Luis Eduardo Cestac (1801-1868), fue un sacerdote francés que junto con su hermana María Luisa Elisa, cofundó las Siervas de María de Anglet. Se dedicaba a los pobres y se reunía con ellos frecuentemente para conocerlos mejor y poder ayudarlos en sus necesidades materiales y espirituales. Sin embargo, se preocupaba por las niñas pobres, por lo que decidió brindarles un entorno estable creando la congregación. Es considerado como Beato por la iglesia católica.

Biografía

Fue hijo de Domingo Cestac, cirujano municipal de prisiones y Juana Amitessarobe de ascendencia vasca-española. Sus hermanas Mariana y María Luisa Elisa (1811-1849) quién también fue religiosa, actualmente es Sierva de Dios y de quién fue también padrino.

Tuvo una salud frágil en su infancia, sufriendo una neuralgia incurable y mutismo absoluto durante tres años. Su madre decidió consagrarlo a la Virgen María y su condición mejoró hasta sanar. Posteriormente, los Cestac se mudaron a Puntous debido a la Guerra de la Independencia española.

Con 15 años, entra en el pequeño seminario de Aire-sur-l'Adour, luego al seminario de San Sulpicio de París, donde trabó amistad con Miguel Garicoits (futuro santo). Recibió las órdenes menores el 25 de diciembre de 1821 y en 1822 regresó a sus estudios y formación tras recuperarse de una otra grave enfermedad. Fue ordenado diácono el 26 de junio de 1825 y fue ordenado sacerdote el 17 de diciembre de 1825, consagrando sus manos, su corazón, toda su persona a la Virgen María. Sirvió como profesor en Larressore desde 1826 hasta 1831. El padre Cestac fue nombrado posteriormente vicario de la Catedral de Bayona el 27 de agosto de 1831, desde donde dedicó su atención a los pobres. En 1836, decidió buscar un hogar para niñas pobres y jóvenes prostitutas que querían dejar esa vida. Durante una visita al Santuario de Buglose, el 19 de julio de 1838, le reza a la Virgen, para tener el dinero necesario para recibir a esas jóvenes: según él escucho de Ella decir estas palabras: No me pidas sino mi Espíritu. Tras adquirir una propiedad en Anglet, él y su hermana María Luisa cofundaron el 6 de enero de 1842, su propia congregación religiosa, conocida como los Siervas de María de Anglet. Otras dos mujeres se unieron al mismo tiempo a la orden, mientras que su hermana tomó el nombre de María Magdalena. En una ocasión, la emperatriz Eugenia de Montijo quién todavía no tenía un hijo tras sufrir dos abortos, fue donde Cestac para pedirle que rezara por ella para que pudiera concebir, pero el sacerdote le aseguró que sí tendría un hijo; algo que efectivamente sucedió después.

En 1851, la naciente congregación se agranda con la llegada de una comunidad contemplativa, proveniente del Monasterio de San Bernardo. Así, algunas jóvenes quieren vivir totalmente consagradas a Dios, en el silencio, la oración y el trabajo.

El 14 de diciembre de 1852, la congregación recibio el reconocimiento oficial. Envió a sus monjas a numerosas aldeas rurales para abrir una escuela (120 escuelas, 10 departamentos). Para sus jóvenes maestros, inventó un método de lectura.

El 13 de enero de 1864, una profunda experiencia lo azotó cuando un rayo de luz lo impactó, haciéndole ver demonios dispersos por todo el mundo, causando graves daños. Quedó horrorizado, pero aliviado al ver a la Virgen María ante él, quién le anunció que esos demonios habían sido liberados. Sin embargo, añadió que había llegado el momento de que el mundo solicitara su intercesión para combatir y acabar con los graves poderes del Infierno. De ella, el sacerdote recibió la oración conocida como la «Reina Augusta». La presentó al obispo François Lacroix y también mandó imprimir 500.000 ejemplares para su envío. En el momento de la primera impresión, la imprenta se averió dos veces.

Su dedicación a la reforma social y agrícola le valió reconocimientos e incluso el emperador Napoleón III le concedió la Legión de Honor en 1865 por sus contribuciones a la educación y la agricultura.

Actualmente, su congregación se encuentra en Francia, España, Argentina, Uruguay, Costa de Marfil e India.

Beatificación

El proceso se inició en Francia mediante un proceso informativo local encargado de la recopilación de documentos, el cual se prolongó desde febrero de 1898 hasta 1899. Los teólogos exoneraron sus escritos de errores doctrinales el 1 de mayo de 1902, lo que permitió que la causa continuara. La introducción formal de la causa tuvo lugar bajo el papado de Pío X el 8 de abril de 1908, y se le dio el título de Siervo de Dios. Posteriormente, se celebró un proceso apostólico del 21 de septiembre de 1909 al 28 de febrero de 1916 para una mayor investigación. La causa se trasladó entonces a Roma, donde la Sagrada Congregación de Ritos validó estos procesos el 5 de junio de 1919, considerándolos conformes con los criterios requeridos.

Un comité preparatorio se reunió para evaluar la causa el 28 de marzo de 1944 y la aprobó, mientras que el grupo preparatorio tuvo que reunirse dos veces, el 13 de febrero de 1943 y el 28 de abril de 1953, para aprobarla. Los funcionarios de la Congregación para las Causas de los Santos y sus consultores también se reunieron y la aprobaron el 13 de abril de 1976, mientras que la CCS se reunió en solitario para otorgar la aprobación definitiva el 22 de junio de 1976. El papa Pablo VI declaró que Cestac había vivido una vida de virtudes heroicas y lo nombró Venerable el 13 de noviembre de 1976.

La beatificación dependía de una curación considerada milagrosa por su intercesión. Uno de esos casos (en 1939, un artesano que sufría de gangrena fue curado por su intercesión) fue investigado por un tribunal diocesano y remitido a la CCS en Roma, que validó la investigación el 28 de enero de 2011. El 3 de octubre de 2013, los expertos médicos determinaron que no existía una explicación científica para la curación, mientras que el 18 de febrero de 2014, los teólogos dictaminaron que la curación se debió a la intercesión de Cestac. La CCS coincidió con ambas conclusiones el 3 de junio de 2014. El papa Francisco autorizó la promulgación de un decreto que reconocía la curación como un milagro el 13 de junio, lo que permitió la beatificación. El cardenal Ángel Amato presidió la beatificación en nombre del Papa, en la Catedral de Bayona el 31 de mayo de 2015, asistiendo el obispo de la diócesis de Bayona, Lescar y Oloron, Marc Aillet, el cardenal Jean-Pierre Ricard y muchos obispos y arzobispos. Ese mismo día, durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro, el papa elogió a Cestac con estas palabras:

Frases Mi vida ha transcurrido entre los pobres y los pequeños. Los amo y siento todo el interés y el amor que les debemos... La semilla que germina de la noche a la mañana sólo dura unos días; la que parece dormir durante años en la tierra produce árboles que duran siglos. (El niño) es como una planta preciosa que un día debe dar grandes frutos, pero que debe ser desarrollada mediante un cultivo sabio, inteligente y sostenido. A las hermanas maestras: “En vuestras clases, cada uno de estos queridos pequeños, sentados en vuestros bancos, encierra todo un futuro y a veces un gran futuro”. Tienes una madre en el cielo que te ama. ¿Piensas en ella? ¿La amas? Un padre, una madre, hermanos, hermanas, toda la familia que te rodea, ejerce una influencia secreta pero poderosa, que toca lo más profundo de la existencia moral... Dios nos dio una madre y le confió todos nuestros intereses. Las discusiones, cuando se llevan a cabo con el excelente tono de urbanidad y la consideración que los diversos miembros siempre tendrán entre sí, serán de gran utilidad, porque es del choque de opiniones que a menudo surge la luz. De todos los lazos que mantienen a los jóvenes en el deber, los más fuertes, los más poderosos, son los de la familia. Referencias

Categoría:Nacidos en Bayona (Francia) Categoría:Sacerdotes católicos de Francia del siglo XIX Categoría:Fundadores de una orden o congregación católica Categoría:Galardonados con la Legión de Honor Categoría:Fallecidos en Anglet Categoría:Personas beatificadas por Francisco Categoría:Beatos de Francia