La literatura del Virreinato del Perú se refiere a la literatura peruana que se desarrolla entre los siglos a , durante los años de la dominación española y la existencia del Virreinato del Perú. Según el crítico peruano Luis Alberto Sánchez, fue la literatura más elaborada de la América bajo dominio español.Sánchez 1975, tomo V, p.1637.
Contexto
Contexto Histórico El proceso de la conquista y la colonización española en el Perú se inicia con la captura de Atahualpa en Cajamarca, en 1532. Nueva Castilla y Nueva Toledo son los primeros nombres oficiales que tienen los territorios del antiguo Tahuantinsuyo o Imperio de los Incas. Este hecho tuvo una repercusión en la vida de los pobladores del Perú antiguo. Les impusieron normas de vida, la religión católica, el idioma castellano y fueron obligados a realizar trabajos en las minas y en los obrajes.
La dependencia oficial ante España se inicia propiamente en 1542, con el establecimiento del Virreinato del Perú, con capital en la Ciudad de los Reyes o Lima, cerca de la costa. El área virreinal abarcaba entonces gran parte del territorio sudamericano, con la excepción de Venezuela o Caracas (bajo la jurisdicción del Virreinato de Nueva España y luego del de Nueva Granada) y la mitad del Brasil actual (dominio de Portugal).
Es indispensable señalar que el virreinato peruano fue perdiendo su jurisdicción sobre extensas regiones, ya bajo la dinastía borbónica (). Así, el virreinato de Nueva Granada (que abarcaba los actuales países de Colombia, Venezuela y Ecuador) se instaló en 1740, y el virreinato del Río de la Plata (Argentina, Paraguay, Uruguay y parte de Bolivia) lo fue en 1776. El virreinato del Perú, reducido en 1810 a una extensión casi equiparable a la de la actual República Peruana, finaliza oficialmente en 1824, aunque la independencia del Perú se proclama en 1821, año que es considerado como el punto de partida de una nueva etapa histórica, la República.
Económico La base de la economía del país de aquel tiempo es cambiada de la agricultura por la actividad minera, concentrada esta en la extracción de metales preciosos (oro y plata). El país fue reordenado y esa economía comienza a desarrollarse para satisfacer los intereses de España.
Se implantan las reducciones, que eran concentraciones de pueblos para facilitar su administración y explotación a través del trabajo forzado para el beneficio del gobierno español.
Pasado el auge extractivo y afianzado el virreinato en el , los hispanos se volcaron a reactivar la agricultura. Fue entonces cuando se intensificó el cultivo del trigo, el lino, la caña de azúcar, el olivo o la vid. Igualmente se empezó a aplicar la técnica agraria europea, que aumentó la producción agrícola. La mano de obra utilizada eran los indios en la sierra y los esclavos negros en las plantaciones de la costa.
Político El poder político se ejercía desde la península ibérica, por la cual la Corona española nombra virreyes en el Perú con máximas facultades de gobierno. En el área cultural se producen 2 hechos importantes: La creación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El establecimiento de la imprenta en Lima (c. 1580), convirtiéndose esta en la segunda ciudad hispanoamericana en contar con tan importante medio de difusión de la cultura (la primera fue México).
Social Los españoles trajeron pestes o epidemias provocando la muerte de un gran porcentaje de la población nativa. Aun así, esta última continuó siendo la población mayoritaria, si se la compara con el núcleo de españoles y sus descendientes nacidos en suelo peruano (criollos).
Por causa de raza, títulos y situación económica, se formaron diversas clases sociales, entre los cuales reinó la más completa desigualdad. Unos disfrutaban de grandes privilegios. Otras, vivían en la más precaria situación.
Los españoles y los criollos conformaban las clases privilegiadas. Tuvieron mayores oportunidades de vivienda, alimentación, trabajo, educación, etc. Los indios, negros y mestizos tenían acceso restringido a estos servicios.
Religiosa La Iglesia católica cumplió una gran labor misional con gran poder de influencia. El Tribunal de la Inquisición, organismo instaurado en Lima a fines del , ejerció un control religioso y cultural, persiguiendo y castigando las herejías.
Durante esta época, la literatura religiosa estuvo determinada por la filosofía Escolástica y el Tomismo (posturas de Santo Tomas de Aquino).https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:zRVlIhxnGWYJ:https://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/historia/trad_clas/sobre_escolas_virrei_per.htm&hl=en&gl=pehttps://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/historia/trad_clas/sobre_escolas_virrei_per.htm Mientras hubo un rechazo al Suarecismo (posturas de Francisco Suarez) en la Escuela del Cusco, en contraste con las academias de Buenos Aires.
Literatura del Descubrimiento y la Conquista
Con la invasión de los españoles se inicia un proceso que con el tiempo dará origen a una literatura mestiza o peruana, aunque inicialmente acuse de una preeminencia hispánica. Francisco Carrillo Espejo ha acuñado el término de «literatura del descubrimiento y conquista», con el que se designa al período que abarca todas las obras escritas durante el proceso de descubrimiento y conquista del Perú, que se inicia en 1532 en Cajamarca con la captura del último Inca, Atahualpa, y finaliza con la desarticulación del Imperio Incaico. La literatura de este período, aunque no necesariamente escrita durante este marco temporal, sí se vincula a los eventos desarrollados antes o durante dicho periodo.
Las primeras obras de importancia fueron las crónicas, género literario que mezcla la historia, el ensayo literario y la novela. Las primeras crónicas, escritas por los soldados y secretarios de las expediciones militares, tienen un estilo rudo y seco. Luego aparecen obras mejor trabajadas, cuyos cultores son los llamados Cronistas de Indias.
Los cronistas El crítico Augusto Tamayo Vargas ha dividido a los cronistas en españoles, indígenas, mestizos y criollos.
Cronistas españoles Estos se dividen en dos grupos: cronistas de la conquista y cronistas de la colonización. Este último se subdivide a su vez en pre-toledanos, toledanos y post-toledanos (tomando como referencia al gobierno del virrey Francisco de Toledo, 1569-1581).
Cronistas de la Conquista Cristóbal de Mena (¿1492?-?) natural de Ciudad Real, fue soldado compañero de Francisco Pizarro. Publicó en Sevilla la primera crónica de la conquista del Perú, titulada: La Conquista del Perú llamada la Nueva Castilla, aunque sin poner su firma. Fue conocido como “el anónimo sevillano de 1534”, hasta que en el el historiador peruano Raúl Porras Barrenechea logró identificarlo. Francisco de Jerez (1497-?) escribano natural de Sevilla, que publicó la Verdadera relación de la Conquista del Perú y provincia del Cuzco llamada la Nueva Castilla (Sevilla, 1534). Aunque cronológicamente no es la primera crónica sobre la conquista del Perú, si lo es por su extensión. Pedro Sancho de la Hoz (1514-1547), soldado cronista, escribano o secretario de Francisco Pizarro. Pasó a Chile, donde disputó la preeminencia en el mando a Pedro de Valdivia, acabando decapitado. Dejó una Relación de lo sucedido en la conquista y pacificación de estas provincias de la Nueva Castilla después que el capitán Hernando Pizarro se partió y llevó a S.M. la relación de la victoria de Caxamalca. Miguel de Estete (¿1495?-1572) soldado-cronista, autor de una detallada relación sobre el Descubrimiento y conquista del Perú, que abarca desde el arribo de los españoles a territorio del Imperio inca hasta la captura del Cuzco, crónica que permaneció inédita hasta el . Pedro Pizarro (1515-1587), soldado-cronista, natural de Toledo y primo de Francisco Pizarro. Perteneció al grupo de los primeros conquistadores del Perú. Autor de una Relación del descubrimiento y conquista de los reinos del Perú y del gobierno y orden que los naturales tenían, que escribió en las postrimerías de su vida. Diego de Trujillo (1505-1575), soldado-cronista, natural de Trujillo de Extremadura, autor de una Relación del descubrimiento del reino del Perú (Sevilla, 1948), relato ameno de la conquista del Perú, que abarca desde el inicio del tercer viaje de Francisco Pizarro en 1530 hasta la entrada al Cuzco a fines de 1533, sucesos de los que fue testigo presencial. Alonso Borregán, oscuro soldado de escasa cultura, autor de una crónica de la conquista del Perú que permaneció olvidada hasta que lo descubrió el historiador peruano Rafael Loredo, siendo publicada en Sevilla, en 1948. Pésimamente escrita, con digresiones inoportunas, su valor es solo el ser un testimonio de su época.
Cronistas de la colonización miniatura|derecha|Portada de la primera edición de la Crónica del Perú de Pedro Cieza de León (1553). Pretoledanos(1550-1568) Pedro Cieza de León (¿1520?-1554), soldado-cronista, natural de Llerena, autor de una Crónica del Perú, dividida en cuatro partes: Parte primera de la Crónica del Perú, El Señorío de los Incas, Descubrimiento y Conquista del Perú y las Guerras Civiles del Perú, esta última en tres volúmenes, que constituye el primer gran proyecto de una historia andina global, y que a la vez contiene datos geográficos y etnográficos de gran interés. Debido a ello, algunos consideran a Cieza como el primer historiador del Perú. El erudito Marcos Jiménez de la Espada lo ha llamado "el príncipe de los cronistas españoles". Juan de Betanzos (1510-1576) sevillano, autor de la Suma y narración de los Incas, una de las primeras narraciones de la historia del Imperio Inca. Fue, además, el primer español en escribir en quechua, elaborando incluso un vocabulario básico español-quechua. Agustín de Zárate (1514-?), natural de Valladolid, que llegó al Perú como funcionario contable. Autor de una valiosa Historia del Descubrimiento y Conquista del Perú, publicada en Amberes en 1555. Francisco López de Gómara (1511-1560) clérigo que nunca estuvo en América, pero que a base de informaciones escritas y orales, redactó y publicó la Primera y Segunda parte de la Historia General de las Indias (Zaragoza, 1552), referida especialmente México, pero que incluye datos referentes al Perú. Por su belleza literaria su obra gozó de mucha fama. Bartolomé de las Casas (1484-1566) religioso dominico, conocido como el Apóstol de las Indias por su abnegada defensa hacia los nativos americanos. Su Historia de las Indias y otras obras suyas contienen párrafos referentes a la conquista del Perú. Cristóbal de Molina “el chileno” (1494-1580) clérigo al que durante mucho tiempo se le atribuyó una Relación de cosas acaecidas en el Perú, pero actualmente se cree que el autor de esta obra fue en realidad el clérigo Bartolomé Segovia.Libros Peruanos: La edición crítica de la crónica de Cristóbal de Molina: Entrevista a Henrique Urbano. Consultado el 11 de noviembre de 2012. Diego Fernández de Palencia “el Palentino”, autor de la Primera y segunda parte de la historia del Perú (1571) Fray Gaspar de Carvajal (¿1504?-1584) religioso dominico, autor del Descubrimiento del río de las Amazonas, que José Toribio Medina editó en 1894. miniatura|derecha|Relieve en bronce con el busto de Pedro Sarmiento de Gamboa. Toledanos(1568-1581) Juan Polo de Ondegardo (?-1575), jurista y funcionario, autor de Informaciones y Relaciones, que contienen valiosos estudios sobre las creencias y costumbres de los indios. Pedro Sarmiento de Gamboa (¿1532?-1592), marino, explorador, historiador y científico, natural de Alcalá de Henares. En 1572 terminó de escribir su Historia Índica, de la cual solo se conoce la segunda parte referente al imperio inca.
Postoledanos(1581-1650) Miguel Cabello Valboa (1535-1608), clérigo agustino, autor de Miscelánea Antártica, escrita entre 1576 y 1586, obra dividida en tres partes: la creación del mundo, el origen de los indios y la historia de los incas. Fue editada en el .