Joaquín Francisco Zarco Mateos (4 de diciembre de 1829 -22 de diciembre de 1869), citado como Francisco Zarco, fue un político, periodista e historiador mexicano, miembro del Congreso Constituyente de 1856 y escritor liberal de la Reforma. Su labor periodística tuvo gran trascendencia y singularidad en la prensa mexicana, y por ella sufrió posteriormente persecuciones y prisión.

Primeros años Francisco Zarco nació el 3 de diciembre de 1829 en la ciudad de Durango. Su nombre completo fue Joaquín Francisco Zarco Mateos. Fue hijo de Joaquín Zarco, coronel del ejército de Morelos y defensor de la patria en guerras extranjeras y en la Revolución de Ayutla, (fallecido el 20 de noviembre de 1855) y de María Mateos Medina (fallecida el 21 de marzo de 1851). Tuvo dos hermanos, Ana, nacida en 1842, y Joaquín Gregorio, el 21 de marzo de 1851.Cuando aún no había cumplido un año, la familia tuvo que mudarse a la capital de México por cambios políticos ocurridos en su estado natal.

Formación Estudió dos años en el Colegio de Minas, donde aprendió inglés, francés, italiano y latín. También cursó las materias de Derecho, Teología y Ciencias Sociales,Idem. pero su formación fue principalmente autodidacta.

Labor periodística y literaria La labor periodística de Francisco Zarco duró toda su vida; sin embargo, la parte dedicada a la literatura se redujo a un periodo de siete años: comenzó en 1849, con la publicación de "El porvenir" y "La gota de rocío" en El Álbum Mexicano, y finalizó en 1855, cuando optó por escribir exclusivamente sobre asuntos políticos. Sus colaboraciones literarias fueron: cuadros de costumbres, artículos morales y descriptivos, poemas, crónicas de espectáculos y prosa poética. Su estética es de filiación romántica.

El 12 de marzo de 1850 fundó al lado de Antonio Pérez Gallardo, El Demócrata, un periódico político, literario y comercial. Pese a lo efímero –seis meses–, esta publicación se enfocaba en diversas áreas de interés público. Entre otros temas se hablaba sobre las reformas indispensables “para alcanzar la prosperidad y el orden de la sociedad”, las relaciones exteriores, la inmigración, acerca del estado de la Hacienda Pública, el crédito público y la libertad del comercio, la colonización, así como ideas de una política proteccionista.

Los dos primeros editoriales de este periódico fueron La situación actual de la República y Los Partidos Políticos. Se publicaron también artículos de ciencias y artes, crónicas de teatro y un “boletín bibliográfico, en el que se examinaban obras tanto nacionales como extranjeras.Francisco Zarco, “Prospecto”, en El Demócrata. Periódico político, literario y comercial, año primero, t. I, núm. 1 (3 de diciembre de 1850), p. 1. En la cuestión literaria, se buscó incansablemente plantear un concepto sobre literatura nacional, que era un tema bastante discutido, sobre todo en la primera parte del .

Debido a la represalia que Francisco Zarco, Antonio Pérez Gallardo y el dueño de la imprenta sufrieron luego de criticar la candidatura de Mariano Arista, El Demócrata se vio seriamente afectado. El 8 de agosto, ya con Zarco nuevamente a cargo, salió el último número. Fue entonces cuando el periodista decidió apartarse de los artículos políticos por un breve lapso y continuó con la redacción de textos literarios.

Es en este diario donde Zarco se declara contrario a la candidatura de Arista, al negar que éste fuera una elección favorable para la federación porque: “no es hombre de Estado, porque no tiene convicciones políticas, porque su vida pasada no inspira confianza a los amigos de las instituciones democráticas”.Castañeda, O.(1961). Francisco Zarco: Biografía y recopilación. México: Club de periodistas de México. Pag. 29

El 1 de junio de 1851, con el “Discurso sobre el objeto de la literatura”, tomó posesión de la presidencia del Liceo Hidalgo, uno de los principales cenáculos literarios preocupados por dar impulso a los escritores mexicanos. Durante ese mismo año nació La Ilustración Mexicana, revista editada bajo la supervisión de Ignacio Cumplido y en la que Zarco colaboró hasta 1854.Francisco Zarco, op. cit. Selección, prólogo y notas de René Avilés, p. XXIV. A esto hay que añadir que entre 1851 y 1852 publicó diecinueve textos en el mismo periódico y escribió veinticuatro composiciones para el Presente Amistoso. Dedicado a las señoritas mexicanas. El 1 de enero de 1852 comenzó a publicar en El Siglo Diez y Nueve (diario para el que escribe su último editorial), y el 30 de abril de 1853 tomó el puesto de editor responsable.

En el periódico Las Cosquillas, considerado como un bisemanario humorístico, en colaboración con otros periodistas, Zarco escribió bajo el seudónimo de “Fortún”.

El 15 de junio de 1863 fundó, en San Luis Potosí, La Independencia Mexicana, y un año más tarde, con el establecimiento del gobierno en Saltillo, también La Acción. Sus tareas periodísticas se vieron ininterrumpidas desde este momento. Durante su estancia en Nueva York, colaboró para el periódico norteamericano The Herald y para otras publicaciones hispanoamericanas, como El Mercurio, de Chile, y La Nación de Argentina.Castañeda, O.(1961). Francisco Zarco: Biografía y recopilación. México: Club de periodistas de México

Obra Aparte de la Historia del Congreso Extraordinario Constituyente de 1856 y 1857, Francisco Zarco no vio publicada su obra en libros, y lo que se conoce de él procede de antologías o compilaciones posteriores a su muerte.

Antología De 1989 a 1994, Boris Rosen Jélomer se dio a la tarea de reunir en veinte volúmenes toda su producción. Los tomos están titulados según su contenido y se dividen de la siguiente manera: del tomo I al tomo XVI tienen por nombre “Periodismo político y social”, con excepción de los tomos IX, XIII y XIV, titulados, respectivamente: “Debate en el congreso constituyente 1856-1857. Legislación”, “Artículos periodísticos desde el exilio, Nueva York, 1865-1867.1” y “Artículos periodísticos desde el exilio, Nueva York, 1865-1867.2”. El tomo XVII: “Literatura y variedades. Poesía. Crítica literaria” reúne sus reflexiones sobre la literatura y su obra poética, que fue muy escasa. El tomo XVIII presenta sus “Discursos parlamentarios y cívicos. Estudios biográficos”, y el tomo XIX, “Crónicas de teatro, la ciudad y la moda”, contiene sus aportaciones cronísticas al campo de la moda y al teatro. Finalmente, el tomo XX, “Información europea. Secretaría de Relaciones Exteriores. Cartas.”, recoge algunas de sus intervenciones durante su labor como Oficial Mayor en la Secretaría de Relaciones Exteriores, cargo que ocupó gran parte de su vida. Algunos tomos cuentan con un estudio introductorio en el que se destacan puntos referentes a su quehacer.

Obra política Existen recopilaciones centradas únicamente en sus textos de carácter político. En primer lugar, el libro Comentarios de Francisco Zarco sobre la intervención francesa 1861-1863 (1929), una selección que Antonio de la Peña hace de los comentarios del duranguense en el marco de la segunda intervención francesa. De temática similar, Francisco Zarco ante la intervención francesa y el Imperio (1863-1864), de 1958, en el cual Óscar Castañeda Batres retoma algunos artículos publicados en La independencia mexicana. En el libro Francisco Zarco (1961), el mismo autor hace una reconstrucción pormenorizada de la biografía del periodista. Por su parte, en Artículos periodísticos desde el exilio de Nueva York, 1865-1867 (1982), Carlos Justo Sierra rescata los artículos que Zarco escribió durante su estancia en el extranjero. En torno a su pensamiento acerca de la guerra de la Reforma, Raymond C. Wheat presenta una compilación de textos en Francisco Zarco: el portavoz de la Reforma (1957). En el mismo año, se publica Textos políticos con una introducción y selección de Xavier Tavera Alfaro.

Obra literaria Otras compilaciones tratan de rescatar su faceta como literato. En Escritos literarios, publicado en 1968, René Avilés Fabila reúne un total de 78 textos, en su mayoría literarios, y los distribuye en tres apartados que llama libros: “Cristiano amanecer”, “Surge Fortún” y “Bajo su nombre”. Su selección contiene cuadros descriptivos, artículos de diversa índole, parábolas acerca de la mujer y retratos sobre la naturaleza. Francisco Zarco, selección y estudio preliminar de José Woldenberg (1996), se divide en los textos políticos y algunos de temática literaria. Castillos en el aire y otros textos mordaces (1984) contiene una colección de diez artículos escritos entre 1851 y 1854.

Vida política thumb|Monumento a Francisco Zarco, ubicado en la esquina de Zarco y Paseo de la Reforma, Ciudad de México. Francisco Zarco inició su vida en el ámbito político a muy temprana edad. En 1844, cuando apenas tenía 15 años, entró al Ministerio de Relaciones Exteriores donde se desempeñó en la sección de traducciones, lo que da indicios de sus conocimientos de otros idiomas como inglés y francés. En 1847 se instaló en Toluca, probablemente para incorporarse al ejército, como antes lo hiciera su padre. En esa ciudad fue invitado por el entonces Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Manuel de la Peña y Peña, y el ministro Universal Luis de la Rosa, a formar parte del Gobierno Provisional, ahí se dedicó a levantar las actas de la invasión norteamericana.Manuel González Oropeza, “Estudio introductorio. Sumario: I. Rasgos biográficos. II. Obra periodística y parlamentaria. III. Selección de su obra”, p.9. Soporte electrónico: <http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/2/803/3.pdf> [consultado el 28 de marzo de 2015] Zarco fue nombrado Oficial Mayor interino de las cuatro Secretarías que existían en esa época, cargo con el cual tuvo que trasladarse a la ciudad de Querétaro en octubre del mismo año.

El 12 de noviembre, el presidente interino, Pedro María Anaya, lo designó Oficial Mayor Interino de Relaciones Exteriores y le adjudicó el ejercicio de decretos. En ese mes, la Junta de Gobernadores también lo eligió como su secretario. Durante su desempeño en dichos cargos, este periodista se involucró en los preliminares de la paz y redactó algunos proyectos e instrucciones para los comisionados mexicanos.Óscar Castañeda Batres, Francisco Zarco, p.20 Su participación dio frutos hasta el 30 de mayo de 1848 cuando el Tratado de Guadalupe Hidalgo fue ratificado y firmado, restableciendo la paz entre México y Estados Unidos. Zarco, junto con el gobierno, regresó a la capital del país. Sin embargo, por esa época, una grave enfermedad azotaba al periodista, motivo que le impidió aceptar el cargo de secretario de la Legación en Washington, propuesto por De la Peña, y a cambio continuó con la labor de traductor en la Oficialía Mayor de Relaciones Exteriores. Con la entrada del gobierno de José Joaquín Herrera, Zarco fue sustituido por Francisco de la Parra.

El 16 de junio de 1851 el presidente Mariano Arista mandó una orden para que Zarco fuera cesado en su empleo del Ministerio. A finales de año, fue elegido diputado suplente por el estado de Yucatán en las elecciones para integrar el Congreso. Un año después se volvió miembro y posteriormente subsecretario de la Compañía Lancasteriana, promotora de la educación pública del país.Francisco Zarco, op.cit. Selección, prólogo y notas de René Avilés, p. XXV

En febrero de 1856 fue elegido diputado por el estado de Durango al Congreso Constituyente de 1856 a 1857.

Ante el Congreso Extraordinario Constituyente de 1856 – 1857 realiza un discurso en el que defiende la libertad de imprenta con las siguientes palabras: