Atanasio I de Nápoles (Nápoles, c. 832 - Veroli, 15 de julio de 872) fue un obispo italiano, obispo de Nápoles desde 849 hasta su muerte. Miembro de una importante familia de la aristocracia napolitana del siglo IX, es venerado como santo por la Iglesia católica y su memoria litúrgica se celebra el 15 de julio.
Biografía
Las principales fuentes medievales para la reconstrucción de su vida son la obra de Juan el Diácono, continuador de las Gesta Episcoporum Neapolitanorum, y una Vita Athanasii episcopi Neapolitani de autor anónimo, probablemente compuesta en el siglo X y caracterizada por un marcado carácter hagiográfico.
Infancia y formación
Atanasio nació en Nápoles hacia el año 832. Era hijo de Sergio I, duque de Nápoles, y de Drosa, perteneciente a una familia de la nobleza local.
Destinado desde temprana edad a la vida eclesiástica, fue confiado a la custodia de los sacerdotes de la basílica de Santa María la Mayor. Posteriormente pasó a la casa del obispo de Nápoles, Juan IV, quien asumió personalmente su formación espiritual e intelectual. Bajo su tutela, Atanasio recibió una sólida educación religiosa y literaria, y fue ordenado sucesivamente subdiácono y diácono.
A la muerte de Juan IV, en 849, Atanasio fue elegido para sucederlo en la sede episcopal de Nápoles, cuando contaba aproximadamente dieciocho años de edad. Su elección obtuvo el consentimiento del clero, del duque y del pueblo de la ciudad. Posteriormente fue consagrado obispo en Roma por el papa León IV, en la Basílica de San Pedro, el 22 de diciembre de 849.
Episcopado Durante su episcopado, Atanasio desarrolló una intensa actividad pastoral y dedicó particular atención a la formación del clero. Promovió la creación de escuelas destinadas a la instrucción de lectores y cantores, favoreciendo asimismo la enseñanza literaria y religiosa de los eclesiásticos. También contribuyó al enriquecimiento de la biblioteca episcopal con tres códices que contenían obras de Flavio Josefo.
Asimismo, reorganizó la vida litúrgica de la catedral mediante el establecimiento de un grupo de sacerdotes encargado de garantizar diariamente la celebración solemne de la misa. A diversos miembros del clero confió, además, la custodia y administración de distintas iglesias y capillas pertenecientes a la diócesis.
Su actividad comprendió igualmente la restauración de edificios religiosos y la reorganización de distintas comunidades monásticas. Restableció la disciplina del monasterio del Santísimo Salvador, situado en la isla de Megaride, y confió a sus monjes la iglesia de Santa Lucia a Mare, junto con sus rentas. Asimismo, promovió la fundación de un monasterio benedictino en las proximidades de la basílica de San Genaro Extramuros y emprendió la restauración de diversas iglesias de la ciudad.
Atanasio prestó también particular atención a la Catedral de Nápoles, que enriqueció con objetos destinados al culto y diversos ornamentos litúrgicos. Junto a ella fundó un hospicio destinado a la acogida de pobres y peregrinos, iniciativa que contó con el respaldo económico de miembros de la aristocracia napolitana.
En el ámbito político y militar, Atanasio mantuvo relaciones con el emperador Luis II el Joven, quien durante esos años dirigía diversas campañas contra los grupos musulmanes que realizaban incursiones en el sur de la península italiana. Su posición dentro de la Iglesia napolitana lo llevó asimismo a participar en el sínodo romano celebrado en 861.
Conflicto con Sergio II Las relaciones entre Atanasio y el poder ducal se deterioraron durante el gobierno de su sobrino Sergio II de Nápoles. El enfrentamiento tuvo una dimensión tanto política como eclesiástica y se desarrolló en el complejo contexto de las relaciones entre el Ducado de Nápoles, el Imperio carolingio y los poderes musulmanes establecidos en el sur de Italia.
Sergio II había ordenado apoderarse de objetos preciosos pertenecientes a diversas iglesias. Atanasio se opuso a estas medidas y, posteriormente, fue encarcelado junto con otros miembros de su familia. Tras su liberación, selló el tesoro de la catedral y declaró anatema a quienes intentaran apoderarse de sus bienes. Poco después, se refugió junto con varios clérigos en el monasterio del Santísimo Salvador, en la isla de Megaride.
Sergio II intentó entonces persuadirlo para que renunciara al episcopado y adoptara la vida monástica. Ante la negativa de Atanasio, el duque ordenó atacar el monasterio. El obispo recurrió entonces a la protección del emperador Luis II el Joven, que se encontraba en el sur de Italia. Luis II encargó al duque de Amalfi que interviniera en su favor, lo que permitió a Atanasio abandonar Nápoles y ponerse bajo protección imperial.
El conflicto terminó por involucrar a la Santa Sede. El papa Adriano II trató inicialmente de mediar entre Atanasio y Sergio II, pero posteriormente excomulgó al duque y decretó un entredicho sobre Nápoles. Atanasio se refugió entonces en Sorrento, donde su hermano Esteban ejercía como obispo, y más tarde se trasladó a Roma para solicitar la absolución de la población napolitana del entredicho. Posteriormente se reunió con Luis II y participó en los esfuerzos encaminados a reanudar la campaña imperial en la Italia meridional.
Muerte El papa Adriano II pidió al emperador Luis II el Joven que favoreciera el regreso de Atanasio a la sede episcopal de Nápoles. Sin embargo, durante el viaje de retorno, el obispo enfermó gravemente. Murió el 15 de julio de 872 en el monasterio de San Quirico, cerca de Veroli, establecimiento dependiente de la abadía de Montecassino. Sus restos fueron sepultados inicialmente en el oratorio de San Pedro de la abadía.
Traslado de las reliquias y culto
Tras su muerte se desarrolló un culto en torno a la figura de Atanasio. En 877, sus restos fueron trasladados solemnemente a Nápoles y depositados en el atrio de la basílica de San Genaro Extramuros, en un oratorio vinculado al obispo san Lorenzo.
En el siglo XIII, las reliquias fueron trasladadas nuevamente, esta vez a la Catedral de Nápoles, donde quedaron depositadas bajo el altar de la capilla del Santísimo Salvador. Este traslado es conmemorado litúrgicamente el 5 de abril. Según la tradición de la Iglesia napolitana, el cráneo se conserva en un relicario perteneciente al Tesoro de la Catedral.
La festividad de Atanasio se celebra el 15 de julio, fecha en la que también figura en el Martirologio Romano.
La memoria de Atanasio permanece vinculada a diversos lugares de culto de la ciudad de Nápoles. Entre ellos se encuentra la iglesia parroquial de Santa Maria delle Grazie e Sant'Atanasio, situada en el barrio de San Lorenzo, en una calle que lleva su nombre.
Véase también
Arquidiócesis de Nápoles Ducado de Nápoles
Referencias
Bibliografía
Bertolini, Paolo, «Atanasio, santo», Dizionario Biografico degli Italiani, vol. 4, Istituto dell'Enciclopedia Italiana, Roma, 1962. Silva-Taruoca, Carlo, «Atanasio di Napoli, santo», Enciclopedia Italiana, Istituto dell'Enciclopedia Italiana, 1930. Gesta Episcoporum Neapolitanorum, ed. Georg Waitz, Monumenta Germaniae Historica, Hannover, 1878. Vita Athanasii episcopi Neapolitani, ed. Georg Waitz, Monumenta Germaniae Historica, Hannover, 1878. Translatio sancti Athanasii episcopi Neapolitani, ed. Georg Waitz, Monumenta Germaniae Historica, Hannover, 1878. Capasso, Bartolommeo, Monumenta ad Neapolitani Ducatus historiam pertinentia, Nápoles, 1881.
Enlaces externos
Atanasio di Napoli, Arcidiocesi di Napoli.
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