La Unión Democrática (UD) fue una alianza electoral argentina realizada en 1945 entre la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Partido Demócrata Progresista para hacer frente a la fórmula Juan D. Perón-Hortensio Quijano en las elecciones presidenciales de Argentina de 1946.

La Unión Cívica Radical, cuya conducción estaba en manos de los alvearistas, mantenía una gran preponderancia dentro de la coalición, al punto de designar a ambos candidatos a presidente y vicepresidente: la fórmula José P. Tamborini-Enrique Mosca.

Este armado dejó fuera al sector yrigoyenista del radicalismo, el cual se dividió entre el apoyo explícito a la candidatura de Perón (Unión Cívica Radical Junta Renovadora) y la oposición interna a los denominados "unionistas", la cual estuvo encabezada por el sector "intransigente" liderado, entre otros, por Ricardo Balbín y Arturo Frondizi.

Los radicales también excluyeron del frente a sus antiguos enemigos, los conservadores, que estaban agrupados bajo el Partido Demócrata Nacional. Esta exclusión fue un golpe mortal para el PDN, que acabaría por disgregarse a los pocos años.

La derrota electoral del frente en las elecciones llevó a su disolución, y modificó notablemente la relación de fuerzas y la estrategia de los partidos que la habían conformado.

Candidatos José P. Tamborini, político de la Unión Cívica Radical, pertenecía a una familia terrateniente de Junín, por parte materna, vinculada al negocio exportador de trigo y manteca a Inglaterra. Leandro Losada, “La elite social de Buenos Aires. Perfiles y trayectorias sociales en una perspectiva comparada: El Jockey Club y el Club del Progreso ( 1880 – 1930 )”, en Familias, negocios y poder en América Latina , comp. Luz Marina Morales (Puebla, México: Dirección General de Fomento Editorial de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en prensa Intentó mediar en la huelga de los Talleres Vassena, lo que pronto se convirtió en un conflicto sindical generalizado que terminó con 700 muertos y cerca de 4000 heridos, y pasó a la historia como la Semana Trágica. En 1925 fue designado por el presidente Marcelo T. de Alvear como ministro del Interior. Durante su período como ministro de Interior se llevaron a cabo ocho de diez intervenciones federales por decreto: dos veces a Santiago del Estero (1925 y 1928), La Rioja (1925), Catamarca (1928) y Salta (1928).

Antecedentes La Unión Democrática anterior a 1943

La Unión Democrática tuvo su antecedente más inmediato en la llamada década infame (1930-1943). En ese momento los partidos Unión Cívica Radical, Socialista y Demócrata Progresista (el Partido Comunista actuaba informalmente detrás de este último) iniciaron una serie de reuniones con miras a establecer una alianza electoral para enfrentar al Partido Demócrata Nacional en las elecciones presidenciales de septiembre de 1943 que podría haber llevado como candidato a presidente a Agustín P. Justo, expresidente entre 1932 y 1938, pero esta posibilidad quedó trunca debido al fallecimiento de Justo en enero de 1943. Aunque existen conexiones entre ambas no debe confundirse la Unión Democrática que intentó formarse entre 1940-1942, con la que se concretó en 1945.

El nombre sugerido para denominar a la alianza opositora fue Unión Democrática o Unidad Democrática. Los partidarios de esta alianza recibieron la denominación de «unionistas» (sobre todo entre los radicales) o «democráticos».

La alianza opositora finalmente no llegó a formarse debido por una parte a la oposición interna en la Unión Cívica Radical donde se oponía el sector que luego se llamaría intransigente, y por la otra, debido a la puja entre socialistas y demócratas progresistas por la vicepresidencia.

Origen Peronismo y antiperonismo

El 4 de junio de 1943 se produjo un golpe de Estado militar que derrocó al presidente Ramón Castillo dando inicio a lo que se conoce como Revolución del 43. Aunque en un inicio la mayoría de los partidos políticos (excepto el Partido Comunista) apoyaron en mayor o menor medida al nuevo gobierno militar, poco a poco comenzó a formarse una amplia oposición, en la que se destacaba principalmente el movimiento estudiantil.

En 1945 la oposición comenzó a organizarse y coordinarse. La tarea fue realizada principalmente por el embajador de Estados Unidos, Spruille Braden, un funcionario opuesto a los sindicatos y partidario de la política del gran garrote, que impulsaba la intervención abierta de Estados Unidos en los países latinoamericanos, con el argumento de combatir el nazismo en los años de la Segunda Guerra Mundial y el comunismo en la Guerra Fría.

La oposición se concentró sobre la denuncia de la supuesta condición nazi del gobierno militar argentino y de la política laboral que estaba llevando con apoyo de un sector mayoritario del sindicalismo, y apuntó sus críticas principalmente contra el coronel Juan D. Perón, por entonces Vicepresidente, Ministro de Guerra y Secretario de Trabajo del régimen militar.

La primera acción coordinada de la oposición se concretó el 16 de junio de 1945 con el Manifiesto del Comercio y la Industria en el que 321 organizaciones patronales, lideradas por la Bolsa de Comercio y la Cámara Argentina de Comercio cuestionaban duramente la política laboral. La principal queja del sector empresario era que se estaba creando «un clima de recelos, de provocación y de rebeldía, que estimula el resentimiento, y un permanente espíritu de hostilidad y reivindicación».Godio, id. 823

El movimiento sindical, en el que aún no predominaba el apoyo abierto a Perón,Matushita, Hiroshi (1986). Movimiento obrero argentino. 1930-1945. Buenos Aires: Hyspamérica, p. 289 reaccionó rápidamente en defensa de las leyes laborales y el 12 de julio la CGT organizó un multitudinario acto bajo el lema «contra la reacción capitalista».Matushita, id. p. 287 Según el historiador radical Félix Luna esa fue la primera vez que los trabajadores comenzaron a identificarse como peronistas.

La polarización social y política continuó escalando. El antiperonismo tomó la bandera de la democracia y criticaba duramente las actitudes antidemocráticas de sus adversarios; el peronismo tomó como bandera la justicia social y criticaba duramente el desprecio por los trabajadores de sus adversarios. En sintonía con los términos de la polarización, el movimiento estudiantil expresaba su oposición con la consigna «no a la dictadura de las alpargatas»Alfredo López (1975): Historia del movimiento social y la clase obrera argentina. Buenos Aires: A. Peña Lillo, pag. 410 y el movimiento sindical respondía con «alpargatas sí, libros no».[http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-82698-2007-04-03.html «Exquisitos y Justos», artículo de Noé Jitrik en diario Página 12.

La Junta de Coordinación Democrática A mediados de agosto se creó una Junta de Coordinación Democrática, presidida por el radical Ricardo Garbellini, e integrada por Justiniano Allende Posse (Centro Argentino de Ingenieros), Germán López (Federación Universitaria Argentina), Bernardo Houssay (científico), José Santos Gollán (rector de la Universidad Nacional del Litoral), los demócratas progresistas Juan José Díaz Arana y Alejandro Lastra, Joaquín de Anchorena (Sociedad Rural Argentina), Laureano Landaburu (PDN), los radicales antipersonalistas José María Cantilo y Diógenes Taboada, los socialistas Nicolás Repetto y Alfredo Palacios, el democratacristiano Manuel Ordóñez, los radicales Gabriel A. Oddone y Carlos E. Díaz Cisneros, y el comunista Rodolfo Aráoz Alfaro.Russo,132

Marcha de la Constitución y la Libertad 250px|miniatura|Marcha de la Constitución y la Libertad, 19 de septiembre de 1945. El 19 de septiembre de 1945 la oposición apareció unida por primera vez con una enorme manifestación de más de 200.000 personas, la Marcha de la Constitución y la Libertad, que se dirigió del Congreso a la Recoleta. Cincuenta personalidades de la oposición encabezaban la marcha, entre ellos los radicales José P. Tamborini, Enrique Mosca, Ernesto Sammartino y Gabriel A. Oddone, el socialista Nicolás Repetto, los radicales antipersonalistas José M. Cantilo y Diógenes Taboada, el conservador (PDN) Laureano Landaburu, los demócratas cristianos Manuel Ordóñez y Rodolfo Martínez, el comunista Luis Reissig, el demócrata progresista Juan José Díaz Arana, el rector de la UBA Horacio Rivarola. La Bolsa de Comercio conspiraba en secreto y presionaba a la Cámara de Comercio para cerrar todos los establecimientos de la ciudad puerto el día de la marcha. Según algunos autores la marcha era el inmovilismo agrarista en abierta rebelión contra la revolucionaria legislación social de la Secretaría de Trabajo y Previsión.http://www.infonews.com/nota/72081/la-marcha-de-la-constitucion-y-la-libertad

El historiador Miguel Ángel Scenna comenta aquel hecho diciendo que:

Se ha dicho que la manifestación estaba mayoritariamente integrada por personas de clase media y alta, lo que resulta históricamente indiscutible.Luna, 219

La magnitud de la marcha opositora impactó de lleno en el poder de Farrell-Perón y desencadenó una serie de renuncias de funcionarios: Ramón J. Cárcano como director de Previsión Social, Miguel Ángel Cárcano a la embajada en Gran Bretaña, Raúl Migone al consulado en Canadá y Ernesto Hueyo, José de Apellániz, Ernesto Bosch como director del Banco Central de la República Argentina y el descontento militar provocó la renuncia de Atilio Bramuglia como interventor en la provincia de Buenos Aires. El 6 de octubre el sepelio del estudiante Aarón Salmún Feijóo, asesinado el día 4 por una banda aliancista por negarse a vivar a Perón, se convirtió en un acto político de varios miles de personas. La designación como director de Correos y Telecomunicaciones de Oscar Nicolini, conocido como amigo y protector de la familia de Eva Duarte provocó en la oficialidad del Ejército un descontento que fue transmitido a Perón juntamente con el pedido de renuncia de ese funcionario, por el jefe de la guarnición de Campo de Mayo general Eduardo J. Ávalos, un integrante del GOU que era amigo íntimo de Perón, y cuando Perón rechazó el pedido le invitó a reunirse con la oficialidad de Campo de Mayo, a lo que accede Perón. El 8 de octubre se hace la reunión en la Secretaría de Guerra asistiendo diez oficiales de Campo de mayo y una treintena -invitada por Perón- de otras guarniciones cercanas a la Capital Federal. Perón habla en forma breve y seca, pide un voto de confianza para su gestión diciendo que renunciará a sus cargos si no lo obtiene y antes de retirarse para que deliberen con libertad, advierte a Ávalos que si la votación le es favorable será él quien deberá pedir su retiro. En tanto se sucedían en Campo de Mayo deliberaciones entre oficiales más jóvenes que continuaron al día siguiente. Ávalos convenció a Farrell para que los escuchara en Campo de Mayo y finalmente accedió a que un oficial partidario de Perón, el general Juan Pistarini le pidiera la renuncia a sus cargos, la que se concretó el 9 de octubre. El 11 de octubre Estados Unidos le pidió a Gran Bretaña que dejara de comprar bienes argentinos durante dos semanas para producir la caída del gobierno.Schvarzer, ob.cit. p. 194 El 12 de octubre Perón fue detenido y llevado a la Isla Martín García. En ese momento los líderes del movimiento opositor tuvieron el país y el gobierno a su disposición. «Perón era un cadáver político»Miguel A. Scenna (1974): Braden y Perón. Buenos Aires: Korrigan, pag. 81 y el gobierno, presidido formalmente por Farrel, estaba en realidad en manos del general Ávalos quien, aunque miembro del GOU, sólo pretendía entregar el poder a los civiles lo antes posible.