas Europa 508 a. C.‑322 a. C. República romana África‑Asia‑Europa 509 a. C.-27 a. C. Imperio romano África‑Asia‑Europa 27 a. C.-476 Cultura Maya América 250-1697 Imperio de Ghana África 350-1240 Imperio bizantino África‑Asia‑Europa 395-1453 Califato abasí África‑Asia‑Europa 750-1259 Califato omeya África‑Asia‑Europa 750-1031 Emirato de Córdoba África-Europa 756-929 Imperio carolingio Europa 800-843 Reino de León Europa 910-1230 Califato de Córdoba África‑Asia‑Europa 929-1031 Sacro Imperio Romano Germánico Europa 962-1806 Reino de Francia Europa 987-1791 Reino de Aragón Asia-Europa 1035-1707 Imperio almorávide Europa-Mediterráneo Oriental 1040-1147 Reino de Castilla África-Europa 1065-1230 Imperio almohade Europa-Mediterráneo Oriental 1121-1269 Imperio mongol Asia-Europa 1206-1368 Corona de Castilla África-Europa 1230-1715 Imperio otomano África‑Asia‑Europa 1281-1923 Imperio azteca América 1325-1521 Imperio chino Asia 1368-1644 Imperio portugués África‑América-Asia‑Europa-Oceanía 1415-1999 Imperio español África‑América-Asia‑Europa-Oceanía 1492-1976 Imperio incaico América 1438-1533 Imperio mogol Asia 1526-1858 Imperio colonial francés África‑América-Asia‑Europa-Oceanía 1534-1980 Imperio británico África‑América-Asia‑Europa‑Oceanía 1577-1997 Imperio neerlandés África‑América-Asia‑Europa-Oceanía 1603-1975 Imperio ruso Asia-Europa 1721-1917 Primer Imperio francés Europa 1804–1814 Imperio del Brasil América 1823–1889 Segundo Imperio francés África‑América-Asia‑Europa‑Oceanía 1852–1870 Imperio austrohúngaro Europa 1867–1919 Imperio japonés Asia-Oceanía 1868-1947 Imperio alemán África‑Asia‑Europa-Oceanía 1871-1918 Imperio italiano África-Europa 1882-1947 Unión Soviética Asia-Europa 1922-1991 Alemania nazi Europa 1933-1945 Estados Unidos América 1945-presente
La historia de las grandes potencias engloba un período comprendido desde la Edad Antigua hasta la actualidad. Los conflictos entre las potencias, como las guerras napoleónicas, las guerras mundiales y la Guerra Fría, han cambiado fundamentalmente el curso de la historia universal. La rivalidad entre las potencias a menudo también ha estimulado el desarrollo social y la modernización.
En el Viejo Mundo, se considera a Asiria y Babilonia, la Antigua China, el Antiguo Egipto, la Antigua Grecia y el Imperio romano, la Antigua India, Persia, entre otros, como las grandes potencias de la Edad Antigua. El Imperio de Alejandro consiguió conquistar la práctica totalidad de las entidades políticas del Mediterráneo Oriental, el Próximo Oriente y el Asia Central; pero tuvo una existencia efímera, escindiéndose en una multiplicidad de reinos helenísticos competitivos.
Tras la victoria de la República romana sobre el Imperio cartaginés () y la conquista del Egipto ptolemaico (), el Imperio romano se convirtió en la única potencia del mundo mediterráneo (Mare nostrum), mientras que en su frontera oriental tuvo que disputarse la hegemonía con el Imperio parto. El Imperio romano de Occidente se dividió entre los reinos germánicos. Mientras el Imperio bizantino decaía con la expansión musulmana y las Cruzadas, la lucha entre los poderes universales (pontificado e Imperio) caracterizó la Edad Media en Europa occidental. La anulación mutua de ambos llevó a las monarquías feudales a transformarse en poderosas monarquías autoritarias.
En el mundo islámico, la inicial unidad se fragmentó desde el , produciéndose una multiplicidad de Estados (Califato omeya de Córdoba, Califato fatimí, Califato abasí, Imperio otomano, etc.). Desde China hasta Europa Oriental se produjo la expansión del Imperio mongol, prontamente fragmentado. En el subcontinente indio se desarrollaron una pluralidad de Estados competitivos, la mayor parte de los cuales se englobó en el Imperio de Asoka. En Extremo Oriente se desarrolló una gran potencia continental, el Imperio chino.
A partir de la Edad Media y en la posterior Edad Moderna, en Europa, las primeras potencias fueron varios de los antiguos Estados italianos (como las repúblicas marítimas de Amalfi, Génova, Pisa y Venecia; el Ducado de Milán, los Estados Pontificios o el Gran Ducado de Toscana, así como las llamadas comunas o ciudades-estado italianas), España y Portugal; luego, el poder pasó a Francia y posteriormente al Reino Unido, así como a Alemania, Austria-Hungría, Dinamarca, Holanda, Italia, Polonia, Rusia, Suecia y Turquía. En el Nuevo Mundo, se destacan el Imperio azteca, el Imperio Incaico y la Cultura Maya como los más extensos imperios precolombinos.
Mientras la lucha por la hegemonía en el espacio mediterráneo y balcánico se esolvía mediante el mantenimiento del equilibrio entre el Imperio otomano y los Estados de los Habsburgo (guerras habsburgo-otomanas); en Europa Occidental se osciló entre la hegemonía francesa y la hegemonía española, actuando Inglaterra como un contrapeso para el equilibrio continental mientras obtenía su hegemonía marítima. El concepto de equilibrio continental quedó perfilado, junto al de las propias relaciones internacionales secularizadas, a partir de los tratados de Westfalia (1648) y los de Utrecht y Rastadt (1713-15). En Europa Septentrional y Oriental se fueron conformando potencias como el reino de Dinamarca, el reino de Suecia, el reino de Prusia, la confederación polaco-lituana y el Imperio ruso. La "arena exterior" (término acuñado por Immanuel Wallerstein como parte de la economía-mundo forjada por las potencias marítimas europeas a partir del ) se disputaba inicialmente entre el Imperio portugués y el Imperio español; para ser posteriormente objeto de la dinámica penetración de los imperios holandés, francés y británico.
La formalización de la diferenciación de las potencias atendiendo a su peso o tamaño relativo se inicia en el Tratado de Chaumont de 1814; antes del cual se asumía que, en teoría, todo Estado independiente tenía idénticas responsabilidades en las relaciones internacionales. Desde las guerras napoleónicas y el Congreso de Viena (1814) las relaciones internacionales mantuvieron en su cúspide a cinco grandes potencias europeas: Francia e Inglaterra, que tras su inicial enfrentamiento terminaron por converger en una alianza estratégica (Entente Cordiale) y los tres grandes imperios de Europa Central y Oriental: el Imperio ruso, el Imperio austrohúngaro y Prusia, en cuyo entorno se creó el Imperio alemán.
En el , las grandes potencias fueron: Alemania, los Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, el Reino Unido y la Unión Soviética. Entre 1945 y 1989, la guerra fría dividió al mundo en dos semiesferas de influencia, los Estados Unidos y la Unión Soviética. Estos dos países fueron considerados como las superpotencias. Después de que se desintegrase la Unión Soviética a principios de 1990, Estados Unidos quedó como la única superpotencia restante de la Guerra Fría.The World's Sole Superpower, Encyclopaedia Britannica, Accessed March 11, 2007
En el las situaciones son muy dinámicas. Las principales potencias son los Estados Unidos, China, Rusia, los países que componen el G-4 (Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido, los cuales son miembros integrantes también del G-7), Japón, India y Brasil. Asimismo, Turquía es un importante punto estratégico entre Europa y Asia.
En las primeras décadas del , Estados Unidos ha sido la primera potencia mundial en términos de PIB nominal, fuerza militar y tecnológica. Por un tiempo y fundamentalmente durante los años 1990, este país fue la única potencia mundial hegemónica. No obstante, ya en el comienzo del , China surgió con fuerza como otro país susceptible de poder desafiar el poderío estadounidense. Y en el horizonte, en este sentido también despuntó la Unión Europea, gracias a su consagrada unión política y monetaria. Sin embargo, desde 2014 la mayor economía del mundo en términos de paridad de poder adquisitivo es China, al haber sobrepasado a Estados Unidos, afectado en gran parte por la llamada Gran Recesión de la primera década del siglo, al tiempo que la economía china gozaba de un periodo de gran expansión.
Edad Antigua
miniaturadeimagen|El Viejo Mundo (en verde). thumb|Batalla de Issos entre Alejandro Magno y Darío III. El Imperio persa y el Imperio macedonia se enfrentarían en una de las primeras guerras entre grandes imperios de la historia.
Egipto y Mesopotamia fueron las primeras potencias conocidas en el mundo. Ambas civilizaciones se disputaron durante siglos el dominio sobre el Cercano Oriente (principalmente el territorio de Palestina por ser un paso natural entre África y Asia), junto con el mundo hitita y, brevemente, el mundo hurrita de Mitanni. Los pueblos de la costa siropalestina fueron vasallos alternativamente de Egipto y de Hatti.
Próximo y Medio Oriente
El Imperio Asirio Medio (ya destruido Mitanni) y Egipto fueron las potencias beligerantes durante los siglos al Posteriormente, mientras el Imperio neoasirio se hacía con el control del Mediterráneo oriental y Mesopotamia; Egipto luchaba contra el poderoso Imperio hitita para dominar las regiones de Siria y Palestina. A la caída del Imperio hitita, Egipto reanudó su lucha contra Asiria en su intento por dominar el Mediterráneo y Cercano Oriente, contando con el apoyo de varios pueblos palestinos (entre ellos, los reinos de Israel y Judá). No obstante, Egipto acabó sometido por el ejército asirio producto de la decadencia que se vivía al interior del Imperio. Asiria logró consolidar su supremacía en el Cercano Oriente pero por poco tiempo, pues también vivía una etapa de clara decadencia. El Imperio neobabilónico suplantó al Imperio asirio y dominó Egipto y Mesopotamia hasta el sur de Anatolia (Turquía) y los montes Zagros. No obstante, este imperio se derrumbó ante el incontenible paso de medos y aquemenidas, que conquistaron Babilonia y fundaron el Imperio aqueménida.
El Imperio aqueménida dominó por 200 años al Cercano Oriente, desde el río Indo hasta el Sudán. Pero más tarde, este imperio también se derrumbó por causa de la impetuosa llegada de los ejércitos de Alejandro Magno, que unificando los Imperios Persa y la Grecia Posclásica, dio origen al Imperio helénico, que se fragmentó a la muerte de Alejandro Magno, dando origen a cuatro grandes reinos: Egipto, Siria, Macedonia y Bactriana.
thumb|Bajo el Imperio romano se alcanzó un nivel tecnológico que luego se tardaría siglos en recuperar; la imagen muestra el Coliseo de Roma, símbolo de poder. miniaturadeimagen|Año 395 .
Grecia y Roma
Dichos reinos helénicos trataron de hacerse con el poder en el Cercano Oriente (como Siria y Egipto en su lucha por controlar la Palestina) y crear un Nuevo Imperio helénico. No obstante, sus ambiciones se vieron truncadas cuando Roma (tras su expansión en Italia), se fue apropiando del Mediterráneo y sometiendo a los pueblos de su alrededor, formando un inmenso imperio que a la muerte de Augusto () abarcaba Europa Occidental (hasta Inglaterra) y del Sur (hasta la península ibérica), África del Norte (hasta Sudán) y Palestina.