En medicina, la colelitiasis, comúnmente conocida como piedras en la vesícula, cálculos biliares o litiasis biliar, se refiere a la formación de cálculos en la vías biliares, sobre todo en las vesícula biliar. Son acumulaciones graduales de materias sólidas que pueden ser tan pequeñas como granos de arenilla o, en ocasiones excepcionales, tan grandes que ocupan toda la vesícula. La mayor parte, sin embargo, suelen ser de tamaño intermedio, es decir, de 20mm o menos. La mayor parte de estos cristales —cerca de un 80%— están constituidos por cristales de colesterol, el resto son cristales pigmentados de color negro.Cuando la acumulación de materia sólida ocupa la pared de vesícula y ésta se calcifica, se le demina vesícula de porcelana y su importancia radica en la severidad del cuadro clínico y la coexistencia posible con cáncer de vesícula.

La mayoría de las personas con cálculos biliares (alrededor del 80 %) no presentan síntomas. Sin embargo, si un cálculo biliar bloquea el conducto biliar, puede producirse un dolor parecido a un calambre en la parte superior derecha del abdomen, conocido como cólico biliar. Entre las complicaciones de los cálculos biliares figuran la inflamación de la vesícula biliar (colecistitis), inflamación del páncreas (pancreatitis), ictericia e infección de un conducto biliar (colangitis). Los síntomas de estas complicaciones pueden incluir dolor de más de cinco horas de duración, fiebre, piel amarillenta, vómitos, orina oscura y heces pálidas.

Entre los factores de riesgo de cálculos biliares se cuentan las píldoras anticonceptivas, embarazo, antecedentes familiares de cálculos biliares, obesidad, diabetes, enfermedad hepática o pérdida rápida de peso. Los componentes biliares que forman los cálculos biliares son colesterol, sales biliares y la bilirrubina. Los cálculos biliares formados principalmente por colesterol se denominan cálculos de colesterol, y los formados ante todo por bilirrubina se llaman cálculos pigmentarios. Se puede sospechar la presencia de cálculos biliares basándose inicialmente en los síntomas. El diagnóstico suele confirmarse mediante ecografía. Ciertas complicaciones son detectables mediante análisis de sangre.

El riesgo de sufrir cálculos biliares se puede reducir manteniendo un peso saludable con ejercicio y una dieta saludable. Si no hay síntomas, generalmente no es necesario el tratamiento. En aquellos que sufren ataques de vesícula biliar, suele recomendarse la cirugía para extirpar la vesícula. Esto se puede realizar través de varias incisiones pequeñas o mediante una única incisión más grande, de ordinario bajo anestesia general. Una vez extirpada la vesícula biliar, los resultados suelen ser favorables.En casos menos frecuentes, cuando la cirugía no es posible, se pueden utilizar medicamentos para disolver los cálculos o litotricia para descomponerlos.

En países desarrollados, entre el 10 y el 15% de los adultos tienen cálculos biliares. Sin embargo, en muchas partes de África las tasas son tan bajas que llegan al 3%. En 2013, se produjeron enfermedades de la vesícula biliar y otras relacionadas con la vía biliar en aproximadamente 104 millones de personas (1,6 % de la población) y provocaron 106 000 muertes. Las mujeres padecen cálculos con mayor frecuencia que los hombres y aparecen con mayor frecuencia después de los 40 años. Ciertos grupos étnicos presentan cálculos biliares con más frecuencia que otros. Por ejemplo, el 48% de nativos americanos tienen cálculos biliares.

Etimología La enfermedad de los cálculos biliares se refiere a la condición en la que los cálculos biliares se encuentran en la vesícula biliar o en el conducto biliar común. La presencia de cálculos en la vesícula biliar se denomina colelitiasis, del griego chole- ( , 'bilis') + lith- (, 'piedra') + -iasis (, 'proceso'). La presencia de cálculos biliares en el conducto biliar común se denomina coledocolitiasis, del griego choledocho- (, 'que contiene bilis', de + , 'conducto') + + . La coledocolitiasis se asocia frecuentemente con la obstrucción de los conductos biliares, lo que puede provocar colangitis, del griego: + ang- (, 'vaso') + -itis (-ῖτις, 'inflamación'), una infección grave de los conductos biliares. Los cálculos biliares dentro de la ampolla de Vater pueden obstruir el sistema exocrino del páncreas y provocar pancreatitis.

Composición miniaturadeimagen|De izquierda a derecha: cálculo de colesterol, cálculo mixto, cálculo pigmentario. Los cálculos biliares pueden variar en tamaño y forma, desde tan pequeños como un grano de arena hasta tan grandes como una bola de golf. La vesícula biliar puede contener un solo cálculo grande o varios cálculos de menor tamaño. Los pseudolitos, a veces denominados lodos, son secreciones espesas que pueden estar presentes dentro de la vesícula biliar, ya sea solas o junto con cálculos biliares completamente formados.

La composición de los cálculos biliares se ve afectada por la edad, la dieta y la etnia de la persona. Según su composición, los cálculos biliares se pueden dividir en los siguientes tipos: cálculos de colesterol, cálculos pigmentarios y cálculos mixtos. Aún no se ha definido un sistema de clasificación ideal.

Cálculos de colesterol Los cálculos de colesterol varían de color amarillo claro a verde oscuro o marrón o blanco tiza y son ovalados, generalmente solitarios, de 2 a 3 cm de largo, cada uno con una pequeña mancha oscura en el centro del cristal. Para ser clasificados como tales, deben tener al menos un 80% de colesterol en peso (o un 70%, según el sistema de clasificación japonés). Entre el 35% y el 90% de los cálculos son cálculos de colesterol.

Cálculos pigmentados Los cálculos de bilirrubina ("pigmento" o "pigmento negro") son pequeños, oscuros, a menudo de aspecto negro y generalmente numerosos. Están compuestas ante todo por bilirrubina (polímero pigmentario de bilirrubina insoluble) y sales de calcio (fosfato de calcio) que se encuentran en la bilis. Contienen menos del 20% de colesterol (o 30%, según el sistema de clasificación japonés). Entre el 2% y el 30% de los cálculos son cálculos de bilirrubina.

Puesto que la mayoría de los pacientes tienen cálculos de colesterol, la clase de cálculo es importante, ya que sólo los cálculos de colesterol pueden tratarse por métodos no quirúrgicos.

Cálculos mixtos Los cálculos mixtos (de pigmento marrón) suelen contener entre un 20 y un 80 % de colesterol (o entre un 30 y un 70 %, según el sistema de clasificación japonés). Otros componentes comunes son el carbonato de calcio, el fosfato de palmitato, la bilirrubina y otros pigmentos biliares (bilirrubinato de calcio, palmitato de calcio y estearato de calcio). Debido a su contenido de calcio, a menudo son cálculos visibles radiográficamente. Por lo general, surgen de manera secundaria a una infección del tracto biliar que produce la liberación de β-glucuronidasa (por hepatocitos y bacterias lesionadas), que hidroliza los glucurónidos de bilirrubina y aumenta la cantidad de bilirrubina no conjugada en la bilis. Entre el 4% y el 20% de los cálculos son mixtos.

Epidemiología La colelitiasis es más frecuente en las mujeres que en los hombres con una proporción de 4 a 1, y hay factores que predisponen a la enfermedad como la obesidad, la toma de anticonceptivos, las dislipemias, la diabetes.

Factores de riesgo El riesgo de cálculos biliares aumenta en las mujeres (especialmente antes de la menopausia) y en personas cercanas o mayores de 40 años. La afección es más frecuente entre personas de ascendencia europea o indígena americana que entre otras etnias. La falta de melatonina podría contribuir significativamente a los cálculos biliares, ya que la melatonina inhibe la secreción de colesterol de la vesícula biliar, mejora la conversión de colesterol en bilis y es un antioxidante, capaz de reducir el estrés oxidativo en la vesícula biliar. El síndrome de Gilbert se ha relacionado con un mayor riesgo de cálculos biliares. Los cálculos biliares pueden ser causados por una combinación de factores, entre ellos la química corporal heredada, el peso corporal, la motilidad (movimiento) de la vesícula biliar y una dieta baja en calorías. Sin embargo, la ausencia de tales factores de riesgo no excluye la formación de cálculos biliares.

Los factores nutricionales que pueden aumentar el riesgo de cálculos biliares incluyen el estreñimiento, comer menos comidas por día; la baja ingesta de nutrientes como Ácido Fólico, magnesio, calcio y vitamina C, el bajo consumo de líquidos, y, al menos en el caso de los hombres, una alta ingesta de carbohidratos, una alta carga glucémica y una dieta con alto índice glucémico. El vino y el pan integral pueden disminuir el riesgo de cálculos biliares.

La pérdida rápida de peso aumenta el riesgo de cálculos biliares. Se sabe que el medicamento para bajar de peso orlistat, aumenta el riesgo de cálculos biliares.

La deficiencia de colecistoquinina causada por la enfermedad celíaca aumenta el riesgo de formación de cálculos biliares, especialmente cuando se retrasa su diagnóstico.

Los cálculos biliares pigmentados se observan con mayor frecuencia en países en desarrollo. Los factores de riesgo para los cálculos pigmentarios incluyen anemias hemolíticas (como la anemia de células falciformes y la esferocitosis hereditaria), cirrosis e infecciones del tracto biliar. Las personas con protoporfiria eritropoyética (PPE) tienen mayor riesgo de desarrollar cálculos biliares. Además, se ha demostrado que el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones disminuye la función de la vesícula biliar, lo que puede conducir a la formación de cálculos biliares.

Los medicamentos modificadores del colesterol pueden afectar la formación de cálculos biliares. Por su parte, las estatinas inhiben la síntesis de colesterol y existe evidencia de que su uso puede disminuir el riesgo de desarrollar cálculos biliares. Los fibratos aumentan la concentración de colesterol en la bilis y su uso se ha asociado con un mayor riesgo de cálculos biliares. La malabsorción de ácidos biliares también puede ser un riesgo.

Patogenia Los cálculos biliares de colesterol se desarrollan cuando la bilis contiene demasiado colesterol y no suficientes sales biliares. Además de una alta concentración de colesterol, hay otros dos factores que son importantes en la formación de cálculos biliares. El primero es la frecuencia y la calidad con que se contrae la vesícula biliar: el vaciamiento incompleto e infrecuente de la vesícula biliar puede provocar que la bilis se concentre demasiado y contribuya a la formación de cálculos biliares. Esto puede ser causado por una alta resistencia al flujo de bilis fuera de la vesícula biliar debido a la complicada geometría interna del conducto cístico. El segundo factor es la presencia de ciertas proteínas en el hígado y la bilis que promueven o inhiben la cristalización del colesterol en los cálculos biliares.

Además, el aumento de los niveles de la hormona estrógeno, como resultado del embarazo o terapia hormonal, o el uso de formas combinadas (que contienen estrógeno) de anticoncepción hormonal, pueden aumentar los niveles de colesterol en la bilis y también disminuir la motilidad de la vesícula biliar, lo que resulta en la formación de cálculos biliares.

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