Un sonidero es un fenómeno social popular originario de la Ciudad de México.Delgado, Mariana, Ramírez Cornejo, Mario (coordinadores). Sonideros en las aceras, véngase la gozadera. México, 2008, Fundación BBVA Bancomer, Tumbona Ediciones, El Proyecto Sonidero. El término refiere al disc jockey y animador, propietario o no de equipos de audio, luces y video —el sonido— usado para organizar o participar en bailes públicos callejeros —bailes o también llamados sonideros— en donde concurre la comunidad cultural aficionada a este fenómeno llamada movimiento sonidero.Ramírez Cornejo, Mario. Entre luces, cables y bocinas: el movimiento sonidero. México, 2010, Centro Multimedia del Centro Nacional de las Artes.

Características Los sonideros reproducen música grabada de géneros llamados tropicales como la salsa y distintos estilos de cumbia —con énfasis en la cumbia colombiana.

En México, originó ritmos como la cumbia mexicana, cumbia andina y la cumbia sonidera. Sobre la música el sonidero envía saludos y mensajes al público de manera simultánea a la reproducción de la música. La publicidad e identidad de los sonidos tiene una estética propia, la cual está presente para anunciar sus eventos de manera permanente en espacios urbanos de México. Además de su dimensión callejera, los sonidos son contratados para fiestas privadas. Igualmente es singular su relación referencial con Colombia, la salsa, la cumbia y el vallenato, incorporando muchos sonidos tanto elementos como banderas de ese país, incluso los nombres mismos de algunos sonidos. El movimiento o ambiente sonidero incluye la existencia de disqueras sonideras.

No existe un consenso sobre el origen preciso del movimiento sonidero, señalándose en la segunda mitad del siglo XX la aparición de sonidos en zonas como Tepito, San Juan de Aragón y el Peñón de los Baños —llamado por esa causa la Colombia Chiquita—, San Juan de Aragón y Tacubaya. Además de la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México, los sonidos y los sonideros existen en gran parte de México y en los Estados Unidos, en donde sonidos famosos también realizan giras constantes.

Derivado de esta expresión, en la Ciudad de México se originó el high energy o Hi-NRG, otro fenómeno basado en la música en espacios públicos, en ese caso, música disco, industrial, techno, techno-Industrial, House y eurohouse, entre otros.

Orígenes miniaturadeimagen|Pareja bailando cumbia en el patio de una vecindad. Detrás, las bocinas de un sonido. miniaturadeimagen|Mural en la colonia Peñón de los Baños con la leyenda "Colombia Chiquita". Aunque el término sonidero es un término genérico, no existe como tal una autoría de quien definió el término que se considera de dominio popular para definir a esta persona, el término fue adoptado masivamente alrededor de los años 1970, originalmente se les llamaba tocadiscos.

Los orígenes se remontan a décadas atrás, en diversos y populosos barrios del Distrito Federal, donde era muy gustada la música de todos los géneros nacionales y mundiales, pero particularmente, había una inclinación hacia la llamada música tropical que se había enraizado en el país debido a la incursión de la música proveniente de la isla de Cuba durante mediados de los años 1930 a través del puerto del estado mexicano de Veracruz y que se consolidaría en las décadas de 1940 y 1950 en la capital mexicana a través del cine mexicano de la época mediante el género cinematográfico llamado Cine de rumberas el cual tenía como principal estrella a la cubana Ninón Sevilla, y es durante esa década que se consolida la rumba junto con otros ritmos musicales cubanos como el son montuno, el guaguancó, el danzón y el mambo, así como otros ritmos mezclados con los mexicanos, como los "boleros tropicales".

Estos, aparte de conocerse a través de la cinematografía mexicana que reflejaba el ambiente de los cabarés de media noche de la capital mexicana con música tropical, también era escuchada por las audiencias a través de la radio local, por lo que la mayor parte de la población de la capital que en su mayor parte era de extracto popular, asimila la música tropical proveniente de Cuba como música para convivencias sociales y bailables en las plazas y kioscos, pero en dicha época eran musicalizada por orquestas en vivo al no tener equipos fonográficos ni de reproducción de audio de ningún tipo.

Hacia 1950, la poderosa empresa fonográfica Discos Peerless, afianzó la comercialización de música de todos los géneros mediante discos LP, la desventaja de la época era que los fonógrafos eran muy costosos y no estaban al alcance de las clases populares, por lo que generalmente los extractos medio-altos eran los únicos que podrían tener una amplia colección de los también costosos LP de 78 RPM, mientras tanto en el radio aún se escuchaba el catálogo de todos los géneros incluyendo la tropical, mediante los altavoces de tiendas de venta de electrodomésticos.

La tecnología en los barrios populares La tecnología electrónica evolucionaba vertiginosamente en los años 50, el cine y la radio harían posible el esparcimiento de la música tropical cubana, con los primeros radios de bulbos se escucharían ya en algunos kioscos y plazas y posteriormente en las tradicionales vecindades (edificaciones habitables comunes de poco espacio a manera de departamentos). Es precisamente en las vecindades donde comenzó el arraigo por la música tropical como manera de relacionarse, esto debido a que cada vecino hacía normalmente alguna fiesta por cualquier motivo, cumpleaños, fiesta patronal, XV años o boda se hacían dichas fiestas dentro de la misma vecindad, anteriormente se disponía únicamente de algún mariachi o grupo musical para amenizar la fiesta, posteriormente, si algún vecino poseía un radio, ó un tocadiscos y disponía de LP, lo instalaba en el patio para sonorizar la fiesta con música grabada en LP, es así como poco a poco se fue utilizando esta forma de amenizar fiestas de vecindad con la llegada de los nuevos aparatos fonográficos y magnetofónicos.

Rápidamente hacia principios de los años 60 llegaron al mercado amplificadores de audio a base de bulbos de potencia, que se comenzaron a utilizar para diversas aplicaciones, por ejemplo el audio en escuelas, hospitales y otros espacios públicos abiertos a manera de megáfonos, los mismos contaban con un par de entradas para micrófonos de pedestal tipo locutor, a los cuales aparte se les podía colocar una fuente de audio externa. Uno de esos primeros aparatos fueron los equipos construidos por la fábrica mexicana Industrias Radson las cuales contaban con un par de bocinas cónicas (trompetas de perifoneo), las cuales, por no tener diafragmas móviles, generaba sonidos medios (lo cual quiere decir que no reproducía sonidos graves ni agudos). Aunado a esto, llegaban al mercado también reproductores de LP más compactos y las llamadas "consolas" así como el primer formato de casete con música grabada que distribuía la compañía RCA, el Stereo 8, casete 8 ó "cartucho".

Con estas nuevas tecnologías se comenzó el fenómeno de musicalizar con grabaciones de vinilo y magnetofónicas algunos pequeños eventos, pero hasta hoy, no hay datos exactos de quien fue exactamente quien o donde fue que además de la reproducción de música, se utilizó el micrófono y voz, de manera simultánea, para ello. Lo que si se sabe es que las primeras incursiones de este dispositivo en las fiestas es que fue utilizado para anunciar únicamente los nombres de festejados y partes del "programa" de la fiesta, sobre todo en los eventos de XV años donde se acostumbran diversos bailes como los valses en los cuales es tradicional que la quinceañera baile con parientes y padrinos, siendo cada uno de ellos anunciados por micrófono.

Primeros sonideros Observando esto, es como se comienza poco a poco a gestar la idea de amenizar bailes, fiestas y eventos con aparatos amplificadores y música grabada, por diversas personas en la época, por lo cual no hay dato de quien lo inicia, pero un par de barrios de la Ciudad de México se distinguirían con esta característica como precursores de este fenómeno, Tepito, San Juan de Aragón y el Peñón de los baños durante los años 60.

El Peñón de los Baños es un barrio populoso de la capital de México y se distingue preponderantemente por la escucha de todo tipo de música tropical, tanto que, fue aludido con la frase en voz del fallecido colombiano Lucho Argaín, "en Tepito y en el Peñón de los Baños, con el cucu de la Sonora Dinamita" en un tema clásico, "El cucu" una cumbia combinada con swing en algunas partes, indicando la importancia junto con Tepito y San Juan de Aragón de ser la meca de las exposiciones de grabaciones traídas del sur del continente, es conocido entre los sonideros como la "Colombia Chiquita". Dicho término es utilizado en los cerros y periferias de Monterrey por la popularidad del vallenato y cumbia colombiana de esa ciudad norteña.

Cabe destacar que fue aproximadamente en el año de 1981 cuando en un baile masivo celebrando la fiesta patronal del barrio de la asención y entre los grupos que se presentaban estaba el músico colombiano Policarpo Calle cuando en una de sus intervenciones exclamó "Para mi estar en el Peñón es estar como en mi tierra, por eso yo siempre he dicho que el Peñón de los Baños es como una Colombia Chiquita" creando el mote con el que se conoce en el mundo sonidero a esta colonia.

Los hermanos Perea, originarios del barrio Peñón de los Baños, en la periferia del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, formaron una "disco móvil" ó "sonido" cada uno, "Fascinación" y "Arcoiris", con el cual exponían discos de diversos ritmos tropicales de grabaciones realizadas en el Caribe y Sudamérica principalmente, con el cual se distinguieron entre otros que se dedicaban al ramo, y que sería el detonante para la aparición de otros "sonideros" en el mismo lugar, por su lado en el barrio de los Reyes en el mismo Peñón de los Baños destacaba un sonido conocido como "Las quince letras" y que posteriormente cambió su nombre a Sonido Estrella y era dirigido por Luis Cruz y dirigido ahora por Francisco Cruz. Los tres sonidos mencionados son los primeros en México en desarrollar esta actividad, tal como lo atestiguan los historiadores de esta colonia, posteriormente se extiende a otros barrios del D.F. Sobre todo la zona Oriente, Sonido "Tirzo" en pistas de San Miguel Teotongo; Ciudad Nezahualcóyotl; donde los pioneros tuvieron su competencia más fuerte; destacaban "Sonido Cache" (colonia "Sonido Guarapera" (colonia Pavón) Y "Estrellas Kalu" (colonia Raúl Romero)ya desaparecidos, que amenizaban en salones como el FBI, Comité 50, Comité 14 y Salón Los Muñecos, sólo queda Perla Antillana Como digno representante, ya que se fundó posteriormente y sigue vigente a la fecha.

Sin embargo cabe mencionar, la presencia de un sonido originario de la colonia Artes Gráficas mejor conocido como Ariel Pérez "el caballero de la salsa" que fue uno de los pioneros en sistema totalmente estéreo en iluminación computerizada además de esto, fue uno de los sonido más apreciados en el D.F. y las zonas metropolitanas, Naucalpan, Nezahualcóyotl, etc, más tarde abrirían una pista dedicada al baile "Tropical" llamada "La conchita" donde se realizaban eventos todo los días viernes, algo parecido a lo que había hecho Patrick Miller en el club de periodistas

Desarrollo de los sonideros Con el tiempo se fueron ampliando las posibilidades y con la venta masiva en locales de electrónica del centro de la capital mexicana de equipo de audio y sonido más moderno, se pudo implementar iluminación robótica y amplificadores con "cerebros" y actualmente cajas de ritmos y memorias portables, grabaciones ópticas, bafles de mayor capacidad, pantallas, "rebotes" etc., son la tecnología que poseen los más renombrados sonideros, también dentro del movimiento, existen algunos sonidos más pequeños con equipo mucho menos sofisticado.