The Virgin Tour fue la gira debut de la cantante estadounidense Madonna, realizada para promocionar sus dos primeros álbumes de estudio, Madonna (1983) y Like a Virgin (1984). Aunque en un principio se planeó extenderla a otros países, solo se limitó a conciertos en Estados Unidos y uno en Canadá. La idea de realizar la gira provino de Warner Bros. Records luego de que Like a Virgin se convirtiera en un éxito comercial, por lo que en abril de 1985 se anunció de manera oficial. Para la preparación, Madonna quería que fuese un reflejo de sí misma y colaboró con la diseñadora Maripol para el vestuario.
El grupo Beastie Boys fue contratado como el telonero en todos los conciertos y el productor Patrick Leonard se desempeñó como el director musical. El escenario era circular e incluía rampas a su alrededor, altavoces que colgaban a unos 30 pies de altura y cuatro pantallas gigantes alineadas a tres lados del perímetro exterior del escenario. El repertorio consistió en canciones de ambos discos, además de «Crazy for You» y «Gambler», pertenecientes a la banda sonora de la película Vision Quest. Dos bailarines acompañaron a la cantante que realizó elaboradas coreografías por todo el escenario. El espectáculo finalizaba con las interpretaciones de «Like a Virgin» y «Material Girl» y Madonna lucía un vestido de novia.
Si bien The Virgin Tour obtuvo reseñas variadas de los críticos y periodistas, fue un éxito comercial, ya que las entradas se agotaron tan pronto como se anunciaron las fechas. La tienda departamental Macy's en Nueva York se llenó de seguidores que compraban la mercancía oficial, que incluía desde camisas y gafas de sol hasta pendientes de crucifijo y guantes de encaje sin dedos. Una vez que finalizó, recaudó en total 5 millones USD, mientras que Billboard reportó un ingreso de 3,3 millones USD.
El primer concierto en Detroit se grabó y posteriormente se puso a la venta en VHS y Laserdisc bajo el título Madonna Live: The Virgin Tour, que llegó a lo más alto de la lista Top Music Videocassettes de Billboard y recibió dos discos de platino por la Recording Industry Association of America (RIAA). Con el inicio del Virgin Tour, un vasto público, especialmente las adolescentes y jóvenes, empezó a copiar el estilo y la vestimenta de la artista. Este frenesí dio origen a un nuevo término llamado Madonna wannabe, que fue reconocido posteriormente por el diccionario Webster en 1991.
Antecedentes thumb|izquierda|Los integrantes de la banda Beastie Boys sirvieron como teloneros de la gira. La compañía Warner Bros. Records anunció de manera oficial The Virgin Tour en abril de 1985; antes de la gira, las únicas actuaciones en vivo de Madonna se limitaban a espectáculos nocturnos en Danceteria, CBGB y Mudd Club, como así también en los MTV Video Music Awards de 1984, donde interpretó «Like a Virgin». Luego del éxito comercial del álbum homónimo, la disquera quiso sacar provecho de ello y decidió que la cantante emprendiera su primera gira mundial. Sin embargo, solo recorrió ciudades de Estados Unidos y Canadá, por lo que no visitó países de Europa, de Asia o de otro continente. En un principio, hubo planes de programar fechas en el Reino Unido y en Japón debido a los numerosos admiradores de Madonna en ambas naciones, pero el programa final no reflejó tal idea. Eventualmente, se agregaron más conciertos en EE.UU. y la gira se trasladó a recintos con mayor capacidad debido a la venta de entradas masiva. La cantante se encontraba muy nerviosa de actuar frente a un gran público y, por primera vez, cantó con una banda en vivo. En una entrevista concedida a Rolling Stone en 2009, el entrevistador Austin Scaggs le preguntó sobre sus sentimientos y emociones durante la gira, ya que era la primera vez que tocaba en arenas deportivas, a lo que respondió:
Desarrollo Una vez que se confirmó la gira, Madonna y su equipo comenzaron con los preparativos. Para ello, la artista quería que fuese «llamativa y descarada» y un reflejo de su «estilo de la calle y [su] actitud DGAF [don't give a fuck]». Quería un concierto donde la gente pudiese disfrutar tanto como ella disfrutaba actuando. Al comentar sobre el desarrollo, mencionó: «Por lo general odio las presentaciones en las que solo hay un artista cantando y una banda patética tocando en el fondo; o conciertos donde hay un roquero que grita a todo pulmón y salta sobre la multitud. ¡Eso simplemente apesta! Por eso quería algo diferente, algo que fuese memorable». Para el vestuario, colaboró con su amiga y diseñadora Maripol, que operaba una pequeña tienda de telas llamada Maripolitan en Greenwich Village, y ambas escogieron los diseños y los trajes. Aunado a ello, solicitó a su hermano Christopher Ciccone, que ya tenía experiencia como diseñador, que se encargara de supervisar todo el vestuario. Los ensayos comenzaron a finales de febrero y, entremedio, se realizaron las audiciones para los bailarines. Madonna quería específicamente bailarines masculinos, pues afirmó que sus «movimientos provocativos» en el escenario funcionaban mejor con hombres a su lado. Para promocionar aún más The Virgin Tour, Warner Bros. Entertainers Merchandise Management Corp. introdujo la colección Boy Toy, nombrada así en referencia a la hebilla del cinturón que Madonna usó para la portada de Like a Virgin. La línea incluía un vestido, una falda, un top, pantalones cortos y una sudadera extragrande en blanco y negro. Para elegir al director musical, el representante de Madonna, Freddy DeMann, contactó al productor Patrick Leonard, que acababa de finalizar el Victory Tour, de The Jackson 5. Al principio rechazó la oferta ya que se sentía demasiado exhausto, pero después de hablar con la cantante por teléfono, le pareció encantadora y aceptó participar en la gira.
La banda Beastie Boys fue contratada como el telonero del tour. Adam Yauch, uno de los integrantes, recordó que un día el cofundador de Def Jam Recordings, Russell Simmons, les comunicó que el representante de Madonna les había ofrecido ir de gira con ella. DeMann había solicitado otro grupo llamado The Fat Boys, pero Simmons no los representaba y mintió al decirle que tenían otro concierto esa semana. También se consideró contratar al trío Run-D.M.C., pero según DeMann este era demasiado caro, por lo que finalmente eligieron a los Beastie Boys. Adam Horovitz, de la banda, comentó: «Ninguno de nosotros conocía tanto a Madonna, pero todos solíamos pasar el rato en Danceteria, así que ya nos conocíamos. Sin embargo, no sé por qué pensó que sería una buena idea [abrir para su gira]. Fue una idea terrible. Pero de alguna manera fue genial para ella porque éramos tan terribles que cuando subía al escenario, el público tenía que estar feliz». El escenario circular consistía en tres rampas alrededor del perímetro, que estaban conectadas entre sí, y una larga hilera de escaleras descendía hasta el escenario principal desde la rampa central, que respaldaba a la banda. A unos 30 pies sobre el escenario, los altavoces estaban suspendidos de una viga circular y cuatro pantallas gigantes estaban alineadas en el perímetro exterior del escenario, en tres lados.
Sinopsis thumb|izquierda|Madonna finalizando el concierto con la interpretación de «Material Girl». The Virgin Tour comenzaba con los Beastie Boys abriendo el concierto por treinta minutos; su DJ, Rick Rubin, los acompañaba mientras hacía la técnica scratch y ellos daban vueltas por el escenario y realizaban gestos indecentes hacia el público. Cuando terminaban su actuación, las pantallas empezaban a exhibir imágenes de Madonna provenientes de sus vídeos musicales. Las luces iluminaban a la banda, formada por seis músicos —un guitarrista, un bajista, un baterista y tres sintetizadores—, y la música empezaba. A continuación, se escuchaba la voz de Madonna que decía «no tengas miedo, todo va a estar bien» y luego, en lo alto de las escaleras, su silueta aparecía detrás de una pantalla blanca a medida que comenzaban los primeros acordes de «Dress You Up». La pantalla se elevaba y aparecía la cantante, que vestía una minifalda verde y púrpura, un top corto azul, su característico sujetador negro, una chaqueta multicolor de cachemira, leggins de encaje y pendientes alrededor de la oreja y el cuello; posaba en las escaleras antes de llegar al micrófono y dar inicio a «Dress You Up». Luego de bailar hasta el final, ella y sus dos bailarines se dirigían al fondo del escenario cuando iniciaba la melodía de «Holiday». Tomándose un momento para preguntarle al público cómo se sentía, declaró: «Nunca fui elegida reina del baile, pero ahora me siento como una»; posteriormente, interpretó «Into the Groove», acompañada por una pandereta, y continuó con «Everybody» a la vez que le pedía al público que aplaudiera y cantara. En esta última actuación, se sentaba sobre una radiocasetera y jugaba con ella. Cuando finalizó el tema, las luces bajaban y procedía la introducción de «Angel». Aquí, las luces giratorias descendían sobre el escenario, aparecía sentada en lo alto de las escaleras y bajaba poco a poco. Durante el puente, la artista y sus bailarines ejecutaban una elaborada coreografía por todo el escenario y globos blancos caían sobre ellos desde arriba. Continuó cantando mientras las luces disminuían de nuevo y desaparecía tras bambalinas para el cambio de vestuario.
thumb|upright|Madonna interpretando «Into The Groove» en Tampa (Florida) durante uno de los conciertos de la gira
Tras un interludio musical, daba comienzo la introducción de guitarra de «Gambler». Luego, aparecía en el escenario lateral y bailaba de manera enérgica mientras las luces la enfocaban. Lucía un micro top negro con flecos y una falda similar, con el ombligo expuesto, y una serie de crucifijos de distintos tamaños que colgaban en diferentes partes de su cuerpo. En ocasiones abría su chaqueta y otras veces se sentaba a horcajadas sobre una estructura de acero presente en el costado del escenario; en el final, saltaba de la parte lateral a la principal. A esto le siguió «Borderline», «Lucky Star» y «Crazy for You» y tocaba las manos del público. Después, regresó al micrófono para interpretar «Over and Over» y «Burning Up», donde acariciaba de manera sensual a uno de sus guitarristas, y seguidamente desaparecía para otro cambio de vestuario. Regresó con un vestido de novia, un velo blanco detrás de ella, una chaqueta corta bordada en pedrería, del mismo color, una cinta blanca en su cabeza, guantes de encaje de tres cuartos, un crucifijo en la cintura y otro que colgaba de una larga cadena alrededor de su cuello y un ramo de flores que sostenía en su mano. Madonna preguntaba a los espectadores Will you marry me? —«¿Se casarán conmigo?»— y cuando respondían afirmativamente, comenzaba a interpretar «Like a Virgin» y les lanzaba el ramo. A la mitad de la presentación rodaba por el suelo y también agregó un fragmento del sencillo «Billie Jean», de Michael Jackson. Más globos caían del techo cuando quitaba su velo y lo lanzaba hacia los admiradores.
Para el último número, «Material Girl», volvió en brazos de uno de los bailarines luciendo un top blanco y una falda ajustada del mismo color, con un montón de billetes en la mano izquierda y varios collares alrededor de su cuello. Como una autoparodia de la canción, al final de la actuación Madonna preguntaba al público: «¿Realmente creen que soy una chica material? No lo soy... ¡Tomen! [arrojando dinero falso] No necesito dinero, necesito amor». Cuando empezó a quitarse más ropa y joyas, un extra que se hacía pasar por su padre la regañaba y le exigía que se marchara del escenario. En Detroit, el mismo padre de la cantante, Tony Ciccone, hizo los honores. Madonna regresaba una vez más al escenario para tomar su abrigo de piel y hacer una reverencia.
Recepción crítica