El es un partido político japonés, fundado el 15 de julio de 1922. thumb|Símbolo electoral del Partido Comunista de Japón.

El PCJ aboga por el establecimiento de una sociedad basada en el socialismo, la democracia, la paz y su oposición al militarismo. Se propone alcanzar sus objetivos mediante el trabajo dentro de un marco democrático, a fin de lograr sus objetivos, mientras lucha contra lo que describen como "el imperialismo y su aliado subordinado, el capital monopolista". El Partido no aboga por la revolución violenta y en cambio propone una "revolución democrática" para conseguir "cambios democráticos en la política y la economía", y la completa restauración de la soberanía nacional de Japón, ya que considera que esta se ve infringida por la alianza de seguridad que Japón mantiene con EE. UU.

Después de la elección general más reciente, celebrada el 22 de octubre de 2017, actualmente los comunistas japoneses tienen 12 escaños en la Cámara de Representantes y 14 escaños en la Cámara de Consejeros después de las elecciones del 10 de julio de 2016. En las elecciones locales de 2015, el PCJ se convirtió en el principal partido de la oposición en Japón a nivel local.

Historia Fundación y primeros años thumb|Líderes comunistas junto al retrato del difunto Kyuichi Tokuda (1955).

El Partido Comunista de Japón fue creado el 15 de julio de 1922 después de varios intentos fallidos de fundar un partido comunista en tierras niponas. Hitoshi Yamakawa, Kyuichi Tokuda, Toshihiko Sakai, Sanzō Nosaka y Sen Katayama estuvieron entre los fundadores del PCJ. El Partido Comunista de Japón fue ilegalizado muy pronto y permaneció en la clandestinidad hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.Donald F. Busky (2002). Communism in History and Theory: Asia, Africa, and the Americas, Praeger Publishers, pp. 48-49 De acuerdo con Andrew Roth, el PCJ no permitió que se reclutara nuevos militantes fuera del propio Japón.Andrew Roth (1945). Dilemma in Japan; Little, Brown. pp. 168–192

Hacia 1924 la intensa represión policial había dejado completamente desorganizado al PCJ, aunque para 1925 fue reconstituido debido a la insistencia del Komintern para restablecer el partido. Después de 1928 el gobierno endureció su vigilancia y su represión, infiltrando espías en casi todas las ramas operativas del Partido Comunista de Japón. Tras la oleada de arrestos masivos el 16 de abril de 1929, el PCJ quedó prácticamente desarticulado. Una vez más, el partido tuvo que ser reconstruido desde sus cenizas, pero esta vez corrió a cuenta de cuadros inexpertos y muy jóvenes. A diferencia con sus anteriores militantes, la membresía del Partido en esta época destacó por su extremismo izquierdista, consecuencia de la represión y la clandestinidad.Robert A. Scalapino (1967). The Japanese Communist movement, 1920-1966, University of California Press, pp. 40-48

El PCJ se opuso a la invasión japonesa de Manchuria que tuvo lugar en septiembre de 1931, en contra del apoyo general que la invasión tuvo dentro del propio Japón.Tim Rees, Andrew Thorpe (1998). International Communism and the Communist International, 1919-43, Manchester University Press, pp. 285-309Hilary Conroy (1983). Japan Examined: Perspectives on Modern Japanese History, University of Hawaii Press, pág. 247 La guerra de Manchuria inspiró nuevas acciones de activismo político antimilitarista. Por ejemplo, entre el 18 de septiembre y el 31 de octubre de 1931 el PCJ y sus organizaciones afines llevaron a cabo 262 acciones en contra de la guerra, principalmente el reparto de panfletos antibelicistas. Incluso durante un corto período, los comunistas hicieron grandes esfuerzos para organizar la distribución de propaganda antimilitarista dentro del Ejército Imperial Japonés. Consecuencia directa de esta creciente actividad, en octubre de 1932 el Gobierno japonés emprendió una serie de grandes redadas que se saldaron con la detención de 12.622 presuntos comunistas, constituyendo la segunda mayor ofensiva policial contra el PCJ desde los hechos de 1928. El número de actos organizados por los comunistas cayó dramáticamente y los trabajadores rechazaban las proclamas antiimperialistas en favor del mensaje nacionalista que propagaban los líderes sindicales.

A finales de 1933 dos miembros del Comité Central del PCJ llamados Oizumi Kenzo y Obata Tatsuo fueron interrogados por otros integrantes del Partido durante las investigaciones que el propio PCJ realizó para indagar sobre si eran informantes de la temible Kenpeitai. Obata murió como consecuencia de las torturas, pero Oizumi logró escapar y se entregó a la policía. Durante el posterior juicio se reveló que Oizumi había trabajado para el Tokkō, la policía secreta japonesa. La prensa de la época calificó el incidente como el "Linchamiento Rojo".K. Tipton (1990). The Japanese Police State: Tokko in Interwar Japan, University of Hawaii Press, pág. 27

Tras el arresto de Hakamada Satomi, un destacado miembro del Comité Central del PCJ, en marzo de 1935, la actividad del partido prácticamente cesó, ya que las pequeñas bolsas de militantes que continuaron existiendo quedaron desconectadas de la Komintern y sin una dirección central en el propio partido.

Período de posguerra thumb|Puesta en libertad de los presos comunistas (octubre de 1945). thumb|Kyuichi Tokuda arengando al público durante un mitin (1946). Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, con la derrota y la subsiguiente ocupación estadounidense de Japón, el Partido Comunista Japonés fue legalizado por primera vez y sus militantes encarcelados fueron puestos en libertad.John Whitney Hall (1973). El imperio japonés, Ed. Siglo XXI, pág. 329 Un año después, el partido pudo concurrir a las elecciones generales de 1946, logrando obtener 6 diputados en la Cámara de Representantes. Inicialmente el Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas (CSFA) consideró al PCJ como un potencial aliado en la lucha contra los militaristas y la "vieja guardia".Eiji Takemae (2003). Allied Occupation of Japan, A&C Black, pág. 240 El CSFA incluso promovió las reuniones de los partidos políticos. Sin embargo, la relación entre el PCJ y las autoridades ocupantes no tardó mucho tiempo en verse tensada tras el comienzo de la Guerra fría y el comienzo de la "Purga roja" en Japón."Japan’s Red Purge: Lessons from a Saga of Suppression of Free Speech and Thought". The Asia-Pacific Journal: Japan Focus. La creciente actividad del PCJ también alejó al partido de las autoridades ocupantes.

A excepción de los 35 diputados (casi un 10% de los votos) obtenidos en las elecciones de 1949, durante los siguientes años el Partido Comunista tuvo una pequeña representación en la Cámara de Representantes. Esta situación se vio influida en buena medida por la represión anticomunista que en 1950 desató el comandante supremo norteamericano Douglas MacArthur sobre los comunistas japoneses; consecuencia de esta represión incluso el secretario general Kyuichi Tokuda hubo de exiliarse en China, donde fallecería poco después.Louis Frédéric (2002). Japan Encyclopedia, Harvard University Press, pág. 975 MacArthur también expulsó a un buen número de parlamentarios comunistas que habían sido elegidos para la Cámara de Representantes en 1946.Courtney Whitney (22 de agosto de 1955) "Lifting Up a Beaten People" LIFE Magazine, Chicago: TIME. En las elecciones de 1952 el partido quedó fuera del parlamento y debilitado internamente.

Durante la Guerra fría el PCJ se caracterizó siempre por su independencia ideológica en comparación con otros partidos comunistas, generalmente subordinados a la Unión Soviética. Fue notable también su oposición a la intervenciones soviéticas en Checoslovaquía (1968) y Afganistán (1979). Y aunque los comunistas japoneses no tomaron partido durante la ruptura sino-soviética en 1965, dentro del partido esta ruptura desencadenó numerosos conflictos que afectaron a su eficacia y rendimiento.W.G. Beasley (2000). The rise of modern Japan, Palgrave Macmillan, pág. 234

A mediados de la década de 1960 el Departamento de Estado de los Estados Unidos estimó la membresía del partido en alrededor de 120.000 militantes (0.2% de la población en edad de trabajar).Roger W. Benjamin; John H. Kautsky (marzo de 1968). "Communism and Economic Development", en The American Political Science Review, Vol. 62, No. 1, pág. 122 Tras el final de la ocupación estadounidense, el PCJ mantuvo una postura totalmente contraria al Tratado de Cooperación y Seguridad Mutua entre los Estados Unidos y Japón, y posteriormente en contra de la intervención norteamericana en la Guerra de Vietnam. Durante los años 1970 el partido obtuvo nuevamente buenos resultados electorales, recibiendo más del 10% de los votos y una treintena de diputados. El PCJ fue uno de los partidos que se opuso a la privatización de los Ferrocarriles Nacionales Japoneses, durante el gobierno conservador de Yasuhiro Nakasone.

Desde el colapso del Partido Socialista de Japón (sucedido por el actual Partido Socialdemócrata), que llegó a ser el principal partido de la oposición, y el surgimiento en 1998 del Partido Democrático de Japón, principal fuerza opositora (la cual no se diferencia mucho del largamente gobernante Partido Liberal Democrático), los votantes de izquierda se han visto más inclinados a votar a los comunistas, experimentando así el PCJ un aumento de sus representantes, tanto a nivel nacional como a nivel local y de prefectura.

A diferencia de otros partidos comunistas, tras la caída de la Unión Soviética el PCJ no se ha visto especialmente afectado y en la actualidad sigue manteniendo una cierta relevancia política. En las elecciones locales de 2015 el PCJ se convirtió en el principal partido de la oposición en Japón a nivel local, por detrás del Partido Liberal Demócrata (PLD).

Políticas thumb|Sede nacional del Partido Comunista Japonés, en el distrito de Shibuya, en Tokio.

En el artículo 2 de sus estatutos afirma:

Se organiza, como casi todos los partidos comunistas del mundo, bajo el principio del centralismo democrático.

El PCJ aspira a lograr una sociedad socialista basada en la democracia y la paz para avanzar hacia el comunismo en Japón.

Política exterior El PCJ busca la creación de un nuevo orden mundial basado en el respeto a la soberanía de los países, reconociendo a Japón como un país no agresivo en sus relaciones internacionales y aspirando a que se guíe por el principio de la "no intervención". También ha llamado a reforzar las relaciones con las demás naciones asiáticas y a dejar de privilegiar las relaciones con el G8, en especial con Estados Unidos. Sobre esta línea política los comunistas han expresado que la condición para las relaciones de Japón con las naciones asiáticas es el arrepentimiento y el ofrecimiento de disculpas por las deshonrosas acciones japonesas durante la Segunda Guerra Mundial.

Con respecto a Corea del Norte, otro de los aspectos prioritarios de la política exterior japonesa, el PCJ ha auspiciado una política de entendimiento y diálogo de cara al programa nuclear de Pionyang.

El partido apoya las disputas territoriales de Japón en las islas Kuriles, Senkaku y Takeshima.

Antimilitarismo thumb|180px|Bandera del Partido Comunista Japonés.

Habiéndose reorganizado rápidamente después de la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial, uno de los signos distintivos de la política del PCJ ha sido el antimilitarismo y la negativa a la presencia de bases militares estadounidenses en suelo japonés, llamando al pueblo a alcanzar la «completa restauración de la soberanía nacional», que los comunistas consideran disminuida por su actual alianza militar con Estados Unidos (existen cerca de 130 bases militares norteamericanas en Japón, siendo la de Okinawa la más grande de Asia).