San Luis Potosí es una ciudad mexicana, siendo esta la capital y ciudad más poblada del estado de San Luis Potosí y la cabecera del municipio homónimo. Se encuentra ubicada en el poniente del estado en la llamada Zona centro y es sede de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del estado. Tiene una altitud media de 1,860 Desde 2024, la mancha urbana colinda con los municipios de Soledad de Graciano Sánchez, Villa de Pozos y Mexquitic de Carmona.
La ciudad de San Luis Potosí cuenta según los datos del censo de 2020 publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía con una población de 845,941 habitantes, que la coloca como la 18.ª ciudad más poblada de México mientras que su zona metropolitana se ubica como la 12.ª área metropolitana más poblada de México al contar con una población de 1,243,980 habitantes. El centro histórico de la ciudad es reconocido como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Su importante y acelerado desarrollo industrial ha favorecido de manera positiva en el crecimiento económico y demográfico de la zona.
A mediados de 2010, la ciudad fue nombrada por el The Financial Times, la tercera zona con mayor potencial económico de México y uno de los mejores lugares para invertir entre 700 ciudades del mundo, solo superada por Dubai Airport Free Zone, y por Shanghai Waigaoqiao Free Trade Zone. El nivel de vida de la ciudad se considera de los más altos, se le considera una ciudad media, ya que aporta el 68% del PIB estatal y tiene una baja tasa de desempleo, es considerada como una de las mejores ciudades para vivir en México, además de ser calificada como una de las mejores ciudades para hacer negocios.
En 2017, The Financial Times catalogó a San Luis Potosí como la séptima ciudad del futuro en América, compitiendo con Santiago de Querétaro, San Luis, Seattle, Cincinnati, San José, Orlando y Calgary.
Generalidades thumb|200px|Estatua de San Luis Rey de Francia en la Plaza de Fundadores de San Luis Potosí Su nombre tiene origen en la advocación a San Luis, Rey de Francia (Luis IX de Francia), su santo patrono, y en referencia a las ricas minas de la región boliviana de Potosí.
En el y durante la época del virreinato de Nueva España llegó a ser considerada uno de los más importantes centros en los rubros minero, agrícola, ganadero, comercial, cultural, religioso, administrativo y político.
Se destacó por su participación en la lucha por la independencia de México (en ambos bandos) y durante todo el y principios del fue un activo centro político, militar, ideológico y religioso.
Se le considera la cuna de la llamada Revolución Mexicana, por haber sido redactado en este estado el Plan de San Luis (1910) que fue el llamamiento general al levantamiento armado, con este movimiento se acabaría el porfiriato.
thumb|Moneda acuñada en San Luis Potosí con la alegoría de Luis IX de Francia.|192x192px
En la actualidad (2016), es una importante ciudad industrial localizada en una rica región agrícola, ganadera y minera. Es también un estratégico centro comercial y educativo, gracias a su ubicación geográfica y a sus medios de comunicación y transporte. Durante más de un siglo, fue también un gran centro ferroviario. Su arquitectura barroca, neoclásica y ecléctica le permite ser candidata a ser catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Es residencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del estado, cuenta con un ayuntamiento y un cabildo electos por el voto universal directo y está dividida en cuatro distritos electorales.
Su espada (el cual también es el escudo de armas del estado homónimo) está compuesto por un campo cuartelado en azul y oro, en el cuartel de azul se encuentran dos lingotes de oro, y en el de oro, dos lingotes de plata, un cerro (que representa al Cerro de San Pedro) se coloca sobre ambos cuarteles, encontrándose en su cima la figura de San Luis, Rey de Francia.
Historia
Origen de la ciudad miniatura|Escudo de la Ciudad de San Luis Potosí miniatura|El Museo Francisco Cossío, en avenida Carranza miniatura|Calle Universidad Los primeros asentamientos españoles (previos a la fundación) se debieron al descubrimiento de ricos yacimientos de oro y plata en el Cerro de San Pedro, lugar donde no había agua para el beneficio del mineral.
thumb|200px|Iglesia de San Agustín.
También existen fuentes documentales que señalan que misioneros franciscanos dirigidos por Leonel Macias–pocos años antes– habían asentado "...naturales avenidos a la paz..." (tlaxcaltecas) en las inmediaciones tanto del lugar que hoy ocupa la Plaza de los Fundadores, así como en "el puesto de Tequisquiapan". Pero sí se sabe que en el valle donde después se fundó la ciudad, se realizaban correrías de caza y recolección, sobre todo debido a la, en ese entonces, abundante presencia de cuerpos de agua.
El nombre provino de la fama y leyenda de las minas de Potosí, en Bolivia («Vale un Potosí», se dice, lo que significaba que algo vale mucho), y en advocación al santo patrono del Virrey de entonces Don Luis II de Velasco, y de uno de los descubridores de dichas minas, Don Luis de Leija.
El historiador español Gonzalo de las Casas sostiene que "...se tenía noticia de que en las fronteras del norte del entonces imperio de los mexicanos... ...existían innumerables pueblos salvajes... (sic) ...en las cercanías de un lugar denominado como "La Tangamanga".
Dicho territorio estuvo ocupado desde mucho antes de la conquista española por varios pueblos, a los que los mexicas denominaban "Quachíchitl" (castellanizado como "huachichiles"). Estos pueblos, de organización nómada, se opusieron feroz y tenazmente durante varias décadas al avance y asentamiento de los españoles. Rechazando la evangelización, llevaron a cabo en la segunda mitad del una guerra de guerrillas contra los españoles (1540-1603), atacaban a los viajeros y a los misioneros franciscanos e interrumpían a menudo la circulación en la Ruta de la Plata, que llevaba este metal precioso de Zacatecas a la Ciudad de México.
Los conquistadores, por su parte, establecieron fuertes permanentes en la frontera noreste, como centros de colonización y defensa, e intentaron reducir a la esclavitud –inicialmente– a los chichimecas. No sería sino hasta la última década del cuando la decisión de asentar en dichos lugares a más de 400 familias tlaxcaltecas (y posteriormente purépechas), en régimen de encomienda, comenzaría a consolidar el avance de los españoles.
Esto representó un cambio respecto del extremismo sostenido por el Ayuntamiento mexicano en el Tercer Concilio Provincial (el cual había solicitado permiso para exterminar a los chichimecas). La táctica del Virrey Don Luis II de Velasco consistía en confiar en la sumisión por medio del ejemplo. Los tlaxcaltecas y las otras etnias asentadas cumplieron el papel de madrineros o "indios de paz", es decir, como modelos de obediencia a la Corona, a la Iglesia y al modo de vida agrícola; su hostilidad hacia los pueblos del desierto ayudó a que aceptaran este rol, además de las ventajosas condiciones que negociaron y consiguieron del Virrey, "...dados los peligros a que se exponían...".
Finalmente, bajo el mando del capitán Miguel Caldera y organizados en las reducciones dirigidas por los misioneros encabezados por fray Diego de la Magdalena, se establecieron los primeros caseríos, aunque la paz completa de los huachichiles no llegaría sino hasta apenas iniciado el .
La primera fundación se realizó por tlaxcaltecas en la actual Plaza de Fundadores, donde había un ojo de agua (de hecho, la escasez de este elemento obligó a buscar asentamientos donde hubiera suficiente agua o al menos se lograra extraer de algunos pozos y así continuar con la extracción de los metales preciosos y el trabajo cotidiano), el 25 de agosto, Día de San Luis IX, y días después se realiza la fundación oficial el 3 de noviembre, por los españoles, en el mismo lugar. A partir de ahí se adjudicaron 16 solares, y trasladaron a los tlaxcaltecas hacia el Este.
Estos asentamientos se organizaron en una villa española y siete barrios indígenas, los cuales fueron, a saber: Tlaxcalilla (donde se establecieron los tlaxcaltecas); Santiago (en el cual se fueron asentando los huachichiles), San Cristóbal del Montecillo (tlaxcaltecas), San Sebastián (asignado a las familias purépechas), San Miguelito (para las familias tlaxcaltecas y purépechas), San Juan de Guadalupe (tlaxcaltecas) y Tequisquiapan (tlaxcaltecas), y la villa española denominada en ese momento como San Luis de Mesquitique y después como San Luis Real de Minas del Potosí.
Estos asentamientos sirvieron de fundó para que el 3 de noviembre de 1592 se constituyera oficialmente la ciudad (aunque el título propiamente de Ciudad se le otorgó hasta 1650). Fue su primer alcalde y Justicia Mayor don Juan de Oñate, quien además trazó el plano de la ciudad.
Dato poco conocido es la existencia de uno de los diseñadores originales de la ciudad, Don Fernando Rodríguez, quien diseñó canales subterráneos para esconder bóvedas de las extracciones de oro y plata.
San Luis Potosí durante el Virreinato San Luis Potosí floreció como una simple ciudad minera más de la Nueva España.
Designado Juan de Oñate por el Virrey Luis de Velasco y Castilla, se nombró a Juan del Riego y Noé Barrón segundo alcalde Mayor el 14 de octubre de 1593. Así se formó el pueblo de San Luis Minas del Potosí, con su parroquia, cuyo primer cura fue Andrés Nieto, y con su convento de franciscanos. Estos atendían a los indígenas y aquel a los españoles. Las Casas Reales se empezaron a construir por orden del Virrey Conde de Monterrey, dada el 14 de mayo de 1606, aunque nunca se concluyeran del todo; allí se instaló la cárcel. En 1609 se estableció la primera alhóndiga a un costado de lo que luego sería el Palacio de Gobierno.
thumb|200px| Museo Nacional de la Máscara, visto desde el Teatro de la Paz.|izquierda
A la zaga de los franciscanos, en 1599 llegaron los agustinos. Ese año, Fray Pedro de Castroverde levantó la hospedería y la primera capilla. El 19 de septiembre de 1603, con la oposición de los franciscanos, el Virrey, con base en una cédula de Felipe III, les concedió licencia para instalar un convento. Este y el templo los levantó el Cronista Fray Diego Basalenque, quien también fue el primero en fundar estudios de gramática para niños españoles. Para 1623 estaban ya concluidos el convento, de un solo piso, y las capillas laterales del templo. La esbelta torre barroca data de mediados del . El 15 de abril de 1611, el Virrey don Luis II de Velasco, de acuerdo con una real cédula confirmada en mayo del mismo año por el Obispo de Michoacán, dio la licencia para la fundación del Hospital de San Juan Bautista. Fray Alonso Pérez, de los hermanos de San Juan de Dios, había hecho las gestiones, y Juan de Zavala proporcionó los medios. En seguida se levantó el templo de San Juan de Dios y el hospital anexo.
El acontecimiento político de mayor importancia y trascendencia durante el , en la Nueva España, fue sin duda su división política y administrativa en doce intendencias, que se formaron en el año de 1786. Al territorio de la antigua Alcaldía Mayor de San Luis Potosí se le agregaron al Nuevo Reino de León, la colonia de Nueva Santander y las provincias de Coahuila y Tejas; fue entonces cuando resultó la Intendencia de San Luis con una extensión enorme (la más grande de la Nueva España; su jurisdicción llegaba hasta Tejas).
En esta ciudad vivían los Condes de Guadalupe del Peñasco. Su palacio se encuentra en donde luego se construiría el Edificio Monumental; sus restos están enterrados en el Templo de San Francisco.