El templo griego (en griego antiguo ναός naós ‘templo’, diferente semánticamente al latín templum,-i) era una estructura construida para albergar la imagen de culto en la religión de la Antigua Grecia. Los templos en sí no solían servir como lugar de culto, ya que la veneración del dios, así como los sacrificios a él dedicados, se realizaban fuera de ellos. Los templos con frecuencia se usaban para almacenar ofrendas votivas. Era el tipo de construcción más importante y más extendido de la arquitectura griega. En los reinos helenísticos del sudoeste de Asia y del norte de África, los edificios erigidos para cumplir las funciones de un templo a menudo siguieron las normas arquitectónicas locales. Incluso allí donde sea visible una influencia griega, semejantes estructuras no son consideradas normalmente como templos griegos. Esto se aplica, por ejemplo, a los edificios griego-partos, los templos bactrianos o los edificios de tradición egipcia del Imperio Ptolemaico. El templo puede ser considerado la más lograda realización de la arquitectura griega. La codificación que, en la edad arcaica, fue desarrollada por la arquitectura de templos se convertirá, con el Helenismo, en el lenguaje universal del mundo mediterráneo.

Características 350px|thumb|right|Esquema resumen de la nomenclatura del templo griego. En este caso un templo en doble anta, períptero (con columnas alrededor) y hexástilo (seis columnas al frente). Los templos griegos se situaban en la zona sagrada de las ciudades-estados, junto a los santuarios. Se localizaban en un lugar diferente al teatro y a la zona civil, donde se encontraba el ágora. En este recinto sagrado o témenos se rendía culto a los dioses, las ceremonias y los peregrinajes. También podía albergar construcciones de uso práctico, como los «tesoros» (thesàuroi), que guardaban los regalos votivos —preciosos o incluso de terracota— ofrecidos por la ciudad o por simples ciudadanos, salas para los banquetes (hestiatoria) y pórticos (stoai). La entrada a la zona sagrada podía estar protegida por los propileos.

El auténtico edificio era para los griegos la casa (oikos) del dios, ubicada en la cella (naos) que albergaba la estatua de la divinidad, y a la que el sacerdote era el único que tenía acceso. El culto se desarrollaba sobre un altar elevado frente al templo, pero siempre dentro del témenos.

La mayor parte de los templos griegos estaban orientados astronómicamente.Penrose, F.C., (comunicado por Joseph Norman Lockyer), The Orientation of Greek Temples, Nature, v.48, n.1228, 11 de mayo de 1893, pp.42-43 El templo griego se orienta siempre este-oeste, con la entrada hacia el este. En esta peculiaridad se diferencia claramente de los templos romanos que suelen orientarse norte-sur, situados en lo alto de un podio al que se accede mediante una amplia escalinata al sur.

El crepidoma o krepis es la plataforma del templo, en ella el estilóbato es una base sobre el cual descansan los templos griegos; a partir de él se elevan las columnas y a su vez descansa en los estereóbatos, que son los escalones que dan altura al templo (cuyo número cambia dependiendo del orden del templo). El templo griego se diferencia de los posteriores templos romanos en que el griego no se eleva respecto al nivel del suelo sobre un alto podio, contando solo con escalinatas en cada extremo (los estereóbatos).

Aunque los griegos conocían el arco utilizaban una arquitectura arquitrabada o adintelada con cubierta a dos aguas, por lo que en los lados menores de las fachadas formaban un triángulo llamado frontón. El espacio interior del frontón se llama tímpano y solía decorarse con esculturas.

En los templos griegos podían existir paredes en ocasiones, tales paredes podían estar formadas por pilastras o ser separaciones solo inducidas por la presencia de columnas. La disposición de las columnas determina la clasificación de los tipos de planta del templo griego, que ha sido transmitida por Vitruvio (De architectura, 3,2): thumb|300px|Tipología de los templos griegos. templo in antis: sobre la fachada se presentan dos columnas entre dos tramos de muro (ante) que prolongan por delante las paredes laterales de la cella o naos; anfitemplo «in antia» (o doblemente in antis; o en doble antis): es un templum in antis con el opistódomo en la parte diametralmente opuesta respecto al pronaos; templo próstilo: el frente de la cella presenta enfrente una columnata (prostoon); templo anfipróstilo: con columnata delante y detrás de la cella. templo díptero: el pórtico cuadrangular (peristilo) presenta, también en los lados largos, una doble fila de columnas. templo pseudodíptero: el peristilo presenta una sola fila de columnas, pero a doble distancia respecto a los muros de la cella, es decir cuando el templo está rodeado por una columnata de amplitud de dos intercolumnios. templo períptero: la columnata (pteron) rodea los cuatro lados de la cella creando un pórtico cuadrangular (peristilo). templo pseudoperíptero: con columnas adosadas en los lados como semicolumnas o pilastras en los muros externos de la cella que podía de este modo ser realizada con mayor amplitud; tuvo una notable difusión en la época helenística y luego en la romana; esta última tipología fue citada por Vitruvio (De architectura, 4,8,6) entre las que consideraba anómalas. Vitruvio por otro lado no menciona la tipología del templo totalmente privado de columnata externa (oikos), que en su época estaba ya desapareciendo. Al templo sin columnas que lo rodeasen se le llama astilo. templo monóptero: cuando el templo tiene una forma circular y carece de cella. templo a tholos (o monóptero-períptero): cuando el templete circular está provisto de cella.

También se cita el templo hípetro (hypaethros), en el cual, por las dimensiones colosales que hacían imposible realizar la cubierta, la cella (o su nave central) resultaba descubierta, carente de techo.

El espacio frente a la entrada a la cella toma el nombre de pronaos o prodromos, y normalmente estaba delimitado por columnas. El opistódomo era el espacio opuesto al pronaos en la parte trasera de la cella y podía o no tener comunicación con la naos. Cuando había otro espacio en la parte trasera de la cella (característica sobre todo de los templos dóricos en Sicilia), se habla entonces de ádyton.

El templo griego difiere de su equivalente romano en que la columnata forma con mayor frecuencia un peristilo alrededor de toda la estructura y no un mero pórtico en el frente. Según el número de las columnas presentes en la fachada del templo, es definido como: áptero: sin columnas. dístilo: con dos columnas en el frente. tetrástilo: con cuatro columnas en el frente. hexástilo: con seis columnas; la mayoría de los templos griegos clásicos eran hexástilos. octástilo: con ocho columnas; un ejemplo es el Partenón. decástilo: con diez columnas. dodecástilo: con doce columnas.

Raro es el caso de un número impar de columnas que es un signo de arcaicidad, como en el templo «enástilo» de Hera en Paestum o el «pentástilo» templo de Apolo en Termón, del El número de las columnas laterales es proporcional al de las columnas de la fachada, y puede ser igual al doble, el doble + 1, o el doble + 2: por ejemplo un templo hexástilo podía tener doce, o más frecuentemente trece o catorce columnas en los lados largos; raramente quince o dieciséis.

Las columnatas se edificaban utilizando el sistema trilítico, esto es, «a tres piedras»: dos sostenes verticales y un elemento horizontal, que cubre el espacio entre las dos. A partir de esto se elaboran los diversos órdenes arquitectónicos, caracterizados por precisas relaciones de proporción entre los diversos elementos que lo componen. La columna, formada por capitel, fuste y a veces basa, tiene en lo alto un entablamento, compuesto por arquitrabe, friso y cornisa. Sobre los lados cortos, fachada anterior y posterior, el techo a dos aguas determina la presencia de un frontón, sobre el cual a su vez se apoyan —en los ángulos y en el vértice— esculturas decorativas generalmente en terracota pintada, las acroteras.

El templo griego se diseñaba y construía siguiendo estrictas normas, cuyos puntos de referencia clave eran el diámetro inferior de las columnas o las medidas de los cimientos. El módulo era el diámetro del fuste de la columna en su base. A partir de esta unidad de medida se determinaba el tamaño de las columnas.

En cuanto a los materiales usados, se usó al principio el «poros», que podía ser un conglomerado o piedra arenisca. Ejemplo del uso de poros es el templo de Zeus en Olimpia, actualmente en ruinas. Luego se usó caliza dura. El mármol no se usó hasta mediados del , pues ofrecía dificultades para trabajarlo. Se empleó mármol en el Partenón y en el templo de Apolo en Delfos.

Los refinamientos estéticos se separaban de la rigidez casi matemática de los principios de diseño. Contrariamente a lo que sigue creyéndose popularmente, los templos griegos estaban pintados con colores vivos (en rojo, azul y blanco). La policromía hacía resaltar el templo sobre el paisaje. La decoración de figuras era extremadamente rica, con relieves y estatuas en las metopas alternándose con los triglifos en el friso justo abajo del frontón.

Historia En unos pocos siglos los griegos desarrollaron sus templos desde pequeños edificios de adobe del y el , hasta monumentales edificios con dobles salas de columnas del , que alcanzaban fácilmente los 20 m de altura sin contar el tejado.

Orígenes Según Vitruvio (De architectura, 2,1,3) la estructura del templo griego procede de los antiguos edificios de arcilla y vigas de madera, inicialmente usados como habitación, cuya planta parece estar caracterizada por un acabado curvo, sustituida solo a finales del por plantas rectangulares.

Uno de los más antiguos ejemplos de precedentes de las estructuras de templos está representado por una monumental tumba de Lefkandi, en la isla de Eubea, que se remonta a los comienzos del Se trataba de un edificio de planta estrecha y alargada (10 x 45 m), rematada al fondo por un ábside, con paredes de arcilla y maderas protegidas por un amplio techo. El techo sobresalía por encima de las paredes, sostenido por una fila de 67 apoyos de madera exentos, que son el primer ejemplo de un peristilo. El edificio, subdividido internamente en tres vanos, fue utilizado para la rica sepultura de una pareja real y constituía quizás un heroon (esto es, una tumba-santuario de un jefe, considerado como un protector divino).J. J. Coulton, Lefkandi II. The Protogeometric Building at Toumba, 2. The Excavation, Architecture and Finds (Annuals of the British School at Athens), Londres 1993.

Otro ejemplo más reciente es la Cabaña de la playa de Eretria, una estructura descubierta bajo el templo de Apolo Dafnéforo, con una longitud de 35 m, aún rematado en ábside y con el techo sostenido por una fila de apoyos centrales, que se remonta a finales del Las últimas investigaciones han puesto en duda la función sagrada del Dafneforio de Eretria, viendo en él la morada de un wanax (soberano) local, en el interior de la cual se desarrollaban las prácticas rituales realizadas por el jefe de la comunidad.

Un templo períptero dedicado a Artemisa, con el pronaos de planta semicircular con columnas de madera, ha sido recientemente descubierto cerca de Patrás (en Ano Mazaraki).M. Petropoulos, "The Geometric Temple of Ano Mazaraki (Rakita) in Achaia during the Period of Colonization", en Emanuele Greco (ed.), Gli Achei e l'dentità etnica degli Achei d'Occidente, (Tekmeria, 3) Paestum - Atenas, 2002, pp. 143-164.