La Corte de Tortosa (1318), —también denominada muy frecuentemente como Cortes de Tortosa (1318)—, fue una convocatoria de la Corte General de Cataluña realizada por el rey Jaime II y celebrada en Tortosa el 8 de mayo de 1318. La apertura había sido prevista inicialmente para el inicio de la Cuaresma, pero fue aplazada a causa de una enfermedad del rey. Asistió también Sancho I de Mallorca, expresamente convocado por Jaime II. Tras varias deliberaciones, la Corte se clausuró sin aprobar ninguna disposición nueva.

La reunión es también conocida porque durante su estancia en Tortosa Jaime II planteó al rey de Mallorca la cuestión de la sucesión de la Corona de Mallorca, ante la falta de descendencia masculina legítima de Sancho. Este asunto, tratado entre los dos reyes al margen de los resultados legislativos formales de la Corte, se convertiría posteriormente en una fuente de tensión entre las dos ramas de la Casa de Barcelona.

Convocatoria Según las constituciones vigentes, ese año Jaime II debía celebrar la corte general de los catalanes en Barcelona, salvo que el rey cambiara su lugar. El cual optó por trasladarla a Tortosa y en diciembre de 1317 hizo expedir las cartas de convocatoria a los miembros de los diferentes brazos. Fueron convocados los principales integrantes del brazo eclesiástico, del brazo militar y del brazo real. Entre las universidades locales llamadas a enviar síndicos estaban las ciudades de Barcelona, Lérida, Tortosa, Tarragona, Gerona, Vic y Manresa, así como las villas de Villafranca del Panadés, Cervera, Tárrega, Montblanch, Berga, Besalú y Torroella de Montgrí. También fue requerido para que asistiera Sancho I de Mallorca, rey de Mallorca, conde de Rosellón y de Cerdaña y señor de Montpellier. La correspondencia conservada entre ambos reyes ocupa una parte importante de la documentación de la convocatoria.

La Corte debía reunirse inicialmente por la Cuaresma de 1318, pero Jaime II sufrió una fuerte enfermedad febril que le impidió desplazarse a Tortosa. En febrero comunicó a los convocados que la reunión quedaba aplazada hasta quince días después de Pascua de Resurrección, que ese año se celebró el 23 de abril. La nueva fecha fijada fue, por tanto, el 8 de mayo de 1318. Sancho de Mallorca, que residía entonces en Perpiñán, propuso que la Corte general fuera trasladada a Barcelona o a otro lugar más conveniente. Jaime II rechazó la petición porque Tortosa ya había realizado los preparativos necesarios para acoger la reunión y porque las normas sobre la convocatoria de cortes no permitían efectuar el cambio de sede con tan poco margen de tiempo.

Jaime II se trasladó finalmente a Tortosa para celebrar la Corte en el plazo prorrogado. La documentación real constata que Sancho I de Mallorca también acudió junto con prelados, nobles, caballeros y síndicos de los capítulos catedralicios, ciudades y villas de Cataluña. La reunión tuvo lugar el 8 de mayo. Las actas conservadas son muy breves sobre el contenido de las sesiones e indican únicamente que, después de varias deliberaciones, no se tomó ninguna nueva disposición. Jaime II dio entonces licencia a los asistentes para que abandonaran la Corte.

La sucesión de Mallorca La presencia de Sancho I convirtió la reunión de Tortosa en un episodio importante de las relaciones entre las coronas de Aragón y de Mallorca. Sancho no tenía hijos legítimos y pretendía que la corona pasara, a su muerte, a su sobrino Jaime III de Mallorca, hijo del infante Fernando de Mallorca.

Durante su estancia en Tortosa, Jaime II planteó personalmente a Sancho la cuestión sucesoria. El rey de Aragón sostenía que las disposiciones testamentarias de Jaime I permitían que, en ausencia de descendencia masculina legítima de la rama mallorquina, los territorios volvieran a la rama principal de la dinastía. Según el estudio de Álvaro Santamaría, la cuestión fue tratada de forma informal entre los dos reyes y no formó parte de ninguna disposición aprobada por la Corte General.

Las discrepancias sobre esta sucesión continuaron los años siguientes y afectaron a las relaciones entre ambas coronas hasta la muerte de Sancho en 1324 y el reconocimiento posterior de Jaime III como rey de Mallorca.

Legislación A diferencia de otras cortes del reinado de Jaime II, la Corte de Tortosa de 1318 no produjo nueva legislación. La misma documentación oficial conservada señala expresamente que, tras los tratados o deliberaciones celebrados, «nichil novi fuit ordinatum», es decir, que no se ordenó nada nuevo.

Referencias

Notas

Tortosa (1318) Categoría:Historia de Tortosa Categoría:1318