Esmeraldas es una de las provincias que conforman la República del Ecuador. Está situada en la zona geográfica conocida como región litoral o costa. Su capital administrativa es la ciudad de Esmeraldas, la cual además es su urbe más grande y poblada. Ocupa un territorio de unos 15.808,8 km², siendo la sexta provincia del país por extensión. Limita al este con Carchi e Imbabura; al sur con Santo Domingo de los Tsáchilas y Manabí; al sureste con Pichincha; al norte con la provincia de Tumaco-Barbacoas, del departamento de Nariño, perteneciente a Colombia, y al oeste y norte con el océano Pacífico, a lo largo de una franja marítima de unos 230 km.
En el territorio esmeraldeño, habitan 609,590 personas, siendo la octava provincia más poblada del país. La provincia de Esmeraldas está constituida por ocho cantones, con sus respectivas parroquias urbanas y rurales. Según el último ordenamiento territorial, la provincia de Esmeraldas pertenecerá a una región comprendida también por las provincias de Carchi, Imbabura y Sucumbíos, aunque no esté oficialmente conformada, denominada Norte.
Es conocida como la provincia verde por su gran cantidad de productos agrícolas. Esmeraldas es uno de los más importantes centros administrativos, económicos, financieros y comerciales del Ecuador. Las actividades principales de la provincia son el comercio, la ganadería, la industria y la agricultura. Gran parte de su economía depende de la exportación de camarón y banano. Además de este, se produce cacao, tabaco y café. Son importantes la pesca, la industria petroquímica y el turismo.
La provincia de Esmeraldas es conocida, además de por sus hermosas playas, sus paisajes exuberantes, su clima cálido y húmedo, y por ser tradicionalmente el territorio afroecuatoriano por excelencia. Así mismo, las selvas esmeraldeñas son cuna de tres de las cuatro nacionalidades indígenas de la Región Litoral de Ecuador: los cayapas, los éperas y los awás. El área de la provincia fue cuna de culturas como los atacames, tolas, cayapas. La colonización española se dio el 21 de septiembre de 1526, cuando Bartolomé Ruiz echó anclas en la desembocadura de un «río grande» y denominó al sector como San Mateo. Durante ese período, la entidad máxima y precursora de la provincia sería el Gobierno de las Esmeraldas. Después de la guerra independentista y la anexión de Ecuador a la Gran Colombia, se crea la provincia de Pichincha, el 25 de junio de 1824, en la que dentro de sus límites se encuentra el actual territorio esmeraldeño. El 20 de noviembre de 1847, se crea la octava provincia del país: la provincia de Esmeraldas.
Historia Prehistoria Ver Cultura Tumaco-La Tolita La cultura de Tumaco-La Tolita fue una cultura precolombina que se difundió por la región costera de Colombia, Perú y Ecuador. Dos de los yacimientos más notables de esta cultura amerindia están en La Tolita, hoy Cantón Eloy Alfaro, de los que toma su nombre. Dependiendo de la fuente, puede aparecer denominada también como cultura de Tumaco o de La Tolita. La evidencia arqueológica disponible de esta cultura es antigua en el caso del sitio de La Tolita, cuyos materiales han sido fechados alrededor del año 600 a. C., mientras que en Tumaco las fechas más antiguas corresponden a 300 a. C.
La Conquista Bartolomé Ruiz echó anclas en la desembocadura de un "río grande" y fue recibido amistosamente. Según el historiador Federico González Suárez, Ruiz encontró en las orillas del río tres pueblos cuyos habitantes estaban engalanados con oro. El piloto continuó su viaje por la costa, y regresó con Pizarro, Almagro y sus hombres. Desembarcaron en una bahía a la que por la fecha de su arribo la llamaron de San Mateo de las Esmeraldas, entonces en 21 de septiembre de 1526. La recepción por los originarios ya no fue amistosa, por lo que reembarcaron y Pizarro se quedó aguardando refuerzos en la isla del Gallo. El año 1531 volvería Pizarro para la definitiva conquista.
Colonia Esmeraldas era conocida como "tierra de los yumbos" a quienes se consideraba como indios salvajes y peligrosos. Estas tribus eran las de los Niguas, Lachis, Campaces, Malabas y Cayapas. La falta de caminos seguros mantuvo a la provincia aislada hasta fines del . El primero que trabajó en la empresa de comunicar Esmeraldas con la sierra fue don Pedro Vicente Maldonado que dedicó siete años a abrir un camino de herradura que partía desde Cotocollao y continuaba por Nono hasta establecer un embarcadero en la confluencia de los ríos Caone y Blanco, mérito que lo convirtió en el único Gobernador y Teniente de Atacames, recibiendo el título en nombre del Rey Felipe V de España. En esa época la provincia de Esmeraldas comenzaba en la isla de Tumaco y se prolongaba hasta Bahía de Caráquez desde la anulación definitiva de la Gobernación de Caráquez, además estos fueron territorios que incluían a Cabo Pasado y los territorios de los asentamientos chonanas en el actual cantón Chone, es decir todo el norte de la provincia de Manabí. Tenía 2000 habitantes y la antigua población de Esmeraldas estaba ubicada en el punto donde el río Viche desemboca en el río Esmeraldas. Su nombre oficial fue el de Gobernación y Tenencia de Atacames como lo rectificó la Presidencia de Quito y la Corona española.
La población negra de la provincia es mayoritaria. Según el historiador Federico González Suárez, los primeros negros que llegaron a Esmeraldas fueron náufragos que ganaron la tierra a nado desde un barco de esclavos que escolló, al mandar por agua dulce a los negros, estos encontraron un clima similar al de África, estableciéndose en esta provincia. Al internarse en el continente sometieron a las tribus indígenas, entre las que se encontraban los cayapas quienes llamaban "malaba", malo, diablo o "juyungo" (diablo) a los negros, el principal de los cuales era Alonso de Illescas que había vivido en Sevilla y hablaba castellano. Escritores esmeraldeños como Julio Estupiñan Tello y Antonio Preciado han revalorizado la aportación negra al desarrollo cultural y han afianzado los valores propios de su raza (rebeldía, sentido de independencia) y sus manifestaciones culturales que se plasman en la música, el baile y la poesía.
Siglos XVI Esmeraldas perteneció por más de tres siglos a la llamada provincia de Quito o bien gobernación de Quito. Es preciso también comprender que en la antigua Gobernación de Guayaquil deben identificarse dos zonas diferentes: la costera y la que miraba al interior, que comprendía inclusive los pueblos de Mindo y de Santo Domingo; por la distribución provincial posterior y por la información étnica, es importante tomar en cuenta sobre todo a las zonas costeras.
En este sentido también las tempranas exploraciones de Gonzalo Díaz de Pineda y de Alonso de Castellanos, antes de 1550, sirven para la zona del interior únicamente sobre el primer constituyente negro de Alonso de Illescas, se trata de algo muy conocido y no vamos a insistir en ello.
Se libró en la bahía de Atacames, los días 1 y 2 de julio de 1594, entre españoles e ingleses. El barco inglés The Dainty, comandado por sir Richard Hawkins, se presentó en el puerto de Chincha el 4 de junio, retirándose al notar que los españoles se preparaban para el combate.
Los españoles, que vigilaban al corsario, enviaron tres naves con 74 cañones y 300 tripulantes comandadas por Beltrán de Castro, que salieron del puerto del Callao en su persecución. El 1 de julio, al doblar la punta de Súa, junto a Atacames, los españoles encontraron al The Dainty, contra el que iniciaron un combate que tuvo que suspenderse al llegar la noche, continuando la mañana siguiente. El barco inglés fue abordado y la tripulación se rindió con la condición de que se respetara sus vidas.
Los ingleses, que eran 120 según historiadores españoles, o 75 según el capitán del The Daínty; tuvieron en sus filas 27 muertos y 17 heridos. Los ingleses fueron llevados a Lima, donde al enterarse de la noticia del triunfo, el 14 de septiembre, se celebraron grandes fiestas. Se habló de quemar a los piratas como herejes, pero no se hizo y Hawkins fue enviado a España donde fue a prisión por un largo tiempo....
Este combate fue inmortalizado por el famoso escritor Lope de Vega en su La Dragontea; por Luis Antonio de Oviedo y Herrera en el poema Santa Rosa de Lima, y por Pedro Peralta y Barnuevo en su Lima fundada.
Pero ante todo, el es de torno indígena en la región, cuando su cacique principal era don Felipe Cayapa, quien en 1598 residía en el pueblo del Espíritu Santo (Joel Monroy: En convento de la Merced de Quito, I) puesto que los mulatos eran aún una población muy reducida.
Y de todo el período habría que señalar que quien más hizo fue el mercenario Onofre Esteban, que vivió 11 años en la provincia (1587?-1598), siendo el fundador de San Mateo de las Esmeraldas hacia 1588, seguramente 6 leguas adentro de la actual ciudad, según se desprende del mapa de Maldonado hecho en 1740.
Entre 1598 y 1600 la imagen que tiene la Audiencia sobre los pobladores de Esmeraldas, es mixta, pues los mercedarios Gaspar de Torres y Juan Bautista Burgos llevaran a Quito en 1598 un primer contingente de indios Malabas y de Cayapas, mientras el Oidor Barrio irá llevando a los Arove como los primeros mulatos conocidos.
El El primer documento acerca de Esmeraldas lo hallamos en el legal. 12 de la sección Presidencia de Quito, (PQ en adelante), pues el 23 de marzo de 1607, desde Portoviejo, el cura Hernando Hincapié, misionero "de los indios" de la provincia llamada de San Mateo de las Esmeraldas, pero residente en Portoviejo, comunica que ha muerto el gobernador negro don Sebastián de Illescas, quien había reunido a los indios y fundado el pueblo de Cabo Pasado, el cual servirá de puerto de auxilio a los navegantes, dice además que los trabajos de casas y agricultura van progresando.
En 1601 ocurre la descripción de la Provincia de Esmeraldas contenida en la obra Memoria de los Virreyes del Perú, sobre la relación y sucesos de sus dominios. En la página 193 y numeral 62 de dicha obra se relata específicamente sobre la situación en la que se encontraba la actual provincia de Esmeraldas a principios del y dice:
En efecto para 1607 la capital de la gobernación se establece en Cabo Pasado, a donde el mulato Illescas y el cura Hincapié habían llevado unos 40 indios y unos 15 mulatos de otro sitio, cuyo nombre desconocemos. Para entonces ya no se habla de las piedras de esmeraldas, sino de la riqueza en pita y cabuya, pero como al mismo tiempo en la Audiencia se daba un gran desarrollo minero en Zaruma y cerca de Cuenca, Esmeraldas deja de ser un embrujo y entra en un cuasi?abandono (ver Zaruma: Cuatro siglos de peregrinaje histórico, SAG, agosto de 1992).
La fundación de Ibarra en 1606 tiene el objeto central, buscar una salida directa al mar, esa misión llevan en 1607 Diego Ramírez y el portugués Hernán González de Saá, quienes descubren el embarcadero del río Santiago y reportan al Presidente Ibarra que en Esmeraldas hay oro y muy buena madera y brea, para construir navíos. (Carlos E. Grijalva: Hernán González de Saá, en Rev. del Núcleo de la Casa de la Cultura de Imbabura, 1973?74).
Entre 1610 y 1619 de nuevo el eje vital de Esmeraldas es indígena, pues se suscitan 2 sublevaciones de Malabas, Wassu y de Nurpes, liderados por el curaca o cacique Gualopiengo, (Alfredo Costales: id, pg. 33). Noventa años después de la conquista los indios de Esmeraldas siguen demostrando su rebeldía.
El 4 de abril de 1630 y en 8 folios, los oficiales reales de Quito presentaron un listado de gastos correspondientes a la doctrina de los indios Esmeraldas entre 1624 y 1627, es decir con 3 años de retraso, (Rev. Arnahis, 18, pag. 251).
La segunda migración africana