La Corte de Montblanch (1333), —también denominada muy frecuentemente como Cortes de Montblanch (1333)—, fue una Corte General de Cataluña convocada por Alfonso III el Benigno en Montblanch. La convocatoria real fue expedida el 11 de marzo de 1333 y las constituciones aprobadas en la Corte fueron promulgadas el 19 de junio del mismo año. La sesión final documentada se celebró en el cementerio de la iglesia de Santa Maria de Montblanc.

Desarrollo Alfonso III convocó la Corte con el objetivo de obtener una ayuda económica para afrontar el conflicto con la coalición formada por el reino nazarí de Granada y la república de Génova. Las ciudades y villas reales enviaron sus síndicos; en el caso de Cervera, por ejemplo, la elección documentada de los representantes se produjo el 8 de abril, en respuesta a la convocatoria real del 11 de marzo.

La petición de un donativo general no alcanzó el acuerdo de los tres brazos de la Corte. Una vez licenciada la reunión y promulgadas las constituciones el 19 de junio, el rey convocó separadamente a los síndicos de las universidades reales a una nueva asamblea en Montblanc para negociar la ayuda. Esta segunda reunión, un parlamento del brazo real, por tanto, no formó parte propiamente de la Corte General, aunque fue una consecuencia inmediata del fracaso de las negociaciones fiscales que se habían mantenido en ella.

Legislación La Corte aprobó un conjunto de constituciones y ordinaciones que las fuentes manuscritas describen como disposiciones de carácter perpetuo.

Entre las disposiciones de mayor trascendencia posterior hubo una reforma del régimen de la legítima. Alfonso III estableció que, en los territorios donde todavía se utilizaba el derecho de origen godo (el derecho romano recibido por la vía occidental de los visigodos) para calcularla, se aplicara en lo sucesivo el criterio del derecho romano (el recibido por la vía oriental del Código de Justiniano). La medida contribuyó a uniformizar esta institución del derecho sucesorio catalán.

La Corte tuvo también importantes consecuencias en la evolución de la fiscalidad municipal. Ante la imposibilidad de obtener un donativo conjunto de los tres brazos, la Corona negoció posteriormente la ayuda con las ciudades y villas reales, un procedimiento que favoreció la extensión de las imposicions, tributos indirectos gestionados por las universidades locales, como mecanismo para financiar los subsidios concedidos al rey.

Documentación Las constituciones de la Corte de 1333 se han conservado en varios testimonios manuscritos. BITECA registra, entre otros, un ejemplar en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona y otro en la Biblioteca del Monasterio de El Escorial, mientras que también se conserva una copia en el Archivo de la Corona de Aragón. El texto fue publicado por la Real Academia de la Historia dentro de la edición de las Cortes de los antiguos reinos de Aragón y de Valencia y Principado de Cataluña.

Referencias

Notas

Montblanch (1333) Categoría:Montblanch Categoría:1333