thumb|Foto oficial del encuentro entre Benito Mussolini y Adolf Hitler que tuvo lugar en Munich en junio de 1940 para formalizar la entrada de la Italia fascista en la Segunda Guerra Mundial del lado de la Alemania nazi. Las distintas definiciones de fascismo y las características específicas de los regímenes fascistas han sido —y son— objeto de gran controversia, en la que se ha discutido —y se discute— la naturaleza exacta del fascismo y sus rasgos básicos.
La mayoría de académicos coincide en que un régimen fascista es, por encima de todo, una forma de gobierno autoritaria, aunque no todos los regímenes autoritarios sean fascistas. El autoritarismo es, en el fascismo, tan solo una de sus características, de forma que la mayoría de académicos afirman que son necesarios más rasgos identificativos para poder definir un régimen autoritario como fascista.
De forma similar, el fascismo como ideología y como movimiento político es también difícil de definir. Entendido en sentido restringido el fascismo es una ideología y un movimiento político que surgió en Italia en 1919, recién acabada la Gran Guerra, y que alcanzó el poder en ese país en 1922 y lo mantuvo hasta 1943 bajo el mando de Benito Mussolini. Se trató de un movimiento político totalitario enlazado con el corporativismo. Es evidente que si esa definición se limita al fascismo italiano original, el término fascismo tendrá poco sentido fuera de la historia de la política italiana. La mayoría de académicos, por tanto, prefiere usar la palabra fascismo en sentido amplio para referirse a una serie de ideologías y de movimientos políticos con características parecidas que se dieron en prácticamente toda Europa durante el período de entreguerras y cuyo ejemplo más radical no fue paradójicamente el fascismo italiano sino el nacionalsocialismo alemán. Es lo que se ha denominado el fascismo histórico, pero el debate se hace todavía más difícil cuando se intenta aplicar el término fascismo a países no europeos o a momentos distintos que el periodo entreguerras. Para ese propósito, hay que identificar un «mínimo fascista», es decir, las condiciones mínimas indispensables que debe cumplir un movimiento político para poder ser considerado fascista. La mejor forma de hacerlo es considerar cuál ha sido la propia definición de fascismo para diversos autores relevantes, para la mayoría de los cuales es un movimiento político y un tipo de régimen político de carácter totalitario, autoritario, antiliberal, antimarxista y antidemocrático.
El fascismo según los fascistas Benito Mussolini
Benito Mussolini, Il Duce, de Italia antes de y durante la Segunda Guerra Mundial, firmó una entrada en la Enciclopedia Italiana en 1932 titulada La doctrina del fascismo.The Doctrine of Fascism online (en inglés) Suele citarse a ese texto como la definición «original» del fascismo italiano, el cual, a su vez, es considerado el fascismo «original». Sin embargo, el valor de las afirmaciones de Mussolini sobre su propio movimiento político es objeto de discusión.
Algunos extractos destacados de una de las traducciones de la Doctrina del fascismo:
Ramiro Ledesma Ramos
El fundador de las JONS, uno de los principales teóricos del fascismo en España, analiza el fascismo en su libro ¿Fascismo en España?
José Antonio Primo de Rivera
José Antonio Primo de Rivera habla del fascismo en el diario ABC el 22 de marzo de 1933, en una carta dirigida a su director Juan Ignacio Luca de Tena: Algunas de sus afirmaciones son las siguientes:
El fascismo según los antifascistas
Franklin D. Roosevelt Franklin Delano Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos entre 1933 y 1945, en su texto de 1938 Mensaje del Presidente de los Estados Unidos transmitiendo recomendaciones relativas al fortalecimiento y la imposición de las leyes antimonopolioRoosevelt, Franklin D. (junio de 1942). «Appendix A: Message from the President of the United States Transmitting Recommendations Relative to the Strengthening and Enforcement of Anti-trust Laws», en The American Economic Review, Vol. 32, (2), Parte 2, Suplemento, Documentos relativos al Temporary National Economic Committee, pp. 119-128. (en inglés). describió el fascismo de la forma siguiente:
León Trotski
El revolucionario, político, militar y teórico soviético León Trotski definió al fascismo de la siguiente manera (carta a un camarada británico, luego publicada en The Militant el 16 de enero de 1932):
Manuales soviéticos
El Diccionario filosófico, obra soviética a cargo de Mark Moisevich Rosental (1906-1975) y Pavel Fedorovich Iudin (1899-1968), uno de los más difundidos manuales filosóficos en la URSS a partir del stalinismo, toma su definición de los documentos del XXII Congreso del PCUS:
El Diccionario ideológico del Partido Comunista de España reconstituido (PCE[r]), establece de igual manera:
José Carlos Mariategui José Carlos Mariategui, por su parte, en sus estudios mostró cómo el fascismo no era una «excepción» italiana o un «cataclismo», sino un fenómeno internacional «posible dentro de la lógica de la historia», del desarrollo de los monopolios en el imperialismo y de su necesidad de derrotar la lucha del proletariado. Mariátegui vio el fascismo como una respuesta del gran capital a una crisis social profunda, como la expresión de que la clase dominante no se siente ya suficientemente defendida por sus instituciones democráticas por lo que culpa ante las masas de todos los males de la patria, al régimen parlamentario y a la lucha revolucionaria, y desata el culto a la violencia y al nuevo orden del estado fascista, concebido como estructura autoritaria vertical de corporaciones. Mariátegui vislumbró cómo el triunfo del fascismo estaba inevitablemente destinado a exasperar la crisis europea y mundial.
El fascismo según historiadores y politólogos Como ha señalado el historiador italiano Steven Forti:
Por este motivo hay historiadores como Enzo Collotti que proponen hablar de facismos, en plural.
Stanley G. Payne Para definir el fascismo Stanley G. Payne, en su obra de 1980 Fascismo: Comparación y definición,Payne, Stanley - Fascism: Comparison and Definition, University of Wisconsin Press, 1980Payne, Stanley G. A History of Fascism, 1914–1945. University of Wisconsin Press, 1995. p. 7 parte de lo que él llama la «triple negación del fascismo». Las dos primeras, el antiliberalismo y el antisocialismo (singularmente el «antimarxismo»), las comparte con el resto de ideologías y movimientos políticos de la derecha autoritaria (no democrática), por lo que la tercera es la que la distingue al fascismo de esta última: se trata del rechazo de las formas tradicionales de conservadurismo (las basadas en la religión o en la monarquía tradicionales, por ejemplo), ya que el fascismo propugnaba una «revolución nacional» que crearía un «orden nuevo» y un «hombre nuevo».
A estos tres rasgos definitorios y clave del fascismo, Payne añade los siguientes: creación de un estado autoritario; creación y control de un sector económico integrado en el Estado, interclasista y altamente regulado, ya sea llamada corporativista nacional, nacionalsocialista o nacional sindicalista; evaluación positiva y uso de, o disposición a usar, la violencia y la guerra; empeño extremo en el principio masculino y en el dominio masculino, al tiempo que defiende una visión fuertemente orgánica de la sociedad.
Roger Griffin Roger Griffin pone el énfasis en el aspecto de la retórica popular fascista que reclama un «renacimiento» de la nación y la etnia entremezcladas.Griffin, Roger, Fascism, Oxford University Press 1995 (en inglés) Según Griffin:
También según Griffin, durante los años 1990 se desarrolló un amplio consenso académico en el ámbito de las ciencias sociales dentro del mundo angloparlante, centrado en la siguiente definición de fascismo:
Griffin afirma que la definición anterior puede condensarse en una sola frase:
La palabra palingenésico se refiere a la noción de renacimiento (en este caso, renacimiento nacional), y tiene un significado similar a los términos «apocalíptico» y «milenario», aunque sin connotaciones religiosas.
Emilio Gentile Emilio Gentile describe el fascismo como «la sacralización de la política» a través de métodos totalitarios.Emilio Gentile, The Sacralization of Politics in Fascist Italy, traducido al inglés por Keith Botsford (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1996). En su libro más reciente Quién es fascista (2019) ha propuesto el siguiente «mapa conceptual» del fascismo configurado por diez elementos:
Robert Paxton Robert Paxton, profesor emérito de la Universidad de Columbia, define el fascismo en su libro Anatomía del fascismo como:
En el mismo libro, Paxton también sostiene que los cimientos del fascismo se encuentran en un conjunto de «pasiones movilizadoras» más que en una doctrina elaborada. Sostiene que estas pasiones pueden explicar gran parte del comportamiento de los fascistas:
una sensación de crisis abrumadora más allá del alcance de cualquier solución tradicional. la primacía del grupo, frente al cual se tienen deberes superiores a todo derecho, individual o universal, y la subordinación del individuo a él. la creencia de que el propio grupo es una víctima, un sentimiento que justifica cualquier acción, sin límites legales o morales, contra sus enemigos, tanto internos como externos. temor al declive del grupo bajo los efectos corrosivos del liberalismo individualista, el conflicto de clases y las influencias ajenas. la necesidad de una integración más estrecha de una comunidad más pura, por consentimiento si es posible, o por violencia excluyente si es necesario. la necesidad de autoridad por parte de jefes naturales (siempre varones), que culmina en un cacique nacional que es el único capaz de encarnar el destino histórico del grupo. la superioridad de los instintos del líder sobre la razón abstracta y universal. la belleza de la violencia y la eficacia de la voluntad, cuando se dedican al éxito del grupo. el derecho del pueblo elegido a dominar a otros sin restricción de ningún tipo de ley humana o divina, siendo el derecho decidido por el único criterio de la destreza del grupo dentro de una lucha darwiniana.
Kevin Passmore La definición del fascismo de Kevin Passmore —profesor de historia en la Universidad de Cardiff— en su libro de divulgación de 2002 «Fascism: A Very Short Introduction».Passmore, Kevin,Fascism: A Very Short Introduction (Oxford University Press, 2002), p. 31 desciende directamente de la visión presentada por Ernesto Laclau, y también está informada por un deseo de ajustarse a lo que él cree que son deficiencias en los análisis marxistas, weberianos y otros del fascismo:
Norberto Bobbio El politólogo italiano Norberto Bobbio ha propuesto la siguiente definición del fascismo:
Steven Forti El historiador italiano Steven Forti, tras hacer un repaso de las diferentes definiciones que se han propuesto del fascismo, considera como «las características principales del fascismo» las siguientes:
Matthew Lyons
El historiador Matthew Lyons, en su artículo What is fascism?, describe al fascismo como:
Fascismo según intelectuales
Umberto Eco