thumb|Mapa de la provincia de Madrid, realizado por Tomás López de Vargas en 1773. Puede observarse la desarticulación del territorio que compondrá luego la actual provincia. Ocupado por Segovia, Guadalajara y Toledo, sin solución de continuidad territorial, la provincia de Madrid invade, por su parte, a la de Guadalajara (el recuadro superior izquierda corresponde al partido de Almonacid de Zorita) y a la de Toledo. thumb|Cronología histórica de la Comunidad de Madrid.
La historia de la Comunidad de Madrid como talhttps://web.archive.org/web/20081201223508/http://www.madrid.org/iestadis/fijas/estructu/general/territorio/descarga/atlas05c2_1.pdfhttps://web.archive.org/web/20081201205348/http://www.madrid.org/iestadis/fijas/estructu/general/territorio/descarga/atlas05c2_2.pdf es muy reciente. La provincia se constituye administrativamente en el y, a finales del , se configura como una comunidad autónoma uniprovincial. No obstante, existen algunos hitos históricos anteriores, decisivos para la definición del actual perfil de la región:
La presencia de asentamientos humanos, de gran importancia y extensión, en la Prehistoria; La aparición de Complutum (Alcalá de Henares) en la época romana; La decadencia de Complutum en la época visigoda, que conduce a una ruralización de la región y a su supeditación a la capital del reino, Toledo. El carácter defensivo que adquiere el territorio madrileño en el periodo andalusí y el papel preponderante de Mayrit (Madrid) en la defensa de Toledo y como centro de la red viaria, con Talamanca como bastión defensivo al norte defendiendo el curso del Jarama; La constitución del concejo de la Tierra de Madrid durante la Reconquista, primer gran embrión de la posterior realidad administrativa; La designación de la villa de Madrid como capital durante el Renacimiento, en lo que constituye el segundo y más decisivo embrión; La expansión metropolitana del , que resulta transcendental para la conformación de la actual comunidad autónoma.
Entre todos estos hitos, la capitalidad se destaca como el de mayor determinación histórica.La capitalidad de Madrid, determinante en la conformación de la provincia En el , Felipe II sitúa la capital de su imperio en la villa de Madrid (año 1561). Surgen entonces los primeros esfuerzos para articular una región en torno a la Corte, con los que poner fin a la disgregación territorial de las comarcas aledañas. Hasta entonces, las tierras comprendidas entre las sierras de Guadarrama y de Somosierra y el río Tajo estaban vinculadas de manera dispersa a varias jurisdicciones, sin una solución de continuidad territorial.
A Guadalajara le correspondían los partidos de Colmenar Viejo y Buitrago del Lozoya, así como el señorío del Real de Manzanares, coincidente en gran parte con la zona de la sierra de Guadarrama. Segovia extendía sus dominios al norte y oeste de la actual provincia madrileña, mientras que Toledo ocupaba el este, con Alcalá de Henares y Chinchón como núcleos destacados. De Madrid dependían Casarrubios, en la actual provincia de Toledo, y Zorita de los Canes, en la de Guadalajara.Desarticulación administrativa de la actual provincia de Madrid, a través de su cartografía
Esta dispersión territorial —consecuencia de la forma en que se desarrolló la Reconquista y el posterior proceso de repoblación, durante la Baja Edad Media— se corrige parcialmente en los siglos y . Con la capitalidad, se impone un marco de subordinación económica a las tierras colindantes con la villa de Madrid, que incluso iba más allá de los actuales límites de la Comunidad de Madrid. Pero aún se está muy lejos de una auténtica realidad administrativa.
Después de algunos intentos de reorganización territorial en el , la articulación como provincia de Madrid ve la luz definitivamente en el , en el contexto de la reforma impulsada por Javier de Burgos, con la que entra en vigor la actual división provincial de España (año 1833). La recién creada provincia de Madrid se integra en la región de Castilla la Nueva, junto con Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo.
El salto de provincia a comunidad autónoma se da mucho después, a finales del , con la puesta en marcha del Estado de las Autonomías. Al hecho de la capitalidad, que fue decisivo para la creación de la provincia, se le añade ahora la condición metropolitana de la nueva comunidad. Este rasgo resulta clave para su segregación de la antigua región de Castilla la Nueva, dados los fuertes desequilibrios sociales, económicos y demográficos que introducía la provincia madrileña, y su configuración como comunidad uniprovincial.
Prehistoria, época romana y época visigótica
Prehistoria thumb|Vaso campaniforme de Ciempozuelos. Museo Arqueológico Nacional.El territorio que actualmente ocupa la Comunidad de Madrid estuvo poblado desde el Paleolítico Inferior, como así lo atestiguan los ricos yacimientos arqueológicos de las cuencas de los ríos Manzanares, Jarama y Henares, así como las pinturas y grabados rupestres encontrados en La Pedriza del Manzanares (Manzanares el Real) y en la Cueva del Reguerillo (Patones). Los restos más remotos, hallados en el término municipal de Arganda del Rey, datan del Achelense antiguo.
Entre los vestigios prehistóricos más importantes, destaca especialmente el vaso campaniforme de Ciempozuelos, que ha dado nombre a un tipo especial de cerámica. Data del Bronce Inicial y está fechado entre 1970 y 1470 a. C.La Prehistoria en Ciempozuelos).
Se han encontrado abundantes restos celtibéricos, correspondientes al , que informan de una intensa actividad humana, mucho antes de la romanización de la península ibérica.http://www.munimadrid.es/UnidadWeb/Contenidos/Publicaciones/TemaCulturaYOcio/SanIsidro/CerroGavia/CatalogoGavia.pdf
Época romana Para fuentes en la web y mapas ver: http://madrid-romano.blogspot.com/http://www2.uah.es/imagines_cilii/Inscripciones_CAM/Intro_CAM.htm Durante el Imperio romano, la región quedó integrada en la provincia Citerior. Surcada por varias calzadas romanas, era un lugar muy transitado, con algunas urbes de importancia.thumb|Vía romana de la Fuenfría, en la sierra de Guadarrama. Complutumhttp://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/4475/1/Lucentum_04_10.pdf alcanzó sin duda el título de Municipio, probablemente ya en la época de Augusto, mientras que Titulcia (de disputada localización: Titulcia, Móstoles, Carranque, Aranjuez, Villanueva del Pardillo o Villaviciosa de Odón) y Mantua (Villamanta) quizás accedieron a la categoría de municipios en la época de los Flavios.
Desde el se desarrolla el sistema de villae en la región de Madrid,http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/73522/1/Las_villas_carpetanas_en_el_contexto_de_.pdf que tienen su época de esplendor en el Bajo Imperio y se localizan en los valles de los ríos y próximas a las vías de comunicación. Destacan las de Valdetorres,https://web.archive.org/web/20100622155620/http://man.mcu.es/actividades/descubrimiento_arqueologico/cd.swf Ciempozuelos y Titulcia junto al Jarama; las de los alrededores de Alcalá (El Val...), Meco, Torres de la Alameda, Torrejón, San Fernando y Velilla en el valle del Henares; Carabaña, Tielmes y Chinchón en el Tajuña, las de la Casa de Campo, Arroyo de Meaques y Arroyo de la Vega, Puente de los Franceses y Puente de Segovia, Carabanchel, Villaverde Bajo, Vallecas, Getafe (La Torrecilla), San Martín de la Vega (La Marañosa) y Rivas-Vaciamadrid en el valle del Manzanares; las de Villamanta en el del Alberche; Móstoles en el del Guadarrama; Aranjuez en el del Tajo y otras en arroyos y subafluentes como las de Barajas y Pinto.
Por la actual Comunidad de Madrid discurrían numerosas vías, entre las que destacaban las que unían Augusta Emerita (Mérida) con Caesar Augusta (Zaragoza) y Asturica (Astorga) con Corduba (Córdoba). Aún se conserva parte de la calzada romana que pasaba por Cercedilla, construida en el después de Cristo, y que atravesaba la Sierra de Guadarrama.
La ciudad de Complutum (Alcalá de Henares)http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/04704068688037117654480/013051_5.pdf brilló con luz propia hasta el Bajo Imperio, mientras que Titulcia y Miaccum (cuyos restos han sido descubiertos en el término municipal de Collado Mediano) se citan en las fuentes en relación con las vías de comunicación.http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/04704068688037117654480/013051_3.pdfhttp://www.boadilla.com/pages/calzada_romana.html
Época visigótica thumb|Tumbas visigodas, o VII d.C. del yacimiento de Fuente del Moro en Colmenar Viejo, Madrid. El rastro visigodo en la Comunidad de Madrid es muy escaso, el único impacto aparente se encuentra el desarrollo de algunos enclaves y un cierto desarrollo rural mediante el surgimiento de pequeñas aldeas y granjas. Esto fue debido a su relativa proximidad a Toledo, que era la capital del reino.
En la época visigótica, la región perdió toda relevancia. Su población se dispersó en pequeñas aldeas,http://aespa.revistas.csic.es/index.php/aespa/article/viewFile/35/35 muchas de ellas apenas conocidas por sus necrópolis. Recientemente se halló en pleno centro Talamanca, en la Plaza de la Constitución junto al Morabito, una necrópolis visigótica integrada por sepulcros sofisticadamente elaborados en ladrillo, flanqueando los restos de un ábside de la misma época, al norte del actualmente existente, y el inicio de una nave. La existencia de un antiguo templo religioso dota a este hallazgo de una importancia única en la región.
Incluso Complutum entró en decadencia. La ciudad fue designada sede episcopal en el , por orden de Asturio, arzobispo de Toledo, tras la aparición en su entorno de los restos mortales de los Santos Justo y Pastor. Sin embargo, este hecho no fue suficiente para devolverle el esplendor perdido.
Al-Ándalus
thumb|La Atalaya de Torrelodones () formaba parte de un sistema militar jerarquizado durante la defensa de Toledo.
El centro peninsular fue una de las regiones más despobladas de Al-Ándalus hasta bien entrado el . No había núcleos urbanos destacables, ni siquiera en lo que respecta a Complutum, prácticamente deshabitada hasta el citado siglo.
A partir del , la importancia del territorio madrileño se incrementa. La región adquiere un gran valor estratégico en la defensa de Toledo, ante el avance de los reinos cristianos desde el Norte peninsular, y pasa a convertirse en la posición defensiva más avanzada de Al-Ándalus, justo en la frontera con la Marca media.
Los musulmanes, en la época del emir Mohamed I de Córdoba, construyeron diferentes fortalezas a lo largo de toda la región. La de Talamanca, que defendía la vía del Jarama, se fundó antes del año 860, correspondiendo en su posición más cercana a la sierra y a su rol como núcleo defensivo de mayor importancia y llegó a estar rodeada por un sistema de cinco atalayas en las poblaciones cercanas;Las atalayas de El Vellón o El Berrueco, que aún siguen en pie, son algunas de ellas la fortaleza de Mayrit (Madrid), que defendía el camino del río Manzanares, se erigió en una fecha indeterminada entre los años 860 y 880, como un ribat, un pequeño recinto amurallado donde convivía una comunidad a la vez religiosa y militar, en lo que constituye el núcleo fundacional de la ciudad; el sistema defensivo se completaba con Qal'-at'-Abd-Al-Salam (Alcalá de Henares) que protegía el curso del Henares, formando un sistema defensivo jerarquizado en tres cabeceras, que controlaban las tres vías fluviales más relevantes. Surgen también otros enclaves militares construidos alrededor de este sistema, como Qal'-at-Jalifa (Villaviciosa de Odón)— y otras atalayas, más cercanas al puerto de Guadarrama, como la Torrelodones.