«Drowned World/Substitute for Love» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su séptimo álbum de estudio, Ray of Light (1998). Fue compuesta y producida por Madonna y William Orbit, con composición adicional de David Collins; Rod McKuen y Anita Kerr recibieron créditos como coautores debido al uso de un sample de una de sus canciones titulada «Why I Follow the Tigers» (1969). De género ambiental, la letra describe el balance de los valores pasados de Madonna, a la vez que evalúa su carrera y trayectoria. Las compañías Maverick y Warner Bros. la publicaron como el tercer sencillo del disco el 18 de agosto de 1998 en Europa y Australia; posteriormente, figuró en el grandes éxitos GHV2 (2001).

En términos generales, obtuvo elogios de críticos, periodistas y académicos, quienes resaltaron la producción, la voz de la cantante y el carácter autobiográfico de la canción, además de reconocerla como una de las más destacadas de su carrera. Desde el punto de vista comercial, lideró la lista oficial de España y estuvo entre los diez primeros lugares en Bélgica, Hungría, Islandia, Italia, Polonia y Reino Unido. Aunque no estuvo a la venta en Estados Unidos, el lado B del sencillo, «Sky Fits Heaven», ocupó el puesto 41 en la lista Dance Club Songs de Billboard.

El videoclip, dirigido por el inglés Walter Stern, muestra a Madonna huyendo de los paparazzi hasta que llega a casa. Pocas semanas antes de su estreno, enfrentó una fuerte reacción en los medios británicos debido a las secuencias de persecución de los paparazzi, un escenario similar que provocó la muerte de Diana de Gales en agosto de 1997. La cantante incluyó la canción en el repertorio de las giras mundiales Drowned World (2001) y Confessions (2006). Además, la interpretó en memoria de Collins, quien falleció en julio de 2013, durante uno de los espectáculos de Londres de su Rebel Heart Tour (2015-2016), así como en el concierto especial Tears of a Clown en Melbourne en marzo de 2016.

Antecedentes

Entre 1996 y 1998, Madonna pasó por una serie de experiencias que le «cambiaron la vida», entre ellas el nacimiento de su hija Lourdes «Lola» Leon, su interés por el yoga, el misticismo oriental y la Cábala, así como el papel protagónico de Eva Perón en la adaptación cinematográfica del musical Evita, dirigida por Alan Parker. En 1997, empezó a trabajar en su séptimo álbum de estudio Ray of Light; para ello, compuso canciones con William Orbit, Rick Nowels, Patrick Leonard y Babyface con el propósito de que reflejara los «cambios de perspectivas» en relación con su vida personal. Joan Anderman del Boston Globe señaló que se trataba de un «disco dance profundamente espiritual», cuyo meollo se basaba en «liberarla de una carrera construida sobre imágenes recogidas e identidades cultivadas». La maternidad había suavizado emocionalmente a la artista, lo que se reflejaba en las canciones. En este sentido, ideó conceptos y usó palabras que implicaban pensamientos más profundos y personales, en lugar de las melodías típicas de música dance que había compuesto anteriormente. De manera similar, Tom Ewing de Freaky Trigger explicó que en aquella época se encontraba en su fase «más espiritual» y, a medida que crecía su interés por el misticismo y la Cábala, las letras adquirían un enfoque «menos situacional y más universal». En una entrevista con la revista Q, expresó que la maternidad la llevó a «buscar respuestas a preguntas que nunca antes me había hecho».

Madonna trabajó principalmente con Orbit, luego de que Guy Oseary, socio de la discográfica Maverick, se contactara con él en marzo de 1997 y le solicitase algunas melodías para la cantante; le envió una cinta de audio digital de trece pistas, entre las cuales se encontraba una maqueta de «Drowned World/Substitute for Love». A los cinco días, ella se comunicó con el productor y le confirmó que ya había empezado a escribir letras basándose en sus pistas y que estaba interesada en colaborar con él. Era gran admiradora de los discos del productor y de las remezclas que había creado para sus sencillos anteriores; agregó: «Estaba interesada en fusionar una especie de sonido futurista. [...] Quería que sonara viejo y nuevo al mismo tiempo». «Drowned World/Substitute for Love», el primer tema del álbum, fue compuesto por Madonna, Orbit, Rod McKuen, Anita Kerr y David Collins, y contiene un sample de «Why I Follow the Tigers» (1969), interpretado por The San Sebastian Strings, un grupo creado por McKuen y Kerr. La primera voz que se escucha al inicio es la de un hombre que pronuncia la frase you see («ya ves»), que es un sample de «Why I Follow the Tigers»; años después, se confirmó que dicha voz pertenecía al actor estadounidense Jesse Pearson. Tanto McKuen como Kerr fueron acreditados como coautores, aunque el primero mencionó que más que una cuestión de sample, en realidad sigue la trama que ocurre en «Tigers», por esa razón ambos recibieron créditos. Madonna era gran admiradora del diseño de interiores de Collins y le había encargado diseñar el club nocturno de un amigo en Miami; tiempo después, adaptó un poema de él y tuvo un crédito como coautor.

Grabación Producida por Madonna y Orbit, la grabación de «Drowned World/Substitute for Love» —así como el resto del álbum— tuvo lugar en los estudios Larrabee North de Universal City (California) mientras que la masterización en Sterling Sound (Nueva York), a cargo de Ted Jensen. Fergus Gerrand tocó la batería y Pat McCarthy, David Reitzas, Jon Englesby, Mark Endard y Matt Silva fueron los responsables de la ingeniería. La versión final difirió significativamente de la maqueta incluida en la cinta de audio digital, que Orbit describió como «serendipia». Durante las primeras sesiones se centraron principalmente en las voces, y posteriormente el productor agregó efectos «vibrantes» y de eco, algunos muy «ajustados» al tempo y otros más sueltos al ritmo. Además, cuenta con un fill de batería que Orbit creó con filtros de audio a partir de pequeños fragmentos. Como casi todo el disco, se grabó en un sintetizador Roland Juno-106.

En una entrevista con la revista Keyboard, Orbit comentó que hubo un par de sesiones de batería en Los Ángeles, pero no funcionó, por lo que se puso en contacto con el británico Fergus Gerrand, quien tocó la batería en Londres. Orbit los unió en su estación de trabajo de audio digital y los cortó manualmente, en vez de usar un software de autoedición como ReCycle. Cuando se le preguntó si consideraba que una pista estaba finalizada y lista para el proceso de mezcla, declaró que, en el caso de «Drowned World/Substitute for Love», había sido lo que denominó una «mezcla demo»; profundizó: «No se suponía que fuese una mezcla final, era una versión aproximada, pero funcionó y eso es lo que escuchas en el disco. Entonces, en ese sentido, es cuando dices: "Bueno, no está terminada, pero no quiero ir más lejos porque parece que ha llegado a una especie de apoteosis. Está perfecta ahora. No nos arriesguemos a estropearla"». En otra entrevista para Billboard, remarcó que tras escucharla «cientos de veces», aún le desconcertaba cómo se había formado la canción, y añadió que era «mucho más grande que sus partes individuales. A riesgo del cliché, fue puramente mágica».

Composición thumb|izquierda|El sonido de la guitarra en la canción ha sido comparado con el de Jimi Hendrix.

«Drowned World/Substitute for Love» es una canción ambiental de tempo medio electrónico, y toma el título de la novela de ciencia ficción de J. G. Ballard, El mundo sumergido (1962). La más importante de Ray of Light según la propia Madonna, se destacan samples vocales y de cuerdas, loops de batería trip hop, ritmos jungle y drum and bass, una línea de guitarra, notas de piano y pitidos de computadora. A lo largo de la canción, su voz es de naturaleza suave y reflexiva y la melodía se presenta suavemente para el oyente. Según la partitura publicada en Musicnotes por Alfred Publishing Co., Inc., se establece en un compás de 4/4 con un tempo «despacio» de 72 pulsaciones por minuto. Está compuesta en la tonalidad de si mayor y el registro vocal se extiende desde las notas fa sostenido3 a la4. Sigue una progresión armónica de fa sostenido5—sol sostenido5—mi5—la5 en la introducción y luego cambia a si—do sostenido menor7—la9—mi en la primera estrofa y el estribillo.

Inicia de manera tranquila, con la música ambiental y el sonido estéreo oscilante, que continúa por cuarenta segundos, aunado a los tonos de un vibráfono que produce acordes de arpegio mientras de fondo se escuchan los sintetizadores. A continuación, el sample de McKuen pronuncia la frase you see («ya ves») y Madonna canta el primer verso I traded fame for love («Cambié la fama por el amor»). La canción progresa lentamente; en el estribillo aparece la batería y el bajo y en el segundo minuto se perciben guitarras en un estilo similar a Jimi Hendrix que complementan la música. A continuación, una guitarra acústica adquiere protagonismo a partir del minuto 2:49 y los sonidos del piano en reverberación pueden escucharse a lo lejos. Orbit añade guitarras y aumenta el volumen con los sonidos electrónicos que se vuelven turbulentos, a la vez que los teclados «melancólicos» evolucionan hasta convertirse en baterías funk «agresivas». Asimismo, el canto de Madonna cobra impulso e intensidad, desde un susurro hasta un lamento «aterrador» por el clímax, y canta No one night stand, no far off land / No fire I can spark («No hay amorío de una noche, no hay tierra lejana, no hay fuego que pueda encender»). Los arpegios de guitarra eléctrica se agregan en la composición y, finalmente, la batería se vuelve pesada. Es entonces cuando la música disminuye y en el silencio consiguiente pronuncia el último verso I've changed my mind / This is my religion («He cambiado de opinión; esta es mi religión»).